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viernes, 26 de agosto de 2022

BADAJOZ, AGOSTO DE 1936
Releo el librito editado por la Federación Socialista de Badajoz en 1997 Badajoz, agosto de 1936. Poco más de 100 páginas que merecen siempre una relectura reposada.

El que era Secretario General del PSOE, Francisco Fuentes, hace la introducción, explicando el contenido del volumen, motivado por haber encontrado en Madrid un folleto editado en diciembre de 1937 por la Federación provincial del PSOE de Badajoz titulado "El fascismo sobre Extremadura". Un relato realizado"sobre la marcha de los acontecimientos", publicado a principios de 1938, narrando las masacres que tuvieron lugar en la ciudad. La toma de Badajoz, la represión en esos días de mediados de agosto de 1936, los asesinatos, pillajes..., la colaboración de las autoridades portuguesas con la devolución de refugiados, la tristemente famosa actuación en la Plaza de Toros y en el Cementerio municipal, constituyen los distintos relatos, breves y sobrecogedores.

El historiador Justo Vila hace una breve explicación previa de los acontecimientos, matizando lo narrado y confirmando historiográficamente lo esencial de lo expuesto.

Y Luis Pla Ortiz de Urbina, hijo y sobrino de represaliados y asesinados por su adscripción republicana pone las notas finales, también precisando lo narrado y sobre todo haciendo dos emotivas reseñas: una "pública", subrayando los hechos principales acaecidos, y otra "particular", narrando los padecimientos que a su familia le tocó vivir, tan trágica y cruelmente.

 Me ha sobrecogido de nuevo todo el relato, pero especialmente la narración de Luis Pla, al que conocí y traté frecuentemente en los últimos años de su dilatada y siempre firmemente testimonial vida. Y lo que ahora me sobrecoge más es recordar a este entrañable personaje, que ha cargado con el peso de un recuerdo traumatizante toda su vida, pero que lo ha expuesto siempre con una serenidad extraordinaria, sin alterarse externamente nunca. Con su sonrisa incluso en las situaciones y discusiones más enconadas. Luis Pla fue un ejemplo siempre de persona admirable. Muchas veces discutí con él temas urbanísticos y de Protección Patrimonial de Inmuebles históricos (entre los que se encontraba su famoso "Garaje Pla", que en el Ayuntamiento teníamos clasificado con una fuerte protección que impedía su transformación y la más mínima modificación externa). Jamás se alteró, nunca mostró el mínimo gesto de contrariedad cuando le rebatía sus argumentos, ni en público ni en privado. Siempre cortés, atento, dialogante. Ahora, al releer este texto, no puedo por menos que recordar su ejemplo de ciudadanía inalterable... ¡con toda la carga histórica trágica que llevaba consigo!

MOISÉS CAYETANO ROSADO

jueves, 7 de enero de 2021

LA DIGNIDAD DE UN PUEBLO, DE UN PARTIDO, DE UNOS DIRIGENTES

Lo he declarado públicamente y lo reitero. En este caso traumatizante de la huelga de hambre de un funcionario público del Ayuntamiento de Alburquerque, policía municipal, me siento personalmente implicado. Porque en su día -al principio de su primer mandato- confraternicé con el alcalde de la localidad, Ángel Vadillo, acompañándolo por el pueblo, por el propio Ayuntamiento; porque estuve con él en fiestas locales y, siendo concejal en el Ayuntamiento de Badajoz, le presté algún asesoramiento para iniciar su Festival Medieval; porque asistí después a sus mítines de renovación del cargo, y porque incluso participé como orador en alguno de ellos.

Ahora, siendo él asesor de la alcaldesa, y ésta además Diputada Provincial, ante la desatención de este caso sangrante que se prolonga en medio de sus silencios, quiero manifestar lo siguiente:

- Es preciso que se involucre en el asunto el Sr. Fernández Vara. No como Presidente de la Junta (ya ha dicho él que no tiene competencias como tal para ello), sino como Secretario Regional del PSOE, bajo cuyas siglas se gobierna en Alburquerque. Porque es deber de un Secretario General velar por el buen nombre de su partido, y porque tiene la obligación de que los cargos dependientes del mismo actúen con la coherencia de justicia y solidaridad que se pregona.

