domingo, 15 de abril de 2018


UNA ESCAPADA POR ALMERÍA (I)
Entrada a la Alcazaba musulmana de Almería
Moisés Cayetano Rosado
Del Casco Antiguo a la Alcazaba.
Llegamos a Almería al caer la tarde y es momento de deambular por el Casco Antiguo, curioseando en sus quebradas callejuelas; en sus hermosas iglesias donde predicadores como los de antes nos hablan de la sencillez de la Virgen, su condescendencia ante la petición de Dios para ser la Madre del Hombre, y la maldad del pecado y el aborto. La catedral también está abierta, con su obispo al frente; es un recio edificio tardo-gótico con planta de salón, tres naves de altura poco elevada, cubierta plana, poca amplitud de sus escasos vanos, y lo que resulta más curioso: elementos defensivos típicos de una fortaleza, donde no faltan adarvestronerasaspillerasatalayas..., un auténtico castillo artillado renacentista de espléndida factura, muy preparado para la defensa, y al tiempo de una recia hermosura en su sencillez.
Vista exterior de la Catedral
Pasamos por la Plaza de la Constitución (conocida también como Plaza Vieja). Zoco durante la época musulmana, posee un corredor porticado, con arcadas y pilares que rodean un amplio espacio central, cuadrado, en cuyo medio una extraordinaria columna sobre gran peana conmemora el "Pronunciamiento de Almería o de los Coloraos" (por sus camisas rojas) en agosto de 1824 contra el absolutismo de Fernando VII y a favor de la Constitución de 1812. El original se construyó entre 1868 y 1900 y estaba situado en la cercana Puerta de Purchena. Derribado por orden del ayuntamiento franquista en 1943, fue reconstruido en 1988, y resalta este espacio agradable, apacible, sosegado, que invita al paseo… y a la fotografía del visitante.
Por la mañana, hay que pasar por el Mercado Central (un buen ejemplar de arquitectura del hierro de finales del siglo XIX), tan lleno de puestos variados en su planta de acceso, y de aún más variado pescado en la planta baja. En uno de sus extremos exteriores, podemos saborear un chocolate con churros, mientras miramos en su cercanía una heladería gallega, “sin colorantes ni conservantes”, que nos rematará en el mediodía la deliciosa fritura de pescado fresco del Golfo de Almería, que no tiene rival, y sí muchos restaurantes y bares de tapas donde saborearla.
Interior artillado de la Alcazaba. Etapa cristiana.
Luego hay que subir a la Alcazaba, mandada construir en el año 955 por el primer califa de Al-Ándalus, Abd al-Rahman III, sobre los restos de una fortaleza anterior. El recinto cuenta con tres partes diferenciadas: dos de origen y estilo árabe y una posterior, cristiana. El primer recinto es un amplio lugar que habría sido fue campamento militar y refugio para la población de la ciudad en caso de asedio. El segundo recinto era la residencia para gobernantes, guardia y servidores; en realidad era una ciudad palaciega con mezquita, casa, baños, aljibes, tiendas, etc. El tercer recinto se trata de la parte más moderna de todo el conjunto; tras la toma de Almería el 26 de diciembre de 1489, los Reyes Católicos mandaron construir un castillo en la parte más occidental y elevada, de gruesos torreones, adaptado a las nuevas necesidades militares y a la artillería.
La exposición “Alcazaba, patrimonio de cine” se sitúa en el interior de la Torre del Homenaje y ofrece al visitante materiales originales de películas como Patton, Conan el bárbaro, El viento y el león, Los cuatro mosqueteros, Marchar o morir, Indiana Jones y la Última Cruzada, Juego de tronos-sexta temporada y Resucitado. También incluye paneles con fotografías de rodaje, planos de archivos, explicaciones y variadas anécdotas.

