jueves, 26 de julio de 2018


VIAJE A BULGARIA Y MACEDONIA (y II)
PARADA Y FONDA EN MACEDONIA, CON VUELTA A SOFÍA.
Moisés Cayetano Rosado
Entramos por el este en Macedonia, con un control de frontera detenido, camino del centro de la República. Allí nos espera el sitio arqueológico de Stobi, cuyo desarrollo histórico comenzó entre los siglos VII y VI a.C., esplendoroso bajo el emperador Augusto, durando hasta el s. VI d.C. Conserva las ruinas de toda su monumentalidad urbana, sobresaliendo en la actualidad su extraordinario legado de mosaicos en basílicas, templos, palacios, baños y casas señoriales.
De allí, hacia el suroeste, es recomendable hacer noche en Bitola, bulliciosa ciudad macedonia que mezcla el legado bizantino con el turco, lo ortodoxo con lo islámico, en sus templos y mezquitas, en su bazar y su zoco, en sus paseos multicolores, siempre concurridos. En sus comidas deliciosas -como todas las de este espacio balcánico- donde reinan frutas y verduras, quesos y yogoures, carne de cerdo (estupendo codillo al horno) y vino blanco (buenísimo el Alexandria).
Ahora, de nuevo, hacia el oeste, rozando la frontera con Albania, de la que nos separa el Lago de Ohrid, el centro turístico por excelencia del país. Un paseo en barca por sus aguas limpísimas, transparentes, de gran verdor y arboleda crecida en sus orillas, nos ofrece vistas inolvidables: parece que estuviéramos contemplando paisajes impresionistas, que Manet, Monet, Renoir… hubieran diseñado el entorno. Y de nuevo iglesias, monasterios, con paredes pintadas de escenas bíblicas con tanta precisión y colorido como las de las grandes iglesias y catedrales ortodoxas.
Es un placer ver en nacimiento del lago, el agua que brota de la tierra, monte abajo; recrearnos en uno de sus múltiples restaurantes. Refrescarnos con sus ensaladas, sus vinos, sus sandías enormes y tan dulces. Y luego, llegarnos hasta la ciudad del mismo nombre, Ohrid, de un patrimonio monumental espectacular: iglesias de San Pantaleimon, San Ioan Kaneo, Santa Sofía…, de inigualables frescos e iconos; fortaleza de Samuil; monumentos como el de San Clemente de Ohrid, discípulo de Cirilo y Metodio, que perfeccionó el alfabeto cirílico. Contemplar el lago, la línea divisoria con Albania, laderas de arbolados y casas, el largo y bien cuidado paseo del lago, tan frecuentado por andarines y deportistas cotidianos.
De sur a norte, recorremos Macedonia por el oeste para llegarnos hasta Tetovo, viendo desde la carretera la majestuosidad de sus montañas, lo pintoresco de sus pueblecitos donde destacan los alminares de sus múltiples mezquitas. Allí hay que detenerse en una de éstas: la mezquita pintada, edificación cuadrada, cubierta con tejado a cuatro aguas, con alminar estilizado; pintada por dentro y por fuera, sus dibujos geométricos parecen alfombras y kilims, armoniosamente dispuestos de forma regular en las paredes y techo, donde la hermosa caligrafía árabe se manifiesta en toda su grandeza.
El paisaje continúa con su conjugación de montañas, verdor, pueblos encantadores y ríos de corriente apresurada -que tiene su culminación en el Cañón Matka, de rocas plegadas, retorcidas, de buzamientos verticales- hasta dejarnos en Skopje, la capital del país, otra sorpresa más para los sentidos.
Su catedral ortodoxa, comenzada a construir en 1972 y consagrada en 1990, está dedicada a San Clemente de Ohrid y reinterpreta el sistema de cúpulas bizantinas, llevando a su interior también el neobizantinismo pictórico, aquí ciñéndose a los cánones medievales, logrando escenas bíblicas de manifiesto expresionismo.
El centro de Skopje parece un museo al aire libre de estatuas en bronce de todos los tamaños, sobresaliendo las gigantescas de Filipo II y Alejandro Magno, cuya iluminación nocturna resalta su potencia. Dos de sus puentes peatonales también están adornados en sus pretiles por numerosas estatuas de reyes, santos (uno) y artistas (otro), que se prolongan en sus paseos laterales. En Skopje nació la Madre Teresa de Calcuta, y la rememoración de la monja católica está presente por toda la ciudad, y sobre todo en el Museo construido en su honor, que merece una visita, como también su Museo de la ciudad, donde se recuerda el terremoto que en 1963 destruyó entre el 70 y el 75% de la misma, matando a más de 1.000 personas, ocasionando más de 3.000 heridos y dejando entre 120.000 y 200.000 personas sin hogar, siguiendo en la actualidad la reconstrucción.
Volveremos de ahí nuevamente a Bulgaria, llegando otra vez hasta Sofía, distante 243 kilómetros. Y en Sofía ¡hay que visitar tantas cosas! Sobre todo, la Catedral neobizantina de Alejandro Nevski, posiblemente la mejor representación de la construcción ortodoxa del mundo, por su monumentalidad, su complejidad constructiva, sus hermosos frescos, sus cúpulas doradas (con oro de 24 kilates) y su magnífica colección de iconos, una de las mayores y mejores del mundo. Muy cerca de ella, la Iglesia rusa de San Nicolás, con llamativas torres de cúpula bulbosa revestidas de oro, inspiradas en las iglesias moscovitas del siglo XVII, revestimientos exteriores de azulejos multicolores y sus hermosos murales interiores. Y de nuevo, mezquitas, y también iglesias católicas, y sinagogas, en una conjunción tolerante de religiones.
Esta ciudad, a diferencia de las macedónicas, está llena de turistas españoles. Y en el restaurante de la despedida oímos nuestro idioma por todas las estancias, mientras saboreamos su afrutado vino, sus ensaladas y arroz blanco acompañado de un inolvidable guisado de ternera. Desde el aire, el verdor y las montañas nos despiden e invitan a la vuelta a estos territorios llenos de magnífico patrimonio natural, cultural, artístico y humano, de simpatía aleccionadora para todos.