- Es también necesario que se implique el Presidente de la Diputación de Badajoz. Porque la Alcaldesa es Diputada Provincial, y Delegada de Bienestar Social por su nombramiento. Ha de pedirle explicaciones sobre la situación, por el buen nombre de la Diputación, de la que ambos son representantes, y ella lo es por ser edil precisamente.

- Urge igualmente que el Secretario Provincial del PSOE tenga intervención en los hechos, porque es su competencia que los representantes locales del partido actúen con limpieza y pulcritud social y democrática.

- No puede la alcaldesa hacer oídos sordos a una reivindicación tan absolutamente lógica: que al funcionario, a los funcionarios, a los trabajadores y trabajadoras municipales, se les pague su salario y no que se le deban dos, tres, cuatro, más meses del mismo.

Así que los tres primeros deben urgirle a la última a que dé explicaciones. Y ésta deberá darlas públicamente. Es más, pienso que debe ir ante el funcionario en huelga y rogarle que cese en su actitud, bajo la promesa de que con toda la urgencia posible va a solucionar el problema que le afecta, que les afecta.

Cada minuto que pasa de esta huelga de hambre es un borrón en el currículum de cada uno de ellos, y lo que es peor: un borrón oscuro en la carta de presentación de un Partido que se llama Socialista y Obrero, en una España que pregona la justicia y la honestidad.

Moisés Cayetano Rosado

jueves, 24 de diciembre de 2015

PENDIENTES DE LOS NACIONALISTAS
Moisés Cayetano Rosado
Por vez primera en la democracia española posfranquista se produce una situación como la generada tras las elecciones del 20 de diciembre: la presencia de dos bloques claramente clasificados en la derecha y en la izquierda respectivamente, con similar número de diputados y sin que ninguno de los dos consiga la mayoría absoluta, establecida en 176 representantes.
Y una vez más, como ya ocurriera en otras ocasiones (si bien entonces con un partido claramente ganador), los nacionalistas tienen la “llave” de esa mayoría que permite la gobernabilidad sin obstrucciones en el encargo de gobierno y la acción del mismo en la legislatura… a cambio de concesiones a medida.
Esta vez, los conservadores logran 163 escaños: 123 del Partido Popular (PP) y 40 de Ciudadanos (C’s); los progresistas (por utilizar denominaciones “a bulto”, para entendernos, pero que necesitarían de matizaciones en una reflexión más extensa) 161: 90 el PSOE, 69 Podemos y sus distintas alianzas regionales, e Izquierda Unida-Unidad Popular 2. Lejos ambos de los 176 necesarios para gobernar sin más apoyos, suponiendo que dichos bloques estén dispuestos a firmar acuerdos para hacerlo.
Necesitarían cualquiera de ellos la participación por activa o pasiva (con voto positivo o abstención) de al menos dos fuerzas nacionalistas catalanas y/o vascas, con lo que la gobernabilidad se hace complicada.
Otra posibilidad es que uno de los dos grupos “históricos” (PP, PSOE) se abstuviera en la propuesta gubernamental del otro, lo que es difícilmente digerible. Y otra solución, la que desean en las instancias comunitarias europeas, la Banca, el gran capital, la gran patronal y similares (“a la alemana”), sería un acuerdo PP-PSOE, que sí tendría una mayoría más que absoluta.
Como estas dos últimas alternativas resultan al parecer imposibles -dado que el PSOE ha manifestado su rechazo-, queda el acuerdo de bloques junto a la negoción nacionalista. Dicho acuerdo es complicado, porque el novedoso C’s es consciente de lo que eso le supone de pérdida de credibilidad, por sus ataques al gobierno del PP, y el PSOE ha sido duramente criticado por el emergente Podemos y la histórica IU.
En cuanto al “auxilio” nacionalista, no es menos dificultoso, sobre todo por el “enquistado” problema catalán: los partidos autóctonos son abiertamente segregacionistas. Y si en anteriores legislaturas se resolvía el acuerdo con los conciertos económicos, ahora tenemos una cuestión más peliaguda: la decisión sobre la independencia catalana, previo referéndum, al que podría unirse una exigencia similar vasca, que no admiten ni el PP ni el PSOE.
El futuro podría pasar por nuevas elecciones, que a pocos interesa. Al PP porque teme seguir cayendo en el vacío, tras haber perdido más de sesenta diputados; al PSOE, porque se debate en una tesitura similar, tras una pérdida de 20 representantes; a Ciudadanos, porque en los días previos a la cita electoral iba perdiendo dramáticamente apoyos en las estimaciones de las encuestas. Izquierda Unida y los nacionalistas, posiblemente, no piensan que puedan superar lo conseguido ahora. Solamente Podemos podría estar interesado, ya que tras un bache en los últimos meses, volvió a remontar en los últimos días preelectorales con creciente fuerza.
Así, posiblemente los esfuerzos de la mayoría en estos tres próximos meses (máximo plazo para formar gobierno) se centren en encontrar una solución para esta situación inédita hasta ahora en España; el ejemplo reciente de Portugal tal vez pueda valer. En el país vecino, las fuerzas de la izquierda han conseguido sacar adelante una opción de gobierno que da ahora sus primeros pasos, pese a que la derecha obtuvo una representación mayor en la Asamblea de la República.

