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lunes, 13 de enero de 2025

 REGULACIÓN DE TRABAJADORES EXTRANJEROS EN ESPAÑA

MOISÉS CAYETANO ROSADO

Desde el ámbito empresarial se viene advirtiendo de las dificultades que tienen para encontrar trabajadores con que mantener la producción y los  servicios. Especialmente ocurre en la hostelería, la restauración, la construcción civil y el sector agrícola. Y abogan por que se facilite la contratación de trabajadores extranjeros, tanto agilizando la legalización de los que residen irregularmente en el país, como facilitando la contratación en origen de los que, desde fuera, demandan empleo.

Un fuerte escollo está en que en las oficinas del servicio público de empleo estatal (SEPE) hay registrados a finales de 2024 más de 2.500.000 parados, lo que supone, al menos a primera vista, una contradicción. Ocurre, claro, que la afluencia de mano de obra foránea siempre ha sido, en todas partes, una fuente de conflictos, pues generalmente sus exigencias laborales, económicas y sociales rebajan las reivindicaciones que los trabajadores autóctonos presentan, resistiéndose a trabajos mal remunerados.

Ésta fue una de las dificultades que en la convivencia nativos-inmigrantes tuvimos en los años sesenta y setenta del siglo pasado en Centroeuropa, y más atrás se vivió en la raya luso-española, con portugueses que en periodos de siembra, siega, recolección, venían a los campos castellanos y extremeños. Hasta dentro de nuestras poblaciones existió ese problema: por ello en la II República española se promulgó el Decreto de Términos Municipales de 20 de abril de 1931, obligando a emplear preferentemente a jornaleros del municipio donde se realizaran las tareas agrícolas.

Una “fuerza laboral externa” siempre es una “tentación” para los empresarios a la hora de fijar salarios, horarios y dedicación. Y una ausencia de la misma, una “herramienta” en manos de los trabajadores para conseguir mejoras. Los primeros se quejan de la imposibilidad de atender exigencias desmedidas, y los segundos de la insaciable voracidad de los que poseen los medios de producción.

Pero lo cierto es que la presencia de inmigrantes en nuestro territorio es imparable. E incluso inigualable en el contexto occidental, pues nos colocamos estadísticamente en la cabecera de la recepción de inmigrantes en lo que va de siglo, algo inédito en nuestro “país de emigrantes” de toda nuestra historia contemporánea.

Si al comenzar este siglo no llegaban a un millón los extranjeros censados en España, antes de la crisis mundial de 2008 eran ya más de cinco millones, pasando del 2’3% al 11’4% de la población total. La crisis ralentizó el flujo de llegadas, incluso se produjo un lento retroceso, por retorno de algunos inmigrantes, bajando en 2017 a cuatro millones seiscientos mil (9’8% de la población); pero, superado lo peor de esa etapa, de nuevo se han reactivado las entradas, con lo que en la actualidad hay censados más de  cinco millones y medio de extranjeros, el 11’7% de nuestra población, todo ello según datos oficiales del INE. Si a esto unimos los que residen de una manera irregular, las estimaciones del propio INE sitúan en cerca de nueve millones, el 18’31% del total, los nacidos en el extranjero residentes en España.

De estas personas venidas de fuera, 2.876.972 están afiliados a la Seguridad Social, experimentando un ritmo de crecimiento en la última década que triplica la media nacional. Un número indeterminado, superior al millón, también trabajan de manera irregular, muchas veces sometidos a explotación laboral.

En este sentido va el Real Decreto 1155/2024, de 19 de noviembre, que pretende facilitar la integración de personas migrantes a través de la inclusión, formación y empleo, así como el fortalecimiento del vínculo familiar. O sea, impulsar la regulación de la inmigración irregular, reconociendo la situación  laboral y residencial de hecho. La presencia de inmigrantes, la necesidad de los mismos en el  mercado laboral, su contribución al sostenimiento e incluso crecimiento de la población (cuando el índice de natalidad española es extraordinariamente regresivo) y el sistema de Seguridad Social, lo hace necesario. Como necesario es, claro, que esta decisión oficial no vaya acompañada, como tantas veces en la historia, de una estrategia involutiva en los derechos sociales y laborales logrados por los trabajadores en largos años de lucha sindical.

lunes, 27 de mayo de 2024

 UN PRESTIGIOSO HISTORIADOR Y GRAN AMIGO DE PORTUGAL

MOISÉS CAYETANO ROSADO

Las redes sociales me han llamado la atención sobre personas de gran cultura, con quienes he creado verdaderos lazos de amistad y de compartir.

Hace unos años comencé a interactuar virtualmente con este gran amigo de Portugal.

Cuando organicé la Colección Eurocidade, Badajoz, Elvas, Campo Maior, en 2019, lo invité a participar y enseguida respondió a mi llamado.

En 2020 lo invité a escribir el Prefacio de la Colección Raia Luso Española y fue con el mismo gusto y disponibilidad que me recibió.

