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domingo, 2 de octubre de 2016

SALINAS DE CASTRO MARIM
Moisés Cayetano Rosado
Salinas, con Castro Marim al fondo
Recinto medieval y castillo
Siempre es un placer pasear por Castro Marim. Admirar al norte su recinto medieval -reconstruido en 1279, en el reinado de D. Dinis, tras la conquista a cargo de la Orden de Santiago-, donde se enclava uno de los castillos más interesantes de Portugal, de planta cuadrangular, reforzado por amplios cubos artilleros en sus esquinas, de la época del rey D. Manuel, a principios del siglo XVI.
Murallas del siglo XVII
Al sur, en su magnífico complejo defensivo de mediados del siglo XVII -levantado a causa de la Guerra de Restauração de 1640/1668- destaca el pequeño Forte de São Sebastião, flanqueado por dos grandes hornabeques, desde los que parten sendos lienzos de murallas que enlazan con el recinto medieval. Uno y otro coronan elevaciones y protegen el caserío, recogido al medio.
Revelim de St. António
A oriente queda el llamado Revelim de Sto. António, una imponente elevación artillada que vigila al río Guadiana y a la población de Ayamonte, y de donde las vistas de las salinas de Castro Marim son excelentes. En realidad, desde cualquiera de los puntos anteriores lo son, pues estas elevadas zonas defensivas “contemplan” ampliamente el grandioso espacio de llanuras, sembrado por el este  de las pequeñas “piscinas” de almacenaje de agua marina, que llega a través de un ramal abierto al Guadiana casi en su desembocadura.
Salinas de Castro Marim
Y es a esas salinas a donde ahora tenemos la oportunidad de dirigirnos, de entrar en ellas, de conocer un poco su funcionamiento, gracias a la gestión hecha en brevísimo tiempo por Nuria Guerreiro -que trabaja para el municipio y la Eurociudad del Guadiana-, demostrando la misma eficacia que cuando allá realizamos las III Jornadas de Valorización de las Fortificaciones de las Raya (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2014/09/celebradas-las-iiijornadas-sobre.html).
Vista de Castro Marim desde las salinas. Revelim a la iquierda;
abaluartados al centro; recinto medieval a la derecha.
¡Magnífico llano pantanoso de brillantes resplandores, caminos compactados y a los bordes rectángulos de inundación con distintos tonos en la evolución de la sal: desde el verdoso del agua que entra del Guadiana hasta el blanco impoluto de la sal, coronando los pequeños embalses! ¡Y qué decir de la silueta de Castro Marim desde allí: la visión de su monumentalidad (castillo, murallas medievales y modernas, fuerte, hornabeques, revellín…) y blanco caserío cubierto con teja roja, despuntando torres de iglesias y siluetas de molinos de viento delicadamente conservados!
El propio municipio tiene su parcela de explotación de salinas, para que sirva de impulso, acicate y apoyo a otras iniciativas particulares, en el sentido de seguir practicando la extracción artesanal de la sal, que se viene realizando desde tiempo inmemorial, ligada a la salazón de pescados especialmente, adquiriendo gran importancia durante el Imperio Romano para la fabricación del “garum” (salsa de pescado preparado con vísceras fermentadas).
Averiguamos que si durante la Edad Media y Moderna tuvo una importancia económica crucial para la zona -con gran actividad exportadora-, a finales del siglo XVIII entran en decadencia, por la competencia de otras explotaciones de la Península, quedando reducida su actividad en el siglo XIX al consumo de los mercados locales y de lugares próximos.
Vista de las salinas desde el castillo
Durante casi todo el siglo XX sigue el declive de esta industria artesanal, que únicamente cobra impulso a partir de finales del mismo, aunque coexistiendo la producción tradicional con los métodos industrializados, con una intensa mecanización que en forma alguna se da en los primeros, donde toda la labor es manual. Al ser ésta de más costoso proceso, encarece el producto, si bien resulta de una altísima calidad, con la conservación de todas las propiedades: pureza natural no “forzada” con métodos químicos, que la extracción con retroescavadoras hacen necesarios para eliminar impurezas de arrastre de arcillas, aceites, etc., pero eliminando propiedades y componentes esenciales como yodo, flúor, manganeso, hierro…
La Câmara Municipal de Castro Marim es un ejemplo de potenciación de estas “buenas prácticas extractivas”: recolección manual con rascador de madera unido a palo largo, con el que se arrastra la sal hasta los bordes de los recintos rectangulares en que se deposita el agua marina, tras pasar por distintos estanques (todos de arcilla compactada a mano) donde se va depurando el agua, calentando y evaporando.
Señalando la sal
Así obtienen una producción de altísima calidad tanto de “flor de sal”, (cristalizada en superficie por contraste térmico a la caída del sol, que únicamente puede recogerse -con pértigas de malla fina- en determinadas condiciones de “reposo” del viento, siendo recolección muy limitada, pero de inigualable valor gastronómico y en oligoelementos claves para nuestra salud), como de sal natural, en volumen quince veces mayor que el de “flor” (que cuesta en la compra casi esas quince veces más).
Ciertamente, se trata de un trabajo penoso para el operario que ha de cuidar tanto de la limpieza de los estanques como de la obtención de la sal por raspado y arrastre en los mismos, y su manipulación desde ellos hasta el exterior en pequeños sacos que transportan a hombros.
El encargado de la Salina municipal nos enseña a recoger la sal...
Las temperaturas en las mejores épocas de extracción (verano) pueden llegar en este espacio rebajado de la superficie a 50º y la humedad es enorme. Todo es esfuerzo de brazos, de hombros, para el que manipula el producto, a pleno sol. En nuestra visita, de hora temprana y tiempo suavizado de principios de otoño, lo hemos podido comprobar, como comprobamos la delicadeza, la entrega profesional del encargado de la explotación municipal que amable y pacientemente nos acompaña, sabe su labor y sabe explicar los pormenores, transmitiendo cariño por esta empresa de recuperación de tradición y calidad.

