Páginas

miércoles, 11 de febrero de 2026

 LA GIGANTESCA APORTACIÓN DE CARTAS A MANOLÍN

Moisés Cayetano Rosado

Lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo: leo con fruición, con deleite y aprovechamiento formativo cada número impreso de la Revista AZAGALA, empeño fructífero del Colectivo Cultural Tres Castillos, que preside con tanto acierto José Manuel Leal, y cuyo consejo de redacción lo integran magníficos amigos, amantes de la cultura, el bien social y probado amor por Alburquerque, lanzado a lo universal. Su director, Francis Negrete, es el alma de cada uno de los números, cuidando con un mimo extremo cada paso de su producción, desde la recepción de originales, la redacción de gran parte de su contenido, la maquetación de cada entrega y su distribución.

Pero ahora he de confesar un aspecto crucial, que también he nombrado alguna vez de pasada: en cuanto tengo la Revista en las manos me voy de inmediato a una sección escrita por Francis desde que ocurrió el fatal desenlace que le ha llevado a incluir este apartado fijo: la muerte de su hermano Manolín.

Muy pocas veces tendrá uno la oportunidad de leer algo tan sublime, nostálgico, evocativo, forjado con una prosa impecable, de extraordinaria belleza y desgarrado contenido. La evocación de la niñez perdida, de la cercanía física evaporada por las terribles circunstancias de la muerte, muerte acompañada de la de su otro hermano, Fernan, tan trágica, y la de sus padres, traída a la memoria en los instantes felices de la inocencia, las travesuras infantiles, la casa ahora abandonada, la vecindad alegre y solidaria, la calle con sus juegos, los desvanes misteriosos, los tebeos, las recordadas películas a la que tan aficionados eran, “herencia” de su padre, las bromas compartidas, las risas, los sueños, los ensueños, las periódicas celebraciones, tan sencillas y a la vez tan grandiosas… El reconocimiento de que todo ya ha pasado y no volverá nunca: los tiempos de candor, la férrea unión de la familia, la cercanía emocional y física, la añoranza de días felices. El “paraíso perdido”, como Francis dice, el ¡paraíso original! que se nos escapó desde el principio de los tiempos, en el poema de John Milton…

¿Quién no tiene -como nuestro querido director- esos puñales, que se van clavando en nuestro corazón cada vez de forma más profunda, a medida que perdemos la presencia de los fueron, más que cercanía, parte de nosotros mismos? Aunque en el caso de Francis la herida ha sido de lo más cruel, de lo más prematuro, de lo más inesperado. Pero él ha sabido, sabe en cada entrega, sublimar el dolor, ofrecernos un testimonio impagable, hacernos partícipes del homenaje que ello supone para lo que fue y sigue siendo presencia imborrable. Por eso, el consuelo  está en los versos, que en esta última entrega reproduce, del poeta William Wordsworth en “Oda a la inmortalidad”, magníficamente expresados en la película que Francis evoca, “Esplendor en la hierba”: “aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba/ de la gloria en las flores, no hay que afligirse/ porque la belleza siempre perdura en la memoria”.

Y así es en estas “Cartas a Manolín”, que espero un día sean recopiladas en un libro, con el que todos nos sentiremos identificados y gratificados en el humano dolor y la belleza del recuerdo que antes o después, con más o menos fuerza, nos acompaña. Francis, con estas cartas nos lleva a la felicidad de lo sencillo, lo familiar, la auténtica felicidad de lo "no contaminado", lo puro, lo entrañable; la compartida cotidianidad de los parientes cercanos, los vecinos, los amigos, el auténtico bienestar de la vida placentera salpicada de anécdotas inocentes, travesuras de niños, complacencias de mayores bien avenidos. ¡Pura poesía, canto a la grandeza despojada de alaracas! Grandeza -narrada desde la pérdida irreparable- de lo humilde y cercano, que es donde está la auténtica grandeza.

miércoles, 21 de enero de 2026

 LA ETERNA INCOMPRENSIÓN


Leo en el “muro de facebook” de mi admirada amiga, la “resistente portuguesa” -de amplia y acreditada trayectoria progresista, democrática, luchadora- Helena Pato, lo siguiente:

«Dos Bidonvilles ao voto na Extrema-Direita».

