viernes, 19 de diciembre de 2025

 VISIÓN DIURNA

No me culpéis, hermanos

si conmigo ha venido la guerra.

Yo no la quise para vosotros.

FANNY RUBIO

 

En dónde habrían dejado

sus jacas; en dónde habrían

dejado su sol, su vino,

sus olivos, sus salinas.

JOSÉ HIERRO

 

¿En dónde habría dejado

el pantalón de pana,

la camisa de cuadros,

el puño levantado,

para de pronto cambiarlos

por las fincas inmensas

en campos seculares

del Sur de los desposeídos,

por los enormes palacetes

del reino fronterizo?

 

¡Y con qué autoridad aún cacarea

y graznan sus incondicionales todavía!

 

¿Cómo es que no se esconden

en las cloacas del dinero

y dejan de fustigar con sus sermones

de falsos profetas

que olvidaron,

tantos pasos atrás, las utopías?

 

MOISÉS CAYETANO ROSADO

martes, 9 de diciembre de 2025

 REFORMA AGRARIA. ROBO DE TIERRAS

Moisés Cayetano Rosado

Mário Soares (ex-primeiro-ministro e Presidente da República em Portugal) declarou, em tempos, a célebre frase: “A Reforma Agrária foi um roubo de terras”.

Mas qual a Reforma Agrária que foi um roubo de terras? Será aquela que ocorreu em Espanha e em Portugal no final do século XVIII, ao longo do século XIX e início do século XX, quando os governos liberais confiscaram as propriedades do clero regular e secular, bem como as terras municipais e comunais, para as leiloar, sendo adquiridas sobretudo pela burguesia em ascensão?

Ou seria a reforma da Segunda República Espanhola (especialmente durante a Frente Popular) e a Revolução dos Cravos (particularmente durante o processo revolucionário em curso), com as suas alocações de terras a seguirem decretos de reforma ou ocupações que precederam as regulamentações legais, cuja aprovação foi lenta?

As reformas dos séculos XVIII, XIX e início do século XX serviram para concentrar a propriedade nas mãos dos poderosos, muitos dos quais já enriquecidos pelos privilégios regionais concedidos durante a “reconquista” medieval. Privilégios que se tornariam insignificantes para os municípios que também os receberam, à medida que as suas terras fossem leiloadas e privatizadas.

As reformas dos processos revolucionários da Segunda República Espanhola e da Revolução dos Cravos portuguesa criaram expectativas correspondentes ao lema "terra para quem a trabalha", expectativas que, no primeiro caso, foram frustradas pela sangrenta Guerra Civil de Espanha e, no segundo, pela "recondução" da década de 1980, chegando a "ignorar" os preceitos da Constituição de 1976, que consagraram o processo rumo a uma "sociedade socialista" e à propriedade colectiva da terra, com base na respectiva Reforma Agrária.

Sim, a história da nossa península está repleta de "roubo de terras". Mas quem rouba a quem e cómo? Cada um, naturalmente, tem a sua própria opinião sobre esta questão crucial. Procuro oferecer alguns pontos para reflexão no meu livro "De los hombres sin tierra a la tierra sin hombres", que qualquer pessoa que o deseje pode consultar, imprimir, partilhar etc. gratuitamente neste link: https://dialnet.unirioja.es/ejemplar/693250

 

Es famosa la frase de Mario Soares (que fuera Primer Ministro y Presidente de la República en Portugal): “La Reforma Agraria fue un robo de tierras”.

Pero, ¿cuál Reforma Agraria fue un robo de tierras? ¿La que tuvo lugar en España y Portugal durante finales del siglo XVIII, todo el siglo XIX y primer tercio del siglo XX, incautándose los gobiernos liberales de las posesiones del clero regular y secular, así como de los bienes de propios y comunales de los municipios, para subastarlos, quedándose con ellas fundamentalmente la burguesía ascendente?

¿O fue la de la II República española (especialmente durante el Frente Popular) y la de la Revolução dos Cravos (sobre todo durante el Proceso Revolucionario en Curso), con sus adjudicaciones tras los decretos de Reforma o las ocupaciones precediendo a las normas legales que se demoraban en aprobarse?

Las de los siglos XVIII, XIX y principios del XX sirvieron para concentrar la propiedad en manos de los potentados, en buena parte ya enriquecidos con los privilegios forales de la “reconquista” medieval; privilegios que se quedarían en “papel mojado” para los concejos que también los recibieron, pues sus tierras fueron puestas a subasta y privatización.

Las de los procesos revolucionarios de la II República española y la Revolução dos Cravos portuguesas sirvieron para crear unas expectativas correspondientes al lema “la tierra para el que la trabaja” que en el primer caso fueron cercenadas por la sangrienta Guerra Civil española y en el segundo por la “reconducción” de los años ochenta, incluso “ignorando” los preceptos de la Constituição de 1976 que consagraba el proceso hacia una “sociedad socialista” y la posesión colectiva de la tierra, fundamentada en la correspondiente Reforma Agraria.

Sí, nuestra historia peninsular está plagada de “robo de tierras”. Pero, ¿quién y cómo roba a quién? Cada uno tiene, claro, su opinión en este tan trascendental tema. Yo procuro dar mecanismos de reflexión en mi libro “De los hombres sin tierra a la tierra sin hombres”, que cuantos lo deseen puede consultar, imprimir, compartir, etc. libremente en este enlace: https://dialnet.unirioja.es/ejemplar/693250

martes, 2 de diciembre de 2025

 DESTRUIR LA MEMORIA MATERIAL

MOISÉS CAYETANO ROSADO

Cuando por decisión “omnisciente” de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, como Presidente de la Junta de Extremadura, se arrasó la Vieja Plaza de Toros de Badajoz, muchos pensamos que se estaba destruyendo la memoria material de unos hechos históricos trascendentales, desgarradores y necesarios en la pervivencia de una sociedad que no debía volver a cometer los horrores de asesinatos en masa, indiscriminados, de una población que una vez más volvía a ser victimizada. ¡Lo fue tantas veces en la historia, y especialmente en los enfrentamientos de frontera, que estos de la Guerra Civil de 1936-39 no eran sino otro eslabón en la cadena!