Cuando se lanzó la Obra, preparamos una Visita a Forte da Graça con un guía y fue este gran estudioso de nuestra Historia, el amable Profesor Moisés Cayetano Rosado , quien nos habló, con encanto y sabiduría, de todos los hechos históricos relatados. a esta “Joya de la Corona” conocida mundialmente, como Patrimonio de la Humanidad.

Nuestra próxima Colección, CULTURA SIN FRONTERAS, que se lanzará en septiembre, tiene el honor de seguir contando con su valiosa participación.

Este amigo mío tiene la costumbre de hacer bonitos reportajes fotográficos de los paseos que realiza por Portugal, que recorre de un lugar a otro, a menudo con sus amigos, que nos conocen mejor.

Su interés por nuestra Historia, nuestro Pasado y nuestro Presente son dignos de nuestro agradecimiento y admiración.

Como prueba de todo su aprecio por Portugal, tenemos ahora la gran oportunidad de leer su última obra literaria e histórica, sobre un héroe portugués de nuestros días:

“ SALGUEIRO MAIA- DE LAS GUERRAS DE ÁFRICA A LA REVOLUCIÓN DE LOS CLAVEL” con Prefacio del Presidente de la República, Dr. Marcelo Rebelo de Sousa.

Tener amigos así no es sólo un honor, sino que es mucho más.

Son verdaderas fuentes de sabiduría que fluyen, de forma sencilla, sin pedir nada a cambio, y que hacen que nuestros días sean mucho más ricos e interesantes.

Cada día, cuanto más unidos nos sentimos a nuestros amigos del otro lado de la frontera, más afinidades encontramos porque, al fin y al cabo, nuestras raíces no se han secado. Tenemos nuestra propia identidad, pero tenemos mucho en común y se ve claramente.

Elvas, como todas las tierras limítrofes con España, carecemos de la sensación de presencia de nuestros vecinos, que tanto aprecian nuestra gastronomía, la sencillez de nuestra gente, la belleza de nuestra tierra.

Con amigos así, sentimos que nunca estamos solos.

A mi amigo Moisés Cayetano Rosado le deseo el mayor de los éxitos y felicidades, como muestra del agradecimiento de Portugal.

Graça Amiguinho


UM PRESTIGIADO HISTORIADOR E GRANDE AMIGO DE PORTUGAL
As redes sociais têm trazido ao meu conhecimento, pessoas de grande cultura, com as quais tenho criado verdadeiros laços de amizade e partilha
Há uns anos, comecei a relacionar-me, virtualmente, com este grande amigo de Portugal.
Quando organizei a Colectânea Eurocidade, Badajoz, Elvas, Campo Maior, em 2019, convidei-o a participar e, de imediato, respondeu ao meu apelo.
Em 2020, convidei-o a fazer o Prefácio da Colectânea Raia Luso Espanhola e foi com o mesmo agrado e disponibilidade que me acolheu.
Quando se fez o Lançamento da Obra, preparámos uma Visita ao Forte da Graça com guia e foi este grande estudioso da nossa História, o amável Professor Moisés Cayetano Rosado, que nos falou, com encanto e sabedoria, de todos os factos históricos relacionados com esta “Jóia da Coroa” conhecida mundialmente, como Património da Humanidade.
A nossa próxima Colectânea, CULTURA SEM FRONTEIRAS, [2020] que será lançada no mês de setembro, tem a honra de continuar a contar a sua preciosa participação.
Este meu amigo tem por hábito fazer belíssimas reportagens fotográficas dos passeios que dá em Portugal, que percorre de lés a lés, muitas vezes com amigos seus, que nos ficam a conhecer melhor.
O seu interesse pela nossa História, o nosso Passado e o nosso Presente, são dignos da nossa gratidão e admiração.
Como prova de todo o seu apreço por Portugal, temos, neste momento, a grande oportunidade de ler a sua última obra literária e histórica, sobre um herói português dos nossos dias:
“ SALGUEIRO MAIA- DAS GUERRAS EM ÁFRICA À REVOLUÇÃO DOS CRAVOS” com Prefácio do Senhor Presidente da República, Dr. Marcelo Rebelo de Sousa.
Ter amigos assim, não é apenas uma honra, mas é muito mais.
São verdadeiros mananciais de sabedoria que jorram, com simplicidade, sem nada pedirem em troca, e que tornam os nossos dias muito mais ricos e interessantes.
Cada dia, mais unidos nos sentimos aos nossos amigos do outro lado da fronteira, mais afinidades encontramos porque, afinal, as nossas raízes não secaram. Temos a nossa própria identidade, mas muito temos em comum e bem à vista.
Elvas, assim como todas as terras fronteiriças com Espanha, que digam, a faltam que têm sentido da presença dos nossos vizinhos, que tanto apreciam a nossa gastronomia, a simplicidade da nossa gente, a beleza da nossa terra.
Com amigos assim, sentimos que nunca estamos sós.
Ao meu simpático amigo Moisés Cayetano Rosado, desejo o maior sucesso e felicidade, como sinal de gratidão de Portugal.
Graça Amiguinho

jueves, 24 de marzo de 2022

 GUERRAS COLONIAIS/GUERRAS COLONIALES EN LA REVISTA O PELOURINHO

Hoje levamos o número 26 da Revista O PELOURINHO à Imprenta Provincial de Badajoz para iniciar o processo de confeção. Dedicados às guerras e conflitos coloniais em Espanha e Portugal, desde o final do século XIX até à década de 1980, reunimos um conjunto de colaborações de primeira que não deixarão ninguém indiferente.