«A Memória curta de uma Comunidade.

Nos anos 60 e 70, dezenas de milhares de portugueses fugiram da miséria, da repressão política e da guerra colonial para buscar refúgio em França. Muitos chegaram clandestinamente, atravessando os Pirenéus com uma mala de cartão e os bolsos vazios. O destino? Os arredores de Paris. O acolhimento? Barracas de zinco e madeira improvisadas nos chamados bidonvilles.

O mais conhecido, Champigny-sur-Marne, albergou mais de 15 mil portugueses entre 1956 e 1973. Viviam sem água, sem esgoto, sem luz. Trabalhavam duro na construção civil, nas limpezas, nas fábricas. Sofriam o desprezo das autoridades e da população local. Eram tratados como “estrangeiros a mais”, marginalizados, invisíveis. Mas havia solidariedade. A comunidade portuguesa resistiu com força, fé e entreajuda. Padres operários, associações locais e redes informais garantiram que, aos poucos, estas famílias fossem realojadas em bairros sociais (HLM). Os filhos destes emigrantes estudaram, trabalharam, prosperaram. Muitos tornaram-se taxistas, funcionários públicos, pequenos empresários. A integração foi conquistada com suor, sacrifício e dignidade.

Hoje, vemos com perplexidade e tristeza que muitos desses luso-descendentes, integrados e estabilizados, apoiam discursos xenófobos e votam em partidos de extrema-direita.

“A história não serve para ser esquecida, mas para nos lembrar quem fomos — e quem não devemos ser.” (Yves Léonard, historiador)

É um paradoxo amargo: aqueles que foram vítimas da exclusão repetem agora o ciclo, apontando o dedo a outros imigrantes — africanos, muçulmanos, refugiados. Como se tivessem esquecido que já foram “os outros”.

A história dos bidonvilles é uma lição que não pode ser apagada. Porque recordar é resistir. É manter viva a empatia. É impedir que o passado se repita, desta vez com os papéis trocados.

[Excerto de um post de Armando Reis, a quem agradecemos]

¡Cuánta similitud a lo que nos aconteció a los españoles por las mismas fechas, por los mismos destinos…! Me vienen, además, a la memoria los acontecimientos que tuvieron lugar en México, destino (junto a Argentina, Cuba, Venezuela, etc.) de nuestra emigración de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con la llegada de los exiliados republicanos tras la Guerra Civil de 1936-1939, y que hemos estudiado en un extenso trabajo publicado en la Revista de Estudios Extremeños en 2007[1], el ya fallecido y exiliado en México Antonio Rodríguez Rosa y yo mismo, del que extraigo lo siguiente:

La emigración republicana española en México -la más importante numéricamente del exilio republicano español- se inicia en 1939, en el periodo del General Lázaro Cárdenas, bajo su patrocinio; sigue su desarrollo en el del General M. Ávila Camacho y termina en el del Licenciado Miguel Alemán, encauzándola con acierto y reafirmando así con ello su fe en los destinos de los regímenes democráticos.

Pero estas hornadas de españoles derrotados por una amalgama de intereses fascistas mundiales es muy diferente de otras emigraciones que habían venido a México anteriormente, gente ruda que venía en busca de fortuna, aconsejada por algún pariente, y a través de años de sacrificio tras un mostrador de una tienda de abarrotes (ultramarinos) o manejando brutalmente a los peones de las haciendas (cortijos) lograban hacer unos pequeños ahorros, sacrificando el cine, el teatro o cualquier evento de diversión, hasta lograr independizarse en el comercio o la industria, en casa de alquiler, panaderías, hoteles, baños públicos o en el campo, en cuyas actividades hacían brillantes fortunas a base de tremendas restricciones a su espíritu y su salud, y explotando al máximo a sus trabajadores. Rechazaban a la emigración republicana, a sus propios compatriotas, como si se tratara de una masa extraña y enemiga, como seres indeseables.