Hoy, allí, en el lugar del dolor, se levanta un Palacio de Congresos, aunque sean muy pocos los congresos que se celebren, y sí periódicas audiciones musicales de la Orquesta de Extremadura. O sea, hemos convertido el lugar de la masacre en un centro de cultura y diversión. Tal vez no nos detenemos suficientemente a meditarlo, pero es posible que no difiera mucho del “resort” que Donald Trump quiere hacer en Gaza, una vez exterminada la población palestina, víctima de los asesinatos en masa y las deportaciones tipo Segunda Guerra Mundial con respecto a los judíos en los campos de exterminio del nazismo.

Destruir la memoria material y aprovecharla para tiempos de relax, bien en ocio distendido o en ocio cultural, olvidando la sangre derramada, es un atentado contra la Historia y contra la humanidad.

Miro, entonces el Obelisco Conmemorativo a la Memoria de las Víctimas de los Sitios de Badajoz (Guerras Napoleónicas) y me congratula la diferencia: aquí se ha respetado el espacio físico, libre, expedito, propicio para la meditación y el homenaje. ¿Qué se debió hacer de la Vieja Plaza de Toros de Badajoz? Pues eso: un lugar para la Memoria Material de los hechos que no se deben repetir, propio para la meditación y el rendimiento de homenajes.

De joven leí el “Diario de Ana Frank” y después visité su casa-museo en Ámsterdam, siempre lleno en los alrededores de largas colas que quieren interiorizar las sensaciones de la joven víctima judía tan vilmente asesinada. ¡Qué emoción recorrer los lugares descritos en una obra palpitante de vida y esperanza, luego destrozadas! Y después he recorrido campos de exterminio, como los de Auschwitz, en Polonia, en los que murieron tantas miles de personas, en medio del hambre, las enfermedades, trabajos forzados, cámaras de gas…, siendo la mayoría judíos. Sobrecogedor el silencio y la expresión de dolor de los que allí se acercan.

¿Se imaginan que ahora, algún gobierno caprichoso, en combinación con otro más caprichoso aún, poderoso en armas y dinero, deseara hacer en esa “casa-museo de peregrinación” y en esos campos de exterminios preservados para perpetuar la memoria del horror unos resorts de lujo, para solaz de potentados o de menos poderosos que quisieran darse el capricho de disfrutar de unas vacaciones ahí? ¿Qué gritos se oirían, qué manifestaciones, que enfrentamientos serios tendrían lugar, qué conflictos internacionales?

Pasable destino el dado a la Vieja Plaza de Toros de Badajoz -este elemento patrimonial que nos “cae” cerca- al menos por ahora: la cultura, el arte; sin embargo, perdió la esencia de lo que debió ser: lugar de memoria material. Aunque no puede destruirse la memoria sentimental, la dignidad de las evocaciones, no estaría mal dotarlo de mayores elementos de recuerdo, y no los tímidos, “esquinados”, que tiene.

Terrible, indigno, brutalmente ofensivo si en Gaza, lugar de crímenes horrendos, sistemáticos, fríos y predeterminados, se levantan hoteles, zonas de diversión donde se vertió y se vierte tanta sangre inocente, indefensa, en medio del hambre, la enfermedad, los bombardeos, los desplazamientos en “masa humana hacia la nada”, la más brutal destrucción personal y material, el genocidio que estamos viviendo en directo cada día.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

O 25 de Abril que Novembro traiu

(El 25 de Abril que Noviembre traicionó)


Autor: Manuel Duran Clemente. Coordina: Maria Dulce Simões.

Editorial: Modocromia Edições, 2025. 228 páginas.

Manuel Duran Clemente es un Capitão de Abril que estuvo desde el primer momento del Movimento dos Capitães implicado en la lucha por conseguir acabar con las guerras coloniales, que ensangrentaron Portugal a lo largo de trece años (1961-1974), lograr la democracia tras casi medio siglo de cruel dictadura y avanzar en el desarrollo económico de una sociedad en la que la inmensa mayoría sufría carencias lacerantes.

Pero una vez conseguidos los dos primeros objetivos con la Revolução dos Cravos, su lucha no cejó, pues el último quedaba pendiente: el pueblo portugués seguía bajo el fantasma de la falta de recursos, lo que se iba paliando con una lucha popular -amparada por normas legales gubernamentales de unos Governos Provisórios de corte revolucionario-, que llevaba a la nacionalización de los principales medios de producción y servicios, así como a una colectivización de la propiedad agraria en los campos latifundistas del Sur, hasta entonces en manos de una minoría privilegiada.

Ese empeña de Duran Clemente, como de muchos de los Capitães de Abril más concienciados del Movimento das Forças Armadas (MFA), chocó con una amarga realidad.  Tras los meses transcurridos entre el 25 de Abril de 1974 (día del derrumbe fulminante del Régimen implantado por Oliveira Salazar y continuado por Marcelo Caetano) y el 25 de Novembro de 1975 (momento en que una “reconducción militar” enfrentó a los partidarios de profundizar en la Revolução y los que pretendían frenarla, e incluso anularla), los partidarios de esto último se alzarían con el triunfo y el poder, revisando y destruyendo las conquistas de los “meses de la Revolución”.