domingo, 8 de abril de 2018


ANTONIO BRAZ, UN ELVENSE EN EL FRENTE DE BATALLA
(En el centenario de la trágica Batalha de La Lys, de 9 abril 1918)
Moisés Cayetano Rosado
António Braz, nació en Monte das Taipas, freguesía de São Vicente,  del concelho de Elvas, en 1877. Entró a los 16 años en la vida militar, siendo embarcado para la Ciudad de Mozambique como segundo sargento el 17 de diciembre de 1896, dentro de las misiones de control y pacificación territorial, bajo las órdenes del mítico militar Mouzinho de Alburquerque.
 Regresó a su tierra natal el 17 de noviembre del año siguiente, prosiguiendo su carrera militar. Pero no tardará en volver a prestar servicio en las colonias africanas, y así entre el 1 de septiembre de 1909 y el 7 de junio de 1911 -siendo alférez- fue destinado a la 5ª Compañía Indígena de Infantería, en Mozambique. De 25 de junio de ese año a 18 de mayo de 1913 prestará servicio en Angola integrado en la misma compañía. El 18 de mayo de 1913 se embarca para Lourenço Marques, donde permanecerá entre el 29 de mayo y el 16 de septiembre del mismo año. Volvería a Lisboa el 15 de octubre.
Esta experiencia africana le hará comprender la miseria, hambruna y enfermedades endémicas de los indígenas, así como el atraso de los soldados portugueses -pobres y analfabetos- destinados forzosos a estos lugares de los que os jóvens pertencentes às familias aristócratas e burguesas, em troca de pagamento de uma quantia em dinheiro, livravam-se do cumprimento de servir a Pátria (que relata, recogiendo sus apuntes, su biznieta Isabel Braz en el libro “Memórias Esquecidas” (Chiado Editora, 2014. Pág. 13). Algo que también venía ocurriendo en España, y que se llevó la vida de miles de campesinos españoles en las guerras de Cuba y Filipinas de finales del silgo XIX, y en las de Marruecos (en el Rif) de 1911 a 1927.
Ya como teniente, partió de nuevo para Angola, donde permanecerá desde el 10 de diciembre de 1914 al 3 de febrero de 1916, en esta primera parte de la Gran Guerra, en que Portugal decide intensificar su presencia en sus dominios africanos, amenazados de ocupación por los alemanes. El hambre, la sed, las enfermedades tropicales, serán los “compañeros” de este ejército portugués, que chegaram a armazenar a urina nos cantis para remediar la horrible sed en sus desplazamientos (“Memórias Esquecidas”, pág. 228).
Regresado de este infierno, en agosto de 1917, ha de embarcarse para Francia en el tercer Batallón de la Infantería 17, una vez que Portugal entra abiertamente en el conflicto bélico contra Alemania, enlazando así sacrificios sin cuento, separaciones familiares, necesidades de todo tipo y todo tipo de peligros.  Desde el 10 de diciembre de 1917 permanecería en las trincheras (horrible tortura de fango, humedad, invasión de ratas, hambre, sed y peligro de ataques de mortero y gases venenosos) del frente franco-belga, llegando a ser víctima de un grave ataque con gas, y herido en una pierna.
El 6 de abril de 1918, ha de retirar el Batallón de Infantería 23 en el sector de Ferme du Bois (aunque se enterará en su cautiverio, en ese mismo día fue promovido al puesto de capitán). Y allí le va a coger en línea de frente -cuando pensaban que su misión estaba terminada y pasarían a retaguardia- la Batalha de La Lys, el 9 de abril, siendo hecho prisionero por las tropas alemanas, permaneciendo cautivo hasta el 24 de diciembre, tras la finalización de la Guerra.
La Batalha de La Lys.
En la Batalla de la Lys, 9 de abril de 1918, los ejércitos alemanes causaron una resonante derrota a las tropas portuguesas, que constituye una de las mayores catástrofes militares portuguesas después de la batalla de Alcazarquivir en 1578. Los hombres del CEP (Cuerpo Expedicionario Portugués) estaban agotados, pésimamente alimentados, sujetos a un clima despiadado de lluvia y frío que hacía insoportable la vida en las trincheras, fatalmente equipados y deficientemente armados.
El día anterior, el ejército británico había ordenado la retirada de la primera división del sector portugués. La segunda división se disponía a hacer lo mismo, pero se sorprendió durante la noche con un bombardeo alemán abrumador. Impotentes para aguantar el embate de las 4 divisiones alemanas, del sexto ejército, con cerca de 50.000 hombres (ellos eran 20.000), las tropas portuguesas en sólo 4 horas de batalla tuvieron 500 hombres muertos y 6.500 heridos, desaparecidos y presos, más de un tercio de las fuerzas disponibles.
Para los miles de cautivos, vendrían a continuación 8 meses de humillaciones por parte de un ejército vencedor de la Batalla, prepotente, violento, que incluso en muchos casos recurrió a la rapiña de sus pertenencias y al maltrato físico. Una vez más, el hambre, el frío, la desolación, serían sus compañeros en los campos de concentración habilitados por los alemanes para recogerlos.
En su libro "Cómo los prisioneros portugueses fueron tratados por los alemanes" (Tipografía Popular de Elvas) publicado en 1935, Antonio Braz dedicó un capítulo entero al tema, dándole un título muy ilustrativo: "Abandonados!":" Os prisioneiros portugueses foram, certamente, os mais abandonados e o que lutaram com maiores dificuldades na Alemanha. Sem dinheiro na sua grande maioria, todos sem comida, era um horror o nosso viver! (pág. 53). Mal trato y abandono en que el capitán elvense denuncia a los propios alemanes, pero también a las autoridades portuguesas.
Regreso y años finales en Elvas.
Regresado a Elvas a finales de enero -tras la liberación el 24 de diciembre de 1918-, en los años 20 el capitán António Braz desempeñó funciones como Gobernador do Forte da Graça e Comandante do Depósito Disciplinar, donde desenvolvió una acción eficaz en cuanto al trato a los prisioneros militares y políticos a su cargo, al tiempo que contribuyó al adecentamiento, acondicionamiento y rehabilitación del Fuerte.
En la década del 30, se pre-jubiló, acogiéndose a una decisión de Salazar para los combatientes que hubieran sufrido el efecto de los gases enemigos en la Guerra, pasando a tener una intensa actividad periodística en la prensa de Elvas (Jornal de Elvas y El Elvense), donde escribió sobre la vida militar, las experiencias en África, Francia y Alemania, y defendió el patrimonio histórico de la ciudad, con una extraordinario visión del papel histórico-artístico-monumental de las fortificaciones elvenses: algo encomiable en medio de un “clima” general en las autoridades, medios de comunicación social y ciudadanía partidarios de la demolición de las mismas, alegando ser un “corsé que aprisiona”, enemigas del progreso urbanístico y fuente de suciedad e infecciones.
Muy interesante resulta, también, su visión de la Guerra Civil española y la relación con los refugiados republicanos en Portugal: Os espanhois até a comida dos cães chegavam a roubar… (“Memórias esquecidas”, pág. 458), dado su estado famélico. Y aporta el conocimiento de conductas emotivas: Havia quem chegasse a fazer pão para lhes dar, mas ninguém podia saber por causa da nossa polícia que estava sempre atenta para os denunciar (Ibídem. pág. 458), referenciando para ello Isabel Braz el libro de Rodrígues Ferreria “Guerra Civil de Espanha – Na Memória de Barrancos”, así como apasionantes experiencias familiares del momento.
Son también de interés, en las últimas páginas del libro, sus reflexiones sobre el salazarismo, lamentándose del Triste País este que se amarrou a um homem que já nada lhe pode oferecer (Ibídem. pág. 482).
¡Clarividente ciudadano, que murió en 1968, en Elvas, a los 91 años, y que bien merece un afectuoso recordatorio y homenaje!

