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miércoles, 18 de enero de 2017

POSESIÓN DE LA TIERRA Y LUCHAS CAMPESINAS EN LA RAIA/RAYA DURANTE LA EDAD CONTEMPORÁNEA
Pintura mural alusiva à Reforma Agrária no Alentejo em 1975
De nuevo, el jueves 19 de enero, tendré una intervención de un par de horas en las clases de postgrado de la Universidad de Mayores de Badajoz, en la que están matriculados más de 200 alumnos, con los que da gusto compartir conocimientos, por su extraordinaria disposición y su capacidad. A continuación va el resumen de lo que tengo preparado para esa sesión de tarde (de 17’00 a 19’00) en el Salón de Actos de la Facultad de Educación.

REPARTO DE TIERRAS EN LA BAJA EDAD MEDIA.
Tras la reconquista cristiana de los siglos XI, XII y XIII se adjudicaron las tierras ocupadas a las poderosas Órdenes Militares del Temple, Santiago y Alcántara, así como a grandes señores civiles y eclesiásticos. De esta manera, se forman fundamentalmente dos grupos desiguales que se reafirman en la Edad Moderna: grandes latifundistas y campesinos sin tierras. Gerald Brenan, en su libro The Spanish labryrinth (1943), escribe: Viajando al sur del Tajo hacia La Mancha y Extremadura, se ve cómo las fincas aumentan de extensión y el número de pequeños propietarios y arrendatarios disminuye. Estas grandes fincas tienen origen diferente de las de Castilla la Vieja. Se constituyeron durante la segunda etapa de la Reconquista, entre 1085 y 1248, cuando los reyes de Castilla empezaron a incorporarse territorios que contaban ya con una población musulmana bien asentada. La tierra que iban conquistando era entregada, no a individuos de la nobleza, sino a las recién constituidas órdenes militares que, formando el núcleo principal de la caballería del reino, eran más capaces de defenderlas.
DESAMORTIZACIONES.
Pero en España se comienza  la venta de bienes de los jesuitas y reparto de propiedades municipales en la temprana fecha de 1766; ya en 1798 y hasta 1808, Godoy llevará a efecto la desamortización de parte de los bienes de la iglesia. En Portugal, de 1798 a 1820, se ponen en venta algunas encomiendas de las órdenes militares y de bienes de la Corona. Durante el Trienio Liberal (1821-1823), que coincide en ambos países, se ponen a la vez en venta parte de los bienes del clero regular. La segunda mitad del siglo XIX vine marcada en España por la desamortización de bienes municipales, también del clero, Instrucción Pública, beneficencia y la Corona, llevada a efecto por Madoz, importantísima en volumen. En Portugal, continúa la venta de bienes religiosos, baldíos municipales y de Instrucción Pública, aunque con menos impacto.
Ahora bien, el pueblo, con la implantación y consolidación del sistema liberal en el siglo XIX, no ve mejorar su vida. El escritor extremeño de principios de siglo XX Felipe Trigo escribe en su obra Jarrapellejos, publicada en primera edición en 1914:
- ¿Qué quieren? ¿Qué piden?
- ¡No sé! –dijo el alcalde.
- No se les entiende.
- A ver que abramos el balcón –decidió Jarrapellejos.
Asomáronse. En la confusión horrenda pudieron escuchar lo que pedían: “¡Pan! ¡Pan! ¡Abajo los ricos miserables! ¡Abajo las limosnas!... ¡Que nos entreguen el pósito...!”