De facto, “a Revolução de Abril foi desvirtuada e pactuada a 25 de Novembro de 1975 pelos partidos da direita (PPD e CDS), com a conivência do Partido Socialista, com o Amém da Igreja Católica, com o consentimento da ala “moderada” e da mais conservadora das Forças Armadas, e o apoio incondicional de uma burguesia aterrorizada com as expropriações e nacionalizações”, escribe Manuel Duran Clemente en la página 185 de su libro O 25 de Abril que Novembro traiu, publicado ahora, a 50 años de aquellos lamentables acontecimientos.

El libro se divide en dieciséis capítulos a los que antecede un “Tributo a Varela Gomes” (otro militar revolucionario con el que Duran Clemente colaboró intensamente), un prefacio del profesor Rui Pereira, más un preámbulo. Acaba con un epílogo, un posfácio de la profesora Ana Sofia Ferreira y varios anexos documentales de gran valor y clarificación histórica. A lo largo de sus intensas páginas desgrana el autor -ahora coronel retirado- todo lo que fue el proceso revolucionario de los años 1974 y 1975, sus precedentes y consecuentes, la ilusión creada, las luchas llevadas a cabo, las dificultades de la conformación de una sociedad justa y solidaria, las divisiones internas en el seno de la sociedad y de los militares, su actuación arriesgada por mantener la línea de progreso y las penalidades sufridas por ello, exilio incluido.

Ana Sofia Ferreira dice en su exposición que “A revolução de 1974-76 constitui o processo de democratização português, um proceso feito por rutura, em que militares como Duran Clemente tiveram um papel fundamental, a lutar ao lado do povo português por um país mais livre, mais justo e igualitário”(pág. 205-206).

Manuel Duran Clemente, hoy día Grande Oficial da Ordem da Liberdade, intelectual, escritor y poeta, descendiente “rayano” (de ascendientes de España y Portugal) es un “vecino” generoso por cuanto hemos podido disfrutar de su presencia y testimonio en este lado de la “Raya”, y ya ha sido reseñado anteriormente en este medio. Y es un militar comprometido con el pueblo, fiel a aquella consigna celebrada en los años de la Revolución: “Povo-MFA”. Pueblo y Movimiento de las Fuerzas Armadas unidos por un mundo mejor.

MOISÉS CAYETANO ROSADO 

martes, 25 de noviembre de 2025

 

25 DE NOVEMBRO E CONSTITUIÇÃO DA REPÚBLICA PORTUGUESA

Moisés Cayetano Rosado

En el debate sobre lo positivo (para unos) del Golpe del 25 de noviembre en Portugal que recondujo la Revolução dos Cravos al “modelo occidental, evitando la sovietización del país” y lo negativo (para otros) porque “cortó los sueños de una sociedad socialista, igualitaria y solidaria”, hay algo que no debemos ignorar en la reflexión general: la Constituição de 1976, aprobada cuatro meses de aquel 25 de Novembro.

El Texto originário da Constituição, de 2 de Abril de 1976, fue aprobado por todos los partidos representados en la Asamblea Constituyente, excepto el Centro Democrático Social, que tenía 16 diputados: el 6% de la Cámara, constituida por 250 diputados.

Señalar que el Partido Socialista tenía 116 diputados (46’4%) y el Partido Popular Democrático 81 (32’4%); entre ambos, el 78’8% del total: ellos se alternarían en el Gobierno de la Nación en los años sucesivos, los años de reconversión y eliminación de los postulados que siguen, excepto de lo transcrito del Preámbulo, que continua vigente…

En dicha Constitución, aprobada por tan amplísima mayoría de la derecha, el centro y la izquierda, cuatro meses -como digo- después de la “reconducción” al modelo occidental  no socializante, leemos:

Preâmbulo (fragmento)

A Assembleia Constituinte afirma a decisão do povo português de defender a independência nacional, de garantir os direitos fundamentais dos cidadãos, de estabelecer os princípios basilares da democracia, de assegurar o primado do Estado de Direito democrático e de abrir caminho para uma sociedade socialista, no respeito da vontade do povo português, tendo em vista a construção de um país mais livre, mais justo e mais fraterno.

ARTIGO 1.º

Portugal é uma República soberana, baseada na dignidade da pessoa humana e na vontade popular e empenhada na sua transformação numa sociedade sem classes.

ARTIGO 2.º (Estado democrático e transição para o socialismo)

A República Portuguesa é um Estado democrático, baseado na soberania popular, no respeito e na garantia dos direitos e liberdades fundamentais e no pluralismo de expressão e organização política democrática, que tem por objectivo assegurar a transição para o socialismo mediante a criação de condições para o exercício democrático do poder pelas classes trabalhadoras.

ARTIGO 80.º (Fundamento da organização económico-social)

A organização económico-social da República Portuguesa assenta no desenvolvimento das relações de produção socialistas, mediante a apropriação colectiva dos principais meias de produção e solos, bem como dos recursos naturais, e o exercício do poder democrático das classes trabalhadoras.

ARTIGO 82.º (Intervenção, nacionalização e socialização)

1. A lei determinará os meios e as formas de intervenção e de nacionalização e socialização dos meios de produção, bem como os critérios de fixação de indemnizações.

2. A lei pode determinar que as expropriações de latifundiários e de grandes proprietários e empresários ou accionistas não dêem lugar a qualquer indemnização.

