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miércoles, 26 de julio de 2017

PORTUGAL ARDE
Al norte del Tajo, yendo de Portalegre a Coimbra, me encuentro con una situación terrible: desde Gavião ya se ve el efecto devastador de los incendios.
Llegando a São Pedro do Esteval se hace la inmensa nube blanca -que se alza desde el suelo- más trágica. En Proença-a-Nova se ve el fuego, las cenizas humeantes, el discurrir de camiones de bomberos, avionetas, retenes en las carreteras; el susto en la gente de las aldeas que son desalojadas.

Más y más terreno calcinado acercándonos a Pedrogão Grande (donde hace tan poco ocurrió la tragedia con tantas víctimas mortales, que aún se cuentan). Y allí, entre lo quemado de hace unas semanas, la vida vegetal renace: helechos y eucaliptos devuelven la vida que los hombres, seguramente con intención espuria, quitan sin templar y sin remordimientos.

Portugal arde intencionadamente y sus bomberos voluntarios, su gente, se juegan la vida, que unos malvados no tiemblan en quitarles, y otros innombrables no son capaces o no quieren atajar la situación.

En tanto, enormes camiones se llevan la madera de inmensos árboles que ardieron, y en algunos lugares vemos de nuevo replantaciones de eucaliptos que un día más adelante seguramente volverán a incendiarse.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

INMIGRACIÓN EN ESPAÑA Y PORTUGAL EN EL CAMBIO DE SIGLO (y II).
MASIVO MOVIMIENTO DEMOGRÁFICO.

MOISÉS CAYETANO ROSADO
Doctor en Geografía e Historia

LA INMIGRACIÓN EN PORTUGAL.
La llegada de inmigrantes extranjeros a Portugal se inicia imperceptiblemente en 1981, en que la población foránea es de alrededor de 50.000 personas, duplicándose en 1989. No dejará de subir en la siguiente década, llegando a 200.000 diez años después, e inaugurando el nuevo siglo con aportes poblacionales continuados, que se aceleran a partir de 2005 en que se alcanzan más de 250.000 extranjeros. La subida en los siguientes cuatro años va a ser significativa: 450.000 residentes venidos de fuera en 2009, el 4’3% del total poblacional.
Pero a partir de ese año se inicia el declive, pues ya los efectos de la crisis de la “burbuja inmobiliaria y bancaria” comienzo a causar sus efectos: se produce un parón en las entradas y cierto flujo de retorno por parte de los inmigrantes afectados por la falta de trabajo, si bien los movimientos de salida no serán muy significativos, pues tampoco la situación de sus países de origen dan para un retorno esperanzador.
En cualquier caso, este nuevo ciclo migratorio (inédito por pasar a ser Portugal zona de recepción, cuando tradicionalmente lo fue siempre de emigración) se cierra, como se cerró el de salidas en los años del desarrollismo europeo. Éste supuso quince años de sangría para Portugal, y el reciente casi otros quince de recepción de “savia nueva” para su envejecida pirámide poblacional, ya que los emigrantes siempre son abrumadoramente personas en edad útil laboral.
La procedencia de los inmigrantes en Portugal, antes de iniciarse el “grueso” del proceso, había sido la tradicional: sus antiguas colonias africanas (Cabo Verde, Angola y Guinea) y Brasil, que entre las cuatro suponían el 60% del total. Al final del mismo, se mantiene su importancia, aunque desciende al 40%, irrumpiendo con fuerza la presencia de ucranianos (11% del total) y rumanos (9%), que se sitúan en importancia numérica tras los brasileños (si bien éstos suponen casi el 30% de todos los inmigrantes, cuando diez años antes no llegaban al 10%).


LA INMIGRACIÓN EN ESPAÑA.
También al comienzo de la década de los años ochenta se inicia lentamente la afluencia de emigrantes extranjeros a España, que en 1991 alcanza la cifra de 360.000. Pero será a partir del inicio del siglo XXI cuando se masifiquen las llegadas, que en el año 2001 ya suponen 1.370.000 residentes extranjeros.
Ningún país europeo alcanzará la masificación migratoria que experimenta España en los diez primeros años del siglo XX, alcanzándose casi los seis millones de residentes extranjeros, para una población de cuarenta y seis millones de habitantes. Esto supone un 13% del total poblacional, tres veces más porcentualmente que los recibidos por Portugal y casi el triple de los emigrantes españoles de la etapa del desarrollismo (1961-1975). Algo inédito para España en toda su historia, y que supera la emigración recibida por el resto de los países europeos.
A partir de 2010 la emigración se ralentiza, a causa de la citada crisis de 2008, y ya no volverá a remontar. Al contrario, en los cinco años siguientes se perderán un millón de extranjeros, la mayoría por retorno a sus países de origen, si bien no hay que descartar los que se nacionalizan como ciudadanos españoles, al cumplir los requisitos legales. En cualquier caso, la etapa inmigratoria se cerró, como en el caso general de nuestros vecinos, y en particular de Portugal.
La procedencia de los inmigrantes en España es esencialmente de cuatro países, que en el momento álgido de su presencia (2011), cuando se alcanza los 5.730.667 extranjeros, es: rumanos, 15’6%; marroquíes, 13’7%; de Reino Unido, 6’95%, y de Ecuador, 5’4%. Todos ellos emigración esencialmente laboral, menos en el caso de Reino Unido, que se trata mayoritariamente de residentes de tercera edad.
Es de destacar que tanto en el caso español como en el portugués todas las nacionalidades presentes en su territorio bajan su presencia entre los años de afluencia masiva (2000-20010) y la actualidad… menos la comunidad china, que aumenta espectacularmente en estos cinco últimos años, triplicándose en el caso portugués y duplicándose en el español. Y a diferencia del resto de los emigrantes que se emplean mayoritariamente en el peonaje agrícola, de servicios y construcción civil, los chinos lo harán como autónomos en la restauración y el comercio.