Pero está esa diferencia -¡menuda diferencia!-, que supone un escollo especial, dadas las reivindicaciones independentistas de Cataluña: la decisiva presencia de los nacionalistas, que nuestros vecinos no han tenido que afrontar. ¡Tiempo apasionante nos espera!

jueves, 21 de mayo de 2015

LA CAMPAÑA ELECTORAL DE RICARDO CABEZAS
Entre el sonido atronador de las campañas electorales, tan llenas de zafiedad y de bajezas, tan vacías de reflexión, de contenidos, a veces sobresale una voz que puede reconciliarnos con lo que son las ilusiones, con lo que son las esperanzas, con lo que debe ser la sensatez, la seriedad.
Se lo dije en la precampaña de la cita que ahora parece embarullarnos a Ricardo Cabezas, candidato por el PSOE a la Alcaldía de Badajoz, en un acto en la ciudad que pretende regir, y en el que hablaron los más altos dirigentes socialistas de España y Portugal, del Norte Alentejano y de Extremadura, además de él, que abrió los parlamentos: “Para mí, has sido el que mejor discurso has hecho, en forma y fondo, en tratamiento y contenido: con propuestas claras, precisas, estudiadas desde el rigor y expresadas desde la sencillez, sin imposturas, ni gritos, sin concesiones a la ordinariez, a la demagogia, a la palabrería, a las facilonas provocaciones del aplauso encendido, irreflexivo”.
Esto es de lo poco que a estas alturas de la película que llevo vivida en la política me merece la pena. Ver a alguien con su vida profesional resuelta que salta a la arena enfangada de la política y le aporta aire fresco, coherencia, sensatez, desde una posición firme de progreso y de solidaridad, desde un compromiso que le viene de lejos, de él mismo y de su familia, ejemplar siempre, luchadora de base, sistemática en su aportación al progreso de la gente más necesitada.
Conozco a Ricardo desde hace tantos años que me pierdo en el recuerdo. Y a su familia, a sus padres, que son todo un ejemplo para todos. ¡Con cuánta serenidad y temple ha ido llevando los escoyos que se le han puesto en el camino! ¡Con qué elegancia está llevando el vértigo de estos días, para el que ha estado preparándose durante mucho tiempo, escuchando, aprendiendo, razonando, transmitiendo!
Ahora que tantos desconfían, ahora que tantos vamos desconfiando tanto, creo que en personas como Ricardo Cabezas tenemos un referente joven, preparado, capaz, serio y honrado, que puede devolvernos la ilusión y, de lograr el objetivo de alcanzar el puesto a que aspiran, significará un beneficio para todos, excepción hecha de los que se aprovechan del río revuelto para llevarse a su cesta los peces de todos los demás.