El gran poeta, también exiliado en México, León Felipe, lo expresaba así en su libro “El español del éxodo y del llanto”:

“los viejos gachupines de América,

los españoles del éxodo de ayer

que hace cincuenta años

huisteis de aquella patria vieja para no servir al Rey

y por no arar el feudo de un señor…

y ahora… nuevos ricos,

queréis hacer la patria nueva

con lo mismo,

con lo mismo

que ayer os expatrió…”.

¡Siempre la historia repitiéndose, el egoísmo, la incomprensión, la insolidaridad, la falta de empatía! ¡Y qué poco aprendemos de la historia!

 

MOISÉS CAYETANO ROSADO


[1] En “La emigración republicana en México”, por ANTONIO RODRÍGUEZ ROSA y MOISÉS CAYETANO ROSADO. Revista de Estudios Extremeños. T. LXIII n. 3 2007 sept.-dic. Pág. 1152-1153.

https://www.dip-badajoz.es/cultura/ceex/reex_digital/reex_LXIII/2007/T.%20LXIII%20n.%203%202007%20sept.-dic/RV001306.pdf

 

sábado, 17 de enero de 2026

 CUATRO POETAS PARA UN RECUERDO PERMANENTE

Culminamos con la edición de un libro homenaje al poeta recientemente fallecido Rufino Félix Morillón (2025), una tarea que iniciamos con Manuel Pacheco al conmemorarse el centenario de su nacimiento (2020), seguimos con el centenario del nacimiento del poeta y escultor Luís Álvarez Lencero (2023) y continuamos con el poeta y narrador Jesús Delgado Valhondo (publicación de 2024).

Ediciones a cargo de la Fundación CB, que contaron en el caso de Pacheco con 13 colaboraciones; en el caso de Lencero, con 16, y en el caso de Valhondo con 21. Ahora hemos aumentado el número de trabajos a 23, con lo que el total de estudios-homenajes suben a 63, más las respectivas introducciones. No menos de 1.500 páginas para analizar, enjuiciar, comentar e interrelacionar a cuarto poetas esenciales de la segunda mitad del siglo XX, y en el caso de Rufino extendiéndose al primer cuarto del siglo XXI.

En la web de la Fundación CB se pueden descargar en PDF los tomos ya publicados, como lo será en los próximos meses también accesible en el caso de nuestro último homenajeado.

En mis páginas de: moises cayetano rosado dialnet.unirioja.net y moises cayetano rosado academia.edu también pueden encontrarse con facilidad.

Estos son los índices de los respectivos trabajos:


MANUEL PACHECO. CENTENARIO DE UN POETA EXTREMEÑO UNIVERSAL.

INTRODUCCION. Moisés Cayetano Rosado.

PROSEMA EN FORMA DE DIÁLOGO 2019 CON MANUEL PACHECO Y LAURENTINO AGAPITO AGAPUTA. Antonio Viudas Camarasa.

PACHECO, AQUÍ Y AHORA: EL HOMBRE ES LO QUE IMPORTA. Pedro Francisco de las Heras Salas.

INFIERNO Y PARAÍSO. Gregorio González Perlado.

TEXTOS INÉDITOS DE MANUEL PACHECO EN EL ARCHIVO DE MIGUEL LABORDETA. José Antonio Llera.

AMÉRICA EN PACHECO Francisco, PACHECO EN ÁMERICA. Manuel Pulido Mendoza.

CONTINUIDAD Y RUPTURA EN EL DIARIO DE LAURENTINO AGAPITO AGAPUTA DE MANUEL PACHECO (ENTRE LA HETERONIMIA Y EL PANFLETO. Luis Alfonso Limpo Píriz.

RECUERDOS DE JUVENTUD. Javier Pérez González.