miércoles, 25 de julio de 2018


VIAJE A BULGARIA Y MACEDONIA (I)
BULGARIA Y MACEDONIA: CÍRCULO DE CULTURAS.
Moisés Cayetano Rosado

Si desde nuestro origen coges el autobús con destino a Madrid, donde tomar el avión hacia Sofía, pararás media hora en Trujillo: no hay que perderse la vista de su Casco Histórico desde la estación, con su castillo a la derecha y las torres de iglesias y fortificación levantadas sobre el montículo en toda su amplitud.
Después, en Madrid, deberá quedar tiempo para dar un paseo y acercarse a alguno de sus extraordinarios museos, como fue el caso ahora del Thyssen, en que admirar la historia pictórica europea, y especialmente la impresionista, sin dejar atrás la pintura flamenca. ¡Cómo admiro y vuelvo a admirar el “Cristo en la cruz”, de Anton van Dyck, o esos magníficos paisajes de Renoir, que después me parecerá revivirlos en el lago Ohrid, de Macedonia!
Llegados a Sofía, desde las habitaciones del Hotel Balkan podrás ver las excavaciones arqueológicas a su frente -la antigua y populosa ciudad romana de Serdica- y observar el trabajo exploratorio; las extraordinarias avenidas en cuyo cruce se alza la imponente imagen de Sofía (con el búho de la sabiduría a la izquierda y corona de laurel a la derecha); uno de sus numerosos templos ortodoxos, de cúpulas y cupulillas achatadas y armónicos ventanales con arcos de medio punto en el tambor, y unas puestas de sol que parecen fuego que se aleja.
Necesariamente, hay que dirigirse al suroeste de Sofía, para visitar uno de los “emblemas turísticos” de Bulgaria: el Monasterio de Rila, Patrimonio de la Humanidad desde 1983, principal centro de la cultura cristiano-ortodoxa búlgara y el más grande del país, fundado en el siglo X por San Juan de Rila. Aunque destruido por un incendio a principios del siglo XIX, fue reconstruido a mediados de ese siglo, conservándose inalterados sus edificios más antiguos. Los frescos del exterior del templo y de su interior -siguiendo el estilo bizantino de fondos planos y figuras hieráticas, frontales, de gran expresividad mímica en las manos- cautivan por su colorido, la sabia combinación de azules celestiales, rojos, verdes y blancos de ropajes, dorados de los nimbos santificadores; los claros mensajes bíblicos, en que el Pantocrátor y la Virgen con el Niño son referencia omnipresente. El “horror vacui” hace que no quede resquicio sin pintar, espacio sin mostrar la santidad, escenas de la Biblia, mensajes celestiales que en el interior de las cúpulas adquieren fantástica grandiosidad y en las arcadas una minuciosidad de miniados de manuscritos.
Desde Rila, otro “salto” de unos 130 kilómetros, nos lleva al sur de Bulgaria, la ciudad entre montaña de Melnik, famosa por su producción de vino: los tintos que probamos en la casa-museo Kordopoluva son “para quitarse el sombrero”… y darse aire en la garganta, donde se detiene la densidad afrutada del líquido tinto y espeso. La casa-museo es todo un derroche de cojines, alfombras y kilims; su bodega laberíntica excavada en la montaña, un dédalo interminable en que se disponen barricas de vino envejeciendo en el reposo de una temperatura de privilegio.
Melnik es un pueblecito apacible de menos de 200 habitantes, que ocupa el hueco dejado por las montañas de aglomerado rocoso de los alrededores: roca cortada en vertical, que se sigue desplomando y amenaza carreteras y alrededores de la población, por cuyo medio discurre un río claro y sinuoso, y en su zona más alta conserva los restos de una fortaleza de muros verticales, de recios sillarejos y torreones defensivos estratégicos.