ARTIGO 83.º (Nacionalizações efectuadas depois de 25 de Abril de 1974)

1.      Todas as nacionalizações efectuadas depois de 25 de Abril de 1974 são conquistas irreversíveis das classes trabalhadoras.

ARTIGO 96.º (Objectivos da reforma agrária)

A reforma agrária é um dos instrumentos fundamentais para a construção da sociedade socialista e tem como objectivos: a) Promover a melhoria da situação económica, social e cultural dos trabalhadores rurais e dos pequenos e médios agricultores pela transformação das estruturas fundiárias e pela transferência progressiva da posse útil da terra e dos meios de produção directamente utilizados na sua exploração para aqueles que a trabalham, como primeiro passo para a criação de novas relações de produção na agricultura;

ARTIGO 97.º (Eliminação dos latifúndios)

1. A transferência da posse útil da terra e dos meios de produção directamente utilizados na sua exploração para aqueles que a trabalham será obtida através da expropriação dos latifúndios e das grandes explorações capitalistas.

2. As propriedades expropriadas serão entregues, para exploração, a pequenos agricultores, a cooperativas de trabalhadores rurais ou de pequenos agricultores ou a outras unidades de exploração colectiva por trabalhadores.

¿Por qué se hizo una Constitución claramente socializante, cuando los partidos mayoritarios que la firmaron procedieron de inmediato a desmontarla? ¿Por qué se habló de nacionalización, transición para el socialismo, “la tierra para quien la trabaja”, etc., considerándolas como conquistas irreversíveis das classes trabalhadoras, cuando inmediatamente se procedió a impedir legal y materialmente la realización de estos objetivos? Y lo que continúa a ser llamativo: ¿Por qué en el Preámbulo actual de la Constitución se sigue diciendo: abrir caminho para uma sociedade socialista?

El Golpe do 25 de Novembro no es compatible con la Constitución que más tarde se aprueba, con tanto consenso. Son cuestiones contradictorias. De impedir el caminho para uma sociedade socialista a consagrarlo constitucionalmente… e incluso mantenerlo en la actualidad. O se está en una vía o se está en la otra. O “reconducción al modelo capitalista, liberal, occidental”, o profundización en la vía socialista. ¡No se puede servir a dos señores!

25 DE ABRIL, 11 DE MARÇO E 25 DE NOVEMBRO

Quero dar brevemente a minha opinião relativamente à celebração do 25 de Novembro de 1975, muito reivindicado agora pelos partidos portugueses e sectores mais à direita, quando em  2025 comemora-se os 50 anos do confronto político-militar interno:

- Enquanto o 25 de Abril de 1974 foi um movimento militar vitorioso contra a ditadura, o colonialismo, as terríveis guerras coloniais que sangravam a juventude portuguesa e arruinavam a economia nacional, mergulhando o povo na miséria, o 25 de Novembro de 1975 foi um confronto entre diferentes concepções do social, militar e o desenvolvimento económico da nação, redireccionando a situação de um modelo revolucionário popular para um modelo social-democrata ocidental.

- Enquanto o 25 de Abril conduziu a uma gloriosa comunhão Povo-MFA, o 25 de Novembro significou uma ruptura entre aqueles que tornaram possível o triunfo anterior.

- Enquanto o 25 de Abril conta com o consenso das forças democráticas que perdura até hoje (e é mesmo actualmente criticado pelos grupos mais reaccionários da política nacional), o 25 de Novembro tem o desejo ardente da direita e da extrema-direita de o equiparar ao primeiro .

Mesmo os militares moderados foram marginalizados nos seus destinos e carreiras pelos mais complacentes.

Recordo que Salgueiro Maia já indicara nas suas memórias, escrevendo 10 anos depois do 25 de Abril (disponível em o livro Capitão de Abril. Edit. Âncora Editores, 3ª edic., 2014. Pág. 117):

Criticar os muitos que pagam o idealismo e a generosidade dos Capitães de Abril como o mesmo comportamento que caracterizou o regime nascido em 28 de Maio:

- a corrução;

- a incompetência;

- o compadrio;

- o circo do Poder.

E o General Pezarat Correia, também militar moderado, que foi durante o período mais poderoso da Reforma Agrária (Verão de 1975) Governador Militar da região do Alentejo, escreveu na Revista “Vértice” em 1990 (depois reproduzido em seu livro Questionar Abril, de 1994 (Edit. Circulo de Leitores, pág. 118): Tal como os seus companheiros civis da generação de sessenta que hoje, na sociedade portuguesa, militam nas fileiras da oposição, enquanto os tecnocratas que passaram aqueles anos escladantes sem se chamuscarem povoam os corredores do poder, também os “capitães de Abril” vêm sendo progressivamente marginalizados na instituição militar, quando não mesmo perseguidos e ofendidos, pagando um preço elevado por terem ousado questionar e abalar as estructuras dominantes.

De outro lado, porque é que há esta insistência em celebrar o 25 de Novembro de uma forma comparável ao 25 de Abril e porque é que ninguém reivindica a celebração do 11 de Março de 1975 como uma data gloriosa em que foi abatida uma tentativa de involução golpista liderada pelo general Spínola (e pelo seu homem de confiança, comandante Alpoim Galvão), de quem Salgueiro Maia diz que fiquei com a impressão de que quem comandava era o comandante Alpoim Galvão (escrito nas suas memórias publicadas no Capitão de Abril, pág. 112)?

Salgueiro Maia opôs-se a esse Golpe de Estado, chegando mesmo a censurar directamente Spínola por isso, escrevendo no Capitão de Abril (págs. 112-113): Falámos com o General Spínola, a quem esclareci que a situação era insustentável. Fiquei com a impressão de que o general Spínola estava desconhecedor de muitas informações.