Trabajo duro para lograr un producto sin igual,  saludable y de gourmet, que Castro Marim ha sabido revitalizar, cuando la vorágine mecanizadora parecía que iba arrasar con lo que durante tantos siglos fue para la zona una señal de identidad. Hoy se exporta a todo Portugal, España, Reino Unido, Alemania, Holanda, EE.UU., etc., constituyendo un recurso económico importante para este municipio, por añadidura siempre en “pase de revista”, pulcro, agradable de recoger, de bello caserío y abiertamente acogedor.

miércoles, 13 de enero de 2016

EN EL CENTRO DE LOS TESOROS DE LA RAYA LUSO-ESPAÑOLA
Moisés Cayetano Rosado
La Raya hispano-lusa es un espacio lleno de valiosos legados patrimoniales, donde podemos disfrutar de espléndidos tesoros que se remontan en muchos casos al neolítico (dólmenes, menhires, cromlech…) y el calcolítico (sepulcros de corredor, castros…), con gran presencia posterior de la cultura romana (villas y ciudades, con sus calzadas, acueductos, palacios, templos, edificios civiles y de recreo…), que en la Edad Media y Moderna adquirirán extraordinaria particularidad, especialmente en el espacio extremeño-alentejano.
Efectivamente, la configuración del Reino de Portugal en el siglo XII, separado de León y Castilla, con la presencia al sur de los musulmanes, hará que las fronteras del Tajo y el Guadiana adquieran especial importancia. Se hace patente en la abundancia e importancia de castillos roqueros, fortificaciones y alcazabas, que en el caso de Badajoz adquiere -la Alcazaba- una importancia de primer orden en todo el ámbito europeo y norteafricano, y en el de Elvas completará la importancia de su castillo de raíces musulmanas la importancia de la fernandina, que en buena parte se conserva.
A partir de ahí, Badajoz y Elvas pasan a ser el centro, el punto crucial y decisivo de los “tesoros de la Raya”, pues su importancia es clave en el avance de las conquistas cristianas, primero, y en las turbulentas relaciones hispano-portuguesas después.
Sus cercas medievales nos muestra la importancia de estas ciudades, tanto por su extensión como por su estratégica situación. Después, con las sucesivas guerras de frontera de los siglos XVII, XVIII y XIX, el patrimonio monumental militar se acrecentará hasta situarse Elvas en la cabecera de la Raya, con su portentosa muralla abaluartada, sus dos magníficos fuertes y los cuatro fortines (tres de los cuales se conservan), cuartes, polvorines, instalaciones de intendencia militar, hospital, etc. En cuanto al lado hispano se refiere, Badajoz se destaca por su magnífico Fuerte de San Cristóbal, el fuerte-revellín de San Roque y el recinto abaluartado de la ciudad, el legado que nos ha sido transmitido de aquella época; lamentablemente, hemos perdido los abundantes cuarteles militares, así como el Fuerte de Pardaleras y gran parte del de la Picuriña, entre otros elementos, pero aún así lo que se conserva es de un valor extraordinario, no superado en el lado español de la frontera.
El hecho de que alrededor tengamos la mayor concentración de fortificaciones medievales y modernas de toda la Raya realza el valor del conjunto, potenciándose todos entre sí y conformando un espacio envidiable cuyas potencialidades culturales y turísticas son inigualables.
Baluarte de la fortificación de Badajoz
A menos de 15 kilómetros están Badajoz y Elvas (Patrimonio de la Humanidad), y a poco más de 15 de ambos, Campo Maior, cuyo patrimonio militar de idénticos períodos, más el eclesiástico, está siendo afortunadamente recuperado en toda su amplia valía. A 24 kilómetros de una y otra se nos presenta Olivenza, que es una de las ciudades más completas en monumentalidad de todo el espacio transfronterizo.
Hacia el norte, la portentosa villa de Alburquerque, todo un compendio de historia, arte y urbanismo medieval, donde destaca en especial su incomparable castillo, sin olvidar el valor artístico de sus iglesias góticas, los redientes abaluartados, y hasta en las inmediatas cercanías diversos grabados y pinturas rupestres.
Panorámica de Elvas, saliendo el sol
Y por si fuera poco, adentrándonos en Portugal, por esa línea de antiguas confrontaciones Madrid-Lisboa -la más decisiva en el ámbito peninsular en toda la Edad Moderna y siglo XIX-, en poco más de medio centenar de kilómetros se nos presentan otras poblaciones-fortalezas a las que igualmente acompañan aportaciones monumentales religiosas y civiles: Ouguela, al lado de Campo Maior, y más arriba Arronches; Borba, Vila Viçosa y Estremoz en la línea que conduce a Lisboa, y Juromenha y Alandroal, al oeste de Elvas.
A este valor “humanizado” se une la riqueza ecológica de la zona, regada por el Guadiana y el Caya (con la cola del embalse de Alqueva y el barragem do Caia respectivamente), con parajes ribereños extraordinarios y ligeras elevaciones montuosas que en la Serra de Ossa alentejana (entre Redondo y Evoramonte) y en la Sierra de San Pedro extremeña (por la zona de Alburquerque) adquieren una exuberancia envidiable.

