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domingo, 27 de abril de 2025

 Medalha de Mérito e Lealdade da Associação Salgueiro Maia

É com grande emoção que recebo a honra da Medalha de Mérito e Lealdade da Associação Salgueiro Maia. Muito obrigado. Sempre fui um admirador dos Revoluçãodos Cravos, o grande feito português e mundial do século XX, em que os mais honrados jovens militares se juntaram ao povo português para derrubar a ditadura salazarista-caetanista de quase meio século, alcançando os sagrados objectivos da Democratização, da Descolonização e da luta pelo desenvolvimento socioeconómico da nação.

A Associação Salgueiro Maia reúne muitos dos militares que participaram neste corajoso feito, bem como muitos outros civis que sempre estiveram ao lado do Movimento das Forças Armadas. Uma associação que tem o nome do Capitão Fernando Salgueiro Maia, um militar de uma honestidade, coragem e mérito inigualáveis.

Multiplica-se, assim, o meu orgulho em pertencer-lhe como membro honorário e o facto de agora ser distinguido com tão preciosa condecoração, e o meu compromisso de com eles lutar pela Justiça, pela Liberdade, pela Igualdade e pelo Desenvolvimento socioeconómico do irmão povo português, a par do povo espanhol, sempre fraterno apesar dos confrontos a que os poderes superiores mais de uma vez nos levaram a distanciar-nos, sem que, no fim, o tivéssemos conseguido.

MOISÉS CAYETANO ROSADO

sábado, 5 de abril de 2025

 GOLPE DE ESTADO, REACOMODAÇÃO, REVOLUÇÃO E RECONDUÇÃO EM PORTUGAL

Os acontecimentos de 25 de Abril de 1974 corresponderam a um golpe de Estado bem sucedido, devido à gloriosa acção do Movimento das Forças Armadas, massivamente apoiado pelo povo: POVO-MFA, dando origem a um profícuo processo de democratização e descolonização (dois dos três "D" previstos).

Seguiu-se um período de “reacomodação” (Maio de 1974-Março de 1975) com tentativas de involução lideradas pelo General Spínola, que foram derrotadas, reafirmando o processo democratizante e descolonizador, até então distante das aspirações de Spínola, o primeiro Presidente da República instituído pela “Revolução dos Cravos”.

De seguida, passaremos ao terceiro “D” do Programa MFA: desenvolvimento socioeconómico. De meados de Março de 1975 a 25 de Novembro de 1975, ocorreria o "Processo Revolucionário em Curso" (PREC), com nacionalizações dos meios de produção e dos serviços, para além de uma intensa Reforma Agrária/Revolução nas terras do Sul.

Após o golpe de Estado de 25 de Novembro de 1975, iniciou-se um período de "recondução", durante o qual a esquerda revolucionária foi afastada do poder, que foi então assumido pelas forças sociais-democratas e conservadoras, desmantelando o processo de nacionalizações e ocupações de terras, apesar de a Constituição de 2 de Abril de 1976 (aprovada por esmagadora maioria pela Assembleia da República) as ter consagrado https://constitutii.wordpress.com/wp-content/uploads/2013/01/pt045es-1976.pdf.

Em suma, passámos de um golpe de Estado (24 de Abril de 1974) para uma fase de “reajuste hesitante” (Maio de 1974-Março de 1975); depois, fase revolucionária: Março-Novembro de 1975, e depois fase de “recondução” para o modelo da Europa Ocidental.

Estes são os factos históricos. As classificações ficam ao critério de cada indivíduo.

 

GOLPE DE ESTADO, REACOMODACIÓN, REVOLUCIÓN Y RECONDUCCIÓN EN PORTUGAL

Los sucesos del 25 de Abril de 1974 correspondieron a un Golpe de Estado triunfante, por la acción gloriosa  del Movimiento de las Fuerzas Armadas a las que apoyó masivamente el pueblo: POVO-MFA, dando lugar a un proceso fructífero de democratización y descolonización (dos de las tres “D” programadas).

Después vino una etapa de “reacomodación” (mayo de 1974-marzo de 1975) con intentos involucionistas encabezados por el General Spínola, que fueron derrotados, reafirmándose el proceso democratizador y descolonizador, tan alejados de las pretensiones de Spínola, primer Presidente de la República instaurada por la “Revolução dos Cravos”.