Moisés Cayetano Rosado

viernes, 14 de noviembre de 2014

EL MIEDO A “PODEMOS”
 
Moisés Cayetano Rosado
Empezaba la democracia en España a finales de los años ochenta y yo tenía dos niños pequeños que llevaba al pediatra. Buen hombre que siempre recetaba “clamoxil mucolítico” antes de dar los “buenos días”, y que estaba dubitativo entre comprarse una casa de campo o dejarlo para mejor ocasión.
- ¿Y por qué?, le pregunté.
- Porque como ganen las elecciones los socialistas me la expropiarían, para dársela a otro que no tuviera ninguna, contestó completamente convencido.
También otro conocido -corresponsal de periódico en su pueblo- mostró su sorpresa al verme pasear con mi mujer y mis hijos.
- ¡Pero si los socialistas no creéis en la familia!, me espetó.
Sí, por aquellos años, el Partido Socialista y todo lo que se le asimilara (¡no digamos los comunistas!), podían fácilmente comerse a los niños crudos, perseguir curas para quemarles las sotanas y asaltar segundas viviendas para desvalijarlas, llevándose incluso ventanas y ladrillos.
Y Felipe González  bramaba contra el imperialismo, contra la OTAN (luego, “de entrada NO” y después “pues va a ser que SÍ), prometiendo la gloria de la reforma agraria e incluso llevar al cielo laico a todos los parias de la tierra.
Ocurrió que ni expropiaron segundas viviendas en sus largos mandatos, ni destruyeron por la fuerza a las familias, ni repartieron tierras o dieron de mamporrazos a los curas, sino que promovieron el “capitalismo ordenado” y subvencionaron a la Iglesia católica y sus escuelas como fieles devotos, al tiempo que desfilaban con los soldados teledirigidos por los gringos. Si acaso, lo del cielo laico… para algunos, como el propio Felipe, que anda entre Consejos de multinacionales, puros y masajes en yates, y fincas rústicas y urbanas registradas a su nombre.
Ahora, en estos tiempos posmodernos, le toca el turno a otros nuevos jóvenes, igualmente montaraces, utópicos, ilusionados, soñadores. Son los de “Podemos”, que al parecer también vienen a comerse crudos a los niños de derechas, a quitarles los collares a las marquesas y a comprarles camisas de Benetton a los descamisados.
Si viviera mi pediatra y mi conocido corresponsal de periódico, ya estarían metidos debajo de la mesa, contando sus caudales para ponerlos a recaudo seguro. Cualquier excusa es buena para el que quiera salir por la tangente.

¿Vendrá de verdad esta vez el lobo para tragarse a la abuelita y esperar con artimaña a la tierna inocente que engañó en el camino? No olvidéis el final del cuento: siempre están los buenos cazadores dispuestos a poner orden en medio de la locura y los desvíos. De eso sabemos mucho, porque mucho hemos visto a lo largo de la historia.

miércoles, 29 de enero de 2014

¿SOBRAN EMPLEADOS PÚBLICOS?
Moisés Cayetano Rosado
En un debate sobre la organización territorial del Estado, organizado por la Fundación Presidente Rodríguez Ibarra y Caja Extremadura, Felipe González ha sentenciado que en España sobran el 20% de los empleados públicos, proponiendo que no se repongan las bajas, para así llegar a una situación ideal.
Ideal, supongo, para él y para otros de los intervinientes juntos a él, como María Dolores de Cospedal, Miguel Herrero Rodríguez de Miñón y Miquel Roca, que como ultraliberales desean un “Estado mínimo”, sustituyendo la mayor parte de sus funciones por la iniciativa privada. Porque, vamos a ver:
- ¿Sobran empleados públicos enseñantes en colegios de infantil y primaria e institutos de secundaria? Sí, si se desmantela el sistema y se potencia la enseñanza privada y concertada.
- ¿Sobra personal sanitario en los hospitales y centros de salud de la red pública? Sí, si se fomenta la consulta y los centros sanitarios privados (también concertados o no concertados).
- ¿Sobran trabajadores en la administración de Justicia? Sí, si se siguen demorando al infinito las resoluciones pendientes y se fallan cuando el contexto ha cambiado por completo. ¡O también se privatiza, que a muchos ya les gustaría!
- ¿Sobran jardines de infancia, centros de mayores, servicios sociales, bibliotecas públicas y centros culturales de titularidad estatal, autonómica o local? Sí, en caso de que se dejen a la libre iniciativa.
- ¿Sobran transportes públicos urbanos, ferroviarios, etc.? Desde luego, en tanto se hagan concesiones a empresas, a las que siempre se les garantiza en los pliegos de condiciones el “equilibrio financiero”, o sea, la ganancia.
- ¿Sobran, acaso, empleados públicos de limpieza viaria, bomberos, guardas, policías? No cabe duda, si se eliminan los servicios oficiales y se “concesionan” siguiendo el modelo del caso anterior.
- ¿Sobran “empleados de ventanilla” en ayuntamientos, servicios autonómicos y estatales? Por supuesto, si se transfieren los servicios a la empresa privada para que los gestionen.
Como “ha sobrado” la banca pública, la distribución pública de gas, hidrocarburos, el correo, las telecomunicaciones… que ya parecen cosa de la prehistoria.
Lo que no ha dicho Felipe González que sobren son consejeros de cobro abultado, escandaloso, en eléctricas, gas natural, bancos, cajas y otras prebendas en las él, y muchos de los que piensan como él están metidos.