Todo ello hace de lo que forman la Eurociudad Elvas-Badajoz un punto estratégico sin igual, que necesita ser valorado como tal, en acuerdo con el entorno enumerado. Una buena promoción del conjunto hará en el futuro de esta área rayana un espacio solicitado por los amantes de la cultura, la historia, el arte, la ecología y el senderismo, que contribuirá a crear riqueza y empleo estable, variado y de calidad.

lunes, 4 de enero de 2016

VUELTA AL FORTE DA GRAÇA “TOMÁNDOLO” DESDE LA VERTIENTE NORTE
Moisés Cayetano Rosado
Forte da Graça
Vengo del Forte de Santa Luzia, que está magnífico, como siempre desde su rehabilitación a finales del siglo XX, tan respetuosa con su construcción original, finalizada en 1648.
Forte de Santa Luzia
Tras departir un largo rato con su eficaz, amable guía, José Manuel Martins (una de las personas más bondadosas que conozco), me encamino una vez más al Forte da Graça, que acaba de estrenar una asombrosa, extraordinaria rehabilitación (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2015/11/inaugurada-larequalificacao-del-forte.html).
Pero esta vez no me dirijo por el camino principal hasta su puerta de entrada, sino que por un sendero de la base doy un rodeo como si fuera a tomarlo por sorpresa desde el lado contrario, el norte, tomando allí dirección a su hornabeque en la cima del cerro. (Aviso a caminantes: dificultad moderada, para botas y cayado, lo que no ocurre en el recorrido perimetral externo del Forte de Santa Luzia, que es bastante llano)
Accediendo al hornabeque del Forte da Graça
Camino por el vértice de una de sus resaltadísimas puntas de estrella, en cuyos laterales se ubican “covas de lobo” estratégicamente dispuestas para recibir al enemigo. ¡Una auténtica aventura “controlada”! Ni están cubiertas como trampas mortíferas con afiladas estacadas en su interior, ni me reciben a tiros desde el camino cubierto, que tengo a mano.
Y otra vez veo todo (aunque ahora desde la “cascara” exterior) como ya lo había visto en los últimos meses, cuando se remataba su rehabilitación: extraordinario, portentoso, ejemplar en su autenticidad e integridad.
 
Vista parcial del Forte da Graça
Un auténtico lujo. La enorme belleza del hornabeque, de los profundos fosos, del cuerpo principal con sus cuatro gigantescos baluartes, el reducto central coronado por la Casa del Gobernador. Todo un portento barroco, que contrasta con la sobriedad geométrica del Forte de Santa Luzia, complementándose como una detallada lección de arte y técnicas constructivas de la Edad Moderna.
Entro en él, ya por la puerta principal, y allí todo es limpieza, minucioso respeto por el legado de los siglos desde que se construyó en la segunda mitad del siglo XVIII, con ese testimonio final de la presencia militar a mediados del siglo XX, tan presente en los frescos del interior.
Impresiona ver las galerías de fusileros, las casamatas, las estancias interiores, que hace apenas un año estaban consumidas por la ruina, la suciedad, el abandono, los escombros, la humedad… y ahora todo está en impecable “pase de revista”, mostrando su grandeza, el ingenio de la disposición de sus elementos de intendencia y de ataque.
Asombra la capacidad de una ciudad mediana como Elvas para poner en valor su patrimonio histórico-monumental -tanto civil, como religioso y militar-, de los mayores y más completos del mundo (empezando por el abaluartado, que -después del de Valetta/Malta- es el más extenso que existe, y en cuanto a legado complementario -cuarteles, polvorines, casa de barcas, hospital, etc., etc., sin olvidar fuertes y fortines- no tiene rival).
Y asombra el cuidado, la conservación puntual de todos los elementos de esta herencia portentosa, como también ocurre con su atrayente trama urbana (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2012/02/elvas-elvas-se-desliza-tambem-antiga-e.html). ¡Mi buen amigo y guía José Manuel Martins recogía las colillas que dejan algunos “descuidados” visitantes por los paseos del Forte de Santa Luzia, mientras hablábamos de la “Batalha das Linhas de Elvas” (14 de enero de 1659), ambientado en la cual acaba de escribir un cuento delicioso, que escenificarán escolares el día 16 de enero en su Cine-Teatro!