¿Y EL FUTURO?
En los momentos actuales, cuando aún estamos inmersos en la terrible crisis económica desatada alrededor de 2008, es impredecible el futuro. Por lo pronto, el retorno de los que eligieron nuestros dos países en los años de bonanza, no es fácil, dado que la situación en sus lugares de procedencia sigue siendo pésima; en cuanto a la población de origen español y portugués, especialmente la juventud, vuelve a cifrar sus esperanzas en la Europa Central y Norteamérica: no se trata ahora de peonaje sin cualificar, como en los años sesenta del siglo pasado, sino de jóvenes preparados, bien formados en gran parte de los casos, con dominio de idiomas, que en la Península ibérica no encuentran salida laboral y prueban suerte, como generaciones anteriores, en la Europa más de desarrollada, en Canadá y EE.UU.

Los movimientos migratorios actuales están ralentizados, pero no cesan, asistiéndose de nuevo a una pérdida de capital humano como era tradicional, exceptuado ese paréntesis de finales del siglo XX y principios del siglo XXI, donde por una vez en la historia contemporánea nos convertimos en la “tierra prometida”.

martes, 30 de agosto de 2016

CELEBRADO EL “X SEMINÁRIO INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA MILITAR” EN ALMEIDA 
Se lo dije al Consultor de Almeida y “constructor” de los Seminários Internacionales de Arquitectura Militar, el doctor arquitecto João Campos, al finalizar las sesiones de este “X Seminário Internacional”: Resulta increíble que haya podido culminar ya diez sesiones anuales de unos Seminarios que reúnen a especialistas en arquitectura militar de los más diversos rincones del mundo, en una cantidad y calidad que los hace extraordinarios y sin igual en cualquier parte.
En esta ocasión, los ponentes procedían de Alemania, Bélgica, España, Portugal, Israel, Palestina y Brasil, siendo casi veinte los que presentaron sus trabajos entre los días 25 y 27 de agosto, y que serán publicados en inglés y portugués (o español, para los de esta nacionalidad) en la Revista del Centro de Estudios de Arquitectura Militar de Almeida, que viene haciendo unas ediciones muy cuidadas, ampliamente ilustradas y a todo color.
PRIMER DÍA DE SESIONES.
Tras  el acto inaugural, realizado por el Presidente da Câmara Municipal de Almeida, António Baptista Ribeiro (cuya capacidad de gestión del patrimonio monumental de su municipio es tan admirable como su decisión para respaldar estos complicados encuentros), pronunció la conferencia inaugural la arquitecta brasileña Betina Adams. Desarrolló la ponencia “Sistemas defensivos entre Portugal e Espanha na América do Sul e o Brasil com Países Limítrofes: Fronteira Meridional e Sudoeste do Brasil”, remontándose al Tratado de Tordesillas de 1494 para ir desentrañando la evolución de los extraordinarios sistemas defensivos implantados en el subcontinente americano meridional por España y Portugal.
El doctor arqueólogo portugués Jorge Oliveira intervino a continuación con su aportación: “Das fronteiras do 6º milenio a.C. ao Tratado de Alcanices no nordeste alentejano”, contraponiendo las fronteras naturales con las fronteras políticas en el norte de Alentejo, así como resaltando el entendimiento de los pueblos rayanos, pese a la separación artificiosa política de los territorios.
Finalmente, en esta sesión de mañana del 24 de agosto, el arquitecto español Fernando Cobos -un habitual de estos Seminários y múltiples congresos iinternacionales- nos presentó su trabajo: “Valores sistémicos y tecnológicos de la fortificación de Almeida en la Raya Central”. Resaltó la importancia de las fortificaciones de la Raia/Raya como conjunto, como sistema, que explica, justifica y refuerza la importancia de la serie cara a una declaración de Patrimonio de la Humanidad.
Visita a Castelo Rodrigo
La sesión de tarde se dedicó a una “Visita Técnica”, dirigida por el catedrático portugués Adriano Vasco Rodrigues, encargado generalmente de estas visitas, reconocido erudito e investigador, que en esta ocasión nos llevó a recorrer y apreciar la importancia de Castelo Rodrigo y sus alrededores, conjugando paisaje, historia y patrimonio defensivo, eclesiástico y urbano.
SEGUNDO DÍA DE TRABAJO.
El día 25 sería denso de trabajo, contando en la sesión de la mañana con los siguientes ponentes:
Elcio Rogério Secomandi, coronel de artillería brasileño, que explicó su “Projecto Educação Patrimonial”, abordando las construcciones del amplio perímetro de la América de origen portugués, centrándose en la extraordinaria Fortaleza de Santo Amaro da Barra Grande, del Estado de São Paulo, actualmente en la Lista Indicativa de la UNESCO.
Ramón García Gómez, profesor de Derecho de la Universidad de Salamanca, disertó sobre: “Las defensas del nordeste y la articulación territorial de la frontera: el Sistema Fortificado de la Raya Hispano-Lusa en Tras-Os-Montes e Alto Douro”, poniendo de manifiesto la relevancia de las fortificaciones de una de las áreas menos estudiadas de nuestra frontera: Tras-os-Montes/Galicia/Zamora.
Moisés Cayetano Rosado, doctor en Geografía e Historia. Me correspondió hablar de “Autenticidad e integridad en las fortificaciones abaluartadas extremeño-alentejanas cara a una candidatura a Patrimonio Mundial”, indicando los valores y deficiencias del subsistema extremeño-alentejano, sus posibilidades y necesidades de gestión, tras la inclusión de la Raia abaluartada en la Lista Indicativa portuguesa de la UNESCO.
Giora Solar, prestigioso arquitecto israelita, desarrolló la ponencia “Jerusalem’s city walls along History”, haciendo un recorrido histórico de las murallas de Jerusalén, desde su construcción en tiempos de Solimán el Magnífico (1538-1542), sin olvidar sus antecedentes desde el s. XVIIII a.C., llegando hasta la situación actual.