Que lo diga un representante de una fuerza política liberal se entiende. Que lo declare alguien que aún se ampara bajo las siglas de un partido “socialista” y “obrero”, que tiene entre sus bases apostar por lo público, gestionarlo eficazmente para dignificarlo, hacerlo útil y rentable, evitando la especulación empresarial y la explotación de la “masa laboral”, no tiene -ni ética ni estéticamente- justificación.

domingo, 8 de septiembre de 2013

¿DÍA DE EXTREMADURA EN LAS PLAYAS DEL SUR?
Moisés Cayetano Rosado
Recientemente, he pasado dos Diadas en Barcelona. En la plaza delantera de la Basílica Santa María del Mar se juntaba una multitud reivindicativa, que exigía la independencia. Y en los alrededores de la antigua Ciudadela, donde se desarrollaban los actos oficiales, otra vez las manifestaciones catalanistas ponían en la celebración su nota combativa.
Como eso es el día 11 de septiembre, yo iba desde esta Extremadura que festeja su Día tres jornadas antes. ¿Y aquí que se respiraba? Una celebración entre lo religioso, lo institucional descafeinado y algunas voces disonantes, apagadas por el calor de los fastos en el Teatro Romano de Mérida, con discurso oficial de autobombo, figura cantante de relumbrón y nombramiento de prohombres y de proinstituciones, donde a veces no se ha estado muy fino en la elección.
Ahora, voy por las calles de nuestras ciudades y me llama la atención el anuncio en algunas agencias de viajes: “venga con nosotros a las playas del Sur en el Puente del Día de Extremadura”, o algo parecido. O sea, celebre el Día de la región en las arenas caldeadas de Andalucía. Y parece que la iniciativa tiene éxito, pues se repite año tras año el curioso reclamo.
Yo he vivido dentro de las instituciones -a lo pobre, como concejal-, la preparación de los comunicados oficiales consensuados para proclamar nuestra extremeñidad, y he pasado mis sudores. Como portavoz en su día de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Badajoz, tenía que “negociar” el folio que leería el alcalde, y era todo un penar. Primero gobernando el PSOE y después el PP, desde el poder se quería una declaración complaciente, con alguna llamada de atención a reivindicaciones sociolaborales de guante blanco; desde la Presidencia de IU se exigía que se leyera un comunicado casi incendiario, llamando a una justicia social contundente, denunciadora de casi todos los poderes.
En el fondo era igual, porque nadie iba a  hacer caso al discurso leído en el Pleno y reseñado en los medios de comunicación. ¡Claro, estaba la playa…! Aquello salía al final haciendo malabares. Y yo quedaba siempre mal, pues transigía para unos y era cerril para los otros.