Hoy llevamos el número 26 de la Revista O PELOURINHO a la Imprenta Provincial de Badajoz para iniciar el proceso de confección. Dedicados a las guerras y conflictos coloniales en España y Portugal, desde finales del siglo XIX a la década de 1980, reunimos un conjunto de colaboraciones de primera línea que no dejarán a nadie indiferente.

SUMARIO PROVISIONAL:

(A falta de algún trabajo más, de lo que estamos a la espera)

Página:

7.-  Presentación. ABRIL PARA LLORAR, ABRIL PARA SOÑAR

15.- REPERCUSIÓN SOCIAL DE LA GUERRA DE CUBA EN EL PARTIDO JUDICIAL DE OLIVENZA (1895-1898) Antonio García Ramos

75.- SOLDADOS EN CUBA. LOS PROTAGONISTAS DEL DESASTRE. Fernando Parcero Collado

99.- BREVE RESEÑAS DE SEIS GUAREÑENSES EN LOS DISTINTOS CONFLICTO COLONIALES Pedro José Pascual Salguero

145.- O CAPITÃO ANTÓNIO BRAZ NAS COLÔNIAS PORTUGUESAS Moisés Cayetano Rosado

151.- AS CAMPANHAS MILITARES EM MOÇAMBIQUE E ANGOLA NO FIM DO SÉCULO XIX E PRINCÍPIO DO SÉCULO XX. A PERSPECTIVA DO CAPITÃO ANTÓNIO BRAZ. Isabel Braz

175.- LOS NOVIOS FORZADOS DE LA MUERTE (UNA MIRADA DESDE LA NARRATIVA TESTIMONIAL) Moisés Cayetano Rosado

201.- EN EL FOLCLOR QUEDAN MEMORIAS Miguel Ángel Rodríguez Plaza

211.- DESENCANTO Y MENTALIZACIÓN DE LOS MILITARES PORTUGUESES EN LAS GUERRAS DE ÁFRICA (LA CONCIENCIACIÓN DEL CAPITÃO SALGUEIRO MAIA) Moisés Cayetano Rosado

227.- CAPITÃES/MFA - A CONSPIRAÇÃO NA GUINÉ Manuel António Duran Clemente 

243.- AMBIENTE HUMANO COLONIAL Mário Pádua

251.- O COLONIALISMO E A GUERRA COLONIAL. O tráfico de escravos Mário Pádua

295.- AS OPOSIÇÕES E A GUERRA COLONIAL Luís Farinha


337.- A DESERÇÃO E A GUERRA COLONIAL Fernando Mariano Cardeira

349.- RAFAEL RODRIGUEZ-MOÑINO Y SORIANO, TESTIGO DIRECTO DE LA INDEPENDENCIA DE GUINEA ECUATORIAL. Pedro José Pascual Salguero

385.- AGRUPACION DE TROPAS NOMADAS Miguel Ángel Rodríguez Plaza



martes, 7 de enero de 2020


NOCHE OSCURA VESTIDA DE ESPLENDORES
En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados,
de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos,
porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza.
(“LA CAVERNA”, Libro VII de LA REPÚBLICA o EL ESTADO. PLATÓN)

A menudo oigo aullidos que me hablan de España
y despiadados sones para iniciar desfiles
que nos lleven de nuevo a la catástrofe.
A menudo recuerdo que los mismos
siguen luciendo en la garganta idénticos collares,
revelando su identidad que sobrecoge.
¿Cómo encontrar palabras para la reflexión,
palabras que remuevan conciencias
y amansen embestidas y ladridos?
¿Cómo decirles que las víctimas siguen siendo las mismas
y que ellos son los herederos de los que propiciaron
las largas noches del dolor y de los miedos,
si son sordos y ciegos, y llevan la misma empuñadura?
Ellos tildan de claridad y de esplendor
lo que fue larga noche de oscurantismo y de miseria:
¿dónde encuentro argumentos para decirle a la caverna
que la luz está fuera y que lo suyo
es simplemente siniestras apariencias?
MOISÉS CAYETANO ROSADO