Otro arquitecto-doctor, el español Guillermo Duclós, nos trajo una detallada revisión histórica de las fortificaciones del sur portugués (Algarve), la costa atlántica española y el contorno atlántico marroquí. Recalcó detalladamente la importancia de las intervenciones portuguesas y españolas en su ponencia “Al sur de la frontera peninsular: la defensa del Arco Atlántico”.
Y, por último en la mañana, el doctor arqueólogo Luís Fontes, se extendió sobre “Fronteira e Fortificação a Noroeste. A Praça-forte de Valença e o Sistema Defensivo do Rio Minho”, subrayando su importancia geoestratégica, centrándose especialmente en la fortificación abaluartada de Valença, como cabeza del sistema defensivo fronterizo de la línea del río Miño.
En la sesión de tarde intervinieron:
El doctor alemán en Historia del Arte Michael Losse, con su trabajo “The Development of Bastion in the Knights Hospitallers’ Monastic State in the Dodecanese, Aegean Sea (15th and 16th centuries) – some new aspects”. Destacó el papel constructivo de los Caballeros Hospitalarios en sus territorios del Egeo, que levantaron 250 castillos, ciudades fortificadas, fortalezas y torres entre los siglos XIV y XVI, siendo una de las primeras potencias militares que introdujeron las fortificaciones abaluartadas, de influencia decisiva en otras partes de Europa.
Y el doctor arqueólogo belga Philippe Bragard, con su disertación sobre “The influence of Vauban’s fortifications outside of France. Around the study case of Almeida”, advirtió sobre la necesidad de examinar caso a caso para precisar la influencia real de Vauban, como la de otros muchos ingenieros que intervinieron en los enfrentamientos luso-españoles, lo que originó múltiples influencias, como ocurriría en el caso de Almeida.
Cena durante la Recreación Histórica
Un concierto en la Igreja Matriz y participación en la Recreación Histórica del Cerco de Almeida de 1810 durante las Guerras Napoleónicas cerrarían las actividades del día.
LA SESIÓN DEL SÁBADO.
El sábado continuaron los trabajos del Seminário con las siguientes intervenciones:
El arquitecto portugués Rui Loza: hizo un recorrido histórico de la conformación de Portugal desde la prehistoria hasta la misma actualidad, con la candidatura en serie a Patrimonio de la Humanidad, tituló su ponencia “Nascimento, consolidação e defesa da Fronteira como valor identitário”.
El doctor arquitecto palestino Shadi Ghadban: con su trabajo “A Land of surveillance and control”, nos transmitió una emotiva descripción de las fronteras actuales, la vigilancia y control a que son sometidos los palestinos por parte del gobierno israelita, con el objetivo de la judaización de la tierra, por medio de portones, desvíos, paredes de separación, torres de vigilancia militar, que rememoran los fuertes militares de los diferentes periodos históricos que Palestina vivió.
El doctor arquitecto español Víctor Echarri Iribarren presentó su ponencia “El Ingeniero General Juan Martín Zermeño y las fortificaciones de frontera: Pamplona y Puebla de Sanabria a mediados del siglo XVIII”, rememorando los modelos de Vauban y Verboom para Pamplona y de Carlos Robelin para Puebla de Sanabria, al tiempo que analizó y comparó los aspectos técnicos de ambos proyectos.
Antes de pasar a la sesión de Clausura, y como en las anteriores sesiones, hubo un provechoso coloquio, que fue moderado por João Campos, que presentó previamente a cada ponente e hizo un sustancioso resumen de sus intervenciones.
La Conferencia de Clausura corrió a cargo del catedrático de Arte y Diseño portugués Rui Carita: “Almeida-X-CEAMA”. Glosó la fortificación de Almeida, su significado artístico e histórico, así como el desenvolvimiento actual como foco de investigación y divulgación.
Posteriormente, me correspondió presentar el número 20 de la Revista O PELOURINHO, recién salido de la imprenta, que contiene las ponencias de las “V Jornadas de Valorización de las Fortificaciones de la Raia/Raya”, celebradas en Vila Viçosa los días 21 y 22 de mayo pasado. Y a continuación, anunciar que el abril de 2017 se celebrarán en Almeida -gracias al interés de su Presidente da Câmara, António Baptista Ribeiro, y su Consultor, João Campos- las “VI Jornadas de Valorização das Fortificações da Raia”; en ellas se seguirá investigando sobre nuestro patrimonio artillado y abaluartado de la Edad Moderna en la Raya/Raia, y se colaborará en el impulso a la consecución del título de Patrimonio de la Humanidad para estas fortificaciones, ya incluidas en la Lista Indicativa de la UNESCO, por iniciativa de Portugal y sus municipios fortificados de Valença do Minho, Almeida, Marvão y Elvas.
Intervinieron finalmente, además de João Campos -que presentó a los que hicieron uso de la palabra-, los Presidentes das Câmaras Municipales de Elvas (Nuno Mocinha, venido expresamente a estas actividades) y de Almeida (António Baptista Ribeiro), mostrando su compromiso en el impulso a la candidatura a Patrimonio Mundial (lo que las fortificaciones de Elvas ya son a título individual desde 2012), a la investigación sobre su Patrimonio Cultural y la divulgación del mismo ante los interesados y estudiosos en particular y los ciudadanos en general.
Magnífico Seminario Internacional, por tanto, lleno de aportaciones de interés y compromiso científico, divulgativo y político, que ha de ser extendido a todos los responsables y amantes de las poblaciones de la Raia/Raya luso-española.
NOTA: PARA VER LOS RESÚMENES COMPLETOS, VER LOS DOCUMENTOS 75 Y 76 DE MI ENLACE, CON LA REVISTA DEL CEAMA NÚM. 14: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/p/paginaprueba.html
MOISÉS CAYETANO ROSADO