E Spínola fugiu de helicóptero para Espanha, aterrando na base aérea militar de Talavera la Real (Badajoz), de onde se exilou! Aliás, Salgueiro Maia esteve envolvido num mal-entendido da extrema-esquerda, que o acusou de ser spinolista, promovendo uma campanha contra “o fascista Salgueiro Maia” que culmina com um cerco à minha casa, escreve ele próprio ( Capitão de Abril. Pág. 113).

Creio que se desejam comemorar o 50º aniversário do 25 de Novembro de 1975, mais motivo há para comemorar o 50º aniversário do 11 de Março de 1975.

Moisés Cayetano Rosado 

lunes, 17 de noviembre de 2025

 REVISTA AZAGALA. Por sí, para Alburquerque y para la generalidad.

MOISÉS CAYETANO ROSADO

Dijo Blas Infante de su tierra: Andalucía por sí, para España y para la Humanidad. Y así figura en el escudo de esta Comunidad, que de esta forma se reafirma en el sentido universal de la identidad regional. Porque lo local se proyecta en lo general, si se hace con sabiduría, con trascendencia, con seriedad, con identificación de las señas propias extrapolables a las del entorno.

Y evoco esto, que tantas veces he pensado, al recoger de mi buzón de correos la Revista AZAGALA. “Revista independiente de información y cultura”, como expresa en su portada, que edita el inquieto, riguroso y reivindicativo “Colectivo Cultural Tres Castillos”, de Alburquerque, bajo la presidencia de José Manuel Leal Cordero y dirección de Francisco José Negrete, asistidos por un entusiasta consejo de redacción, y entre cuyos colaboradores figuro por generosidad de sus responsables.

Efectivamente, AZAGALA sabe proyectarse desde lo local a lo universal, desde lo cercano hasta lo general. Logra colocar las temáticas que trata en la esfera del gusto de cualquiera, pues responde a intereses cercanos que atañen a los del lector, al adentrarse en sus páginas, desde cualquier rincón por más alejado que esté de Alburquerque, donde se “cuece y genera”.

Las andanzas políticas locales, regionales, de actualidad que se comentan son de aquí, de allá, de cualquier parte en su esencia. La historia que expone, descubre y redescubre, con sus luces y sombras, sus venturas y tragedias (entre las que se insiste acertadamente en la Guerra Civil española de 1936-39 y sus secuelas) puede equipararse con la más lejana en el espacio y el tiempo al saberlas narrar. Las evocaciones de los que se fueron, de los que se van de nuestro lado, son de una extraordinaria sensibilidad, tocando la fibra sensible de todos los lectores.

Tantas inquietudes, reivindicaciones sobre el legado histórico-patrimonial. Esas notas literarias, sabias, acertadas, delicadas, rotundas. Los toques evocativos de la cultura popular, de la gastronomía de otros tiempos, ligando con las actuales en su calidad, no pasando ni unas ni otras desapercibidas. Las notas esotéricas, tan presentes en todos nuestros pueblos de acá y de acullá. Las fiestas, los festivales, que tanto nos atraen en cualquier parte, de cualquier parte, ejemplificadas sabiamente en los de Alburquerque. Las notas de belleza en los personajes infantiles, juveniles. La buena presencia fotográfica. Las visitas, viajes que descubren un entorno más o menos cercano...

Sí, con razón hemos de decir, emulando al “Padre de la Patria Andaluza”: Revista AZAGALA por sí, para Alburquerque y para la generalidad.

Y así, una vez y otra, al recoger en mi buzón seis veces al año (¿o son más?) la Revista impresa. Y también, cómo no, al recrearme en el regalo cotidiano de su profusa edición digital, a través de su muy bien cuidada página web (http://www.revistaazagala.org/) y las redes sociales, en que se prodiga. ¡Larga vida a AZAGALA!

jueves, 6 de noviembre de 2025

 DE LOS HOMBRES SIN TIERRA A LA TIERRA SIN HOMBRES

MOISÉS CAYETANO ROSADO

Ahora que se habla tanto -es de cualquier forma recurrente- de la despoblación en Extremadura, conviene fijarse en algunos precedentes causales. No olvidar que el sistema de reparto tras la “reconquista cristiana” de los siglos XII y XIII supuso una concentración de la tierra para las poderosas Órdenes Militares, entre las que destacaron las de Alcántara y Santiago, cuyas extensas posesiones se dedicaron fundamentalmente a la explotación ovina. Las desamortizaciones liberales de las tierras del clero regular y secular, así como las de Propios y del Común de municipios, pondrían en venta entre 1766 y 1924 más de 1.300.000 hectáreas en Extremadura.

Esta dinámica de adjudicación y venta pública condujo a la concentración primero en manos señoriales y después en buena parte de la nobleza histórica así como en la burguesía ascendente con la riqueza acumulada tras los inicios de la revolución industrial, de los transportes, el comercio y la explotación colonial.

Los campesinos sin tierra, yunteros y pequeños propietarios quedaron a merced de los grandes propietarios y privados del importante auxilio laboral y económico que les suponía la explotación de los bienes de la Iglesia y de los municipios, donde obtenían empleo, aparcería y auxilio en épocas de crisis.

Cuando se inicia la II República, en 1931, los jornaleros sin propiedades significan el 52% de la población activa; los pequeños propietarios, arrendatarios y aparceros, el 32%, mientras que los medianos y grandes propietarios serían el 16%... que poseían el 83% de las tierras agro-ganaderas.