miércoles, 24 de julio de 2019


Lunes, 5 de agosto de 2019 a las 20:00 horas
Sala de conferencias de la Biblioteca de Extremadura (en la Alcazaba). Badajoz.
Conferencia: ¿Cómo fue el proceso para la instauración de la democracia en Portugal y en España 1974-75? Revolución portuguesa vs. Transición española.
A cargo de: Moisés Cayetano Rosado, historiador.
- Breve aproximación sobre cómo fueron las dictaduras de Salazar-Caetano en Portugal y de Franco en España. 
- Particularidades de cada país para la recuperación de la democracia: revolucionario en origen, en Portugal, y reformista, desde el aparato de la dictadura, en España. 
- Descolonización en España (Protectorado español en Marruecos, Guinea Ecuatorial y el Sahara Occidental) frente a cómo fue en Portugal (guerras coloniales). 
- España y Portugal en las relaciones internacionales de la época, en plena Guerra Fría. El temor a que Portugal cayera en la órbita soviética y el posible efecto contagio en España (recelos de EE.UU. y sus países aliados).
- Processo Revolucionário em Curso y Verão Quente de 1975, en Portugal. El papel de las fuerzas de izquierda en esos años en el país luso. Expropiaciones y reforma agraria (Alentejo y Ribatejo), durante esos meses. 
- Constitución portuguesa de 1976 y la española de 1978: diferencias y similitudes. Una breve comparativa. 
- Diferentes formas de violencias y terrorismo en Portugal y España en esos años (1974-1982). 
- Otros aspectos.

lunes, 27 de mayo de 2019


IGNORANCIA Y PREPOTENCIA PARA CON EL VECINO RAYANO

MOISÉS CAYETANO ROSADO

Cuando uno cree saberlo todo pueden darse situaciones pintorescas, y podemos llegar no a rozar sino a meternos de lleno en el ridículo, transformándose nuestra altanería y suficiencia en reveladora señal de la ignorancia adobada con la prepotencia. Ya lo indicaba Miguel de Unamuno hace un siglo, cuando denunciaba la “petulante soberbia española” ante el vecino en su libro de artículos “Por tierras de Portugal y de España”, publicado en 1911.
No es que debamos necesariamente generalizar, y más con el paso del tiempo, en que la comprensión mutua se hace cada vez mayor, pero siguen quedándonos tics del pasado que una y otra vez repetimos, manifestándolos con resolución incluso públicamente, algo así como para reafirmar nuestra valía y una supuesta superioridad que algunos no acaban de sacudirse, como en el fondo tampoco se sacuden “el pelo de la dehesa”.
Son muchas las situaciones a lo largo de los últimos años en que he sido testigo de anécdotas embarazosas, o al menos ridículas, que harían muy larga la enumeración. Pero quiero traer a estas líneas dos de ellas, como ejemplo para darnos idea de aquello que vengo afirmando más arriba.
En la celebración a mediados de mayo de este año del “Festival islámico” organizado en Mértola, al sur de Alentejo, tan vecino de la baja Extremadura que apenas si las aguas del Guadiana nos separan, vi a un grupo español que curioseaba en las tiendas montadas en las calles de su Casco Histórico. En una de ella se ofrecían “pasteis de grão”, y una paisana nuestra se acercó muy decidida, preguntando a la vendedora, arrastrando mucho la “o”:
- ¿Graooooo? ¿Qué clase granos son esos?
La vendedora, complaciente, le responde:
- Grão, minha senhora. São muito bons.
- Ya -le contesta, muy decidida y aleccionadora-, pero los granos son de muchos tipos: de trigo, de centeno, de maíz… ¿Estos de qué son?
La tendera queda descolocada:
- Não, não, eles são de grão somente.
Insistía en su lección de variedad de semillas cerealísticas la demandante, elevando cada vez más la voz, como dejando en ridículo la ignorancia agrícola de la ofertante o tal vez suponiéndola dura de oído.
Finalmente, me veo en la necesidad de intervenir, antes de que rompamos relaciones diplomáticas por la vía del desentendimiento comercial:
- Señora, garbanzos; grão significa garbanzo. Así que esos pasteles son de garbanzos, o más bien de harina de garbanzos.
La señora hizo un gesto de paciencia como diciendo: ¡pero cuánta ignorancia la de estas campesinas!
Aunque peor fue cuando tiempo atrás asistía a una “Noite de fados” en Borba, que se desarrollaba -siguiendo una secular costumbre- a unas horas ya un poco tardías: a eso de las diez portuguesas, que son las once de la noche españolas; o sea, después de cenar, para acabar a altas horas de la madrugada.
El espectáculo, con diversos fadistas, se anunciaba con “ceia”. Y a eso de las once y pocos minutos de nuestro reloj fueron apareciendo los artistas, de los que se hizo presentación, se afinaron los instrumentos, todo con mucha ceremonia, y a continuación comenzó el espectáculo, cuando ya daban casi las doce de la noche (once portuguesas). Algunos españoles presentes se removían en el asiento: ¡no acababa de llegar la cena! Y la “ceia” llegó cuando se había culminado la primera ronda de los cantantes, siendo ya en Portugal las doce pasadas. ¡Ahora sí que llegaron las vituallas!
Pero el banquete pantagruélico que esperaban nuestros paisanos no hizo acto de presencia. Lo que se nos ofreció fue: un cal verde muy en su punto, unas aceitunas “galegas” (pequeñitas, algo recias, muy del gusto alentejano), unos trozos de “enchidos” (embutidos) asados, pan, y una botella de vino tinto y otra de blanco para cada cuatro comensales.
¡Cómo montaron en cólera mis vecinos de mesa de este lado de la Raya al ver que pasaba el tiempo, se reiniciaban los fados y no se nos ofrecía nada más! Se levantaron, fueron hacia la recepción y allí estallaron en amenazas por su “fraude”, su “robo”, su “desvergüenza”, al prometer una cena “¡que se limitaba a un simple “tentempié!”.
- Se van a enterar en toda Extremadura -decían-, porque pensamos escribirlo en los periódicos, decirlo en la radio y en la televisión.
En la recepción se sonreían con cara de asombro y circunstancias, sin saber qué contestar.
Ahora tocaba explicarles a nuestros airados compatriotas que una “ceia” no es una cena; que los portugueses suelen cenar a las ocho de la tarde, o a las nueve como mucho tardar, y que cuando asisten a un espectáculo nocturno, que roza y traspasa la media noche tienen la costumbre de tomar una “ceia”. Sí, un “tentempié”, para ir “bien llevando” las varias horas que dura el espectáculo.
Así, claro, tender puentes resulta un poco laborioso. Y a veces son puentes para poner tierra de por medio, pues con estas maneras, estas incomprensiones y esta falta de prudencia y humildad, uno llega a situaciones que hacen muy difícil el buen entendimiento.
En el significado lingüístico llamamos “falsos amigos” a esta confusión de palabras que escribiéndose o pronunciándose de manera semejante en otro idioma significan algo diferente en el nuestro. ¡Hay muchos “falsos amigos”, y no solamente en la expresión oral o escrita que utilizamos a un lado y otro de la Raya!
“Llaneza, muchacho, no te encumbres, que toda afectación es mala”, que aconsejaría Don Quijote no únicamente a Sancho, sino a todos los Sanchos que por aquí alardean.