jueves, 21 de abril de 2016

REFUGIADOS, EL MUNDO DEL DOLOR Y DE LA INCOMPRENSIÓN

Moisés Cayetano Rosado
Doctor en Geografía e Historia

En el tomo III de 2007 de la Revista de Estudios Extremeños publiqué un extenso trabajo sobre el exilio extremeño en México, en colaboración con el dirigente socialista y sindicalista Antonio Rodríguez Rosa, exiliado en aquel país, tras la Guerra Civil española de 1936-39.
Por los testimonios de este histórico republicano, los otros muchos que recogí entonces y la bibliografía y documentación que consulté, pude palpar el dolor de aquellos refugiados, huidos a través de la frontera con Portugal, el norte de África y, principalmente, por los Pirineos hacia Francia.
¿Qué les esperaba en las tierras de “acogida”? En el Portugal salazarista de entonces, la más que probable devolución a la España franquista. En el norte de África dominada por Francia y en este mismo país vecino (a donde se dirigió casi el 90 % de los más de 500.000 exiliados), las condiciones más penosas de miseria, incomprensión y dolor.
Isidro Fabela, diplomático mexicano, denunciaba en un extenso informe de 1939: “En Argelès (sur de Francia) se concentraron aproximadamente 100.000 hombres. Esta enorme avalancha humana quedó instalada frente al mar, sin otro límite que la playa y una cerca de alambre con púas fijadas en una extensión de dos kilómetros y medio de largo por uno y medio de ancho”.
Refugiados españoles en el campo de internamiento de Argelés-Sur-Mer
Tampoco la posterior acogida en Rusia y en México, así como otros países latinoamericano,s fue un “camino de rosas”, sino que al sufrimiento del desarraigo, la separación familiar, la pérdida de seres queridos en la guerra… se unió la falta de comprensión y solidaridad incluso de gente cercana en los lugares de acogida. El gran poeta exiliado León Felipe lo retrata en unos versos desgarrados: “los españoles del éxodo de ayer/ que hace cincuenta años/ huisteis de aquella patria vieja para no servir al Rey/ y por no arar el feudo de un señor…/ y ahora… nuevos ricos,/ queréis hacer la patria nueva/ con lo mismo,/ con lo mismo/ que ayer os expatrió”.
Esa es la historia de la gente sencilla, que sufre la ignominia y ha de huir hacia un destino inseguro donde no se les quiere, y que ahora contemplamos en aquellos que nos llegan desde distintos territorios de África en conflicto tras el abandono de las potencias coloniales de Occidente; de las naciones del Oriente Próximo, que han tenido la “mala suerte” de estar geoestratégicamente situados en un lugar excepcional y además tienen codiciadas reservas de petróleo…
Nuestros campos de internamiento, nuestras “alambradas” están situadas en los bordes del conflicto: Grecia, Croacia, Eslovenia, Turquía… que han de hacer de “muro de contención”, de escenario donde se representa el espectáculo trágico de la deshumanización.
Los gobiernos de Occidente (que tanta responsabilidad tienen en la inestabilidad de estos territorios) discuten qué hacer con tal cantidad de refugiados, en tanto los empujan al abismo. Y así, asistimos a diario a las escenas más brutales de contención de masas humanas desesperadas, concentración en zonas insalubres, cargas policiales contra los más desesperados, desolación y muerte de inocentes, entre los que los niños se están llevando la peor parte.

Ahora como entonces, como siempre. Las lecciones que nos da el pasado sirven de poco, de nada incluso, porque por encima de cualquier otra consideración va primando -en los que todo lo manejan y dirigen- el egoísmo, la más inhumana insolidaridad. Decimos muchas veces: “hay que conocer los errores de la historia, para no repetirlos”; pero parece que conocemos los errores de la historia para empeñarnos en profundizar aún más en los terribles despropósitos que tanto -al estudiarla- nos asombran.