Ninguna región con tamaña concentración de la propiedad como Extremadura, por lo que no es de extrañar que el “hambre de tierras” y la lucha por las mismas, que hiciera justicia a los marginados de los repartos medievales y las compras en subasta pública de finales del siglo XVIII a principios del XX, tuvieran a esta región como principal protagonista.

Los asentamientos efectuados bajo los decretos de Intensificación de Cultivos entre mayo de 1931 y octubre de 1933 (Primer Bienio Progresista) ocuparon 123.503 hectáreas, de las cuales 98.355 lo serían en Extremadura: casi el 80% del total, con 35.570 campesinos asentados, de un total nacional de 40.108. Y el Frente Popular, llevó a la ocupación en España de 573.190 hectáreas, de las cuales 297.165 lo serían en Extremadura, acogiendo a 83.767 campesinos, del total de 114.343.

El corte radical del proceso tras la Guerra Civil acabó con los sueños del “reparto de tierras”, llevando a los jornaleros, pequeños campesinos, yunteros, arrendatarios y aparceros a una situación de crecientes dificultades, agravadas por los “años del hambre”, de la década de los cuarenta y primeros cincuenta del siglo XX.

Como escribía el poeta Jesús Delgado Valhondo en el periódico HOY el 13 de mayo de 1968 para reafirmarse en el poema de Rafael Alberti “Los niños de Extremadura”, con aquellos memorables versos: “Los niños de Extremadura/ van descalzos,/ ¿quién les robó los zapatos?”: “Era raro el que a mi clase iba calzado. Se comían un trozo de culebra frita. Disputaban a estacazo un conejo a la naturaleza. Se pagaban tres reales de jornal a los niños para coger aceitunas, escarbando en la escarcha, de sol a sol”.

¿A quién puede extrañar que iniciado el “boom industrial” de Cataluña, País Vasco, Madrid, Europa Occidental, marchara entre 1955 y 1975 el 48% de la población extremeña, los más jóvenes, en edad de producir y reproducirse? ¿Y a quién puede sorprender que, arrastrando el problema de falta de futuro a lo largo de décadas, en 2025 tengamos poco más de un millón de habitantes, menos que hace un siglo, mientras España en su conjunto haya subido de veintidós millones a casi cincuenta en ese tiempo?

Hemos pasado a ser de “unos hombres sin tierra” (el principal recursos económico y de empleo casi hasta la actualidad) a “una tierra sin hombres”, con un futuro poco esperanzador, pues nuestro crecimiento vegetativo negativo (7.026 nacimientos en 2024 frente a 11.338 defunciones) se viene arrastrando año tras año, por lo que nuestra población total es decreciente, pese a la llegada de inmigrantes, que “suavizan” un poco lo traumático del descenso y envejecimiento poblacional.

De todo ello trataremos el día 12 de noviembre, miércoles, a las 19'00 horas, en la sede de la Asociación 25 de Marzo, de Badajoz (Calle Primitivo Leal, 2). Una asociación cuyo nombre está ligado a uno de los hitos más relevantes de la "lucha por la tierra" en Extremadura, con proyección universal.

martes, 4 de noviembre de 2025

 LOS NIÑOS DESCALZOS DE EXTREMADURA… Y DE ALENTEJO

Vuelvo a leer aquel poema de Rafael Alberti, escrito en los años treinta del siglo XX:

Los niños de Extremadura

Los niños de Extremadura
van descalzos.
¿Quién les robó los zapatos?
Les hiere el calor y el frío.
¿Quién les rompió los vestidos?
La lluvia
les moja el sueño y la cama.
¿Quién les derribó la casa?
No saben
los nombres de las estrellas.
¿Quién les cerró las escuelas?
Los niños de Extremadura
son serios.
¿Quién fue el ladrón de sus juegos?

El poeta extremeño Jesús Delgado Valhondo escribió un artículo memorable en el periódico HOY de Extremadura -ya en 1968 y a raíz de unas protestas de un lector con respecto a ese poema- donde decía, entre otras muchas verdades rotundas:

 

El periodista madrileño Luis Bello publicó en 1927 una serie de reportajes sobre las escuelas de España, en los que también “salta” al otro lado de la “Raya/Raia”, y escribe lo siguiente:

Ahora, me acerco a visitar el magnífico Castillo gótico, de la Orden Hospitalaria, de Amieira do Tejo, en el norte alentejano, y veo en una de las salas de su Torre del Homenaje una fotografía hecha en los años cincuenta de los niños de una de sus escuelitas, en la que se ven a esos “niños descalzos”, como los de Extremadura, como los de cualquier otra población tan dejada de la mano de dios, de la mano de los hombres en un pasado que nos sigue hiriendo todavía:



Sí, Los niños de Extremadura… y de Alentejo/ van descalzos/ ¿Quién les robó los zapatos?/…/ Los niños de Extremadura… y de Alentejo/ son serios/ ¿Quién fue el ladrón de sus juegos?

MOISÉS CAYETANO ROSADO

domingo, 2 de noviembre de 2025

 LA DESPOBLACIÓN DE EXTREMADURA... Y DE ALENTEJO

Visito Amieira do Tejo, localidad del Alto Alentejo, que forma una freguesía junto a Arez, del municipio de Nisa. Apenas tiene 240 habitantes y no le quedan niños. Sin embargo, en los años cuarenta del siglo pasado tenía casi tantos niños como ahora habitantes. 

Le ha ocurrido lo que le ocurre a la mayoría de las poblaciones de la Raya/Raia luso española, y más especialmente a Extremadura y Alentejo: la emigración de los años cincuenta y en especial sesenta, junto a parte de los setenta, se llevó más de la mitad de su población, camino de la emigración a las poblaciones industriales de su país y de Europa. Quedaron los más mayores, ancianos que ya no estarían en edad de producir y reproducirse; el "capital humano y demográfico" se tuvo que ir, enriqueciendo a otras zonas, que con el desarrollismo de los años centrales del siglo XX ya habían empezado a prosperar.