¿Seguirá siendo así en las corporaciones actuales o hay otras cosas más urgentes de las que deban ocuparse? En tanto, las agencias de viajes esperan al cliente sudoroso, sediento todavía de playa y chiringuito, de pescaíto frito y puente tirado a la bartola.

miércoles, 24 de julio de 2013

LA CORRUPCIÓN: ESA OTRA PLAGA DE LANGOSTAS

Moisés Cayetano Rosado
¿Quién le habría metido en la cabeza a aquel alumno mío, no más que preadolescente, que me dijo -apenas comenzar la democracia en España-: “los políticos son todos iguales” y “van a lo mismo, a llenarse los bolsillos”? Me sorprendió no solo por su edad, sino porque acabábamos de estrenar ilusiones y esperanzas.
Sus padres, que tendrían mis años o serían aún más jóvenes entonces, no habían conocido tampoco la trayectoria y el desenvolvimiento de los partidos y los políticos, más allá que en la oscuridad de la dictadura, de la que acabábamos de salir. ¿Quién les habló, por tanto, de esos lacayos del dinero, de esa estirpe especial de indeseables?
Unos años después, aún en los ochenta, me embarqué en la aventura de “predicar” una inocente buena nueva: la creación de un partido comprometido, claramente de izquierda, independiente de las estructuras estatales. Y recorríamos los pueblos en las tardes inclementes del verano, con nuestro armamento de megafonía, carteles, mítines, pintadas, panfletos y textos artesanalmente elaborados: todo con nuestro esfuerzo personal, nuestro dinero.
Tuve que oír en las plazas, en las calles semidesiertas de esta tierra azotada por el paro, la emigración, el abandono…: “Los políticos son todos iguales; solo quieren llenarse los bolsillos”.
¿Por qué nos veían de ese modo al grupo de sudorosos e inflamados jóvenes que hacíamos kilómetros por el páramo con la ilusión y el respeto de los que visitan santuarios, buscando el milagro de un cambio radical?
Y luego, ya terminando el siglo y comenzando el nuevo, siguió la cantinela, bien ilustrada “desde dentro”. ¡Esos políticos demócratas, algunos de los cuales se jugaron la libertad y hasta la vida en la clandestinidad cuando la dictadura, metidos en negocios cada vez más oscuros!  Cierto que muchos seguían tan impolutos, ¡pero cuánta sombra hacían los bandoleros!
Y ahí lo tenemos: el espectáculo de Bárcenas, con sus papeles, sus masas ingentes de dinero, sus acusaciones a la cúpula del PP, que se defiende atacando como una fiera herida: “Y tú más”, jalean mirando no solo al PSOE sino a IU, a los nacionalistas, a cualquiera que se le ponga a tiro.
Estos terribles atropellos a la ciudadanía, esta corrupción que se generaliza, es una plaga de langostas que deja yermo el campo por completo. El campo de la ilusión, de la esperanza, de la participación desinteresada. El campo de la buena voluntad.

¿Quién le dice a mi alumno de entonces, a sus padres…, quién a aquellos hombres que nos recibían con su desprecio en las plazas y calles de los pueblos maltratados, que toda generalización es perniciosa? ¿Con qué insecticida acabamos definitivamente con esta plaga de langostas?

martes, 30 de abril de 2013


¿POR CUÁL ENSEÑANZA REGLADA APOSTAMOS?