viernes, 11 de marzo de 2016

EL ANTIMILITARISMO DE ADA COLAU
Moisés Cayetano Rosado
Doctor en Geografía e Historia 
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, no ocultó su malestar por la presencia de militares en el Salón de la Enseñanza, que se celebra en Barcelona en estos días finales del invierno, y les dijo claramente que no le agradaba tenerlos en el certamen (https://www.youtube.com/watch?v=a0QIt4eH9Ls).
El desaire, manifestado al saludar a un coronel, al lado de su stand -aunque con muchas sonrisas por parte de la primera edil barcelonesa-, no deja de ser un acto insólito en las relaciones institucionales de la representación política con los representantes del Ejército de la nación.
Pienso que para muchas personas la imagen de los militares les viene dado por lo que en la historia, y concretamente la de los siglos XIX y XX, ha podido significar. No hay más que repasar los textos de nuestros más señalados escritores, o las mismas declaraciones de algunos mandos militares para entenderlo de esta forma.
Así, Valle Inclán, en la novela “La Corte de los Milagros” (1927), referida a la Corte de Isabel II (mediados s. XIX), escribe: Los héroes marciales de la revolución española no mudaron de grito hasta los últimos amenes. Sus laureadas calvas se fruncían de perplejidades con los tropos de la oratoria demagógica. Aquellos milites gloriosos alumbraban en secreto una devota candelilla por la Señora. Ante la retórica de los motines populares, los espadones de la ronca revolucionaria nunca excusaron sus filos para acuchillar descamisados. El Ejército Español jamás ha malogrado ocasión de mostrarse heroico con la turba descalza y pelona que corre tras la charanga.
Arturo Barea, en “La Ruta” (1951), referida a su experiencia en la Guerra de Marruecos contra los independentistas rifeños (en los años veinte del siglo XX), nos narra: El general que conquistó la kábila estaba en su tienda delante de una mesa: un cabo de vela encendido, una bandeja y dos botellas de vino, rodeadas de varios vasos. Iban entrando los oficiales de cada una de las armas que realizaron la conquista, con su lista de muertos y heridos. Cada oficial traía dos o tres muertos, diez o doce heridos. El ayudante del general apuntaba. El general invitaba a un vasito de vino. Los oficiales se iban soñando con las cruces que aquellos muertos les hincarían sobre la guerrera al lado del corazón. En la noche, luego, se oían los ronquidos del general, ronquidos de viejo borracho que duerme con la boca abierta, los dientes en el fondo de un vaso.
El general Queipo de Llano, en uno de sus discursos radiofónicos de 1936, al inicio de la terrible Guerra Civil, exclamaba: Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado de rojos cobardes (sic) lo que significa ser hombres de verdad. Y de paso también a sus mujeres. Esto está totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berren y pataleen (https://www.youtube.com/watch?v=9weVo7tCvjc).
De esa “memoria histórica” pudiera venir el rechazo. Pero los tiempos son otros, las funciones son distintas, y la responsabilidad de las actuaciones militares caen precisamente en las filas de aquellos que, como Ada Colau, son elegidos por el pueblo: los políticos.
Tengo muchos amigos militares. En España, y especialmente en Portugal. Algunos -de este querido país vecino- han sido precisamente aquellos que derrumbaron la dictadura salazarista y propiciaron el régimen democrático que disfrutan desde 1974, jugándose la vida. Mis amigos son unos suboficiales, oficiales otros, jefes algunos más y también generales de distintas armas. Buena parte de ellos con estudios universitarios, con conocimiento de diversos idiomas, con afán investigador histórico, económico, social… en lo que se desenvuelven con brillantez.
Como en todas las profesiones, los hay con mejor y con peor disposición profesional y personal, pero no reconozco en ellos a los espadones sanguinarios que describe con tanta agudeza Valle Inclán; ni a los desaprensivos, crueles y egoístas que retrató Arturo Barea; ni a los brutales, deshumanizados, ofensivos que retrata en su misma persona Queipo de Llano.

Posiblemente Ada Colau se ha confundido de siglo, y de país, y de personas. Solo hay que ver la actitud del coronel que recibe la “reprimenda”. Aunque fuera únicamente por eso, merecería estar en el Salón de la Enseñanza: por lo que esa actitud serena y receptiva -y la de sus compañeros- nos enseña de cómo comportarse ante las contrariedades y desaires.

viernes, 26 de febrero de 2016

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "CANTO MATINAL" DE ANTÓNIO MURTEIRA. 
Moisés Cayetano, Antonia Cerrato y António Murteira, de izquierda a derecha
El jueves, 25 de febrero, a las 20’00 horas, y por espacio de más de hora y media, tuvo lugar en el Casino de Badajoz (Calle Ramón Albarrán, 14) la presentación del poemario de António Murteira Canto Matinal, magníficamente editado por Edições Colibrí, a cargo de Fernando Mão de Ferro.
Antonia Cerrato Martín-Romo -coordinadora de las actividades- presentó al escritor evorense, introduciéndonos en su biografía, y Moisés Cayetano Rosado, -prologuista del libro- analizó la obra en general de Murteira y el contenido en forma y fondo de este nuevo trabajo en verso y prosa poética. Ver: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2016/02/canto-matinal-entre-la-lucha-yel-amor.html
Actuación de Nuno de O
Actuaron, además, el cantante y guitarrista portugués Nuno de O -tan gran amigo de Murteira como magnífico cantor-, y los poetas badajocenses Clara Blázquez, Julita de la Cruz, J. Félix Sánchez-Satrústegui, Fernando Garduño, José Manuel Ferrera, así como los cantantes locales Daniel López y Manuel Ciprián y Paco Pino, más Jesús Poves, que tocó en solitario la armónica.
Resultó, nuevamente, como ya ha ocurrido en otras ocasiones con António Murteira, y como viene sucediendo por los más diversos motivos culturales, un hermanamiento entre vecinos de un lado y otro de la Raia/Raya, entre Alentejo y Extremadura, entre Portugal y España, mezclando culturas, mezclando arte, mezclando ingenio, canto y poesía, sentires y vivencias.
Vista parcial de los asistentes al acto
António Murteira no solamente es un gran poeta, un escritor de sensibilidad extraordinaria, enamorado de su tierra y la nuestra, de los colores y la luz mediterráneos, de los pueblos que bañan sus orillas y que tan presentes están en todas sus creaciones, sino un defensor de la fraternidad, de la justicia y la igualdad entre los seres humanos, como predica siempre en sus escritos. Y como ha ido demostrando en su vida infatigable de luchas políticas, sociales, sindicales.
La Revista Alentejo -que dirige-, editada por la Casa do Alentejo de Lisboa, es un fiel reflejo de todas estas inquietudes, y es un ejemplo de sus desvelos, que sabe compartir con sus múltiples colaboradores (entre los que tengo el honor de estar), ofreciendo un producto muy a su medida, lleno de calidad y calidez, de fuerza y de rigor. ¡Que siga así por siempre, para beneficio de todos y progreso de la sociedad!