¡Cuánto amor y cuánto esfuerzo el de los elvenses, que nos ofrecen a todos el regalo, el disfrute de una aventura histórica y artística sin igual! Y por si fuera poco, ¡podemos saborear este recuerdo en sus múltiples restaurantes, donde el milagro de la ingeniosa cocina alentejana redondea la aventura de esa “tomada” de sus fortalezas, declaradas en 2012 tan merecidamente Patrimonio de la Humanidad!

martes, 22 de septiembre de 2015

VIAJE A ESLOVENIA, CROACIA, BOSNIA Y HERZEGOVINA, LA EXYUGOSLAVIA OCCIDENTAL (III)

DE ZADAR A SPLIT PASANDO POR SIBENIKA

Zadar es una de las poblaciones más hermosas de Croacia. Situada en la orilla del Adriático, tiene delante varias barreras de islas que actúan como grandes diques, por lo que la costa es serena, tranquila como un río que descansa.
Su casco antiguo es todo un tesoro de iglesias, palacios y restos arqueológicos a la vista, entre los que destacan los romanos, aunque lo “llamativo” para los turistas, por lo original e ingenioso, suele ser el llamado “Órgano de mar”: bajo unos escalones del paseo marítimo se encuentra oculto un sistema de tubos de polietileno y una cavidad resonante que transforma este sitio en un gran instrumento de viento. Y en un extremo se encuentro el llamado “Saludo al Sol”: compuesto de trescientas placas de vidrio de múltiples capas, montadas al mismo nivel que la ribera adoquinada formando un círculo de 22 metros de diámetro, que acumula energía con lo que se ilumina espectacularmente por la noche.
En el amplio espacio que fue el Fórum romano hay que detenerse ante la huella urbana que han respetado veinte siglos de historia.  Y es curioso que allí mismo, en la base de la Catedral de Santa Anastasia (de extraordinaria portada con aire toscano y mezcla románica y gótica), podemos ver -sirviendo de cimentación- numerosos fustes estriados de columnas marmóreas, capiteles, trozos de cornisas, frisos… sobresaliendo enteramente del suelo.
Al lado de la catedral tenemos la Iglesia de San Donato, prerrománica, del siglo IX, de planta redonda, cúpula de 27 metros de altura y triple ábside, siendo un testimonio inigualable de la mezcla de arte carolingio y bizantino.
Muy cerca, al norte, podemos admirar una de las iglesias más llamativas de la ciudad: la de Santa Krsevana y San Crisógeno, de tres naves, triple ábside y arquillos ciegos en todo el conjunto, más una galería de arcos exentos en el piso superior del ábside central.
La ciudad conserva en gran parte sus murallas del siglo XVI, cuando se convirtió en una plaza fuerte veneciana ante la amenaza turca. De entonces es su espléndida Puerta de Zara, con el León de San Marcos, símbolo de Venecia, situada entre el baluarte y semibaluarte de la entrada del sureste, protegida a la vez por un amplio hornabeque exterior.
Bajando al sur del país, se encuentra la ciudad de Sibenika, donde ha de hacerse una parada para admirar su Catedral, incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. Construida enteramente en piedra caliza de una cantera cercana y mármol de la isla de Brac, se completó en tres fases, desde 1433 hasta 1441, y ejemplifica una lograda fusión del arte gótico de influjo toscano y el renacentista.