CENTENARIO BUZO PARA LAS CIGARRAS VERSOS DE PACHECO. Rosa María Lencero Cerezo.

RECORDANDO A MANUEL PACHECO. Arturo Sancho de la Merced.

CONSUETUDINARIO PACHECO. Caridad Jimenez Parralejo.

PACHECO Y LA TERTULIA DE ESPERANZA SEGURA. Carlos D. Tristancho

HABÍA UN POETA. Sigfrido Álvarez San Simón.

RECORRIDO DE LA MANO DE MANUEL PACHECO. Moisés Cayetano Rosado.

 

LUÍS ÁLVAREZ LENCERO. CENTENARIO DE UN RECIO FORJADOR DE LA POESÍA.

INTRODUCCIÓN: LUIS ÁLVAREZ LENCERO. ANÁLISIS Y AFECTOS. Moisés Cayetano Rosado.

EL HOMBRE QUE SE BUSCÓ EN EL ARTE, PERO NO SE ENCONTRÓ A SÍ MISMO. José María Pagador Otero.

DIMENSIÓN ARTÍSTICA DE LUIS ÁLVAREZ LENCERO. ESCULTURA, PINTURA Y DIBUJO. Moisés Bazán de Huerta.

EXTREMADURA SIGUE EN DEUDACONEL EXCMO. SEÑOR LUIS ÁLVAREZ LENCERO. Gregorio González Perlado.

LUIS ÁLVAREZ LENCERO: MEMORIA INTELIGENTE CAJALIANA E INTRAHISTORIA. Antonio Viudas Camarasa.

LA POÉTICA DE ÁLVAREZ LENCERO. Francisco López-Arza.

LUIS ÁLVAREZ LENCERO Y GERARDO DIEGO: A LA SOMBRA DE DIOS. José Luis Bernal Salgado.

LUIS ÁLVAREZ LENCERO EN LA REVISTA GÉVORA DE BADAJOZ. Antonio Salguero Carvajal.

 “JUAN PUEBLO”, LA MARCA DEL POETA LUIS ÁLVAREZLENCERO. Moisés Cayetano Rosado.

LUIS ÁLVAREZ LENCERO. Juan Pérez Zarapico.

LUIS ÁLVAREZ LENCERO VERSUS JUAN POETA. Rosa Lencero.

RECUERDOS SOBRE LUIS ÁLVAREZ LENCERO. Antonio Vélez Sánchez.

CON EL CORAZÓN AL HOMBRO. Antonia Cerrato Martín-Romo.

EN TORNO A “HUMANO”. HIERRO Y CARNE. Tomás Martín Tamayo.

LA DEDICATORIA. POEMAS PARA HABLAR CON DIOS. Plácido Ramírez.

VOZ DE POETA. José María del Álamo González.

A LUIS ÁLVAREZ LENCERO. Rufino Félix Morillón.

 

JESÚS DELGADO VALHONDO. LA TIERNA RECIEDUMBRE MEDITADA.

INTRODUCCIÓN Moisés Cayetano Rosado (coordinador).

CANTA EL CUERPO DE JESÚS. Ángel Sánchez Pascual.

PANORÁMICA DE LA OBRA POÉTICA DE JESÚS DELGADO VALHONDO. Antonio Salguero Carvajal.

PINCELADAS RETROSPECTIVAS SOBRE JESUS DELGADO VALHONDO. Antonio Vélez Sánchez.

JESÚS DELGADO VALHONDO. SER EXTREMADURA: HISTORIA Y ANHELO. Antonio Viudas Camarasa.

NUESTRO PADRE JESÚS DELGADO VALHONDO. Fernando y Gloria Delgado Rodríguez.

LECTURA LITERARIA DEL POEMA DOBLAR UNA ESQUINA. Francisco Luis López-Arza Mora.

CUENTOS DE AYER Y HOY. Francisco Luis López-Arza Mora.