Antes de pasar a Macedonia, nos esperan dos sorpresas: una arqueológica y otra “espiritual”. Primero visitamos el yacimiento romano de Heraclea Sintika; después el cercano santuario de Baba Vanga, deteniéndonos entre ambos en unas aguas termales… ¡a 75 grados centígrados de temperatura! (ambas fuera de programa, y gracias a la eficaz gestión de nuestro conductor, Nicolai Georgiev).
La visita al primero no puede ser más agradable, con los arqueólogos y sus ayudantes en plena labor, y recibiendo las amabilísimas explicaciones de uno de sus expertos profesionales: ¡qué ciudad romana, con tan imponente foro, la enorme extensión de sus casas que albergaban entre 40 y 50.000 habitantes, las tiendas de cerámica, vidrio, metales; templos, termas… y tanto aún por descubrir!
El santuario y complejo de Baba Vanga (1911-1996) -vidente búlgara/macedonia de reconocidas predicciones, como la desintegración de la Unión Soviética y el ataque a las Torres Gemelas- constituye un agradable paseo en medio de la frondosidad de una zona llena de manantiales, jardines y objetos rituales, que hacen las delicias de los pueblos balcánicos, devotos de la vidente, ciega desde la niñez.

martes, 24 de julio de 2018


LA EMIGRACIÓN A REFLEXIÓN EN EXTREMADURA

Con satisfacción doy cuenta de tres acontecimientos relacionados con la emigración extremeña, de próxima celebración. Un primero el 11 de agosto, organizado por la Asociación 25 de marzo. Un segundo el 10 de noviembre, organizado por LUCERNA,  Asociación Cultural de Fuente de Cantos. Y un tercero, 21 y 22 de diciembre, organizado por la Junta de Extremadura. Que sirvan para reflexionar sobre nuestro pasado de “sangría migratoria”, nuestro presente de nuevas salidas laborales y nuestro futuro reivindicativo del derecho a permanecer en nuestra tierra, aunque el de buscarse ese futuro en otros lugares deba ser también un objetivo personal -para el que lo desee- perfectamente practicable.

ENCUENTRO SOBRE EMIGRACIÓN. “La Extremadura Vaciada”.
El próximo 11 de agosto, en Mérida, celebraremos un Encuentro sobre emigración. Desde la Asociación 25 de marzo -que lo organiza- se pretende que este sea un espacio de convivencia, debate e intervención sobre uno de los grandes problemas estructurales de nuestra tierra, la emigración. Centenares de miles de paisanos y paisanas se vieron obligadas a tener que abandonar Extremadura para buscarse la vida en otros territorios, de España o del mundo, durante las décadas de los sesenta y setenta. Y a aquella brutal sangría -que Víctor Chamorro llegó a calificar como genocidio social- se le suma ahora, en nuestros días, una nueva oleada migratoria de las generaciones más jóvenes.
Este Encuentro puede ser un buen momento para debatir sobre la emigración y para apuntar alternativas entre todos. El Encuentro está abierto plenamente a la participación de cualquier persona o colectivo que lo desee. Una convocatoria plural, integradora, sin dependencias institucionales o partidarias. Se pretende que el Encuentro rescate el espíritu unitario y reivindicativo del Primer Congreso de Emigrantes Extremeños, del que ahora se cumplen 40 años.
Para asistir solo tenéis que enviar un correo a asociacion25demarzo@gmail.com con vuestro nombre para confirmar la asistencia.
Agradezco personalmente este recuerdo al I Congreso de Emigrantes Extremeños, del que fui Secretario General, e igualmente el haber sido invitado como ponente en este nuevo Encuentro.