jueves, 5 de abril de 2018


DA GUERRA CIVIL À DERIVA AUTORITARIA NA MONARQUIA ESPANHOLA

La Guerra Civil española (1931-36...) es una de las mayores tragedias que nos ha ocurrido en toda nuestra historia, y su alargada sombra sigue presente en nuestra tierra ensangrentada. La posguerra ha sido un periodo lleno de oscuridad y miedo, que ha condicionado a generaciones en cuanto a su actitud ante la vida, llevándonos -tras la muerte de Franco- a una “democracia condicionada”.
Parecía que a finales del siglo XX y principios del XXI íbamos desprendiéndonos de Esa España inferior que ora y embiste,/ cuando se digna usar de la cabeza, que escribió Antonio Machado. Pero la “Crisis del 2008” nos metió aún más el miedo en el cuerpo… el miedo a todo, el miedo a la libertad, lo que fue una ocasión de oro para la “deriva autoritaria” del gobierno, que mis amigos portugueses llaman “na monarquía española” -si se tratara de Portugal dirían, si el caso fuera, “na república portuguesa”, porque República son ellos y Monarquía nosotros.
Y como sobrevolando la angustia de esta crisis que no acaba (como aquella Crisis del 98), este empantanamiento del tema catalán, que es una herida más que se nos abre en nuestro destino y nuestra convivencia. No comparable, claro, a aquella tragedia tan terrible, pero que hemos de abordar, solucionar, para evitar males mayores para todos.
Con responsabilidad y deseo de reflexionar, y de c, asisto en Évora a un acto organizado por la Sociedades Operária (SOIR) Joaquim António d’Aguiar, invitado por amigos de muy antiguo. Ya veremos que se aporta en el debate, de lo que procuraré dar cuenta en cuanto pueda. En tanto, ahí queda su llamado, discutible en su planteamiento final, matizable, aclarable, ¡que para ese estamos y estaremos!:

“Da Guerra Civil à deriva autoritária na Monarquia Espanhola" é o nome do colóquio organizado pela SOIR (Sociedade Operária) Joaquim António d'Aguiar  e com o apoio da Câmara Municipal de Évora.
Esta iniciativa terá lugar nos Paços do Concelho, na Sala dos Leões, no próximo sábado, 7 de Abril, pelas 18 horas, e contará com a presença dos oradores convidados Manuel Loff e Moisés Cayetano.
Pelas 21h30h. será a vez na sede da histórica coletividade eborense fazer, uma vez mais, a sua mais recente produção “As espingardas da senhora Carrar” de Bertolt Brecht com encenação de Luís Varela.