A continuación se va a dar paso a la tercera “D” del Programa del MFA: el desenvolvimiento socio-económico. Desde mediados de marzo de 1975 al 25 de noviembre de 1975 se viviría la etapa del “Processo Revolucionario em Curso” (PREC), con nacionalizaciones de medios de producción y servicios, así como una intensa Reforma/Revolución Agraria en los Campos del Sur.

A partir del Golpe del 25 de Noviembre de 1975 se iniciará una etapa de “reconducción”, en que la izquierda revolucionaria será apartada del poder, que pasan a detentar las fuerzas socialdemócratas y conservadoras, desmontándose el proceso de nacionalizaciones y ocupaciones de tierras, pese a que la Constituição de 2 de Abril de 1976 (abrumadoramente aprobada en la Assambleia da República) las consagran https://constitutii.wordpress.com/wp-content/uploads/2013/01/pt045es-1976.pdf.

En resumen, pasamos de Golpe de Estado (24 abril 1974) a etapa de “reacomodación vacilante” (mayo 1974-marzo 1975); luego, etapa revolucionaria: marzo-noviembre 1975, y después etapa de “reconducción” al modelo europeo-occidental.

Estos son los hechos históricos. Las valoraciones quedan a criterio de cada uno.

sábado, 16 de marzo de 2024

 CINCUENTA AÑOS DEL GOLPE DAS CALDAS


MOISÉS CAYETANO ROSADO

Mucho he hablado con el Major-General recientemente fallecido Adelino de Matos Coelho (compañero entusiasta de los Seminarios Internacionales de Arquitectura Militar de Almeida) sobre el Golpe de Estado del 16 de marzo de 1974, que intentó llevar a cabo un grupo de militares del Regimiento de Infantería  de Caldas da Rainha. El entonces joven teniente partía en una columna militar de cien soldados, al mando del capitán Armando Ramos y nueve oficiales más, para tomar el aeropuerto de Lisboa, pretendiendo ser la “punta de lanza” de una sublevación militar general.

Con los coroneles Otelo Saraiva de Carvalho (también “envuelto” en el Golpe, y después “cerebro” del Plan Estratégico del Golpe triunfante del 25 de Abril) y Vasco Lourenço (Presidente de la Associação 25 de Abril y por aquellas fechas recién represaliado por el Régimen) he tenido ocasión de comentar los sucesos.

En el fondo, todos ellos convienen en que fue precipitado e improvisado: incluso a muchos les cogió por sorpresa, como al entonces capitán Salgueiro Maia, de la “Escola Prática de Cavalaria” de Santarém: aquella misma noche les advirtió que era fin de semana y por tanto la mayoría de los militares estaban fuera del Cuartel, el armamento principal había sido transferido a otro lugar y además no veía claras las maniobras.

 Es cierto, no obstante, que los mandos intermedios del Ejército -tenientes, capitanes y mayores-, estaban convencidos de la necesidad de acabar con la sangría de las guerras coloniales, en la que ya habían participado alrededor de un millón de jóvenes portugueses, de una población de poco más de ocho millones de personas: no había familia que no hubiera sufrido de cerca los horrores de una guerra, ya de trece años de duración, con casi diez mil militares fallecidos y más de treinta mil heridos y mutilados gravemente. Portugal no podía permanecer al margen de la descolonización que estaba prácticamente completada en toda África, y que obtenía sucesivas condenas de la ONU. Nada podrían contra grupos guerrilleros enfrente cada vez mejor armados, con fuerte apoyo de la población nativa y de las grandes potencias mundiales.

Pero la acción coordinada precisa no tenía lugar todavía, aunque ya estaba muy adelantada y apenas si habría que esperar un mes más. ¿Por qué, entonces, se produjo esta intentona? Ni protagonistas, ni investigadores, ni observadores de todo tipo se ponen de acuerdo. El mismo general Spínola, Presidente del Primer Gobierno Provisional tras el triunfo del 25 de Abril, ha sostenido repetidamente que el Golpe se haría a propósito de poner “fuera de la escena” a los militares más radicales del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) y al Partido Comunista, muy infiltrado en sus filas. Y es que, ciertamente, los dirigentes del Golpe eran mayoritariamente spinolistas, como el teniente coronel Almeida Bruno, los mayores Manuel Monge y Casanova Ferreira o los capitanes Virgilio Varela y Maques Ramos.