De allí, la ciudad de Split -protegida por numerosas islas que suavizan el empuje del mar- se nos presenta tras un corto recorrido costero. Nuevamente estamos ante un Patrimonio de la Humanidad, declarado en 1979: lo es su núcleo histórico, donde destaca el Palacio de Diocleciano.
Diocleciano mandó construir este palacio para pasar sus últimos días tras su abdicación en mayo del año 305, combinando características de una lujosa villa con un campamento militar. Se encuentra amurallado y en sus tiempos logró albergar hasta 9.000 personas. En la actualidad residen dentro unas tres mil.
El conjunto se dispone como un rectángulo, siendo sus dimensiones de 213 x 177 metros: aproximadamente 37.000 metros cuadrados. Se inspira en la planta tradicional de los campamentos romanos, con dos calles que se cruzan en el centro: cardo (norte-sur) y decumanus (este-oeste). La muralla tiene dos metros de espesor por veinticuatro metros de altura, aunque con edificios adosados en la cara que da al mar, tapando en gran parte su monumentalidad.
Durante la Edad Media y el Renacimiento, el palacio fue utilizado como como cantera para levantar las nuevas viviendas y construcciones de la ciudad, colmatando el interior, aunque se lograron “salvar” algunos edificios esenciales, como el Mausoleo de Diocleciano, que fue reconvertido en la Catedral alrededor del siglo IX. Iglesias románicas de los siglos XII y XIII,  fortificaciones medievales, palacios góticos, renacentistas y barrocos se encuentran dentro de las murallas, así como  espectaculares esfinges y columnas del Antiguo Egipto, con 3.500 años de antigüedad.
Bajo dominio veneciano fue rodeado el espacio con amurallamiento abaluartado, para contener los ataques turcos, quedando aún algunos restos de los baluartes de su cara norte, opuesta al mar.
La huella veneciana puede ser admirada en buena parte del Casco Antiguo alrededor del Palacio, en airosas fachadas tardogóticas, entre las que destaca la de su antiguo Ayuntamiento, hoy sede de exposiciones temporales.

Moisés Cayetano Rosado

martes, 27 de enero de 2015

FORTALEZA DE OUTÃO: LA SERENA GRANDEZA
 
Moisés Cayetano Rosado

Resguardando la entrada al estuario del Sado por el oeste, frente a la lengua de arena que forma la península de Troia, se encuentra la magnífica Fortaleza de Santiago do Outão, garantizando la tranquilidad de Setúbal.
Ya en 1390 se construyó en el lugar una torre de vigilancia por orden de D.João I, que se mejora en el reinado de D. Manuel, al comenzar el siglo XV. Pero será a finales del XVI  y mediados del XVII cuando adquiera el porte impresionante que en la actualidad conserva.
A partir de 1572, se inicia la construcción de una cerca abaluartada, siguiendo el modelo italiano de defensa frente a los ataques de la artillería pirobalística de la época: tendría su “bautismo de fuego” defendiendo la independencia frente al Duque de Alba, en 1580, cuando se realiza la Unión Peninsular. Después, entre 1643 y 1657 -en la primera parte de la Guerra de Restauração- se ampliará, reconformándose al modelo que hemos heredado.
La fortaleza sería residencia veraniega de D. Carlos y Dña. Amelia en la última década del siglo XIX, e iniciado el XX pasó a adaptarse como sanatorio de tuberculosos, con lo que se levantan edificios apropiados para los enfermos y se remodela el interior. Otra década más tarde, será convertido en lo que hoy día sigue siendo: Hospital Ortopédico, dadas las buenas condiciones del lugar para dolencias óseas, por la influencia marítima y de la barrera inmediata de la Serra da Arrábida.
Desde entonces, se han efectuado diversas intervenciones de consolidación, especialmente en los años cincuenta, ochenta y noventa del siglo XX, en cuanto a las instalaciones interiores, cuidando con esmero el “cinturón” abaluartado, así como su singular capilla de la segunda mitad del siglo XVII, donde destacan valiosos paneles de azulejos y el retablo frontal.
Pasear hoy día por sus dos baluartes laterales (al este y al oeste), contemplando el mar, entrar en sus garitas cilíndricas, recorrer  el borde siguiendo la línea de los parapetos, en tanto oímos el azote del mar y vemos la lengua estrecha, larga y dorada de la península de Troia, el caserío de Setúbal y las playas recortadas del noroeste, es una experiencia grata, relajante, balsámica.
Observar la grandeza vertical de su cuerpo central desde la terraza principal, con el mar a nuestras espaldas y la Serra da Arrábida de frente, al fondo, resulta sobrecogedor, por su grandeza y armonía.
Entrar en la Capilla, dedicada a Santiago, con escenas de su vida en azulejería llena de movimiento, profundidad y detallismo, y extraordinario retablo dorado de fondo, nos envuelve en paz serena, pese a las escenas de luchas que allí contemplamos, en las que el insuperable virtuosismo artístico se sobrepone a la narración bélica, compensada también por escenas piadosas y tranquilas.
En la muralla central que da al mar podemos leer (con dificultad) una inscripción que resume los primeros momentos de la fortaleza: "A torre desta fortaleza de Santiago do Outão foi edificada por El Rei Dom João o Primeiro e depois cercada de muro por El Rei D. Sebastião e o sereníssimo D. João IV, libertador da pátria, mandou acrescentar a fortaleza para a parte do mar e terra com magnificência e grandeza que hoje se vê. D. Fernando de Menezes, conde da Ericeira, lhe lançou a primeira pedra em XXV de Julho de MDCILIII e sendo governador dela Manuel da Silva Mascarenhas e das armas de Setúbal e sua comarca e superintendente da fortificação João de Saldanha mandou pôr aqui esta memória ano de MDCILIX".
En plano de João Tomás Correia, de principios del siglo XVIII, vemos la estructura de la  fortificación: planta que apenas difiere de la que hoy disfrutamos. Solo cambia, claro, el alzado interior, que también nos muestra Correia en su estado de principios del siglo XVIII, por lo que al cuerpo central (principal) se refiere; pero la disposición de hoy nos evoca en gran parte la que contemplamos en el plano, aunque falta la ermita exterior y las escaleras que conducen a la planta superior, todo ello a la izquierda. Lo demás, apenas si difiere.