DINÁMICA LABORAL Y LUCHA CAMPESINA.
Estas situaciones eran habitualmente controladas con “cargas” de las fuerzas del orden público y fuertes represiones: encarcelamientos y torturas. En su libro recopilatorio Sessenta anos de luta nos presenta el PCP esta represión sangrienta en el distrito de Beja, en 1954: De tras de um molho de favas surge o tenente Carrajola, apontando uma pistola-metrahadora. Dirige-se para a mulher que segue à frente da delegação e grita-lhe: “Que queres, bruta!” Catarina respondeu: “O que eu quero é pão para matar a fome aos meus filos. Quero pão. Tenho fome!” E então Carrajola, friamente, afasta os pés do filho que Catarina traz ao colo e dispara três tiros.
De otro lado, cualquier plante por exigencias laborales o salariales en las épocas cruciales de recolección o cultivo -en las que el tiempo es clave para evitar pérdidas graves- era resuelto con incorporación de mano de obra trasladada de otros lugares. Escribe Saramago en Levantado do Chão:
Están ahora dos grupos de jornaleros frente a frente, diez pasos los separan. Dicen los del norte, Hay leyes, fuimos contratados y queremos trabajar. Dicen los del sur, Aguantáis que os paguen menos, venís aquí a perjudicarnos, marchaos a vuestra tierra, ratinhos. Dicen los del norte, En nuestra tierra no hay trabajo, sólo piedras y aliagas, somos de la Beira, no nos llaméis ratinhos, que es ofensa. Dicen los del sur, Ratinhos, sois ratones, venís aquí a roer nuestros mendrugos. Dicen los del norte, Tenemos hambre. Dicen los del sur, También nosotros, pero no queremos sujetarnos a esta miseria, si aceptáis trabajar por ese jornal, nos quedamos nosotros sin trabajo.
El historiador Fernando Sánchez Marroyo lo expone así: A comienzos del otoño de 1870 un grupo de jornaleros portugueses, que había llegado en busca de trabajo, fue agredido y obligado a abandonar la ciudad de Badajoz. El motivo de la disputa radicaba en que estaban dispuestos a trabajar en la vendimia por un real menos.
Ya al filo del siglo XX los trabajadores van organizándose de manera más sistemática, creándose Centros Obreros y Casas del Pueblo. La sociedad La Germinal en Badajoz, de creciente fuerza e importancia como grupo de presión y negociación, en su periódico El Obrero expone: Planteado el régimen colectivista, la propiedad sería de todos, sin ser exclusivamente de ninguno; y entonces, cuando nadie fuera dueño exclusivo de nada, seríamos económicamente iguales. (30-06-1901)
En enero de 1912 se organiza la “Primeira Greve Geral de Solidaridade” en la historia del movimiento obrero portugués, que fue duramente reprimida.
Felipe Trigo denuncia con este cuadro sobrecogedor la situación de los campesinos: Sobre un camastro, una extenuadísima mujer se abrasaba al calor de la terciana, procurando acallar con sus flácidos pechos, agotados, el llanto de dos mellizos; la abuela, cojeando por los reúmas y por sus setenta y cinco años, hacíala a la lumbre de taramas caldo de peces y morcilla. El médico se renegó. Aquello, que a un sano le haría echar el estómago por la boca, mal podía servir para la enferma. ¡No disponían de otro alimento!
El periodista Luis Bello publicaba en El Sol, de Madrid: En la plaza de Don Benito hay, por las mañanas, trabajadores de todos los oficios, especialmente jornaleros del campo y albañiles, que aguardan ajuste en las esquinas y alrededor del cafetín. Suelen ir un rato hasta los obreros fijos y los que ya tienen jornal; pero pronto se ve cuáles son los que van a jugarse el albur del jornal módico o del paro forzoso. Aumenta el número de días difíciles como el de hoy. A medida que la mañana va avanzando, se desparraman y, a falta de jornal, buscan ocupaciones libres. Serán pajareros, pescadores, esparragueros... Cuando el campo no da nada, en épocas en que todo se niega, son las mujeres las que salen a los portales demandando socorro. Los pobres se ayudan unos a otros y el primer remedio es el préstamo de pan entre compañeros.