Por su parte, el entonces capitán Vasco Lourenço o el mayor Melo Antunes (el más significado redactor del Programa político a llevar a cabo tras derrocar la dictadura, imponiendo las famosas tres “D”: descolonización, democratización y desenvolvimiento) vieron en estas maniobras un intento de elevar al general Spínola a jefe militar y político, sin por ello imponer una democratización ni una descolonización, sino una especie de “federación en términos imperiales”. El propio Presidente de la República del momento, almirante Américo Thomaz, también estaba convencido de esta “confabulación” alrededor de Spínola por parte de sus “fanáticos admiradores”.

De inmediato, tras el fracaso de una misión que finalmente solo constó de un “paseo” desde Caldas hasta las cercanías de Lisboa, con vuelta a origen, sin ninguna adhesión exterior, 200 militares sufrieron prisión. Pero cuarenta días después eran liberados, al triunfar en horas lo que hemos dado en llamar “Revolução dos Cravos” -por esa presencia de claveles en las bocas de los fusiles de los soldados-. Claveles ofrecidos por las floristas de la Baixa lisboeta en una “comunión” extraordinaria del pueblo con las fuerzas sublevadas triunfantes. Así, “Povo-MFA” sería el slogan más coreado en todo el proceso que siguió a la Revolución.


 

CINQUENTA ANOS DO GOLPE DAS CALDAS

MOISÉS CAYETANO ROSADO

Tenho conversado muito com o recém-falecido major-general Adelino de Matos Coelho (entusiasmado companheiro dos Seminários Internacionais de Arquitectura Militar de Almeida) sobre o Golpe de Estado de 16 de Março de 1974, que um grupo de militars do Regimento da Infantaria das Caldas da Rainha tentou levar a cabo. O então jovem tenente partiu numa coluna militar de cem soldados, sob o comando do capitão Armando Ramos e de outros nove oficiais, para tomar o aeroporto de Lisboa, tentando ser a “ponta de lança” de um levantamento militar geral.

Com os Coronéis Otelo Saraiva de Carvalho (também “envolvido” no Golpe, e mais tarde “cérebro” do Plano Estratégico do Triunfante Golpe de 25 de Abril) e Vasco Lourenço (Presidente da Associação 25 de Abril e na altura recentemente retaliado pelo Regime) tive a oportunidade de comentar os acontecimentos.

No fundo, todos concordam que foi precipitado e improvisado: até apanhou muitos de surpresa, como o então capitão Salgueiro Maia, da Escola Prática de Cavalaria de Santarém: nessa mesma noite avisou que era fim de semana e portanto a maioria dos soldados estava fora do Quartel, as armas principais tinham sido transferidas para outro local e as manobras também não me eram claras.

  É verdade, porém, que os oficiais intermédios do Exército - tenentes, capitães e majores - estavam convencidos da necessidade de pôr fim à hemorragia das guerras coloniais, nas quais já tinham participado cerca de um milhão de jovens portugueses, de uma população de pouco mais de oito milhões de pessoas: não houve família que não tivesse sofrido de perto os horrores de uma guerra, que já durava treze anos, com quase dez mil soldados mortos e mais de trinta mil gravemente feridos e mutilados. Portugal não poderia ficar à margem da descolonização que estava praticamente concluída em toda a África e que recebia sucessivas condenações da ONU. Nada podiam fazer contra grupos guerrilheiros cada vez mais bem armados, com forte apoio da população nativa e das grandes potências mundiais.

Mas a acção coordenada precisa ainda não tinha ocorrido, embora já estivesse bastante avançada e mal teríamos que esperar mais um mês. Por que, então, essa tentativa ocorreu? Nem os protagonistas, nem os investigadores, nem os observadores de todos os tipos concordam. O próprio General Spínola, Presidente do I Governo Provisório depois do triunfo do 25 de Abril, tem defendido reiteradamente que o Golpe seria realizado com o objectivo de tirar “fora de cena” os militares mais radicais do Movimento das Forças Armadas (MFA) e o Partido Comunista, profundamente infiltrado nas suas fileiras. E, certamente, os líderes do Golpe eram maioritariamente spinolistas, como o Tenente-Coronel Almeida Bruno, os Majores Manuel Monge e Casanova Ferreira ou os Capitães Virgílio Varela e Maques Ramos.