domingo, 19 de agosto de 2018


DEPORTACIONES DE INMIGRANTES EN LA ESPAÑA DE LOS AÑOS CINCUENTA
Palacio de las Misiones. Exposición Internacional de Barcelona, 1929.
Lugar de concentración para la deportación inmediata.
Moisés Cayetano Rosado
Doctor en Geografía e Historia
Tras la Guerra Civil española se detuvo el flujo migratorio,  sangría de la España contemporánea -dirigido principalmente a Ultramar-, que ante la saturación del mercado americano se intensificó en el interior del país. La periferia minera e industrial (principalmente la cornisa cantábrica y Cataluña) fue recibiendo trabajadores provenientes del sector agrario, en especial andaluces, castellanos y extremeños. Y aunque los años cuarenta serían de “paralización migratoria”, la situación en los campos del sur era desesperada para los jornaleros, que en los años cincuenta comenzarían a salir de sus lugares de origen para buscar acomodo en esas zonas de “prosperidad” que eran Asturias, País Vasco y Cataluña.
Las avalanchas de inmigrantes “a la aventura” serían considerables, hasta el punto de que enseguida se rebasaba la oferta, originándose otros problemas anexos, fundamentalmente el de la vivienda, que los nuevos obreros resolvían de manera primaria, construyendo ilegalmente barracones, chabolas, todo tipo de infraviviendas, dando lugar a barrios sin infraestructuras de ninguna clase.
La Comisión Católica Española de Migración divulgaba en 1956 una circular, haciéndose eco de una carta del Capellán de los Obreros de Llanes-Avilés, donde se daba cuenta “de encontrarse en esta localidad de Avilés muchos obreros de esa y otras regiones de España sin trabajo y sin recursos”, ante lo cual el Capellán ruega que “los Curas de Parroquias avisen públicamente a sus feligreses sobre este estado de cosas, con objeto de que no sigan viniendo y agravando el problema”, pues gran parte “están a merced de la caridad, debido a que dichos obreros vienen por su cuenta y riesgo, en contra de los avisos oficiales cursados a esas regiones”.
El problema era aún más grave en Barcelona, localidad fundamental de destino en esos años cincuenta, por lo que el Gobernador Provincial, Felipe Acedo Colunga, tomó una tajante decisión. El 4 de octubre de 1952 dictó una Orden, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia dos días después, en la que -alegando “la necesidad de hacer frente al complejo problema de la vivienda”- ordenaba a los Ayuntamiento “el cierre o vallado de los predios urbanos que se encontraren enclavados dentro del casco habitable”, así como realización de “estadística completa de las ‘viviendas no autorizadas’, con expresión de sus habitantes y de los cabezas de familia que aparecieren como titulares, con el dato obligado de su profesión y contrato de trabajo”. Ordenaba a Alcaldes, Jefe superior de la Policía de la provincia, Comandantes del Puesto de la Guardia Civil y comisarías locales que impidan “la entrada y subsiguiente permanencia en los respectivos términos municipales, de aquellas personas que por no tener domicilio tuvieren que recurrir a la ‘vivienda no autorizada’, debiéndolos remitir a este Gobierno Civil para su evacuación por el Servicio que se encuentra a este efecto establecido”.
Lo de la “evacuación” es un eufemismo, que debemos sustituir por “expulsión” o, si se quiere, por “deportación”, pues una vez localizados los inmigrantes sin vivienda autorizada (las avalanchas humanas en los cinturones industriales no podían contar más que con infraviviendas ilegales), eran confinados en el antiguo Palacio de las Misiones desde donde se les reenviaba compulsivamente a su lugar de origen.
Este Palacio de las Misiones fue una obra del arquitecto Antoni Darder, para la Exposición Internacional de Barcelona, de 1929-1930. Tenía una superficie de 5000 m2, dedicados a dar a conocer la labor de las instituciones misioneras. Durante la Guerra Civil sirvió como prisión, y posteriormente fue un refugio de indigentes. Ahora iba a desempeñar esa función de reclusión temporal de inmigrantes, en tanto se tramitaba su retorno forzado.
“Ignorantes, inmorales, mendigos, delincuentes, etc., toda una serie de acusaciones se difundieron desde púlpitos y desde tribunas de prensa, sobre los inmigrantes venidos de otras partes de España. Un clima de animadversión social que facilitó la puesta en marcha de (estas) duras medias”, recordaba Manuel Peña Díaz el 11 de marzo pasado, en https://cronicaglobal.elespanol.com/.
Las estaciones de tren y de autobuses de Barcelona y poblaciones cercanas pasaron a estar permanentemente vigiladas por la policía armada, la guardia civil y los agentes del Servicio de Evacuación, que detectaban a potenciales inmigrantes, devolviéndolos a su origen fulminantemente. Esto dio lugar a que los trabajadores se las ingeniaran de mil formas para burlar la vigilancia: bajarse con cierta anterioridad y proseguir el viaje a pie; saltos por ventanillas y entre vagones; camuflarse entre equipajes…
En Madrid, un decreto similar a esta orden (aun que sin “centro de evacuación”) se dictaría desde Presidencia del Gobierno el 23 de agosto de 1957, publicado en el BOE el 21 de septiembre -y en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid tres días después-, en el que se decía que “las Empresas de toda clase se abstendrán de contratar productores que no acrediten su residencia en Madrid”, se procederá “al inmediato derribo de las cuevas, chabolas, barracas y construcciones similares realizadas, sin licencia, en el extrarradio de Madrid” y “llevará aparejada el traslado de los que en ellas habiten a su sitio de origen”.
Esta terrible “aventura” finalizaría cuando -con los Planes de Desarrollo de los años sesenta- se necesitara gran número de trabajadores sin cualificar para el “desarrollismo” subsiguiente a los Planes, de gran “explosión” industrial, servicios y construcción civil, a resultas de la liberalización en la entrada de inversiones y capitales extranjeros, desenvolvimiento turístico proveniente del exterior y apertura a los mercados internacionales. Ahora ya no importaba el problema de la vivienda -excusa del Gobernador de Barcelona y sus “imitadores” por otros lugares del país-, que siguió siendo la gran asignatura pendiente de los movimientos poblacionales interiores de esa década; ni importaba la infraestructura de agua, luz, pavimentaciones, saneamientos, escuelas inexistentes… de esos barrios de aluvión. Ahora todo era “productividad”, desarrollo desigual, consolidación de guetos donde “la ciudad cambia su nombre”, como tituló una de sus memorables novelas Francisco Candel -escrita en 1957-, emigrante también, que vivió en sus carnes el problema.
Bueno será, una vez más, con el problema de la emigración candente para nosotros que volvemos a marchar, y para aquellos que pretende entrar, por las convulsiones de las encadenas crisis que nos envuelven, reflexionar sobre este pasado reciente, por otra parte no suficientemente conocido.