Estes eventos têm como objetivo evocar a Guerra Civil Espanhola, remetendo também para a atualidade da situação social e política naquele país, onde os acontecimentos recentes e a repressão na Catalunha são a sua expressão mais visível.

jueves, 29 de marzo de 2018


GARCÍA DE RESENDE DE ÉVORA, IMPRESIONANTE “TEATRO A LA ITALIANA”
 
Moisés Cayetano Rosado
Junto a los de San Carlos y el Coliseo de Lisboa, el Teatro García de Resende de Évora es uno de los más representativos en Portugal de los “teatros a la italiana”: de escenario separado por el arco del proscenio de la sala, de espacio en forma de herradura, que cuenta con el patio de butacas -platea-  y anfiteatro de varios niveles independientes, con palcos; telas, telares, telón de fondo, camerinos, bambalinas, puente de amarre para manipular tiros y barras, con estructura de poleas, así como pequeñas salas “de recibir”, tras los palcos-camarotes de las clases adineradas.
Además, a este espectacular edificio, que lleva el nombre del poeta, periodista, músico, diseñador y arquitecto evorense que vivió entre 1470 y 1536, podemos considerarlo uno de los más espectaculares y mejor conservados en cuanto a integridad y autenticidad de Europa, equiparable al Scala de Milán. Únicamente ha sido transformada su fachada, originalmente de mármol rosa, adulterada en 1969 por granito, con cambio en ventanales y adornos.
El teatro fue inaugurado en 1892, tras iniciarse su construcción en 1881, bajo el patrocinio de su propietario, José María Ramalho Dinis Perdigão, a cuya muerte prosiguió el mecenazgo el doctor Francisco Eduardo Barahona Fragoso, casado con la viuda del anterior. La dirección de las obras estuvo a cargo del ingeniero Adriano de A.S. Monteiro.
La sala principal es una auténtica joya barroca. La enorme herradura que forma el espacio de los espectadores se distribuye en una platea de ligera inclinación hacia el escenario. Por encima, cuatro órdenes de frisas y camarotes: los dos primeros para la clase adinerada; la tercera, para la clase media (como la platea), y el “gallinero” para los más humildes. Entraban los dos primeros por la puerta principal y los últimos por dos puertas laterales.
El detallismo extraordinario del espacio resulta deslumbrante. Su magnífico escenario es, por detrás, todo un mundo de mecanismos ingeniosos (camerinos, tramoya complejísima, bambalinas, cuerdas, poleas, telones, telas… que dan la sensación de que nos encontremos en un gran navío trasatlántico de la Edad Moderna, de complejísimos mecanismos de precisión relojera, en que se incluye un espacio bajo la platea de aspecto tosco, de suelo térreo como por terminar, para favorecer la más correcta audición.
La  techumbre presenta un extraordinario fresco barroco de admirable belleza. La platea es un “festival” de butacas de madera noble con tapizado rojo (como el resto de asientos) y mantas dispuestas encima para abrigo de los espectadores, pues la temperatura de la sala se mantiene a un nivel bajo para su mejor conservación. Los anfiteatros presentan estancias separadas por pilares bien labrados, todo arquitravado, estucado y pintado con adornos geométricos y medallones figurativos.
Con todo, ¡cuánto maravilla pasear por el tras-escenario, con sus abundantes camerinos a tres niveles, con pasillo enrejado orientado hacia el escenario (lo que permite que a veces se utilice en las representaciones como si fuera una “corrala”!). Admirar el complejísimo “maderamen” para manejar los sucesivos decorados; una tramoya que nos hace soñar y “navegar” con sus grandes maderos importados de Brasil y sus conjuntos interminables de cuerdas, cordeles, ¡todo tipo de engranajes!
Y alrededor de esta enorme herradura: salitas, salas, salones de reuniones, de actuaciones para pequeñas representaciones, recepciones, actos paralelos, almacenaje (atesoran una magnífica colección de “Bonecos de Santo Aleixo, títeres tradicionales de Alentejo), etc.
Hoy, este teatro perteneciente a la Ruta Europea de Teatros Históricos, bajo la responsabilidad de la Câmara Muncipal, está regido por el Centro Dramático de Évora, que mantiene una dinámica programación de actividades teatrales y de todo tipo de actos culturales, así como visitas guiadas al alcance de quienes lo soliciten, contactando con dicho Centro. Un ejemplo para todos, y una evidencia de lo bien hecho que más de un municipio debería imitar… si aún mantiene un patrimonio cultural como éste sin arrollar, en medio de los afanes especulativos que en tantos municipios han acabado con su herencia histórica, artística y monumental.