Por seu lado, o então Capitão Vasco Lourenço ou Major Melo Antunes (o mais significativo redator do programa político a levar a cabo após a derrubada da ditadura, impondo os famosos três “Ds”: descolonização, democratização e desenvolvimento) viu nestas manobras uma tentativa de elevar o General Spínola a líder militar e político, sem impor a democratização ou a descolonização, mas antes uma espécie de “federação em termos imperiais”. O próprio Presidente da República da época, almirante Américo Thomaz, também foi convencido desta “conspiração” em torno de Spínola pelos seus “admiradores fanáticos”.

Imediatamente, após o fracasso de uma missão que finalmente consistiu apenas numa “cavalgada” das Caldas até aos arredores de Lisboa, regressando à origem, sem qualquer apoio externo, 200 militares sofreram prisão. Mas quarenta dias depois foram libertados, depois de triunfarem em horas o que chamamos a “Revolução dos Cravos” -devido à presença de cravos nos canos das espingardas dos soldados-. Cravos oferecidos pelos floristas da Baixa Lisboa numa extraordinária “comunhão” do povo com as forças rebeldes triunfantes. Assim, “Povo-MFA” seria a palavra de ordem mais entoada em todo o processo que se seguiu à Revolução.

jueves, 13 de abril de 2023

 CINCUENTENARIO DEL PROCESO REVOLUCIONARIO DE PORTUGAL


MOISÉS CAYETANO ROSADO

Aunque el cincuentenario de la Revolução dos Cravos tendrá lugar en Abril de 2024, es ahora, un año antes, cuando maduran las condiciones para realizar el Golpe de Estado del 25 de Abril, que acabaría con el Imperio Colonial portugués y con su larga Dictadura de medio siglo de existencia.

Los jóvenes militares comprendieron su propia equivocación al mantener que Portugal era un “todo” desde “O Minho até Timor”, una nación de naciones universal, y que había que acabar con la sangría que desde 1961 estaba llenando de luto al país y a sus colonias, cuando la independencia de los territorios sojuzgados era un hecho en todo el mundo occidental.

El Golpe contra el régimen totalitario empeñado en mantener bajo su mando los territorios dominados en África y Asia se fragua en Guinea-Bissau, bajo el liderazgo de jóvenes capitanes. Comprenden que la guerra sostenida por los grupos independentistas goza del favor popular nativo, y que estos pueblos africanos sometidos tienen derecho a su propia independencia, como un día la tuvo Portugal con respecto al Reino leonés y a los musulmanes. Entienden su lucha y se sienten ocupantes desasistidos del propio derecho internacional, pues las condenas de la ONU son continuas, como lo son la ayuda internacional de distinto signo para las organizaciones político-militares nativas.

Las reuniones de estos militares se suceden en 1973 (especialmente la de los oficiales profesionales, a partir del Decreto 373/73 que primaba la promoción de oficiales no profesionales ante la escasez de militares de carrera para hacer frente a las guerras en África), pasando de las reivindicaciones corporativas a las políticas bajo el lema de “las tres D”: Descolonización, Democratización y Desenvolvimiento. Desde comienzos de 1974 las asambleas se suceden por todo el país, haciendo del Movimento dos Capitães una fuerza anti-régimen imparable, que desemboca en el Movimento das Forças Armadas, concordante con las reivindicaciones de la oposición política, hechas públicas en el 3º Congresso da Oposição Democrática de Aveiro, del 4 al 8 de abril de 1973.

António de Oliveira Salazar había sufrido un accidente inutilizador en 1968 y su sucesor, Marcelo Caetano, no respondió a las expectativas de diálogo democrático y negociación con las poderosas fuerzas independentistas de Angola, Guinea-Bissau y Mozambique, que se le presuponían. Al contrario, mantuvo la “huída hacia adelante” que llevaría a un callejón sin salida, de mayor acción guerrillera en África y creciente actividad opositora en la metrópolis, especialmente del poderoso Partido Comunista, a pesar de la crueldad de la policía política para con unos y con otros.

Así, el Golpe Militar del 25 de Abril constituyó un triunfo fulminante en la misma noche de efectuarse. Y lo fue no solamente por la pericia de los militares implicados sino por el masivo apoyo popular desde el primer instante de la sublevación. El pueblo de Lisboa, nada más comenzar los enfrentamientos en la Praça do Comerço esa noche, se lanzó a la calle, a pesar de las consignas de los propios sublevados de que se mantuvieran en sus casas por el peligro de un desenlace armado de gran potencia artillera.