miércoles, 16 de mayo de 2018


MOISÉS CAYETANO: “EL PATRIMONIO FORTIFICADO QUE TENEMOS EN EXTREMADURA Y ALENTEJO ES INCOMPARABLEMENTE MÁS RICO QUE EL DEL RESTO DE LA RAYA
Emilio Vázquez, Presidente de la Fundación Caja Badajoz presentado al
conferenciante.
Publicado por Esmeralda Torres | 15 May 2018 | CULTURAHISTORIAPORTUGAL |  

EL DOCTOR EN GEOGRAFÍA E HISTORIA OFRECE UNA CONFERENCIA SOBRE LA RAYA EXTREMEÑO-ALENTEJANA EN LA RESIDENCIA UNIVERSITARIA CAJA BADAJOZ
Doctor en Geografía e Historia, su currículum lo presenta como profesor, escritor y político. Pero si algo hay que subrayar con fluorescente en la carrera profesional de Moisés Cayetano Rosado son sus investigaciones sobre La Raya hispano-lusa. En esta línea, y bajo el epígrafe ‘De la tragedia a la esperanza. Guerra, revolución y hambre de tierras’, ofrece esta tarde una conferencia en la Residencia Universitaria Caja Badajoz (RUCAB) en la que analizará los últimos tiempos en la frontera extremeño-alentejana. Con lupa, detenimiento y precisión. 