lunes, 26 de marzo de 2018


HUELLAS DEL CAMINO

Autor: Antonio Bellido Almeida.
Edita: Basílica de Santa Eulalia. Mérida, 2016. 264 páginas.

Conocí a Antonio Bellido Almeida en los frecuentes recitales poéticos que hicimos por toda Extremadura en el año 1975. Después volveríamos a recitar juntos varios años más, y a compartir la ilusión de aquel Movimiento Poético-Musical del 75, que trajo aires de libertad antes de que asomaran los “mítines de la democracia”, siendo como una embajada cultural antecesora de la palabra abierta en plazas y centros culturales de nuestra geografía.
Mi hijo Moisés publicaba en 2001 el libro “De las dictaduras a la utopía: el verano caliente del 75 en Alentejo y en Extremadura”, y en él se alude a este poeta, entonces treintañero, introduciendo en sus páginas el rotundo poema de su autoría “Dejad la rosa en su rosal”, donde se expresaban denuncias como ésta:
Dejad la rosa en su rosal, amigos poetas.
Dejad de jugar con la rosa romántica de antes
mientras suba la angustia y muerdan las hambres
y el realismo del llanto nos pueble los ojos.
Afortunadamente, el registro sonoro donde Bellido Almeida recitó esos versos también pudo rescatarse, y publicarse en CD adjunto al libro.
Ahora, recibo de su autor una brillante antología de sus versos, Huellas del camino, donde recoge una selección de nueve de sus entregas poéticas, en 264 apretadas páginas, que prologan  magníficamente Antonio Mateo Martín de Rodrigo, haciendo un estudio magistral de su trayectoria y obra.
En ella se muestra palpitante este hombre “fieramente humano” -que diría Blas de Otero- y profundamente religioso, como un San Juan de la Cruz, que nunca deja atrás su religación sacerdotal, pasada por el tamiz de lo terrenal, pero elevada a su altura espiritual.
Solo hay que repasar los títulos de los distintos apartados para darse cuenta de ello: “A orillas del misterio. Nuevos villancicos”, “Entre el lagar y el molino. Eucaristía”, “Canciones de Pasión y Gloria”, “Oración desde dentro”, “Requiebros para una Madre”, “A orillas del Guadiana”, “Se fueron, pero están entre nosotros”, “Sonetos” y “Saudades y recuerdos”.
De éste último, me suenan aún en la memoria aquellos recitales de hace más de cuarenta años, como es el caso del poema “Amanece Dios todavía”, que algo tiene de la influencia de Manuel Pacheco -con el que también compartiríamos recitales-, en donde nos trae versos tan conmovedores como estos:
Amanece Dios en cada esfuerzo humano
por labrar un mundo justo donde siempre
pobreza y riqueza se reparten por igual
aquí, donde todos sabemos morder el pan ajeno.
Amanece Dios en la raíz del grito abierto,
que exige libertad y el pan de cada día,
en el llanto inútil y en la voz encadenada
que duerme los silencios de las sombras.
O, inmediatamente, el poema sobrecogedor “Yo vi apalear un hombre”, con ecos de los inolvidables versos de José María Gabriel y Galán en su poema “Los sedientos”. Así, leemos:
El hambre poblaba muchos dientes como
huéspedes inoportunos.
El campo abierto, oliendo a pasto seco y a tristezas.
El aire golpeaba rostros morenos y espaldas curvadas.
Y más adelante, el recuerdo de aquel niño asombrado de los años cuarenta, se  desgarra:
Yo vi apalear a un hombre al respigar solamente.
Como un Cristo en la columna, carne al aire
y raíces de venas que se abrían.
En su grito de protesta nunca pierde esa referencia trascendental, religiosa, que en todo el libro es presencia permanente, y que estremece por la belleza de la expresión poética, la firmeza de su fe y su conjugación continua de lo divino con lo humano.
Cada año, Antonio Bellido Almeida nos regala con villancicos navideños -como los que abren esta antología- que suenan a alegría, a fe y a esperanza, a firme solidaridad en una caridad que es exigencia al mismo tiempo de justicia. Así es todo este racimo amplio de Huellas del camino. Y así es la huella que deja en su camino, su caminar por el mundo, este poeta, magnífico prosista igualmente, que en sus antiguos artículos publicados en el periódico extremeño HOY ha sido una referencia, un ejemplo y una inspiración para muchos de nosotros, como lo son estos poemas que ahora nos “reentrega”.
MOISÉS CAYETANO ROSADO

domingo, 18 de marzo de 2018


FORTIFICACIONES ABALUARTADAS. EL PAPEL DE OLIVENZA EN EL SISTEMA LUSO-ESPAÑOL.