XIX JORNADA DE HISTORIA DE FUENTE DE CANTOS.

La XIX Jornada de Historia de Fuente de Cantos se celebrará el sábado 10 de noviembre de 2018, organizada por la Asociación cultural LUCERNA, de Fuente de Cantos, a desarrollar en la Casa de la Cultura.
Estarán dedicadas a los movimientos migratorios.
Los ponentes comprometidos son:
- Tomás Calvo Buezas, catedrático emérito de Antropología de la Universidad Complutense de Madrid
- Moisés Cayetano Rosado, doctor en Geografía e Historia y profesor de Educación Secundaria jubilado.
Las comunicaciones pueden versar sobre la temática propuesta o bien sobre cualquier aspecto histórico y artístico de Fuente de Cantos y/o su comarca. Las propuestas deben enviarse antes del 15 de octubre y los textos deben remitirse antes de la celebración de la Jornada https://jornadashistoriafuentecantos.jimdo.com/.

CONGRESO MUNDIAL DE LA CIUDADANÍA EXTREMEÑA EN EL EXTERIOR.
La Junta de Extremadura organiza el I Congreso Mundial de la Ciudadanía Extremeña en el Exterior, que tendrá lugar los días 21 y 22 de diciembre en el Palacio de Congresos de Mérida.
Objetivos
1.                 Fomentar la participación de los extremeños en el exterior en la vida económica, social y cultural de Extremadura, teniendo especialmente en cuenta a sus descendientes y a la nueva generación de extremeños en el exterior.
2.                 Favorecer la participación de los extremeños en el exterior como agentes necesarios para consolidar y proyectar una Extremadura abierta y actual que atraiga a los de fuera y sirva de estímulo a los de dentro.
3.                 Implantar medidas que favorezcan la dotación de recursos humanos altamente cualificados especialmente en aquellas áreas de conocimiento de interés para Extremadura, transformando el conocimiento de los extremeños en el exterior en empleo, riqueza y bienestar para Extremadura y favoreciendo e incentivando el retorno y la atracción del talento.  
4.                 Impulsar la creación de redes que fomenten las relaciones entre los extremeños que viven en la región y fuera de ella, permitiendo nuevas formas de relación entre la Extremadura interior y exterior.

