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lunes, 9 de julio de 2018


MEMORIA Y DIGNIDAD EN EL MUSEU DO ALJUBE 
Moisés Cayetano Rosado
Una vez más voy al Museu do Aljube en Lisboa (http://moisescayetanorosado.blogspot.com/2017/11/actividades-en-el-museu-do-aljube.html). Su director, Luís Farinha, va a efectuar una visita guiada, contando además con el testimonio directo de un exprisionero de este lugar en los tiempos siniestros del salazarismo, cuando la PIDE -la terrible policía política- lo utilizaba como centro de detención, interrogatorio y tortura: Adelino Silva, del que lo primero que te admira es su serenidad, su sonrisa bondadosa y la naturalidad con que nos va a contar episodios de un dolor desgarrador.
Luís llega, trayendo en la mano un paquete blanco que me ofrece. El paquete contiene dos libros que el excelente editor de Colibrí, Fernando Mão de Ferro, me hace llegar por su intermediación. Se trata de Memórias de uma falsificadora, de Margarida Tengarrinha, y A noite mais longa de todas as noites, de Helena Pato. Un tesoro, dos tesoros testimoniales, autobiográficos de la heroica lucha de los antifascistas y en concreto de estas dos mujeres excepcionales, cuya labor en la Resistencia les llevó a la clandestinidad, al sacrificio extremo en sus años juveniles, y después -ya en la democracia conquistada con la Revolução de Abril de 1974- a continuar en las tareas militantes de una izquierda comprometida y disconforme con la deriva acomodaticia que se nos vino encima. ¡Y además, qué prosa más ferviente, pulcra, cálida y cautivadora la de ambas escritoras, intelectuales, activistas! Tranquilamente, más adelante, iremos revisando con detalle ambos libros.
Antes de que comience la visita, reviso la Exposição Temporária en el “Nivel 0” del Museu (planta baja), donde estuvo el “Parlatório da Cadeia”, donde los presos podían hablar con sus visitas, bajo la atenta vigilancia de la PIDE. Exposición del artista, militante comunista, revolucionario, José Dias Coelho, asesinado a tiros por la PIDE -cuanto contaba 38 años de edad- en Lisboa. Obra escultórica y pictórica neorrealista en que los campesinos, los obreros, las clases explotadas, encuentran un eco lleno de fuerza desgarradora. Dias Coelho fue cantado por su amigo Zeca Afonso en su emocionante poema A Morte Saiu à Rua (https://www.youtube.com/watch?v=P3SPkq3hw-c), y su inolvidable obituario fue escrito para Avante! (del Partido Comunista Portugués) http://dorl.pcp.pt/index.php/combatentes-hericos-menumarxismoleninismo-108/jose-dias-coelho/576-jos-dias-coelho-a-morte-saiu--rua por su compañera Margarida Tengarrinha, con su prosa vibrante, en uno de los escritos que más le costó producir a Margarida.
LuísFarinha (a la izquierda) y Adelino Silva (derecha)
Luís Farinha nos va explicando cada una de las salas del Museu. En esta Planta Baja (Nivel 0) y los tres niveles superiores, dedicado el Nivel 1 al Fascismo portugués, la Oposición y la Clandestinidad y los Tribunales políticos. El Nivel 2, a la Resistencia, el Recorrido Carcelario y los Interrogatorios. El Nivel 3, a la Lucha anticolonial y la Revolución. En el Nivel o piso 4 está el Auditorio, donde se celebran presentaciones de libros, grabaciones, charlas, etc., y hay una pequeña boutique. También nos hemos asomado antes al Nivel -1, con un pequeño “expolio” arqueológico del lugar.
Un momento de la visita
Pero la explicación del director, a invitación suya, se ve constantemente acompañada por el testimonio vivo de Adelino Silva, que nos va detallando su lucha clandestina, el prendimiento por la PIDE, sus encarcelamientos, los catorce meses que pasó en esta prisión (aparte de en otras, como el Forte de Caxias y el de Peniche), los interrogatorios, aislamientos, apaleamientos, torturas en general, y en especial la “tortura do sono” durante 15 días (¡quince días sin que le dejaran dormir!, a base de ruidos, palizas, intimidaciones… “viendo visiones cada vez más tremendas a partir de la semana de castigo”), sin conseguir que delatara a ninguno de sus compañeros.
La PIDE, siempre la PIDE presente en su vida… incluso tras la Revolución, en que siguió viendo algunos de sus componentes por la calle, porque el juzgamiento de los criminales nunca sería completo. Porque la Revolução dos Cravos -hecha por militares procedentes del servicio en combate colonial- siguió teniendo esa asignatura pendiente.
Y es que, como dijo el Capitão de Abril Melo Antunes en las Conferências de Matosinhos en 1994: Não é segredo para ninguém que na guerra em África a PIDE era a principal fonte de informações para as operações militares… Todos os militares sabiam que se praticavam tortura e que se assassinavam pessoas para se obtenr informações. Así que a la PIDE, como a la policía política en España en el posfranquismo, había que tratarla con cierto… “tiento”. Téngase en cuenta que el mismo António de Spínola, Presidente de la República tras el Golpe militar de Abril, quería seguir manteniéndola en las colonias, donde su cifra había crecido exponencialmente tras el inicio de las Guerras Coloniales (antes apenas tenía implantación colonial), igualándose en el número de policías con el Portugal peninsular en 1.200 sujetos (1961), mientras que en 1972 esos eran los que había en la zona peninsular y casi el doble (2.260) en las colonias.
Pasan las horas sin que nos demos cuenta en esta visita provechosa, emocionante. Historia viva de los dos segundos tercios del siglo XX y de la actualidad. Memoria Histórica que, como en la de España, tanto hay que recapacitar, reflexionar y reconocer a estos héroes vivos de la contemporánea lucha por la libertad, la dignidad y la justicia social.
Volver, siempre hay que volver al Museu do Aljube, para aprender, comprender, compartir, ganar humanidad entre estos que son todo grandiosa Humanidad.