Moisés Cayetano Rosado

miércoles, 20 de enero de 2016

CUSTÓDIO GINGÃO, UM PERCURSO DE CIDADANÍA
Moisés Cayetano Rosado

La historiadora Teresa Fonseca es una escritora de calidad literaria demostrada, una investigadora paciente de amplia trayectoria y una historiadora rigurosa que se acerca a la realidad contemporánea con una capacidad y sensibilidad admirables. Su libro A Memória das Mulheres. Montemor-o-Novo em tempo de ditadura, publicado en 2007, aún sigue resonando en mi propia memoria, pues me dejó marcado por la huella emotiva de los testimonios que refleja, por el respeto y el cuidado con que se acerca a los hechos constatados y los ofrece para nuestro conocimiento, asombro y lección de historia y de futuro.
En la Revista de Estudios Extremeños y en la Revista Transfronteriza O Pelourinho, he tenido la oportunidad y satisfacción de publicar algunos de sus trabajos de Historia Moderna y Contemporánea, donde demuestra sus dotes, enriqueciendo dichas publicaciones.
Ahora me llega otra de sus aportaciones, que -como las otras que he leído de Teresa Fonseca- he abordado “de un tirón”, porque su lectura atrae, engancha y apasiona: Custódio Gingão, um percurso de cidadanía, publicado a finales de 2015 por ese inquieto y extraordinario editor que es Fernando Mão de Ferro, en Edições Colibrí, editorial tan presente en las publicaciones alentejanas.
La obra, de 148 páginas, aborda monográficamente la vida de un alentejano de Montemor-o-Novo, campesino, activista sindical, político al servicio de los que más lo necesitan, cuya discurrir es un ejemplo de entereza, firmeza, compromiso social, capacidad de superación, generosidad y entrega.
Custódio Gingão -nacido en el seno de una familia campesina sin tierras, hecho a sí mismo en medio del penar de los campos de Alentejo, del hambre y del frío invernal, así como de los rigores del calor veraniego en la planicie alentejana-, representa en su vida el discurrir dificultoso de la gente sencilla de las tierras del sur durante la segunda mitad del siglo XX y estos primeros años del XXI.
En las páginas del libro se va mostrando no solamente la biografía aleccionadora de Gingão sino que, hábilmente, la autora nos va situando en las distintas etapas por las que Portugal ha ido pasando en los últimos setenta años: buena parte de la dictadura salazarista, las guerras coloniales, la esperanza y lucha de la Revolução dos Cravos, la Reforma Agraria, los primeros años de democracia, el discurrir posterior, la actualidad…
Custódio Gingão es militante del Partido Comunista y dentro del mismo ha ido discurriendo fundamentalmente su actividad, tanto en Portugal como en sus etapas de servicio militar obligatorio y emigrante después en Europa. Envuelto y comprometido con la Reforma Agraria como trabajador agrícola, sería durante once años diputado en la Asamblea de la República y después representante municipal en su concelho de origen, donde afortunadamente continúa activo.
En este ensayo biográfico, Teresa Fonseca nos muestra esa vida dinámica y fructífera, contextualizada en la historia contemporánea del país, a lo largo de cinco capítulos, que se cierran con una interesante colección de fotografías, además de una selecta reseña de fuentes y bibliografía utilizadas.
Su infancia, la entrada en la vida adulta, el servicio militar, la emigración, la vuelta tras la Revolução de Abril (el más amplio capítulo, con varios subapartados), sirven de motivo para explorar en la vida del activista y del discurrir de la nación. Su papel en la Reforma Agraria y experiencia como diputado (con amplio detalle de su actividad parlamentaria en temas de sector primario productivo, emigración, administración del territorio y enseñanza, fundamentalmente) constituyen la parte esencial del trabajo de este sencillo campesino que cobra grandeza, solidez y respeto ante sus camaradas, compañeros y vecinos a medida que desarrolla una ejemplar labor de compromiso solidario.

Custódio es todo un ejemplo de vida, y este libro otro ejemplo de buen hacer, de rescate histórico, que sabe conjugar las fuentes documentales con las orales para ofrecernos un “producto” a la altura del biografiado y de la biógrafa, de trayectorias -cada uno en su campo- tan dignas de agradecimiento y consideración.

jueves, 24 de diciembre de 2015

PENDIENTES DE LOS NACIONALISTAS
Moisés Cayetano Rosado
Por vez primera en la democracia española posfranquista se produce una situación como la generada tras las elecciones del 20 de diciembre: la presencia de dos bloques claramente clasificados en la derecha y en la izquierda respectivamente, con similar número de diputados y sin que ninguno de los dos consiga la mayoría absoluta, establecida en 176 representantes.
Y una vez más, como ya ocurriera en otras ocasiones (si bien entonces con un partido claramente ganador), los nacionalistas tienen la “llave” de esa mayoría que permite la gobernabilidad sin obstrucciones en el encargo de gobierno y la acción del mismo en la legislatura… a cambio de concesiones a medida.
Esta vez, los conservadores logran 163 escaños: 123 del Partido Popular (PP) y 40 de Ciudadanos (C’s); los progresistas (por utilizar denominaciones “a bulto”, para entendernos, pero que necesitarían de matizaciones en una reflexión más extensa) 161: 90 el PSOE, 69 Podemos y sus distintas alianzas regionales, e Izquierda Unida-Unidad Popular 2. Lejos ambos de los 176 necesarios para gobernar sin más apoyos, suponiendo que dichos bloques estén dispuestos a firmar acuerdos para hacerlo.
Necesitarían cualquiera de ellos la participación por activa o pasiva (con voto positivo o abstención) de al menos dos fuerzas nacionalistas catalanas y/o vascas, con lo que la gobernabilidad se hace complicada.
Otra posibilidad es que uno de los dos grupos “históricos” (PP, PSOE) se abstuviera en la propuesta gubernamental del otro, lo que es difícilmente digerible. Y otra solución, la que desean en las instancias comunitarias europeas, la Banca, el gran capital, la gran patronal y similares (“a la alemana”), sería un acuerdo PP-PSOE, que sí tendría una mayoría más que absoluta.
Como estas dos últimas alternativas resultan al parecer imposibles -dado que el PSOE ha manifestado su rechazo-, queda el acuerdo de bloques junto a la negoción nacionalista. Dicho acuerdo es complicado, porque el novedoso C’s es consciente de lo que eso le supone de pérdida de credibilidad, por sus ataques al gobierno del PP, y el PSOE ha sido duramente criticado por el emergente Podemos y la histórica IU.
En cuanto al “auxilio” nacionalista, no es menos dificultoso, sobre todo por el “enquistado” problema catalán: los partidos autóctonos son abiertamente segregacionistas. Y si en anteriores legislaturas se resolvía el acuerdo con los conciertos económicos, ahora tenemos una cuestión más peliaguda: la decisión sobre la independencia catalana, previo referéndum, al que podría unirse una exigencia similar vasca, que no admiten ni el PP ni el PSOE.
El futuro podría pasar por nuevas elecciones, que a pocos interesa. Al PP porque teme seguir cayendo en el vacío, tras haber perdido más de sesenta diputados; al PSOE, porque se debate en una tesitura similar, tras una pérdida de 20 representantes; a Ciudadanos, porque en los días previos a la cita electoral iba perdiendo dramáticamente apoyos en las estimaciones de las encuestas. Izquierda Unida y los nacionalistas, posiblemente, no piensan que puedan superar lo conseguido ahora. Solamente Podemos podría estar interesado, ya que tras un bache en los últimos meses, volvió a remontar en los últimos días preelectorales con creciente fuerza.
Así, posiblemente los esfuerzos de la mayoría en estos tres próximos meses (máximo plazo para formar gobierno) se centren en encontrar una solución para esta situación inédita hasta ahora en España; el ejemplo reciente de Portugal tal vez pueda valer. En el país vecino, las fuerzas de la izquierda han conseguido sacar adelante una opción de gobierno que da ahora sus primeros pasos, pese a que la derecha obtuvo una representación mayor en la Asamblea de la República.