Moisés Cayetano Rosado

Me eduqué, o me enseñaron materias instrumentales, bajo el espíritu de la Ley Moyano de 1857, que -con de los retoques de los años cincuenta del siglo XX- seguía estando vigente. Y el memorismo, la disciplina, la rigidez en las normas y las formas, la individualidad, eran principios indiscutibles.
Empecé a ejercer como profesor al tiempo que se ponía en marcha la maquinaria de la Ley General de Educación (LGE) de 1970. Se tenía mucha prisa por homologarnos con los países occidentales, pese a la falta de democracia, y nos atiborraban los pupitres de fichas, abstracciones, procesos tecnológicos y competitividad.
Hubo que esperar veinte años para que, con la democracia y los sueños utópicos aún del PSOE, se implantara la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), llenándonos los Centros escolares de libertad, tolerancia, igualdad, respeto, justicia, ayuda mutua, solidaridad…, objetivos prioritarios de una educación que colocaba en segundo lugar la instrucción, primando la educación (en actitudes, en valores) sobre la enseñanza de contenidos conceptuales.
La Ley Orgánica de la Educación, de 2006 -bajo el mismo signo político- ya matizaba prioridades, pues sin olvidar la solidaridad, el progreso en común, acentuaba los valores de responsabilidad y esfuerzo personal. Más adaptada, claro, a la “vida de la calle”, a lo que nos encontramos cada día no en el mundo de las utopías sino de las duras realidades del “sálvese quien pueda”.
No me ha llegado la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa de 2013, pues un año antes me he apeado del “sillón” de profesor, que empezó como tal y con tarima, se bajó a ras de los alumnos transformado en silla y parece que ahora volverá a subir con sus ropajes.
Siempre se me dijo y dije: “Educar para la vida”. ¿Qué es educar para la vida? ¿Prepararse para el mundo que nos toca vivir, competitivo, individualista, egoísta, insolidario, especulativo, donde -como escribió Baltasar Gracián- “cada hombre está solo en la lucha del mundo, pues no se trata de una lucha de clases en la que cabe solidaridad”? ¿Intentar transformarlo, luchar para conseguir esos valores enunciados en la soñadora LOGSE, aunque -como en los versos de Pablo Neruda- “vuelvo/ con los ojos cansados/ a veces de haber visto/ la tierra que no cambia”?
“Trabajando para mí solo, trabajo, en realidad, para todo el mundo, pues contribuyo a que mi prójimo reciba algo más que la mitad de mi capa, y no por un acto de generosidad individual y privada, sino a consecuencia del progreso general”, pone Fedor Dostoiewski -en su novela “Crimen y Castigo”- en boca de Piotr Petrovitch. ¡No es tan nuevo el descubrimiento del neoliberalismo imperante! Lo nuevo será que en realidad sí se “eduque para la vida” sin tapujos y sin disimulos; esa vida de tantos triunfadores: ingenio en la especulación, la defraudación, inversiones oscuras, maquillajes contables, burbujas financieras, paraísos fiscales… en un alarde didáctico innovador de las matemáticas, la geografía, el lenguaje, la filosofía y otras ciencias reconvertidas en afines al envés de las antiguas utopías.
Tal vez los tiros de la nueva reforma educativa (ahora siempre hay una nueva reforma educativa) vayan lanzados descaradamente, impunemente, por ahí.

viernes, 21 de septiembre de 2012


EDUCACIÓN PARA LA VIDA
Por MOISÉS CAYETANO ROSADO
A los educadores siempre se nos ha llenado la boca diciendo: hay que educar para la vida. Y el Partido Popular, en el Gobierno de España, está dispuesto a ponerlo en práctica al pie de la letra, con la reforma que acaba de aprobar: competitividad, exámenes, memorismo, disciplina, rigidez, esfuerzo individual, provecho intransferible, metas singulares de cada uno en la lucha por la vida…
Con la LOGSE pretendió el PSOE en los años ochenta una utopía: educación cooperativa, apoyo mutuo, solidaridad entre iguales, esfuerzo colectivo, raciocinio, espíritu crítico-investigador-creativo, sociabilidad, flexibilidad. O sea, educación para una vida en que a cada uno se le pide según sus posibilidades y se le da según sus necesidades (¿les suena?).
El PP lo tiene más claro: esto no es un camino en el que quepa la solidaridad, cada uno está solo en la lucha por la vida, que decía Baltasar Gracián. O sea, quieren educar para la vida, sabiendo que cada uno tiene que arreglárselas como pueda, ya que a la hora de la verdad, cuando hay dos plazas de bomberos, o de policías, o de médicos, o de profesores, o de vendedores de frigoríficos, el tribunal calificador o el empleador elegirá al que destaque, al que conteste mejor los test, cuestionarios, temarios, etc. Al que más haya “empollado” los planes de exigencias.
En algunos países socialistas habían intentado una alternativa diferente. Así lo vi y me explicaron en Cuba: se educa para conseguir de cada uno lo mejor de sí, con el orgullo personal de la autosuperación en medio de la cooperación, el trabajo intelectual y el manual, concienciando en la dignidad de todas las ocupaciones. Y luego, lograda la competencia profesional, se asigna una ocupación por la que se cobra parecido, sea de tecnología punta o limpieza de escaparates y de suelos.
Pero luego, eran muchos los que -lograda una buena especialidad- querían irse a Miami para ganar más pasta. O sea, cada uno no según sus necesidades sino sus posibilidades en el crudo mundo de la oferta y la demanda.
¿Cuál es la educación para la vida en un mundo donde cada uno aspira, como señalaba Paul Freire en “Pedagogía del oprimido”, no a la liberación personal y social sino a “explotar” a los demás, situándose lo más alto posible en la pirámide del dominio? La sociedad capitalista en que nos desenvolvemos da de sí para eso: el sálvese quien pueda de la individualidad, “y el que venga detrás que arre”, que decían en mi pueblo. “¡Qué horror de mundo!”, escribió Ernesto Sábato en su libro de memorias “Antes del fin”.