¿CUÁL ES EL FUTURO QUE LES ESPERA, QUE NOS ESPERA AHORA?

 EL DÍA DE LOS DIFUNTOS

Era para mí una jornada de mucho ajetreo. El “Día de los Difuntos” había que ir al cementerio por la mañana para revisar que todo estaba en orden: limpias las lápidas, blanca la cal de los nichos, en armonía las flores de plástico colocadas en jarrones de vidrio en las repisas.

Después, por la tarde, todo era un ir y venir de un lado al otro, donde teníamos allegados, para poner las velas y cuidar que no se apagaran, o volver a encender las que lo hacían, cosa continua, porque el dos de noviembre siempre era tiempo de vientos, aire arremolinado, incontrolable.

Aún siendo niño, también después adolescente, mi familia me encargaba estas labores, que cumplía con el orgullo de asumir una responsabilidad trascendental.

No había que descuidarse sobre todo con el discurrir de la comitiva del cura párroco, enlutado de los pies a la cabeza: cruces, campanillas, velones sobre largos mástiles que le rodeaban, sostenidos por unos aplicados monaguillos de mi edad, igualmente de negro y enaguas con puntillas.

El cura se paraba ante los nichos de aquellos que demandaban sus servicios: breves responsos que podían ser rezados o cantados, siempre en latín. Rezados eran más baratos; cantados, ascendía la cuenta, y el que tenía muchos parientes por los que allanar su camino hacia el cielo se encontraba ante el dilema de qué encargar.

Es posible que los cantados fueran una garantía más sólida que los rezados, además de que eran más lucidos, pero no siempre la economía maltrecha de las familias daba para muchos dispendios; algunos, incluso, no podían encargar ninguna salmodia redentora. Tampoco en los lujosos panteones que ocupaban el centro del espacio sagrado había demanda de oraciones: ya hacía tiempo que “los grandes señores”, como les llamábamos, habían dejado de aparecer por nuestro pueblo y sus muertos quedaron tan solos como los que lloró Bécquer en una de sus Rimas.

El encargo de mi casa era muy claro: para los parientes fallecidos a temprana o a mediana edad, un pequeño esfuerzo monetario que los acercara más rápidamente al cielo, pues bastante desgracia tuvieron con que se le acortara el tiempo de la vida terrenal; para los que expiraron en la ancianidad, con el monótono rezo era suficiente, o tal vez fuese más formal, más adecuado a su pausado, agotado caminar en esta vida. Los monaguillos llevaban una bolsa marrón que se iba llenando de monedas fraccionarias a medida que avanzaban por el campo santo.

A veces nos llovía con saña, y entonces todo se nos desbarataba. Se apagaban las velas, bajaba lodo desde los tejadillos de los nichos superiores ensuciando las paredes blanqueadas, se formaba un revoltillo de flores por el suelo. Sacerdote y monaguillos corrían con gran barullo de sotanas, refugiándose en la sala de autopsias, dando al traste con las jaculatorias. Yo me quedaba allí pasmado, sin saber qué hacer, echando de menos mi impermeable, que nunca me llevaba, y al reaccionar bajaba la cuesta del cementerio empapado de pies a cabeza por la lluvia, derrotado por no haber podido cumplir enteramente mi misión.

Si todo salía bien, gozaba del tazón repleto de leche caliente con  galletas, reconfortado en la cocina de mi casa, oyendo aún las campanas de la iglesia, con su triste letanía, tañidas por un grupo de gozosos muchachos, que en lo alto del campanario se atiborraban de higos secos, nueces y castañas, donadas por los vecinos para que se les hiciera más llevadera la tarea. Si las inclemencias del tiempo frustraban la secuencia completa de nuestros deberes para con los fallecidos, el gozo del fogón se nos hacía un poco amargo y desolado.

En cualquier caso, después, en el cine del pueblo veríamos una película moralizante y triste, capaz de arrancarnos las lágrimas que en el cementerio, con tanto trajín, nos olvidamos de sacar ante los nichos y las tumbas de nuestros familiares.

 

lunes, 27 de octubre de 2025

 III JORNADAS DE HISTORIA MILITAR DE EXTREMADURA

 

Título: Jornadas de Historia Militar de Extremadura.

Autor: VV.AA.

Edita: Asociación Histórico Militar Alfonso IX y Diputación de Badajoz. 752 páginas.

Tras haber publicado las dos primeras Jornadas como números extraordinarios de la Revista de Estudios Extremeños, la Asociación Histórico Militar Alfonso IX, en colaboración con la Diputación Provincial de Badajoz, nos ofrece ahora las terceras como número 1 de lo que prometen ser sucesivas publicaciones.

El Presidente de la Asociación, profesor Julián García Blanco, hace la Presentación de la voluminosa obra, que contiene las siguientes ponencias y autores:

Las parias pagadas a Castilla por la taifa aftasí de Badajoz, de Adrián Elías Negro Cortés. El autor analiza el sentido de estos pagos musulmanas a los poderes cristianos, a cambio de mantener la paz, así como la inversión de las sumas obtenidas.

Ana Belén Gallardo Broncano se extiende sobre las devastaciones bélicas tan presentes en toda nuestra historia rayana, y en este caso con el protagonismo de la Orden de Alcántara, tan decisiva en el Medievo regional: “A fuego y sangre” Guerra de sucesión castellana en la Raya extremeña (1475-1479), incidiendo en lo decisivo de estos conflictos en el devenir socio-político y económico de los territorios rayanos.