Las masas populares acompañaron a los sublevados por toda la Baixa de Lisboa y por el Barrio Alto, aún cuando las consignas de retirada a sus casas seguían siendo insistentes. Y ya en el Largo do Carmo, frente al Cuartel de la GNR (Guardia Nacional Republicana), donde se había refugiado Marcelo Caetano, los balcones, tejados, acerados, árboles, la propia plaza en toda su extensión, ¡la carrocería de las tanquetas! quedaron abarrotadas de un impresionante gentío que gritaba consignas en contra de la dictadura y a favor de la democracia y la libertad.

Después vendrían tiempos difíciles. Las negociaciones de pacificación e independencia en las antiguas colonias, que se prolongarían por un año, con inevitables tensiones; los acuerdos y desacuerdos en los gobiernos provisionales; la acción revolucionaria de las nacionalizaciones de industrias y servicios; la Reforma Agraria, con la ocupación contundente de propiedades rústicas; los choques entre formaciones políticas. Nadie renunciaría al “sueño” de “las tres D”, aunque con fórmulas distintas, pensamientos y acciones muchas veces encontrados…, sobresaltos y tensiones que fueron amainando hasta desembocar en un régimen democrático equiparable al del resto de Europa Occidental, en un proceso que llevaría más de 12 años de tensiones.

Ahora siguen, claro, los modelos políticos de diferencias manifiestas, como ocurre en cualquier país de nuestro entorno. Pero, salvo escasas minorías, todos concuerdan, concordamos, en la hazaña protagonizada hace medio siglo en un país que ha de servir de ejemplo a los demás.

jueves, 8 de abril de 2021

EN VÍSPERAS DEL 25 DE ABRIL

Se acerca el 25 de Abril. El 47º aniversario de la Revolução dos Cravos.

Buen momento para recordar uno de los acontecimientos más singulares de la Historia Universal Contemporánea. El cambio radical de destino de un país sometido a la guerra y las penurias. El levantamiento de unos jóvenes “Capitães” contra la dictadura Salazarista-Caetanista, para implantar la Democratización-Descolonización-Desenvolvimiento nacional.

Mucho hay escrito y filmado sobre las causas, desarrollo y consecuencias de la Revolução dos Cravos. Mucho lo que se ha publicado y se seguirá publicando.

Estamos próximos al medio siglo de los acontecimientos centrales y hay que seguir reflexionando con serenidad, firmeza y rigor.

Quiero, ahora, llamar la atención sobre una editorial que en esta tarea está realizando una labor esencial, admirable: Edições Colibri. Su catálogo en general, y en estos aspectos en particular, es excepcional. ¡Inabarcable!

Hace mucho que para mí es una “fuente bibliográfica” de referencia. Que adquiero y leo sus publicaciones. En la Feria del Libro de Lisboa de junio del pasado año fue un gozo revisar sus libros, tocarlos, adquirirlos. También lo he hecho en algunas de sus presentaciones públicas. Recuerdo la ilusión que tenía el año pasado por asistir en Lisboa a la de Os sonhos da Revolução dos Cravos, de Maria José Maurício, que se suspendió por la pandemia… Espero que no se tarde en recobrar la normalidad, y volvamos a reencontrarnos. En tanto, ahí está su catálogo, esas publicaciones, que de continuo se renuevan. ¡Que cunda su ejemplo!