¡Gran lugar para ver ponerse el sol y oír batir las olas, con ligera playa a nuestros pies, donde los pescadores acaban la tarde echando sus cañas como siglos atrás se echaba el fuego de las potentes baterías contra los invasores de este tesoro que resguarda a Setúbal y sus alrededores!

jueves, 15 de enero de 2015

LAS III JORNADAS SOBRE VALORIZACIÓN DEL PATRIMONIO ABALUARTADO DE LA RAYA LUSO-ESPAÑOLA
Ya tenemos casi a punto la Revista O PELOURINHO Núm. 18 donde se publican las Actas de las III Jornadas de Patrimonio Abaluartado. Aquí va reproducción de la portada, con el Sumario completo. A continuación, un resumen de la Presentación que de ellas hacemos en la Revista.

OBJETIVOS GENERALES DE LAS JORNADAS.
- Resaltar el valor de nuestro Patrimonio Abaluartado de la Raya Luso-Española y sus posibilidades de alcanzar la clasificación de “Patrimonio de la Humanidad” en serie.
- Presentar los méritos artísticos e históricos de diferentes fortificaciones abaluartadas de la Raya.
- Profundizar en lo que debe ser una rehabilitación responsable y consecuente de nuestro patrimonio abaluartado.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS DE LA CONTINUACIÓN DE ESTAS III JORNADAS.
- Dar continuidad al conocimiento, estudio y divulgación del Patrimonio Abaluartado de la Raya Luso-Española, tras la celebración de las I Jornadas en Badajoz (2012) y las II Jornadas en Castelo de Vide (2013).
- Ir completando la revisión general del conocimiento de la Raya/Raia Abaluartada, incidiendo en el entorno de la zona donde las Jornadas se celebren. Así, fueron presentados en las I Jornadas ponencias relativas a la valoración conjunta de la Red Abaluartada de la Raya y actuaciones de futuro; los edificios militares de Elvas; las intervenciones en: Revellín de San Roque, Hornabeque de la cabeza del Puente de Palmas y el Fuerte de San Cristóbal de Badajoz, y la Plaza de Guerra de Campo Maior (puede descargarse todo en PDF desde: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/p/paginaprueba.html -Documento 42-. En las II Jornadas se incidió en las fortificaciones de Castelo de Vide, la plaza amurallada de Marvão, así como las de Alcántara, Valencia de Alcántara y Brozas; las “malas prácticas” en el Baluarte San Juan de Dios, de la plaza de Olivenza, y el Maltrato en general del Patrimonio Histórico-Artístico (puede descargarse todo en PDF en http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/p/paginaprueba.html -Documento 47-).
- Publicar los materiales producidos -como las anteriores-  en la Revista O PELOURINHO (Boletín de Relaciones Transfronterizas) de la Diputación Provincial de Badajoz.
CONVOCANTES DE LAS JORNADAS.
Permanentes: Revista O PELOURINHO (Boletín de Relaciones Transfronterizas) de la Diputación de Badajoz y Grupo de Facebook “Fortificaciones Abaluartadas de la Raya a Patrimonio Mundial”.
Otras entidades: I Jornadas: la Diputación de Badajoz, la Asociación de Amigos de Badajoz y la Asociación Cívica Ciudad de Badajoz. II Jornadas, la Fundação Nossa Senhora da Esperança de Castelo de Vide, la Associação Amigos de Castelo de Vide, los Municipios de Castelo de Vide y Marvão, así como el Hotel Sol e Serra de Castelo de Vide. III Jornadas: la Eurocidad del Guadiana, con sus municipios, Castro Marim, Vila Real de Santo António y Ayamonte.
MARCO TEÓRICO Y PRÁCTICO.
Si la primera ponencia de estas III Jornadas encuadró el proceso de formación de las fortificaciones de toda la Raya/Raia desde los primeros conflictos de la Guerra de Restauração hasta el final de las Guerras Napoleónicas, el resto de las intervenciones descendían a lo concreto, exponiendo el marco de fortificaciones de manera detallada desde el sur de Badajoz y el distrito de Beja hasta las principales localizaciones de Huelva y el Algarve fluvial (con extensión al resto costero).
VISITAS GUIADAS.
Se completaron las Jornadas con visitas guiadas en las tardes de ambos días, recorriéndose en la primera todo el conjunto amurallado de Castro Marim. En la tarde del día 27 pudimos visitar Cacela Velha (del municipio de Vila Real de Santo António), que posee un interesante Fuerte atenazado hacia el mar. A continuación, la “ciudad pombalina” de Vila Real de Santo António. Finalmente, pudimos subir a la Torre de Vigilancia de Isla Canela, otro ejemplo de buena rehabilitación de este elemento clave en la observación del entorno.