Pero está esa diferencia -¡menuda diferencia!-, que supone un escollo especial, dadas las reivindicaciones independentistas de Cataluña: la decisiva presencia de los nacionalistas, que nuestros vecinos no han tenido que afrontar. ¡Tiempo apasionante nos espera!

martes, 15 de diciembre de 2015

CANTAR DE EMIGRACIÓN/EMIGRAÇÃO
Moisés Cayetano Rosado
Hay muchos cantantes y grupos que han puesto su voz a los versos de un fragmento memorable de la V parte del poema “¡Para a Habana!”, de Rosalía de Castro. Todas me conmueven, individuales o corales, pero especialmente me emociona la de Adriano Correia de Oliveira (https://www.youtube.com/watch?v=nK7dUfG5Rq4), cantante fallecido desgraciadamente a los 40 años, en 1982, cuando tanto tenía aún que aportar, fundamentalmente en el fado de Coimbra, en los cantos de intervenção y en la música popular portuguesa.
Esta es la versión portuguesa, cantada, del poema:
Este parte, aquele parte
e todos, todos se vão.
Galiza, ficas sem homens
que possam cortar teu pão.
Tens em troca orfãos e orfãs
e campos de solidão
e mães que não têm filhos
filhos que não têm pais.
Corações que tens e sofrem
longas horas mortais
viúvas de vivos-mortos
que ninguém consolará.
Los poemas siempre pierden mucho al traducirse. El ritmo se quiebra; algunas palabras pierden su fuerza original; los giros, metáforas, símbolos, a veces no encuentran su lugar. Este es el original gallego del poema:
Este vaise y aquél vaise,
e todos, todos se van;
Galícia, sin homes quedas
que te poidan traballar.

Tés, en cambio, orfos e orfas
e campos de soledad,
e pais que non teñen fillos
e fillos que non ten pais.

E tés corazóns que sufren
longas ausencias mortás,
viudas de vivos e mortos
que ninguén consolará.
 
En cualquier caso, el mensaje es claro. El tremendo desgarro de la emigración que Galicia, y Portugal, y gran parte de España, han sufrido a lo largo de la historia contemporánea. Referida en el poema a la emigración transoceánica, que nos flageló especialmente durante la segunda mitad del siglo XIX y primer tercio del siglo XX (hasta que en América dejó de haber suficiente demanda de mano de obra), y luego derivó a Centroeuropa y las zonas industrializadas de los respectivos países emisores, sobre todo en los años cincuenta, sesenta y parte de los setenta del siglo XX, rebrotando ahora de nuevo hacia Europa y Norteamérica.
Quedar en origen sin capital humano. Dejar a los suyos, cuando en la antigua emigración suponía tantas veces un viaje sin retorno, con las amarras familiares cortadas por completo. Ese sufrimiento de la ausencia. Ese campo de soledad físico y emocional: físico de las tierras abandonadas, los eriales…; emocional de la ruptura interna con lo que se quiere y forma parte de nuestro propio ser…
En el espejismo del cambio de siglo fuimos, al contrario, receptores masivos de emigración: parecía que Europa del Este y Latinoamérica (también las antiguas posesiones africanas, en el caso portugués), trasvasaban su población a nuestras tierras con la misma convulsión con que nosotros lo habíamos hecho anteriormente a parte de las suyas.
El vaivén de la historia paralizó el proceso con la crisis que se generalizó. Y de nuevo, los “ejércitos laborales” están a la expectativa, y las “avanzadillas” inician la incursión buscando nuevos horizontes. ¿Otra vez la canción de Rosalía de Castro se volverá de actualidad, aunque se cambien los matices?