viernes, 13 de julio de 2018


MEMÓRIAS DE UMA FALSIFICADORA, LUCHADORA DE LA LIBERTAD

Moisés Cayetano Rosado

Para el día 15 de mayo se anunciaba la presentación en el Museu do Aljube, de Lisboa, el libro de Margarida Tengarrinha Memórias de Uma Falsificadora, a Luta na Clandestinidade pela Liberdade em Portugal, y desde entonces he sentido la necesidad de leer las reflexiones de esta luchadora de 90 años, que con veinte inició su actividad política en la Escola Superior de Belas Artes de Lisboa; con veinticuatro fue expulsada de la misma y se le prohibió ejercer como profesora y asistir como alumna a cualquier Universidad; con veintisiete años pasó a la militancia comunista clandestina, y ya con treinta y cuatro partió para el exilio, retornando, volviendo a salir, continuando con su militancia política tras el 25 de Abril del 74.
Margarida Tengarrinha ha escrito un libro de una templanza, de una dulzura y de una firmeza comparable al que Helena Pato (tan cruzadas en sus vidas familiares y políticas) acaba de publicar (http://moisescayetanorosado.blogspot.com/2018/07/a-noite-mais-longa-de-todas-as-noites.html), bajo el sello de la misma editorial: Edições Colibri, que con tanta fortuna dirige Fernando Mão de Ferro. En su prólogo, el profesor Manuel Loff indica: O que hoje descrevemos como as conquistas de Abril, conseguidas nas lutas sociais que se desenvolveram durante a Revolução e que mudaram o destino coletivo dos portugueses, não é inteligível sem perceber o que elas devem a décadas de resistência antifascista. Y enseguida: daqueles que, como Margarida Tengarrinha, comprometeram toda a sua vida na opção que ela fez num dia de 1955 (pág. 13).
Y a ese compromiso se refieren estas Memorias, que en 176 emotivas páginas van desgranando los sacrificios, temores, privaciones, ausencias, terrores, que vivieron los resistentes de esa dictadura salazarista, que los ensangrentó en las prisiones, en las mazmorras, en la calle, en el dolor de los exilios y las separaciones.
Tras las luchas estudiantiles vendría en 1954 entrar para as fileiras clandestinas do Partido Comunista (pág. 19), lo que Margarida hará con su cuñada Maria Adelaide y su marido Carlos Aboím Inglez, y con su compañero José Diaz Coelho (intelectual y artista como ella).
Vivir en Lisboa como militantes clandestinos, de una casa a otra, con falsa identidad, sintiendo siempre el aliento de la PIDE -la omnipresente policía política portuguesa-, era ya en sí una tortura, y más aún cuando ya fueron padres de una niña, Teresa, que a partir de su cuarto año, por seguridad de todos, tendrían que dejar -a saber por cuánto tiempo- al cuidado de sus abuelos y tía: Pior do que a prisão, pior do que as torturas, no dizer de todas as camaradas que tiveram esas experiências, muito mais terrivel para todas elas, foi a separação dos filhos, escribe Margarida (pág. 53).
Y su cometido era ése: falsificadores. Hacer documentación falsa, identidades supuestas para los compañeros activistas. Crear un perfecto taller de expedición de todo tipo de documentos que facilitaran la movilidad de los militantes antifascistas, comunistas, dentro y fuera de Portugal. Trabajo burocrático, tedioso, nada “brillante”, pero absolutamente imprescindible para burlar el control de la precisa maquinaria del poder represor.
Linogravura de José Dias Coelho
Un día… A morte saiu à rua num dia assim…, como titula el apartado diecisiete (págs. 81-84) de los treinta y tres que componen el libro: José Dias Coelho, el militante comprometido, artista reconocido, compañero necesario, sería asesinado a quemarropa en la calle por un agente de la PIDE. Fue el 19 de diciembre de 1961.