Moisés Cayetano Rosado

miércoles, 14 de junio de 2017

ABRIL PARA SOÑAR EN VERANO

Moisés Cayetano Rosado
Fernando Mão de Ferro, el incansable editor de Edições Colibri, que tiene en su catálogo las principales publicaciones salidas de y sobre Alentejo, me acaba de proporcionar un libro extraordinario, recién sacado de la imprenta, sobre lo que conocemos como Revolução dos Cravos, preparativos y espectacular desarrollo en los días finales de abril de 1974: Operação Viragem Histórica. 25 de Abril de 1974.
¿Un libro más sobre aquel “Abril para soñar”, que encaja tan extraordinariamente con la canción de Carlos Cano, esos versos: Abril para vivir, Abril para cantar./ Abril flor de la vida al corazón./ Abril para sentir, Abril para soñar./ Abril, la primavera amaneció?
No, un libro que complementa toda la inmensa bibliografía sobre el Movimento das Forças Armadas Portuguesas, que se levantó contra la cruel dictadura salazarista y de sus sucesores, dando un golpe incruento el 25 de abril de 1974, cayendo el fascismo en Portugal como un castillo de naipes que finalmente pareció no estar por nadie defendido.
En el prefacio, el coronel (entonces comandante/mayor) Otelo Saraiva de Carvalho; en el posfacio, el también coronel (entonces capitán) Vasco Lorenço, y en el estudio introductorio, el capitán de Mar y Guerra (entonces teniente) Carlos Almada Contreiras -que coordina la obra de 760 páginas-, llaman la atención sobre esta circunstancia de “oportunistas” que buscan la manera de aprovechar las ocasiones para colocarse en posición de ventaja, hayan estado donde estuvieran anteriormente. El general Spínola y sus oficiales incondicionales no salen en ello precisamente bien parados… ¡pese al mucho provecho personal que sacarían de lo que otros consiguieron jugándose la vida!
Tras un primer capítulo sobre el Programa do Movimento das Forças Armadas (con sus tres “D”: Democracia, Desenvolvimento y Descolonização) y un segundo relativo a la Operação Viragem Histórica (el Plan de Acción del Golpe de Estado), sigue el grueso del libro: dar cuenta puntual de las actuaciones respecto a esta acción de derrocamiento de la dictadura por parte de los militares, región a región, con Relatorio de los regimientos del Ejército, batallones, comandos, escuelas prácticas; unidades, fuerzas, compañías, escuadrillas, escuelas de la Marina; Fuerza Aérea…, con otro capítulo más sobre el desenvolvimiento político y militar de los días siguientes, así como la emotiva liberación de los presos políticos. En Anexos van 100 páginas de importantes documentos, la mayoría Secretos y Confidenciales, desclasificados.
Marcelo Rebelo de Sousa (segundo por la izquierda), na Associação 25 de Abril em Lisboa,
para o lançamento do livro. Otelo a izquierda; Vasco Lourenço al medio y Almada
Contreiras a la derecha.
Ya sabemos lo que luego seguiría: el entusiasmo popular; las dificultades de entendimiento político y militar interno; las ansias del pueblo por lograr, junto a la Democratización, el Desenvolvimiento (desarrollo económico para un país hundido en la pobreza, donde las nacionalizaciones y la reforma agraria aparecieron a continuación como medidas de “salvación”) y abordar rápidamente la Descolonización de los pueblos sojuzgados, donde se llevaban trece años de sangrientas guerras.
A la bocanada de aire fresco de esa primavera, siguió por tanto el calor de un verano, de dos veranos (1974 y 1975) llenos de convulsiones. Y al final, en noviembre de 1975, una reconducción a cauces formales, que para muchos resultaría (cual la canción de Carlos Cano) como una golondrina:/ por el mar se perdió./ como una golondrina: el amor se llevó,/ y me dejó el dolor para cantar,/ la Luna de Abril para olvidar.
Sí que hubo Democratización, por vía revolucionaria, participando hermanadamente militares y pueblo. Quedó ahí, varado, el Desenvolvimiento, cortada la vía revolucionaria de los primeros tiempos. Y fue problemática la Descolonización, con muchos traumas para los colonos portugueses que huyeron en masa, y para los colonizados, divididos en facciones en lucha.
Pero esa es otra historia, en la que habrá que insistir, como ahora se hace, en este libro emotivo, documentado, brillante y vibrante, dando cuenta de quienes, cómo, cuándo, jugándose tanto, participaron desde las distintas unidades militares en los preparativos y la acción del 25 de Abril. Detalladísimo en los pormenores, escrito por los propios protagonistas de los sucesos (algunos ya fallecidos, y por tanto, tomando sus relatos de exposiciones anteriores), críticos con algunos compañeros, nada dispuestos a intervenir (aunque sí a recolocarse como nadie), y ensalzando a otros que alcanzan sin duda la altura de héroes. Vivos la mayoría para seguir contando hechos y consecuencias, que cuando lleguemos al 2024 (medio siglo de los hechos) deberá ser relato  y balance, poniendo a cada uno: militares, políticos, sindicalistas, capas sociales, territorios…, en el lugar histórico que merecen.

El ejemplo de este libro “ejemplar” ha de servir de modelo para detallar lo que aquel “Sueño domesticado” significó y cómo unos y otros se significaron en el mismo desde el principio (comienzos de los años setenta) hasta que en la Revisión Constitucional de 1982 el proceso revolucionario (decaído a partir del 25 de noviembre de 1975, a pesar de la “atrevida” Constitución de 1976) terminó.