– Esta tarde tenemos una cita en la agenda. A las 20:00 horas en la RUCAB. ¿Qué vamos a escuchar?Fundamentalmente el desenvolvimiento que tuvo la sociedad y la economía en España y Portugal en sus momentos más importantes, y en concreto en Extremadura y Alentejo. Partiré de finales del siglo XIX y llegaré hasta el inicio de la democracia; es decir, casi cien años de historia, de sociedad, de economía, de vivencias, etc.
Un momento de la intervención
– ¿Por qué partir de los últimos cien años, por no extenderla más o porque los últimos cien años fueron más importantes?
– Es simplemente dar un repaso a todo lo que son las últimas causas de la situación actual. También hablaré un poquito del siglo XIX, sobre todo de lo que fue la desamortización y el reparto de tierras. Un poco de cómo se distribuye la propiedad en el campo extremeño-alentejano, y de cómo intervienen España y Portugal. También, por supuesto de nuestras tierras en las últimas colonizaciones, por nuestra parte en Cuba y Filipinas, y por la parte portuguesa la implantación en Angola, Mozambique y Guinea. Lo que supuso eso de sacrificio, de soldados, de esfuerzos…
De ahí partíamos...
– ¿Hasta qué punto la frontera o el país vecino ha marcado acontecimientos en el otro? Por ejemplo, ¿cómo pudo influir España en la Revolución de los Claveles?
– La influencia es bastante pequeña en ese caso, en el de la Revolución de los Claveles o en el caso de la Guerra Civil Española, que son dos momentos trágicos en la frontera y que supuso un movimiento en La Raya bastante importante. Durante la Guerra Civil española, Portugal supuso para los españoles, y para los extremeños en concreto, un lugar de refugio, aunque luego hubiese muchos problemas. En cuanto a la Revolución de los Claveles, nosotros aquí estábamos terminando una etapa de Dictadura Franquista. Quedaba prácticamente un año y poco y fue un acontecimiento como visto desde lejos a pesar de estar más cerca, porque fue no tuvo repercusiones en nuestra tierra. Lo que sí es muy interesante es comparar el desenvolvimiento que tuvimos con la democracia en un lado y en otro.
La ilusión y la esperanza...
– Prácticamente ambos países vivieron al mismo tiempo los inicios de la democracia.
– Sí, todo lo que es, por ejemplo, el desenvolvimiento político, la constitución, las distintas leyes… Fueron paralelas, solo que allí partían de una revolución que tuvo como consecuencia, en Alentejo fundamentalmente, una reforma agraria bastante extensa, muy parecida a la que intentó Extremadura en la Segunda República, en 1936. Esa reforma agraria fue bastante problemática en Portugal. Dio lugar a una ocupación de tierra que posteriormente desembocó en unas devoluciones muy traumáticas, un proceso que duró más de 12 años. Aquí, en cambio, no hubo nada de eso. Fueron más sosegados, más calmados que en Portugal.
– ¿En qué sectores se notó más la frontera?
– En los pueblos transfronterizos no. Especialmente para nosotros, durante la Guerra Civil, no la hubo, porque fueron lugares de acogida. Es decir, las zonas cercanas a la frontera tienen unas relaciones de tipo personal, de amistad y familiar bastante arraigadas, y además muy mezcladas con todo lo que es la vida de subsistencia, el propio contrabando. Son pueblos que subsisten en gran medida por el intercambio comercial no regulado, algo que crea unos lazos de amistad, de familiaridad que en algunos lugares son extraordinariamente ricos. Está bastante estudiado, sobre todo en los refugiados extremeños con respecto a Portugal, especialmente los del sur de la provincia de Badajoz. Esa especie de confrontación en La Raya dio lugar después a muchos lazos familiares que aún se conservan, aunque no tan profundos como nos gustarían porque a veces hay poca confrontación, sobre todo en los tiempos contemporáneos.
Aquella dureza...
– ¿La apertura de la frontera no supuso también una parte importante en la historia rayana?
– Sí, para los pueblos rayanos de subsistencia acabó con aquel sistema. Por otro lado, la apertura hacia Europa significaría la llegada de fondos estructurales y sociales que supusieron una aporte económico importante. Muchos de los fondos, además, son fondos transfronterizos que necesitaban de proyectos comunes entre unos pueblos y otros, y eso dio lugar a muchas acciones de tipo oficial, económico y empresarial en las que un pueblo y otro participaban y obtenían beneficios comunes que se siguen manteniendo en la actualidad.
– ¿Existen muchas diferencias entre La Raya extremeño-alentejana y el resto de fronteras?
– Nuestra frontera es una de las fronteras más permeables. Es bastante extensa y abierta, geográficamente es muy fácil de traspasar. Si nos situamos un poquito más al norte, hacia la zona de Castilla y Beirã, digamos que es una frontera con menos población situada en La Raya, con menos relaciones. En el norte, en Galicia, sí hay unas relaciones intensas, pero desde el punto de vista geográfico son más difíciles, más complicadas, no son tan diáfanas como las nuestras. No obstante, cada uno tiene sus peculiaridades, aunque siempre hemos tenido unas relaciones muy especiales, incluso desde el punto de vista histórico anterior. Por ejemplo, el patrimonio fortificado que tenemos en Extremadura y Alentejo es incomparablemente más rico que el del resto de La Raya porque era una frontera mucho más transitada.