En el apartado anterior y en el siguiente, Margarida reflexiona también sobre la personalidad de Dias Coelho, apartado tan vilmente del mundo a los treinta y siete años de edad. Pero será en este capítulo, encabezado con el nombre de la canción que le dedicó Zeca Afonso (https://www.youtube.com/watch?v=P3SPkq3hw-c), donde encontremos un testimonio, una denuncia aún más estremecedora ya que traspasa el tiempo de la dictadura y se centra en los de la democracia traída por la Revolução dos Cravos: quando o julgamento (del asesinato)se realizou, em 1977, já a situação política tinha sofrido tais recuos e o Tribunal Militar de Santa Clara mantinha uma composição tão reacionária, que a sentença foi de prisão de três anos e meio para o António Domingues (el asesino) enquanto os outros, entre eles o criminoso chefe de brigada José Gonçalves, que se apresentou como um velhinho que tinha perdido a memoria, saíram todos em liberdade (pág. 83): ¡cuánto sabemos también nosotros de eso en España… aunque aquí no hubo una Revolución progresista armada, sino una Evolución desde la dictadura!
Pero aún así viene ahora lo peor, ya que los familiares interpusieron recurso a la sentencia, logrando siete años de condena… que se cumplió solo en parte: Mas os pides, que o seu amigo Spínola sempre tinha protegido, estavam já nessa altura tão arrogantes e sentiam-se tão impunes, que não só assistiam às sessões do julgamento olhando para os juizes com um desplante ameaçador, como nesse dia da sentença do recurso fizeram alas na escaderia de Santa Clara e insultaram-nos provocatoriamente, com os palavrões mais soezes, a mim e à minha cunhada Maria Adelaide, quando vínhamos a descer (pág. 84): ¡a la compañera y a la hermana del asesinado! ¡Así fue “castigada” en buena parte la PIDE, como la Brigada político-social franquista en España, cuyo ejemplo sangrante en la persona de Antonio González Pacheco “Billy el Niño”, paradigma de integral represor, sigue disfrutando de tres medallas del mérito policial pensionadas, otorgadas ya en democracia!
Casi finalizando este emocionante libro de memorias, tras llevarnos de casa en casa clandestina, de huida en huida, de país en país durante el exilio, dedica un capítulo vibrante: A força ignorada de mães, país e avós, sobre estos familiares de los militantes perseguidos y represaliados (págs. 161-169). Y ahí leemos frases tan desgarradoras como éstas: a casa de Juliana Dias Coelho (su suegra, madre del asesinado José) foi assaltada pela PIDE e a neta, (mina filha) Maria Teresa Tengarrinha Dias Coelho, que estudava nas Belas-Artes, foi levada presa enquanto a irmã, minha filha Guida, então como treze anos, saía para a escola, escondendo na mochila manifestos estudantis de protesto pelo crime que poucos dias antes vitimara Ribeiro dos Santos, para sonegá-los às buscas que os pides estavam a fazer na casa dos avós, onde ambas viviam. A Teresinha foi interrogada e submetida à tortura do sono, impedida de dormir seis dias e seis noites, o que a deixaria desde então com graves perturbações do sono. Negou-se a responder às perguntas da PIDE, tal como aconteceu na segunda prisão, quando estava numa reunião, já perto do 25 de Abril (pág, 166).
Estremecedor, aleccionador relato todo él. Triste constatación de que tampoco en Portugal se ha hecho la Reparación y Justicia necesarias.