Y en otra entrega, el mismo periodista expone: ¿Qué importa el mejor plan de enseñanza? Diez maestros –pobres para diez escuelitas de pobres en ciudad industrial de doce mil habitantes, pueden hacer muy poco. Señor Filipe Chavais, profesor primario oficial de Portalegre -¡tan correcto, tan inteligente, tan agudo! ¡Sr. Cesáreo Augusto Marques, compañero de lucha: los tiempos son malos! La escuela se ve obligada a esperar. A un lado y a otro de la frontera, ¡paciencia!
REFORMAS AGRARIAS.
Y en medio de tanta necesidad, una esperanza: la creada por la II República española de 1931. Había llegado el tiempo para España, y en concreto para Extremadura, de la soñada Reforma Agraria.
Ocupaciones-tierras-Badajoz-ARMHEx.
El 23 de septiembre de 1931 se publica la Ley de laboreo forzoso (boicoteada por los latifundistas), el 9 de septiembre de 1932 se aprueba la Ley de Bases para la Reforma Agraria (faltaban los decretos de desarrollo) y el 1 de noviembre de 1932 un Decreto de intensificación de cultivos (ante tanta tierra mal explotada, permitiendo la ocupación forzosa en arrendamiento durante dos temporadas). Pero en diciembre de 1933 -más de un año después de este decreto de emergencia- en Extremadura sólo hay 110.000 ha. ocupadas, y apenas se contemplan partidas presupuestarias oficiales para seguir arrendando en los presupuestos oficiales de 1934 y 1935. Sólo con el triunfo del Frente Popular el 16 de febrero de 1936 se acelerará el proceso.
Cuando el 25 de abril de 1974 los jóvenes capitanes del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) dan el golpe contra el gobierno portugués, el pueblo se echa a la calle, en apoyo inmediato y masivo. Atrás quedaban las indescriptibles torturas de la PIDE, a las que fueron sometidos tantos campesinos alentejanos y que alcanzan una crueldad impresionante, como denuncia el dirigente obrero António Gervásio en un relato estremecedor:
É difícil exprimir por palabras a violencia da célebre tortura do sono, que consiste en não deixar dormir o preso durante 5, 6, 8, 10, 12, 13, 14, 15 16 e mais dias e noites seguidos (eu estive na última prisão 18 dias e noites, seguidos nesta tortura, impedido de dormir); tortura que é acompañada de espancamentos, de gritos e pancadas nas paredes e outros ruidos, agua fria pela cabeça e corpo; tortura que provoca dolorosas alucinações visuais e auditivas e vai até ao esgotamento físico quase total do preso.
El primer decreto-ley de Reforma Agraria se dicta en abril de 1975, a un año del comienzo de la Revolución de los Claveles, y tres meses después han sido ocupadas 500.000 hectáreas en Alentejo. A finales del mes de julio se publican los más importantes decretos de Reforma, llegándose al final del verano a una ocupación de más de 1.000.000 de hectáreas, asentándose unos 70.000 campesinos en más de 500 UCPs.
En septiembre de 1975 existía el proyecto de continuar con las expropiaciones, y otro millón de hectáreas estaba ya en trámite de ocupación. Pero a partir de esas fechas, las luchas políticas en el gobierno de la nación provocaron una serie de crisis que desembocaron en noviembre de 1975 en un golpe militar que recondujo todo el proceso de nacionalizaciones de empresas y la Reforma Agraria.
EL DIFÍCIL FUTURO EN LA RAIA/RAYA.
Las enormes carencias de estas tierras del Sur, el Alentejo y Extremadura, llevarán a una impresionante sangría migratoria que despuebla su territorio entre 1955 y 1975, años de enorme despegue industrial en Centroeuropa y las grandes ciudades de ambos países, donde buscaban un medio de vida más esperanzador dentro de la industria y los servicios. Algo que se volverá a repetir con la nueva crisis económica mundial de principios del s. XXI.
La Política Agraria Común del mercado europeo, en que se encuentran España y Portugal desde su ingreso en la Comunidad Económica Europea en 1986, ha implantado una nueva dinámica en la cuestión agraria, creando un nuevo panorama, alejado del modelo de explotación de los siglos XIX y XX, pero el modelo sigue sin significar un impulso de desarrollo suficiente para los territorios de la Raia/Raya, siempre a la cola de los indicadores de bienestar de la Europa Comunitaria.
Moisés Cayetano Rosado