El 17 de marzo celebramos en Olivenza una “Jornada sobre Fortificaciones Abaluartadas y el papel de Olivenza en el sistema luso-español”, en la Capilla del Convento San Juan de Dios, organizada por la Asociación Limbo Cultura, con la colaboración de la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Olivenza y el patrocinio de la Fundación Caja Badajoz, el Ayuntamiento de Olivenza y la Diputación Provincial.
LEGADO HISTÓRICO-PATIMONIAL.
De todos es sabido el protagonismo de las principales poblaciones de la Raia/Raya luso-española en los enfrentamientos que desde la misma creación del Reino de Portugal se han vivido y sufrido, hasta ya entrado el siglo XIX, con las invasiones napoleónicas.
Las incursiones del primer rey portugués Afonso Henriques a principios del siglo XII; los enfrentamientos de D. Dinis con María de Molina -tutora de Fernando IV de Castilla, en su minoría de edad-, que desembocan en el Tratado de Alcañices (1297); las Guerras Fernandinas del siglo XIV (desde 1369 a 1382, con intermitencias, entre tres contiendas básicas); la de Restauração del XVII (1640-1668); la de Sucesión española (1701-1714); la llamada Guerra Fantástica (1762-1763); la de las Naranjas (1801), y las de Invasión francesa (1808-1813)… han ido configurando una frontera fortificada, con sus precedentes en los asentamientos medievales musulmanes y sus consecuentes en el “acorazamiento” de las fortificaciones abaluartadas en la etapa de los asedios napoleónicos.
A pesar de los desmantelamientos y destrucciones desde mediados del siglo XIX hasta fechas recientes (y la desidia actual en muchos casos, cuando no desaciertos), este ambiente bélico nos ha dejado un legado patrimonial fortificado de alto valor universal, significación histórica, excepcionalidad, coherencia en red de actuaciones, que -con mucho acierto- Portugal ha colocado en su Lista Indicativa a Patrimonio Mundial. Algo que partió de los municipios -de extraordinarias fortificaciones- de Valença do Minho, Almeida, Marvão y Elvas, y que en el “XI Seminário Internacional de Arquitectura Militar de Almeida” -celebrado a finales de agosto de 2017- apoyó con entusiasmo el Presidente de la República portuguesa, que allí mismo se comprometió a interceder para que en la parte española también lo respalde el Rey de España.
LA JORNADA DE OLIVENZA.
Municipios portugueses como Vila Viçosa también ha mostrado su intención de unirse a la propuesta. Y españoles, como Alcántara y Olivenza -a quienes ha expresado su voluntad de unirse en la tarea el municipio de Valencia de Alcántara- se están volcando igualmente en la misma tarea. Precisamente por eso, ahora, se ha celebrado esta Jornada significativa en Olivenza, plaza tan especial, por su significado histórico para ambos países.
Jornada que ha contado con la presencia de casi un centenar de interesados, destacando numerosos especialistas de amplia trayectoria en la investigación y divulgación del patrimonio en general y del fortificado en particular, de un lado y otro de la Raia/Raya. Los municipios de Olivenza y Almeida estuvieron representados respectivamente por su alcalde (y varios concejales) y su Presidente da Câmara Municipal respectivamente; también asistió el primer teniente de alcalde de Valencia de Alcántara y representantes de Alcántara, además de la diputada delegada de Cultura de la Diputación de Badajoz y de la Secretaria General de Cultura de la Junta de Extremadura.
Allí  contamos con estudiosos comprometidos desde hace ya mucho tiempo en ese proyecto: Fernando Parcero, militar que coordinó hace dos años el “I Curso de Fortificación y Poliorcética”, organizado por el Aula Militar de Cultura Palacio de Capitanía de Badajoz,  presentó la ponencia Las fortificaciones de Olivenza. Aprendiendo a leer sus piedras. Julián García Blanco, historiador, ponente en diversas Jornadas de Fortificaciones Abaluartadas organizadas por la Revista transfronteriza “O Pelourinho” y uno de los mayores especialistas en fortificaciones de la Raya, disertó sobre La fortificación abaluartada de Olivenza, origen y desarrollo. A Ramón García Gómez, profesor de la Universidad de Salamanca, asiduo en los Seminários Internacionales de Almeida y las Jornadas de “O Pelourinho”, otro especialista de primera línea en la Raya, correspondió introducirnos en El papel de Alcántara en la candidatura a Patrimonio Mundial de la Raya Abaluartada.