jueves, 12 de julio de 2018


A NOITE MAIS LONGA DE TODAS AS NOITES, MARTILLO DE REALIDADES.

Moisés Cayetano Rosado

Escribía el poeta español Eladio Cabañero en su poemario Recordatorio (1961): “saco a relucir vidas, materiales, historia/ de manera que nadie equivocado piense/ que escribo algún poema misterioso/ sino de alta protesta y de dolor”.
Me vienen estos versos nuevamente a la memoria tras leer el libro de Helena Pato A noite mais longa de todas as noites: 1926-1974, editado pulcramente -como todos los suyos- por la editorial lisboeta Colibrí, que dirige con admirable acierto Fernando Mão de Ferro.
Y es que a lo largo de sus 258 páginas -que vieron la luz el pasado mes de mayo y ahora se va presentando por la geografía portuguesa- salen a relucir vidas (magníficas descripciones de personas llenas de sensibilidad, tan fieramente humanas que parecen sacadas de los poemas del bilbaíno Blas de Otero o del beirense Eugénio de Andrade), materiales (documentos, fotografías, citas precisas), historia (certero recorrido por todo el salazarismo y sus tentáculos represivos)… que no conducen a la exposición de ningún misterio, sino que constituyen, ciertamente, un alegato de alta protesta y de dolor.
Y, como en la obra de Eladio Cabañero, o de Blas de Otero, o de Eugénio de Andrade y tantos grandes de nuestra literatura, todo ello lo hace con la hermosura de una prosa “tocada de la gracia”. No de la manoseada “gracia divina”, sino de la gracia, de la calidad literaria de quien sabe manejar el lenguaje y presentarnos con belleza formal lo que es un mensaje de penares, pesadilla, miedo: “O medo foi o que realmente me ficou com maior nitidez do regime fascista” (pág. 13).
El libro lleva un prólogo de la escritora Maria Teresa Horta, en que resalta su Luta após luta, após luta” (pág. 7), y unas palabras finales del historiador Luís Farinha, que resume magistralmente su contenido, resaltando la idea de la autora de “prestar um testemunho de vida, sempre compartilhada com outras vidas” (pág. 256) y del e que fuera Presidente de la República Jorge Sampaio, testigo y protagonista de buena parte de lo que Helena Pato expone en estas memorias, que “lêem-se de uma assentada” (pág. 257).
Dividido en 60 breves apartados, va haciendo un recorrido lineal por la vida de la autora desde su infancia hasta los años ochenta, con la democracia formal ya asentada en Portugal, tras pasar por los tétricos años de la dictadura salazarista, los cosméticos cambios de Marcelo Caetano, y -ya de pasada- la Revolução dos Cravos.
Pero, efectivamente, como indica Maria Teresa Horta, y la propia Helena Pato remarca, no “se trata de uma autobiografía” (pág. 11), sino de ofrecer una mirada reposada sobre toda esta larga y oscura época amordazadora siguiendo el hilo de una “resistente”; de una luchadora por la justicia, la dignidad y la libertad dentro de su país como anónima, clandestina, presa y torturada, y fuera como exiliada, sin sucumbir al desaliento, tal como tantas otras y tantos otros portugueses que expusieron su comodidad, su seguridad, su vida, ante la crueldad inmisericorde de la tiranía.
Todo el libro se lee -como indica Sampaio- de “una sentada”. Y nos atrapa desde el primer capítulo, donde describe los miedos como seña de identidad de los tiempos vividos.  Y nos encoleriza cuando narra su apresamiento y torturas, especialmente en los capítulos del 28 al 34 (págs. 127-149). Antes nos había enternecido con ilusiones juveniles, luchas estudiantiles compartidas, primer amor… (“O meu coração batia tolamente, baralhando o esforço da subida com a emoção por caminar ao lado dele”, pág. 36). O nos ofrecía una silente denuncia social al mostrarnos la mísera vida de una “criadita” que les ayudaba a sus padres en los años cuarenta y que les contaba como “os país travalhavam de sol a sol -na época das colheitas- mas a comida não chegava para todos” y “no Inverno, estavam condenados a satisfazer a fome com ervas que apanhavam nas valetas” (pág. 26), alcanzando una sublime y emotiva belleza en el capítulo 56: “Ana, una negrinha doce que tapava o riso”, encuadrada ya en el “Verão quente del 75”, en que traza un certero “aguafuerte” de la explotación de los nativos en las colonias, en medio del hambre y los castigos de látigo en mano (págs. 229-231).
En su último capítulo, el 60: “Valeu a pena, sim”, hay una frase final que es un perfecto resumen de todo lo que Helena Pato nos quiere transmitir: “De uma maneira ou de outra, aquí estamos nós, libertados, e libertando-nos de uma gigantesca memoria de violencia -da repressão, da guerra colonial, da brutalidade física e psicológica das prisões, da amargura do exílio, da pobreza e do atraso que grassavam no país-, mas como uma refrescante lembrança dos dias em que, apesar de tudo isso, fomos incomensuravelmente felizes” (pág. 240).
Los días de la ilusión, de la esperanza, de los sueños, de la juventud; del amor y el temor; del miedo y el coraje; del sufrimiento y de la rebeldía, están ahí, en este libro de memorias, delicado, elegante, sosegado, vencedor del horror que ahora sentimos como una pesadilla que hasta parece que nunca haya sido realidad.