domingo, 28 de diciembre de 2014

PORTA DO NÓ Y PORTA DOS NÓS EN VILA VIÇOSA

Dentro del riquísimo patrimonio monumental de Vila Viçosa, siempre hemos admirado la PORTA DOS NÓS (Puerta de los Nudos, de los entrelazados, cordones y ataduras). Magnífico ejemplar de estilo manuelino, del siglo XVI, que nos queda a la derecha conforme entramos en la población, procedentes de Borba (entrada lateral del Palacio Ducal). Representa el poder de la Casa de Bragança, en su extraordinaria robustez.
Pero existe también una PORTA DO NÓ (Puerta del Nudo), de mediados del siglo  XVII, que había estado en la Cerca Nova (la muralla que rodeaba a la población extramuros de la medieval), y que en 1939 fue reinstalada casi enfrente de la anterior. Recibe este nombre porque fue construida para conmemorar la "liberación del yugo, del nudo, con España" a raíz de la Guerra de Restauração. Es una exaltación de don João IV, como tal liberador “del nudo opresor”, y un homenaje a la Inmaculada Concepción como “Padroeira” de Portugal.
Vista de la fortificación medieval desde el cerro de São Bento, donde hubo un Fuerte
abaluartado que sería demolido en 1664 por el peligro para la población si era tomado por el enemigo.
Ambas puertas, en mármol de la zona, son dos magníficos ejemplares renacentista y barroco respectivamente, que representan un pórtico extraordinario para una población que es todo historia, arte y monumentalidad. Visitar después su recinto medieval, su castillo renacentista, sus tenazas de la Edad Moderna, su Palacio Ducal, múltiples iglesias, conventos, casonas señoriales, campos frondosos de los alrededores, constituyen una experiencia que invita siempre a repetir.

Moisés Cayetano Rosado
P.D.- Nuestro buen amigo Luis Martins -tan buen conocedor del patrimonio de Vila Viçosa-, que tanto me ha hablado de estas dos puertas, sostiene que las indicaciones están equivocadas, puesto que la llamada PORTA DOS NÓS tiene un único nudo, y en cambio en la llamada PORTA DO NÓ hay una leyenda a la izquierda, sobre el arco de medio punto, que indica: "HAEC EST FATALIS NODORUM PORTA", indicando por tanto en plural: "DE LOS NUDOS". Obrigado, Luis.