Tras  una "pausa para el café", João Campos, doctor arquitecto, consultor de la Praça Forte de Almeida, coordinador de los Seminários de esa población, asiduo en las Jornadas de “O Pelourinho”  y uno de los mayores expertos mundiales en fortificaciones, nos ilustró sobre Fortificações da Raia. Património Mundial (com adenda acerca de uma carta pouco estudada sobre a Raia Central e a Guerra da Sucessão). Juan Manuel Vázquez Ferrera, investigador oliventino, también colaborador de “O Pelourinho” y excelente experto en las fortificaciones de Olivenza, habló de Pasado y presente de la fortificación abaluartada de Olivenza. Y Moisés Cayetano Rosado, doctor en Geografía e Historia, director de la Revista “O Pelourino” y asiduo a los Seminários de Almeida, trató en su ponencia de El papel de Olivenza en la candidatura a Patrimonio Mundial de la Raia/Raya abaluartada.
La Jornada fue inaugurada por Luis Ignacio González Franco (Presidente de la Asociación Limbo Cultura), Cristina Núñez Fernández (diputada provincial del Área de Cultura, Juventud y Bienestar Social), Manuel J. González Andrade (alcalde de Olivenza) y Moisés Cayetano Rosado (director de la Jornada).
Sería clausurada por los ya presentes en la inauguración Presidente de Limbo Cultura, alcalde de Olivenza y director de la Jornada, y la Secretaria General de Cultura de la Junta de Extremadura, Miriam García Cabezas.
EXPOSICIONES COMPLEMENTARIAS.
Como complemento a esta sesión que ocupó toda la mañana los asistentes pudieron disfrutar de dos magníficas exposiciones:
Una muestra cartográfica recogiendo 18 planos que muestran la evolución de Olivenza desde sus inicios a nuestros días, en un lateral del claustro del Convento. Valiosísima colección que no solamente nos sitúan en la evolución de Olivenza sino en el “sistema evolutivo” de las fortificaciones en general y de las raianas/rayanas en particular, desde los modelos neorobalísticos a los pirobalísticos, cada vez con mayor potencia de fuego destructivo y por ello a los que se había de oponer mayor ingenio defensivo.
Y un espacio expositivo en uno de sus amplios salones, con paneles, armamentos y otros objetos complementarios que cuentan la historia del emblemático edificio ubicado en el baluarte de San Juan de Dios, del que declaraba Gemma Álvarez Benítez (de la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Olivenza): Sólo espero que cumpla su misión: informar sobre la historia que encierra un edificio que fue precursado por una mujer, Leonor Velha, hace 462 años, y que aunque no tiene el uso para el que fue concebido, aquí sigue en pié
Trabajo minucioso, como el de atención a participantes e inscritos, distribución de materiales bibliográficos, documentación, revistas, publicaciones, etc., llevado a cabo por las asociaciones para la Defensa del Patrimonio de Olivenza y Limbo Cultura.
De todo ello deberá surgir un renovado impulso a la candidatura a Patrimonio Mundial “de este otro lado de la Raia/Raya”, de España, una vez que Portugal está totalmente volcado en ese objetivo. Queda que se sigan sumando municipios con legado patrimonial fortificado en la Raya, y queda que se continúe apostando por el reacondicionamiento respetuoso de este “tesoro”, fruto de nuestros desencuentros, como muestra de nuestro fructífero encuentro actual, hermanamiento, que debemos seguir cultivando sin cesar.
Ya en la misma clausura se habló de una Segunda Jornada, que el mismo alcalde de Olivenza se ofrece -en nombre del Ayuntamiento- a acoger como sede “fija”, algo que desde los otros municipios españoles presentes también desean, como “modelo rotativo”.
En cualquier caso -que se tratará en su momento-, queda garantizada la continuidad de estos encuentros. El precedente de las Seis Jornadas de Fortificaciones Abaluartadas de la Raia/Raya, organizadas por la Revista “O Pelourinho”, de la Diputación de Badajoz (celebradas en Badajoz, Castelo de Vide, Castro Marim, Chaves, Vila Viçosa y Almeida) y la referencia de los once Seminários Internacionales de Arquitectura Militar desarrollados en Almeida, organizados por su Câmara Municipal, en convocatorias anuales, son un referente en que apoyar este proyecto raiano/rayano unido de futuro.