domingo, 1 de junio de 2014

La Revolução de 25 de Abril en 25 fotos agrupadas en 5 bloques

Moisés Cayetano Rosado

Seguimos debatiendo sobre la Revolução dos Cravos, con motivo del 40º aniversario del Golpe dos Capitães que le dio inicio. En este mes de junio cubriremos una “plaza” extremeña que no podía quedarse atrás: Badajoz. Para alumnos de Secundaria y para público en general, como más adelante concretaré. Abiertos quedamos a otras iniciativas.
En tanto, quiero presentar, agrupadas en 5 bloques, las 25 fotos que explicaré en estos actos, referentes al 25 de Abril, condensando algo más las cuarenta que presenté en los encuentros en que colaboré durante los meses de abril y mayo.
El primero, EL EMBLEMA, lleva dos fotos, evocando a ese referente de la Revolução, el clavel, los claveles, en la boca de las armas de los soldados y ofrecida por un niño al fusil que sostienen brazos uniformados. Comunión del pueblo, en lo más inocente, con los que empuñaron las armas para defender la democracia, el desenvolvimiento y la descolonización (las tres D).
El segundo, LOS PRECEDENTES, tiene seis fotos. Se muestran los conflictos coloniales, focalizados en Guinea, Angola y Mozambique; las masacres iniciales de 1961; las terribles marchas de los soldados por la selva; una copia de uno de los principales escritos de protesta de los capitães en 1973 ante las más altas instancias gubernamentales, que me facilitó uno de sus redactores y activistas fundamentales, el capitão Duran Clemente; las ofrendas de las familias en santuarios, velando por el destino de sus jóvenes-soldados; las fuertes luchas obreras de los años sesenta.
El tercero, EL GOLPE, consta de cuatro fotos. Los soldados victoriosos en las calles el 25 de Abril de 1974; niños y soldados en la calle, como muestra de comunión Povo/MFA; una pegatina popular de esas fechas, donde se redunda en esa alianza; una muestra de los “nuevos tiempos”: declaración ciudadana, pagada en la prensa, de no colaboración con la terrible PIDE/DGS.
El cuarto, PROTAGONISTAS. Con siete fotos para recordar algunas de las figuras básicas, militares y políticas, de los años de la Revolução (1974-75): los capitães emblemáticos Otelo y Salgueiro Maia; el primer Presidente de la República creada, general António de Spínola; los dos políticos más decisivos del momento: Álvaro Cunhal (comunista) y Mário Soares (socialista); el Presidente de los II, III IV y V Gobiernos Provisionales, el revolucionario coronel Vasco Gonçalves; el segundo y último Presidente de la República Revolucionaria, general Costa Gomes, y unas interesantes declaraciones de un corresponsal de prensa español sobre los personajes fundamentales de la Revolução y su proceso.

El quinto, LA REVOLUCIÓN Y LA UTOPÍA PENDIENTE, con seis fotos, cierra la entrega. Una pegatina donde se muestran unidos al pueblo, los militares y el Presidente Vasco Gonçalves, símbolo del controvertido Processo Revolucionário em Curso (PREC); una curiosa carta publicada en el periódico HOY de Extremadura sobre las expropiaciones en Portugal en el verano de 1975; tractores roturando tierras ocupadas en Alentejo; el problema de los retornados de las colonias, de los temas más espinosos de todo el proceso; copias de la Constituição de 1975 y sus reformas posteriores reconduciendo el proceso revolucionario a proceso democrático tipo Europa Occidental, y la portada del órgano de prensa de la Associação Conquistas da Revolução, liderada por militares que intentaron proseguir el proceso revolucionario cuando el 25 de Novembro de 1975 se recondujo al modelo occidental que hoy tiene Portugal.