jueves, 21 de agosto de 2014

 
Moisés Cayetano Rosado

Viniendo de Galicia o del norte de Castilla-León, Chaves es una “llave” de entrada a Portugal. De ahí la importancia que adquirió ya en la conquista romana, dotándosele de amurallamiento y de un hermoso puente -el Puente de Trajano sobre el río Támega, del siglo I-, que hoy día sigue sirviendo al tránsito peatonal de la ciudad.
Desde la invasión musulmana en el siglo VIII, hasta el XII, en que fue conquistada por la corona portuguesa, bajo su primer rey -D. Afonso Henriques-, los choques entre moros y cristianos serían frecuentes, reedificándose sus murallas periódicamente.
Lo que hoy resta de estas defensas medievales son fundamentalmente del siglo XIII, realizadas en los reinados de D. Afonso III y D. Dinis: una parte de murallas y la Torre del Homenaje, de planta cuadrangular, con casi veintiocho metros de altura, recia y grandiosa en lo alto del casco antiguo.
Las defensas serían ampliadas y readaptadas a la artillería a causa de la Guerra de Restauração (1640-1668), emprendiéndose su modernización entre 1658 y 1668.
En una primera etapa, entre 1658 y 1662, se le dotó de baluartes; fosos secos; un revellín (“da Madalena”, al sur, al borde del río, protegiendo al puente romano) y un fuerte al norte: el de São Francisco, reforzando la fortificación a manera de ciudadela, en su esquina nororiental.
Entre 1664 y 1668, más arriba se levantó el Forte de São Neutel, donde primeramente se había colocado una estacada, en el “Alto da Trindade”, padrastro peligroso, que de tomarse por el enemigo serviría para batir el norte de la fortificación, incluido el Forte de São Francisco.
Con la Invasión Napoleónica, todo el conjunto sería potenciado, si bien tras la paz peninsular irá siendo absorbido por el progreso urbanístico, perdiendo parte de sus cortinas y baluartes, así como el Revellím da Madalena, si bien afortunadamente se conservarían sus dos imponentes fuertes.
Desde finales de la década de los años cincuenta del siglo XX, la Direcção Geral dos Edifícios e Monumentos Nacionais ha ido llevando a cabo una serie de actuaciones de consolidación, limpieza, restauración y reconstrucción que culminó en 1978, con la instalación de un museo histórico-militar en la Torre del Homenaje (abierto actualmente al público), ajardinándose el baluarte contiguo, el mejor conservado del conjunto, así como los dos fuertes, magníficamente preservados, tras posteriores actuaciones, de finales del siglo XX.
Tras unos derrumbes debido al mal tiempo y a diversas actuaciones de reconstrucción mal ejecutadas en 2001 (de las que nadie “parecía” ser responsable), entre 2004 y 2007 se pudo consolidar la fortificación con éxito.
LOS FUERTES.
Del patrimonio abaluartado, sin dudas, lo más monumental y completo son sus dos fuertes, auténticas joyas del arte monumental militar del siglo XVII.
El Forte de São Francisco, levantado en una colina donde antes existió un convento franciscano, se construyó entre 1658 y 1662. Ocupado por los franceses en la Guerra Peninsular, fue recuperado en 1809, tras violentos combates, favorables para los portugueses. En la segunda mitad de la década de 1970 fue utilizado como alojamiento provisional para familias retornadas (o refugiadas) de las excolonias portuguesas en África. Y a partir de 1994 se readaptó para utilización hostelera, que lo viene siendo desde mayo de 1997, como hotel de cuatro estrellas.
La planta del Forte de São Francisco tiene forma estrellada, con baluartes en sus esquinas. Se accede al mismo por un amplio portón del lado sur, existiendo accesos secundarios por el este y el oeste. En el interior se conserva la antigua Capela de São Francisco.
El Forte de São Neutel se construyó entre 1664 y 1668, protagonizando diversos enfrentamientos a lo largo de los siglos, incluso en 1912, entre fuerzas civiles, militares y el régimen republicano, sirviendo luego de prisión.

También de planta cuadrangular, con baluartes en los vértices, cercado con foso y con una segunda línea defensiva, tiene su acceso por la parte que conduce a la ciudad, al sur, con puente sobre el foso. Transferido a la Câmara Municipal, se construyó en su interior un anfiteatro para espectáculos, pero generalmente permanece cerrado. Muy interesante sería dinamizar su uso en actividades abiertas, así como su musealización sobre las fortificaciones de Chaves, completando el museo de la Torre del Homenaje del castillo medieval.

miércoles, 28 de mayo de 2014

LA REAL ACADEMIA DE SAN FERNANDO Y LOS DESTROZOS EN OLIVENZA
 
Ya hace más de dos años, denuncié aquí mismo el atentado cometido contra el Baluarte de San Juan de Dios de Olivenza (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2012/04/atentados-institucionales-contra-el.html).
En las II Jornadas sobre Valorización del Patrimonio Abaluartado de la Raya, celebrado el año pasado en Castelo de Vide, volvimos a presentar el caso, e incluso una ponencia relativa al mismo que hizo pronunciarse a los asistentes, aprobando una resolución de condena (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2013/05/celebradaslas-ii-jornadas-sobre.html).
En el Documento 47 de este enlace: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/p/paginaprueba.html, puede consultarse (bajarse y reproducirse) la publicación íntegra de las ponencias de esas Jornadas, donde Juan Manuel Vázquez Ferrera y Luis Alfonso Limpo Píriz analizan todo lo referente al atentado.
Ahora, la Comisión de Monumentos y Patrimonio Histórico de la Real Academia de San Fernando se ha interesado por el expediente de los destrozos en el Baluarte. Se ha dirigido a la Fiscalía Provincial de Badajoz y a la Consejería de Cultura del Gobierno de Extremadura el día 20 de este mes de mayo, pues desde que el fiscal instructor D. Agustín Manzano González remitió el caso al Juzgado de Instrucción de Olivenza el 4 de mayo de 2012 no han vuelto a saber más del proceso, sabiendo que en los dos años transcurridos la degradación del patrimonio cultural extremeño ha seguido en aumento.
Es importante, necesario, que este atropello no quede impune política y penalmente. Y que las cargas económicas que se derivan de su acción, así como las que han de producirse por la restauración en lo posible del patrimonio arrasado sean costeadas por los responsables del desaguisado.

Quede aquí nuevamente constancia de los hechos y del seguimiento que de los mismos hacemos.