viernes, 21 de octubre de 2016

CURSO DE POSTGRADO DE LA UNIVERSIDAD DE MAYORES DE EXTREMADURA. BADAJOZ.
He tenido el honor y la satisfacción de impartir en la tarde del jueves 20 de octubre una "lección" sobre las "Fortificaciones en la Raya luso-española. Castillos y fortalezas abaluartadas"ante más de 200 alumnos del Curso de Postgrado de la Universidad de Mayores de Extremadura, en su sede de Badajoz.
Va a continuación una imagen del contexto histórico del que hablé y un resumen de la red fortificada que presenté.
LA RED FORTIFICADA LUSO-ESPAÑOLA
Dotadas de gran belleza artística, aunque no fuera éste el objetivo de su construcción -al contrario de lo que suele perseguir la arquitectura religiosa o civil-, las fortificaciones de la Rayas son un complejísimo sistema constructivo de enormes consistencia, grosor y resistencia. Auténtica obra maestra del genio creativo humano, que en este caso se muestra no como singularidad sino como nutrido conjunto a lo largo de 1.300 kilómetros de frontera.
Podemos presentar la siguiente relación indicativa, testimonio excepcional de una amplia etapa histórica, como “escudos” ante los asedios y como “maquinarias” enfrentadas cual botón y ojal unas a otras a lo largo de la Raya, formando réplicas de la que enfrente tienen, a la hora de salvaguardar el territorio. El que un gran número conserve en buena parte la integridad de los elementos básicos de defensa y se mantenga la autenticidad del patrimonio construido sitúa a este macroconjunto en una posición privilegiada a la hora de poder ser catalogado como Patrimonio de la Humanidad.
Conjunto de Galicia-Minho.
En el norte, entre la Galicia española y el Minho portugués, destacan: Valença do Minho-Monção-Salvatierra de Miño; portuguesas las dos primeras y española la última fortificación, en el curso bajo, fronterizo, del río Miño, a cuyos pies se asientan, despuntan de entre todas.
Valença es una fortaleza doble -gigantesca corona con base de semibaluartes y cuerpo alargado de siete baluartes de distinta forma y grosor- , unida por estrecha garganta, que le da una singularidad excepcional.
A éstas hay que unir, fundamentalmente, Baiona y Tomiño -al oeste de Valença, de norte a sur, hasta la Raya-, en la parte española, y Vila Nova de Cerveira y Caminha, también al oeste, con buena disposición la primera -como le ocurre a Bayona- para la defensa del Océano Atlántico, por su carácter costero. El fuerte de Lindoso, al sureste, en tierras de Portugal, cubre la frontera del río Lima.

Conjunto de Trás-os-Montes/Castilla-León.
Al oeste de la provincia de Zamora y el noroeste de Portugal (Trás-os-Montes), aparece el segundo grupo: Chaves y Bragança en Portugal, y Puebla de Sanabria en España, destacan por sus conjunto medievales y modernos, a la que tenemos que unir la española Monterrei, que se enfrenta con Chaves, como las otras dos las hacen entre sí.
Todas ellas notables maquinarias defensivas, aunque el caso de Chaves es excepcional, pues además de un portentoso castillo medieval y envoltura abaluartada, como las demás, presenta dos extraordinarios fuertes, uno como ciudadela de la propia muralla moderna y uno más por encima de ella, de notables dimensiones.