– Creo que Portugal y su frontera se lleva el peso de sus investigaciones.
– En los trabajos que yo he hecho, sí. Desde el punto de vista académico he trabajado fundamentalmente en cuestiones migratorias y demográficas de Extremadura y movimientos de población. Pero, sin embargo, luego fui estudiando todo lo que se refiere a los conflictos en La Raya y el patrimonio que esos conflictos han ido dejando, y me fui especializando en fortificaciones en las fronteras, desde el siglo XVII al XIX. Después he ido retomando los temas demográficos, he ido comparando y viendo las similitudes, diferencias y causas porque me llamó muchísimo la atención que entre 1960 y 1975 perdiésemos casi el 45% de la población, prácticamente igual que en el Alentejo. Estuve investigando a donde había ido esa gente, por qué habían salido y fui comparando los grandes parecidos entre unas tierras y otras.
Otro momento de la intervención.
– ¿A qué conclusiones le llevó esas investigaciones?
– Me llevó a la conclusión de que las causas de pobreza del Alentejo y de Extremadura eran muy parecidas. Eran tierras de grandes extensiones latifundistas donde había unos sectores que detentaban el poder, muy poderosos, y unos grandes sectores de población bastante desposeídos, de jornaleros, de gente sin tierras que venían arrastrando ese modelo desde la Reconquista y que se acentuó con la venta de tierras comunales del siglo XIX. Esa especie de hambre de tierras, de necesidad de un lugar de sacar para comer, se vivió en ambos sitios, y en ambos sitios se tenía como un sueño poder hacer una reforma agraria. Eso de la reforma se materializó en Extremadura, en la Segunda República, y fracasó por razones bélicas. Los portugueses lo siguieron manteniendo en una especie de utopía que se materializó también en la Revolución de los Claveles, y también de otra manera no tan traumática pero sí bastante triste, fracasó. Ambos pueblos tuvieron que emigrar en masa por falta de trabajo y ambos pueblos, extremadura y alentejo, tienen una despoblación brutal. Ellos tienen unos 600.000 habitantes, nosotros tenemos un millón. Estamos hablando de dos grandes regiones muy despobladas y muy envejecidas, con una posibilidad de desarrollo futuro bastante poco prometedora y una nueva emigración de gente joven.
Autores y libros extremeño/alentejano, esenciales para
comprender nuestra historia contemporánea.
– ¿Por qué estudiar la frontera? ¿Por la localización, quizá?
– No lo sé exactamente. Quizá se mezcla mucho que cuando empecé a relacionar cosas de Portugal era concejal en el Ayuntamiento de Badajoz y me ofrecieron llevar relaciones con Portugal. Me relacioné mucho con los municipios del entorno, con gente muy acogedora y muy amable que me invitaba a dar conferencias, a participar en actos propios. Y eso un poco me fue enganchando, me fue gustando, y fue haciendo que ampliara mi campo de estudios, que no solamente lo limito a la parte histórica sino también a la patrimonial, o a lo social, a la económica. Y son estas cosas que se empiezan y cada vez encuentras más lugares que investigar.
– ¿Cree que tenemos suerte por vivir en La Raya?
– Este lugar donde nosotros vivimos es un lugar bastante interesante y privilegiado. Yo estoy equidistante de Campomaior, Elvas y Badajoz; me desplazo en un cuarto de hora a cualquiera de ellas, hablando distinto idioma, teniendo distinta gastronomía, viendo distintas riquezas patrimoniales, etc., y en cuanto uno se desplaza un poquito más, a 40 o 50 kilómetros, va descubriendo mundo mucho más variado de rico. Encima tenemos la suerte de tener cerca toda esa zona costera, de llegar muy pronto a una ciudad tan preciosa como es Lisboa o a esas playas envidiables que son las playas alentejanas. Esto hace que Extremadura, y sobre todo los que viven mas a La Raya, tengamos una cantidad grande de territorio de gran belleza física alrededor y un gran tesoro patrimonial a nuestro alcance. 
– Le doy la razón, pero no entiendo por qué entonces seguimos mirando a Portugal con desprestigio, sin valorar lo que allí hay. Son muchos los que van a Elvas a comer y no saben que tiene, por ejemplo, una fortificación modélica para su tiempo. ¿Por qué pasa esto?
– Es una cosa curiosa que cada vez sucede menos. Recuerdo cuando era joven, que de Elvas lo único que conocíamos es que era un lugar donde comprar toallas. Ese sentimiento ignorante en la realidad está bastante extendido, pero ya menos. Ya hablas con la gente y te dice que qué fuerte más magnífico hay en Elvas, por ejemplo. Cada vez se es menos ignorante. Se desprecia lo que se ignora pero si alguien profundiza en el conocimiento de Portugal lo tiene que admirar. Aunque por otra parte también hay que tener en cuenta que en La Raya, sobre todo a lo largo del siglo XX, la gente normal lo pasaba muy mal, era muy pobre, y había mucha emigración de jornaleros, de trabajadores temporales, que venían a buscar trabajo en la siega o en la recolección y eran muy pobres. A lo mejor los identifican con esa pobreza terrible. De hecho, hasta  entre los mismos portugueses existía ese sentimiento de desprecio. Existe como una especie de crueldad en el pueblo de despreciar al que es más pobre que uno mismo.