EL TRIÁNGULO POÉTICO. Francisco López-Arza Moreno.

“EN LA LLANURA, TRÉMULO DE EMOCIÓN”… Gregorio González Perlado .

RECUERDO DE JESÚS DELGADO VALHONDO. Jaime Álvarez Buiza.

ÍNDICE MI AMIGO JESÚS. José María Álvarez Martínez.

VALHONDO NO ES POETA DEL TERRUÑO. José María Delgado Rodríguez.

JESÚS DEL ALMA MÍA. Manuel Martínez Mediero.

LA ROTUNDA PROFUNDIDAD DE JESÚS DELGADO VALHONDO. Moisés Cayetano Rosado.

VALHONDO, PACHECO Y LENCERO. Nando Juglar.

MI VECINO POETA. Plácido Ramírez Carrillo.

DESPIERTE EL ALMA DORMIDA... Rosa María Lencero Cerezo.

CRESTERÍA DE LA SAL. Rufino Félix Morillón.

JDV GENIO Y FIGURA… Santiago Corchete Gonzalo.

JESÚS Y NOSOTROS. Tomás Martín Tamayo.

MONUMENTO A LOS TRES POETAS, DE LUIS MARTÍNEZ GIRALDO. Moisés Cayetano Rosado.

 

RUFINO FÉLIX MORILLÓN. LA SUAVE ELEGANCIA HECHA POESÍA.

INTRODUCCIÓN

TODO SOBRE RUFINO. Francisco Rangel Rodríguez.

RUFINO FÉLIX: PASIÓN POR ANTONIO MACHADO. Francisco López-Arza García-Mora.

PLATAFORMA DE SALIDA DE UN GRAN POETA. Francisco López-Arza Moreno.

RUFINO FÉLIX, UN HOMBRE HERIDO POR EL TIEMPO. Antonio Salguero Carvajal.

ÚLTIMO REGALO DE UN POETA HASTA EL FINAL. Enrique García Fuentes.

RAFAEL RUFINO FÉLIX MORILLÓN (MÉRIDA, 1929-2025). Manuel Pecellín Lancharro.

PRESENTACIÓN DEL POEMA “EL AIRE VERDECIDO”. Jesús Mendo Sánchez.

PRESENTACIÓN DE “Y EL ALBA NOVENDRÁ”. Jesús Mendo Sánchez.

RELOJ DE ARENA, RUFINO FÉLIX Y SU EMERITENSISMO. José María Álvarez Martínez.

EL TIEMPO, EL MAR Y, NATURALMENTE, MÉRIDA. José Luis de la Barrera Antón.

RUFINO FÉLIX MORILLÓN: LA SUMA ELEGANCIA DE UN POETA ESENCIAL. Moisés Cayetano Rosado.

RAFAEL RUFINO FÉLIX MORILLÓN, “LA NOSTALGIA HECHA POESÍA”. Ana María Castillo Moreno.

UN HOMBRE, UN CHICO Y EL RÍO. José Luis Mosquera Müller.

EL ADIÓS A UN BUEN AMIGO. Ricardo Hernández Megías.

TE VAS Y VUELVES A TI MISMO. Rosa Lencero Cerezo.

MARINERO EXTREMEÑO DE LOS TRINOS. Plácido Ramírez Carrillo.

MISIVA PÓSTUMA. Antonia Cerrato Martín-Romo.

RAFAEL Y LA AMISTAD QUE NACIÓ DE “GALLOS QUIEBRAN ALBORES”. Eladio Méndez Fernández.

LA CIUDAD QUE PERVIVE EN MI MEMORIA. Fernando Garduño Maya.

ME GUSTA IMAGINAR A RUFINO FÉLIX MORILLÓN. Irene Sánchez Carrón.

NOS QUEDA SU OBRA. Tomás Martín Tamayo.

LA ETERNIDAD DE RUFINO FÉLIX. Antonio Rodríguez Osuna.

MI PADRE, MI ABUELO. Isaac Álvarez Félix.