Conjunto Beira-Castilla y León.
Bajando a la portuguesa Beira y Castilla-León española, nos encontramos con: Almeida-Aldea del Obispo-Ciudad Rodrigo; portuguesa la primera fortificación y española las otras dos (la de Aldea del Obispo es el complejo Fuerte de la Concepción, ligeramente separado de la población, y adelantada hacia Portugal).
Almeida es una de las plazas fortificadas más espectaculares de la Raya, con su forma estrellada, hexagonal, de impresionantes baluartes y un estado de conservación y uso admirables; y no solo por el adecuado tratamiento de sus elementos defensivos del siglo XVII, sino por los edificios militares que conserva en su interior.
Destacamos también, hacia el norte de ésta última, San Felices de los Gallegos, cuyo amurallamiento “a la moderna” envuelve al medieval, algo que ocurre tanto en Ciudad Rodrigo, como en buena parte de las demás poblaciones rayanas abaluartadas.

Los cuatro conjuntos extremeño-alentejanos.
1.Marvão-Castelo de Vide-Valencia de Alcántara, muy próximas entre sí estas dos  fortificaciones portuguesas y la española, destacando las dos primeras entre los picos más altos de la Serra de Marvão; inmediatamente al este se encuentra Valencia. Tienen el complemento hacia el sur de amurallamientos interesantes en Crato y Portalegre; más abajo tenemos Arronches, al sur de la Serra de San Mamede. Hacia el noreste de todo este conjunto se halla Alcántara, en España, cuyo puente romano es una de las vías de paso fundamentales de la frontera.
2. Elvas-Campo Maior-Badajoz continúan la serie, más abajo, en la importante vía natural Madrid-Lisboa, teniendo la freguesía campomaiorense de Ouguela otra fortificación reseñable, al norte, “vigilada” por la española Alburquerque, más al norte todavía, pero a la vista una de otra.
Elvas -declarada Patrimonio de la Humanidad en julio de 2012 por su guarnición fronteriza y fortificaciones- es un ejemplo admirable por lo completo, complejo, íntegro y auténtico de su conjunto: a su enorme fortificación de origen musulmán se unen dos fuertes del siglo XVII (el de Santa Luzia) y XVIII (da Graça), tres fortines, múltiples cuarteles militares, varios polvorines, casa de barcas, hospitales, diversas cisternas para acumular agua en los asedios, etc.
3. Estremoz-Juromenha-Olivenza, debajo del anterior, con Vila Viçosa entre los dos primeros y Évora al suroeste del grupo, forman el siguiente subgrupo. Todos con sus castillos medievales en el interior.
Entre Estremoz y Évora, Evoramonte es una plaza muy bien fortificada en el Medievo, con castillo artillado de comienzos del siglo XVI, que junto al de Vila Viçosa constituyen un ejemplo sin par de las fortificaciones renacentistas.
4. Monsaraz-Mourão-Alconchel forman el último conjunto alentejano-extremeño, si bien las fortificaciones de las dos portuguesas son más amplias e imponentes que la española, limitada a su castillo roquero. Las tres “ciñen” sus respectivos castillos medievales.

La línea del Algarve-Andalucía.
Castro Marim-Alcoutim-Sanlúcar de Guadiana. Portuguesa, casi en la desembocadura del Guadiana la primera; más al norte, aguas arriba del río, también de Portugal la segunda y enfrente de ella la española Sanlúcar. Antes,  al norte andaluz y frente a los últimos territorios alentejanos, se encuentra el fuerte de Paymogo.
La costa algarvía presenta otro rosario de fortificaciones, vigilando el Océano Atlántico. Inmediato a la desembocadura del Guadiana, al oeste, tenemos la fortaleza de Cacela Velha (utilizado como puesto de vigilancia actual por la Guardia Marítima); el Forte de São João da Barra, de Cabanas de Tavira  (propiedad particular, con uso hotelero), y el Forte do Rato, de Tavira. A ellas siguen otras construcciones abaluartadas costeras no propiamente fronterizas o de relativa defensa de la Raya, hasta la punta de S. Vicente.
MOISÉS CAYETANO ROSADO
Doctor en Geografía e Historia