jueves, 27 de marzo de 2014

50 AÑOS DEL INICIO EN MOZAMBIQUE DE LA GUERRA POR SU INDEPENDENCIA
O ANJO BRANCO

MOISÉS CAYETANO ROSADO
Acabo de leer O Anjo Branco, novela de José Rodrigues dos Santos, publicada por Editorial Gradiva en octubre de 2010, que me recomendó hace poco una amiga elvense nacida en Mozambique, y cuya importancia me reconfirmaría pocos días después otra amiga alentejana nacida en Angola.
Sabían que ando estudiando las guerras coloniales portuguesas de 1961-74. Esta obra de 680 páginas podía servirme para obtener una visión “novelada” de aquella dura experiencia que enlutó a la metrópolis y a las colonias africanas, como antes ocurriera con las sucesivas descolonizaciones que Europa realizó tras la II Guerra Mundial, con el precedente sangriento y cruel de España en el Protectorado de Marruecos (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2012/04/los-novios-forzados-de-la-muerte.html).
Hace un par de años, otro amigo alentejano -Rui Rosado Vieira, que hizo servicio militar de cuatro años y medio en Angola- me había puesto en la línea de estos sufrimientos con sus Memórias da Guerra (1961-1964): http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2012/05/memorias-de-la-guerracolonial-ofrendas.html. Y mucho he hablado de la problemática con el Capitão de Abril Duran Clemente, destinado en Guinea en los años finales de la Guerra, hasta que con la Revolução de Abril se le puso fin: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2014/02/descolonizarportugal-duran-clementeun.html.
El romance de Rodrigues dos Santos recorre la vida de José Branco, desde su nacimiento hasta el final de su experiencia como médico en la aldea de Tete, en el centro de Mozambique. La experiencia de una terrible masacre cometida por comandos del ejército portugués sobre los habitantes de un poblado cercano (Wiriyamu) lo llevarán al apartamiento, bajo la vigilancia de la terrible PIDE (llamada ya por entonces Direcção Geral de Segurança).
Aunque la obra presenta diversos “guiños” comerciales, prescindibles -entreteniéndose demasiado en la narración de su infancia, adolescencia y primera juventud estudiantil, así como en sus devaneos sexuales-, al entrar en la sustancia de su destino laboral en Mozambique cobra dimensión, tanto literaria como documental.
La lectura es fácil, la narración ágil, conjugando tiempos y personajes que evitan el tedio de la linealidad unidireccional. Hace saltos temporales para evitar una descripción exhaustiva de hechos no trascendentales e introduce el personaje de un sobrino del médico que llega al mismo destino para cumplir su servicio militar. Con esta incorporación consigue darnos una visión de la vida en la colonia y del conflicto con la metrópolis desde dos perspectivas: la civil (profesionales de la sanidad y su círculo de contactos) y la militar (jóvenes destinados para “servir a la patria” en escenarios de guerra, desde mediados de los años sesenta hasta 1973).
Como fondo, el conflicto de la guerra en Mozambique desde sus inicios (1964) hasta la terrible masacre poco antes de la Revolução de Abril, sin “buenos” y “malos” absolutos, sino con seres humanos dotados de sentimientos, certezas, dudas, temores, desconfianzas, miedos. Colonizadores “de todos los colores”; colonizados dentro del engranaje del poder, servidores del mismo (pero casi siempre en el papel de sojuzgados y discriminados); otros integrando grupos de “contestación”, colaborando o formando parte de la guerrilla; unos más, empujados a un lado u otro por la fuerza de las circunstancias, y dificultosamente algunos permaneciendo al margen.
O Anjo Branco nos muestra el difícil papel del que con buena voluntad pretende un universo de hombres libres, solidarios, que rompan las barreras de la explotación humana y de la discriminación por razón de procedencia, color de piel, aspiraciones y creencias. El malestar, el envenenamiento que una situación de desigualdades y usurpaciones va creando. El terrible destino de los pueblos sojuzgados y su papel de víctimas cuando se organizan movimientos de liberación, donde cualquier actitud que tomen les puede conducir a la masacre: ¡cuánto saben de ello también los indígenas latinoamericanos, en el punto de mira de los ejércitos y las guerrillas, acusados siempre de colaboracionistas del contrario y eliminados sumariamente por represiones basadas en sospechas!

Luego vendría la Revolução. Y la declaración de independencia. Y las primeras buenas intenciones, transformadas de inmediato en volcánicas, incontrolables saqueos, violaciones, masacres revertidas… Huidas masivas de colonos a una Metrópolis que no estaba preparada para “bienrecibir” de inmediato a más de medio millón de refugiados. De “retornados”, algunos de los cuales eran la primera vez que pisaban el suelo metropolitano portugués; a veces, ni sus padres, ni sus abuelos, etc. lo habían hecho, pues eran varias generaciones ya viviendo fuera. Esa, no obstante, es otra cuestión, como el futuro desastroso que se fue tejiendo en los territorios liberados, que no corresponde a esta novela. Y bien que merecen otra extensa reflexión.