lunes, 9 de julio de 2018


MEMORIA Y DIGNIDAD EN EL MUSEU DO ALJUBE 
Moisés Cayetano Rosado
Una vez más voy al Museu do Aljube en Lisboa (http://moisescayetanorosado.blogspot.com/2017/11/actividades-en-el-museu-do-aljube.html). Su director, Luís Farinha, va a efectuar una visita guiada, contando además con el testimonio directo de un exprisionero de este lugar en los tiempos siniestros del salazarismo, cuando la PIDE -la terrible policía política- lo utilizaba como centro de detención, interrogatorio y tortura: Adelino Silva, del que lo primero que te admira es su serenidad, su sonrisa bondadosa y la naturalidad con que nos va a contar episodios de un dolor desgarrador.
Luís llega, trayendo en la mano un paquete blanco que me ofrece. El paquete contiene dos libros que el excelente editor de Colibrí, Fernando Mão de Ferro, me hace llegar por su intermediación. Se trata de Memórias de uma falsificadora, de Margarida Tengarrinha, y A noite mais longa de todas as noites, de Helena Pato. Un tesoro, dos tesoros testimoniales, autobiográficos de la heroica lucha de los antifascistas y en concreto de estas dos mujeres excepcionales, cuya labor en la Resistencia les llevó a la clandestinidad, al sacrificio extremo en sus años juveniles, y después -ya en la democracia conquistada con la Revolução de Abril de 1974- a continuar en las tareas militantes de una izquierda comprometida y disconforme con la deriva acomodaticia que se nos vino encima. ¡Y además, qué prosa más ferviente, pulcra, cálida y cautivadora la de ambas escritoras, intelectuales, activistas! Tranquilamente, más adelante, iremos revisando con detalle ambos libros.
Antes de que comience la visita, reviso la Exposição Temporária en el “Nivel 0” del Museu (planta baja), donde estuvo el “Parlatório da Cadeia”, donde los presos podían hablar con sus visitas, bajo la atenta vigilancia de la PIDE. Exposición del artista, militante comunista, revolucionario, José Dias Coelho, asesinado a tiros por la PIDE -cuanto contaba 38 años de edad- en Lisboa. Obra escultórica y pictórica neorrealista en que los campesinos, los obreros, las clases explotadas, encuentran un eco lleno de fuerza desgarradora. Dias Coelho fue cantado por su amigo Zeca Afonso en su emocionante poema A Morte Saiu à Rua (https://www.youtube.com/watch?v=P3SPkq3hw-c), y su inolvidable obituario fue escrito para Avante! (del Partido Comunista Portugués) http://dorl.pcp.pt/index.php/combatentes-hericos-menumarxismoleninismo-108/jose-dias-coelho/576-jos-dias-coelho-a-morte-saiu--rua por su compañera Margarida Tengarrinha, con su prosa vibrante, en uno de los escritos que más le costó producir a Margarida.
LuísFarinha (a la izquierda) y Adelino Silva (derecha)
Luís Farinha nos va explicando cada una de las salas del Museu. En esta Planta Baja (Nivel 0) y los tres niveles superiores, dedicado el Nivel 1 al Fascismo portugués, la Oposición y la Clandestinidad y los Tribunales políticos. El Nivel 2, a la Resistencia, el Recorrido Carcelario y los Interrogatorios. El Nivel 3, a la Lucha anticolonial y la Revolución. En el Nivel o piso 4 está el Auditorio, donde se celebran presentaciones de libros, grabaciones, charlas, etc., y hay una pequeña boutique. También nos hemos asomado antes al Nivel -1, con un pequeño “expolio” arqueológico del lugar.
Un momento de la visita
Pero la explicación del director, a invitación suya, se ve constantemente acompañada por el testimonio vivo de Adelino Silva, que nos va detallando su lucha clandestina, el prendimiento por la PIDE, sus encarcelamientos, los catorce meses que pasó en esta prisión (aparte de en otras, como el Forte de Caxias y el de Peniche), los interrogatorios, aislamientos, apaleamientos, torturas en general, y en especial la “tortura do sono” durante 15 días (¡quince días sin que le dejaran dormir!, a base de ruidos, palizas, intimidaciones… “viendo visiones cada vez más tremendas a partir de la semana de castigo”), sin conseguir que delatara a ninguno de sus compañeros.
La PIDE, siempre la PIDE presente en su vida… incluso tras la Revolución, en que siguió viendo algunos de sus componentes por la calle, porque el juzgamiento de los criminales nunca sería completo. Porque la Revolução dos Cravos -hecha por militares procedentes del servicio en combate colonial- siguió teniendo esa asignatura pendiente.
Y es que, como dijo el Capitão de Abril Melo Antunes en las Conferências de Matosinhos en 1994: Não é segredo para ninguém que na guerra em África a PIDE era a principal fonte de informações para as operações militares… Todos os militares sabiam que se praticavam tortura e que se assassinavam pessoas para se obtenr informações. Así que a la PIDE, como a la policía política en España en el posfranquismo, había que tratarla con cierto… “tiento”. Téngase en cuenta que el mismo António de Spínola, Presidente de la República tras el Golpe militar de Abril, quería seguir manteniéndola en las colonias, donde su cifra había crecido exponencialmente tras el inicio de las Guerras Coloniales (antes apenas tenía implantación colonial), igualándose en el número de policías con el Portugal peninsular en 1.200 sujetos (1961), mientras que en 1972 esos eran los que había en la zona peninsular y casi el doble (2.260) en las colonias.
Pasan las horas sin que nos demos cuenta en esta visita provechosa, emocionante. Historia viva de los dos segundos tercios del siglo XX y de la actualidad. Memoria Histórica que, como en la de España, tanto hay que recapacitar, reflexionar y reconocer a estos héroes vivos de la contemporánea lucha por la libertad, la dignidad y la justicia social.
Volver, siempre hay que volver al Museu do Aljube, para aprender, comprender, compartir, ganar humanidad entre estos que son todo grandiosa Humanidad.