Oigo de fondo la voz de Adriano Correia en este preludio del invierno como una premonición de distancia y de frío. “Este parte, aquele parte/
e todos, todos se vão”... Sería tremendo que se cumplieran esos versos,  y también estos otros de la misma Rosalía de Castro, de su libro “En las orillas de Sar”: “¡Cuánto en ti pueden padecer, oh patria,/ si ya tus hijos sin dolor te dejan!”.

martes, 15 de septiembre de 2015

DE TUY A VALENÇA DO MINHO: MONUMENTAL ENTRADA A PORTUGAL
Livro das Fortalezas. de Duarte de Armas. Valença y Tui.
Moisés Cayetano Rosado
¡Qué peligroso recorrido a lo largo de la historia el que nos lleva desde Galicia a Portugal, atravesando el Miño! Extraordinario corredor que, especialmente en la Edad Moderna, sería como punta de flecha que atraviesa el solar lusitano por el norte, como la línea Ciudad Rodrigo-Almeida lo sería más abajo, o Badajoz-Elvas un poco más al sur.
No es de extrañar, entonces, que en ese gran cabezo en que se alza Valença do Minho se encuentre una de las tres fortificaciones más portentosas de la Raia/Raya. Las otras dos son las que corresponden a las poblaciones portuguesas más atrás mencionadas.
Valença presenta una doble fortaleza, unidas por la Porta do Meio. Hacia Tuy, se alarga la Fortificación Magistral (o de la Vila Velha) con siete baluartes y unos glacis de enorme inclinación, que constituye el recinto abaluartado levantado envolviendo la antigua población medieval. Hacia el interior portugués (al sur), presenta una Obra Coroada -creada para reforzar la defensa de la villa en un padrastro peligroso de ser ocupado por el enemigo -de tres baluartes y dos medios baluartes.
En el proyecto de Manuel Pinto Villalobos, de 1691, la Obra Coroada aparece sin caserío, como obra nueva creada ex profeso para la defensa; la primitiva población medieval está rodeada por cuatro baluartes y un semibaluarte, más otra Obra Coroada -de tres baluartes- orientada hacia la anterior, también sin caserío.  Ya en el plano de Gonzalo Luis da Silva Brandão, de 1758, la Obra Coroada del sur se presenta como en la actualidad se conserva (idéntico al que presenta Villalobos), y la que prolonga a la envolvente del recinto antiguo se diseña formando con dicha envolvente un “todo”, de siete baluartes (uno es, en realidad, semibaluarte): ahora todo el conjunto está urbanizado, si bien en la Obra Coroada predominan los espacios libres (que en buena parte así permanecen). Similar es el plano de Champalimaud de Nussane, de 1766. Y similar es la planta que nos ha sido legada y que está en óptimas condiciones de recuperación y revitalización.
Y ese interior nos recuerda lo que fue hace pocos años Elvas: ciudad de múltiples comercios detallistas, primorosamente ambientados para satisfacer todos los gustos de los turistas que complementan la visita monumental con compras de recuerdos. Sus calles estrechas y empedradas, iglesias, casas señoriales, plazas, etc. nos presentan una población acogedora, tranquila y rica en patrimonio urbano monumental.
Con todo, lo más impresionante es la fortificación abaluartada, los recios baluartes, amplios revellines, puertas monumentales, profundos fosos y glacis despejados. Desde ella, la vista del entorno es espectacular, especialmente hacia el norte, por donde discurre el Miño y se encuentra la vecina Tuy, con la que hoy día forma una hermanada eurociudad.
La fortaleza consiguió resistir las incursiones del comienzo de la Guerra de Restauração (1643), si bien cayó en manos españolas en 1654, aunque enseguida sería recuperada, reforzándose la construcción, que se culmina en 1713.
Valença desde la catedral de Tuy
Durante las Guerras Napoleónicas sería tomada por las tropas del comandante general francés Jean de Dieu Soult (1809), y de nuevo cobrará protagonismo durante las Guerras Liberales de Portugal (1828-1834). Todo ello redundará en la actuación de refuerzo y recomposición de las murallas, que actualmente, tras una reciente rehabilitación, le han otorgado una grandeza extraordinaria.
Vista de Tuy desde una cañonera de Valença
Desde allí, la vista de Tuy resulta admirable. A la otra orilla del Miño, la ciudad española tiene el aire medieval que el ser un lugar clave de la ruta jacobea le fue dando. Se conservan especialmente numerosas edificaciones de los siglos XV y XVI, blasonadas y con arcos conopiales, así como parte de sus murallas, pero la “joya de la corona” es su Catedral de Santa María.
Su construcción tuvo inicio en 1120 y se finalizó sesenta años después. Esto hace que la composición sea puramente románica, si bien tuvo reformas posteriores, como es el caso de la fachada principal, ya de principios del siglo XIII, como ocurre con el claustro, magnífico ejemplo de gótico cisterciense. El complejo escultórico de su entrada, de un gótico inicial, con cierta rigidez compositiva, está considerada el primer conjunto escultórico gótico de la Península ibérica.
Sus coronamientos almenados y la estructura compacta, de escasa aberturas, nos sitúan ante una catedral-fortaleza, edificio religioso y al mismo tiempo defensivo, como corresponde a su situación geoestratégica. Desde la terraza de su claustro, la vista de la Fortificación Magistral y parte de la Obra Coroada de Valença do Minho es estratégicamente extraordinaria.
Alrededor de su plaza -amplia, despejada-, se extiende un callejero laberíntico, cuya traza delata su pasado medieval, con restos de paños de sus antiguas murallas.
La fortificación abaluartada, que ampliaba hacia el norte su recinto medieval, se nos muestra en el Proyecto del Conde de Humanes, de 1670, con tres baluartes completos y cuatro semibaluartes que protegen todo el espacio que no linda con el río Miño (barrera natural). Parecida composición tenemos en plano anónimo de 1730, si bien con el añadido de dos defensas exteriores (un talud y un revellín) hacia el norte, en los paños de murallas comprendidos entre un baluarte y dos semibaluartes que lo flanquean, a orillas el último del Miño.

En el plano de Miguel de Hermosilla, de 1777, se nos muestra el denso caserío del antiguo recinto medieval, que contrasta con la ligera ocupación del resto del espacio protegido por la fortificación abaluartada, donde existen espacios libres, de labor y arbolado. Algo que persiste en el plano de Francisco Coello, de 1856, en que el recinto abaluartado aún se muestra completo, quedando rebasado por la expansión urbana, formándose arrabales por todas las direcciones (menos en el este, lógicamente, por la barrera del río).