Si los dos anteriores corresponden a los premiados en las Primeras Jornadas, Los Regimientos Provinciales Extremeños en la Guerra de la Independencia es el trabajo de Rafael Tejado Borja, premiado en las Segundas, junto a Guerra Civil y Posguerra en Navalvillar de Pela a través de la Historia Oral, de Ana Belén Gallardo Broncano. El primero analiza la participación de milicias extremeñas, especialmente en los Sitios de Badajoz (1811-1813), y el segundo indaga en las terribles consecuencias de la Guerra Civil (1936-39) y la posguerra en una población (Navalvillar de Pela) de la “Bolsa de la Serena”, uno de los últimos focos de resistencia republicana, recurriendo a fuentes documentales y orales.

Las dos siguientes ponencias corresponden a las premiadas en estas Terceras Jornadas. Una, de Rafael Tejado Borja: Las Compañías de Artilleros de Badajoz, un siglo de Historia Artillera Extremeña, que durante un siglo, de 1735 a 1835, prestaron su servicio en distintos puntos de la frontera luso-extremeña, al tiempo que destaca el papel relevante de la Plaza de Badajoz. La otra, Entre dos fuegos. Los asedios de Ciudad Rodrigo y Badajoz en la guerra de la Independencia Española. Una visión comparativa, de Ignacio Ramos Jiménez, es un estudio de los asedios a tan relevantes plazas rayanas entre 1810 y 1812, desde la óptica de los sitiadores y los sitiados.

Siguen a continuación minuciosos trabajos sobre estos tiempos de conflictos rayanos, como son: Recuperando la iniciativa: la campaña de 1657 sobre Portugal y la toma de Olivenza, de Antonio José Rodríguez Hernández, tema poco estudiado y aquí ampliamente tratado, así como el de otras plazas rayanas. José Galluzo: el inventario de bienes de un militar ilustrado, de María del Pilar Casado Izquierdo, que nos sorprende con la exposición de la austeridad y pobreza de un militar  destacado de los siglos XVIII al XIX. Y Valencia de Alcántara durante la Guerra de Sucesión Española, en el que Álvaro Vázquez Cabrera nos desvela los daños de los asedios e invasiones (en este caso por 10 años) de nuestras poblaciones fronterizas.

Seguidamente, el investigador Miguel Ángel Rodríguez Plaza nos traslada a la Guerra del Rif de 1924-1925, para glosar las figuras de Los hermanos López Hidalgo, tres ilustres militares de Badajoz, dos de los cuales dejaron su vida en el conflicto.

Nuevamente retrocedemos en el tiempo con la siguiente ponencia: Evolución de las defensas estáticas de Badajoz. La munitoria de la ciudad entre los siglos IX y XVII, de Juan María Pérez Pérez, abordando el estado de las defensas desde la fundación de la ciudad hasta la Guerra de Restauração portuguesa, con el levantamiento de las murallas abaluartadas, que sustituyen a las medievales.

Cambia el “registro” con la ponencia de Miguel Cruz Giráldez: El escritor Felipe Trigo. Médico Militar en Filipinas. Glosa su figura de médico y militar, así como en especial su “libro-reportaje”: “La campaña filipina (Impresiones de un soldado)”. Más adelante, María Fidalgo Casares nos trae la semblanza de otro artista; en este caso pintor: El género Histórico-Militar en la pintura de Zurbarán, con un detenido estudio de su amplísima obra pictórica de esta temática, tan poco divulgada.

En medio de ambas, la ponencia de Miguel Enrique Espigares Jiménez, El Cuartel militar “Hernán Cortés”: la Mérida artillera, deteniéndose en sus avatares, sin olvidar los antecedentes militares de la ciudad, y un personaje especial: el teniente Flomesta, uno de los primeros mandos del Regimiento emeritense, héroe en el Rif.

La terrible Guerra de Cuba es abordada por Manuel Antonio García Ramos y José Luis Cifuentes Perea en su estudio Repercusiones sociales de la Guerra de Cuba en la ciudad de Cáceres (1895-1898) con una minuciosa relación de los soldados muertos en la Isla, casi todos de vómito negro y múltiples padecimientos.

Francisco Pilo Ortiz aborda la figura del Coronel José Cantero Ortega, Jefe del Regimiento de Infantería Castilla Nº 3 de Badajoz, poco conocido, a pesar de tener un papel relevante en Badajoz en los comienzos de la Guerra Civil, en 1936.

Por último, el más extenso de los trabajos (100 páginas), firmado por Julián García Blanco y Carlos de Andrés Carretero, trata de Alojamientos de soldados durante la Guerra de Sucesión, analizando la falta de cuarteles para ese fin, la adecuación precaria de lugares inapropiados y el problemático recurso al acomodo en casa de los vecinos pertenecientes a los estamentos no privilegiados, la inmensa mayoría. Mayoría empobrecida con continuos impuestos por motivos bélicos y su propia incorporación a filas, así como el clima de convivencia peligroso en la familia, especialmente con las mujeres de las casas obligadas a alojar soldados.

Un valioso volumen, en fin, de variados abordajes, que nos dan una idea de las dificultades de esta tierra rayana, sometida a continuos conflictos, siempre mediatizada su economía y sociedad por las hostilidades superpuestas. A causa de ello nos queda un extraordinario patrimonio monumental, testimonio de las dificultades y el arte de la guerra, en la que sobresalieron figuras gloriosas, de las que aquí también se dan acertadamente cuentas.

MOISÉS CAYETANO ROSADO