jueves, 15 de marzo de 2018

DE LA GUERRA CIVIL DE ESPAÑA A LA DERIVA AUTORITARIA ACTUAL

Moisés Cayetano Rosado

La Sociedade Operária Joaquim António de Aguiar -con la colaboración de la Câmara Municipal de Évora y la União de Sindicatos do Distrito de Évora- tiene programada la producción de la pieza teatral  As espingardas da mãe Carrar” (de Bertold Brecht), para los días 23, 24 y 25 de marzo, y 7, 8 y 9 de abril, así como un exposición sobre el “Éxodo de la carretera de Almería, de febrero de 1937”, de poblaciones civiles del Sur de España, huyendo del avance de las tropas franquistas sublevadas contra la II República española en 1936-1939.
La breve y emotiva obra de teatro refleja la inquietud de una madre que quiere impedir la incorporación de su hijo mayor en el grupo de milicianos que en su pueblo andaluz luchan contra los militares sublevados contra la República legítima de España; para ello, lo envía a pescar, a ejercer su oficio en el mar cercano, desde donde establece vigilancia para que no empuñe las armas y continúe en lo que es su trabajo cotidiano. Hijo pequeño y un familiar que aparece buscando las armas del marido de esta madre (anteriormente asesinado), debaten con ella sobre su obligación de incorporarse a la resistencia, que ella rechaza por principios antibelicistas y temor a perder a sus hijos. Pero la muerte -ametrallado- del pescador a manos de los militares que se acercan a la costa, le hace cambiar radicalmente de actitud, incorporándose ella misma a la lucha.
Esta “Madre Coraje”, que también nos recuerda a la Madre de Máximo Gorki, de 1907, sirve de introducción a la tragedia que los organizadores quieren rememorar. A ello se une la exposición en el Palacio de D. Manuel -basada en paneles, vitrinas y documentos del Archivo Histórico Provincial de Málaga fundamentalmente-, de la marcha que se hizo mayoritariamente a pie por la carretera que unía Málaga con Almería por la costa mediterránea, y que se convirtió en una trampa mortal para los miles de hombres, mujeres, niños y ancianos que huyeron tratando de salvar sus vidas o evitar represalias.
Y se completan las actividades con un coloquio que pretende ligar en  cierto modo la Guerra Civil de España y el fin de la II República con la transición para la Monarquía y la situación actual, marcada por la crisis de Cataluña así como la deriva autoritaria del Gobierno de Madrid.
En este coloquio participará el profesor de la Universidad de Porto, Manuel Loff, y los organizadores han tenido a bien invitarme a que complete este “dúo” reflexivo de ese largo periodo de la Historia de España que va desde la tragedia del enfrentamiento fratricida hispano hasta la convulsa actualidad marcada por la crisis económica, de valores y principios que atraviesa el país. O sea, ochenta años en que España ha corrido una suerte paralela a la de Portugal, en cuanto a la férrea dictadura de los años treinta hasta 1974 (en Portugal) y 1975 (en España), de la que salimos por vía revolucionaria en el primero y por transición pactada en el segundo una vez muerto el dictador Franco y detentando el poder aún sus herederos políticos. Después iríamos ambos “navegando” entre el progresismo contenido de los triunfos electorales de la izquierda moderada y las victorias de la derecha autoritaria… de la que ahora Portugal se ve libre y España vive envuelta en sus procedimientos.
Controvertido es el momento español, que parece no despojarse de su pasado autoritario, y que en sus leyes tiene la amenaza de condenas desfasadas contra manifestaciones de libertad de expresión, que en los momentos actuales incluso nos están llevando a ser condenados por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos a causa de esas represiones. Ello por no hablar del “caso catalán”, donde la falta de tacto nos lleva a una situación de enfrentamiento entre independentistas y no independentistas, cada vez más enconado y de difícil solución consensuada.
Servirá, por tanto, esta múltiple actividad de la Sociedade Operária Joaquim António de Aguiar con el apoyo de de la Câmara Municipal de Évora y la União de Sindicatos do Distrito de Évora para reflexionar una vez más sobre las rupturas del entendimiento social, la catástrofe de los enfrentamientos, la crueldad de las represiones de quien vence aunque sea sin convencer (como dijo el filósofo Miguel de Unamuno,  el 12 de octubre de 1936 en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, al general sublevado Millán-Astray) y la necesidad de extender puentes de diálogo, respeto y convivencia, necesarios ahora, como lo fueran ayer y siempre lo serán.