miércoles, 15 de agosto de 2012


LA MATANZA DE BADAJOZ
Recital en el acto conmemorativo, el 15 de agosto de 2012
Por MOISÉS CAYETANO ROSADO

Cada año, el día 15 de agosto, se conmemora en el Cementerio Viejo de Badajoz la terrible masacre que tuvo lugar en esa fecha de 1936. Tomada la ciudad por las tropas rebeldes levantadas contra la II República española el día anterior, tras una cruenta batalla, los legionarios y “regulares” marroquíes al mando del teniente coronel africanista Juan Yagüe, tomaron a sangre y fuego cada rincón de la misma.
En las calles, en las casas particulares, y luego concentrándolos en la Plaza de Toros, así como en las tapias y puerta del Cementerio, varios miles de ciudadanos partidarios y simpatizantes de la República fueron torturados, acuchillados y fusilados al estilo de lo acostumbrado en las guerras con Marruecos: de manera sádica y “sin cuartel”, sin miramientos de clase alguna, por parte de una soldadesca embrutecida.
Nadie como el periodista portugués de 24 años, Mário Neves, describió los sucesos, publicados en el Diario de Lisboa de esos días, y que marcaron su vida para siempre. No pudo comprender tanta maldad, las crueldades cometidas en las represalias, y la tranquilidad con que Yagüe justificaba los asesinatos, “porque no iba a dejar en su avance hacia la capital de España un montón de `rojos´ detrás”; rojos, republicanos, que habían respetado la vida -salvo excepciones incontroladas y condenadas por la autoridad civil- de los detractores del régimen político legítimo del Frente Popular.
"Me voy. Quiero salir de Badajoz, cueste lo que cueste, tan pronto como sea posible y con la firme promesa de mi propia conciencia de no regresar.", expresó en su despacho telefónico el día 16 de agosto, tras ver a los cadáveres amontonados en el cementerio, rociados con gasolina y quemados.
Y eso es lo que cada año, por el 15 de agosto, se recuerda en la concentración organizada en la explanada abierta en este cementerio como homenaje a las víctimas, organizada por el PSOE y la UGT, con la participación también de ciudadanos no afiliados o de otras organizaciones republicanas y de izquierda.
El “Canto de los pájaros”, de Paul Casals, interpretado al violonchelo por una joven artista, con versos alusivo a los sucesos de otro joven poeta, así como la intervención del senador socialista Francisco Fuentes centraron los actos de recuerdo, a lo que seguirían una visita a las tumbas de los alcaldes de la República fusilados, Sinforiano Madroñero y Eladio López-Alegría, así como otros destacados dirigentes. Un acto sencillo, de homenaje y reivindicación de la Memoria Histórica, tantas veces satanizada o unilateralmente dirigida.

Memoria de la masacre cometida no solo para derribar a un modelo político sino, como escribía Ariel Dorfman en “Rumbo al Sur, deseando el Norte”, referido al golpe de Pinochet en Chile, para que “millones de personas se arrepintieran del acto mismo de rebelarse, el hecho de que se hubieran atrevido a soñar una humanidad alternativa”. En un caso y otro, y siempre… “la contrarrevolución estaba pensada como una lección, una admonición”, que dice también Ariel Dorfman. Y es que el laicismo, la Reforma Agraria, la subordinación de la propiedad a la justicia social, la igualdad de sexos, el derecho universal a la sanidad, la educación y la cultura, fueron sueños a los que había que dar una contundente reprimenda, para que nunca más se repitieran. Y a Badajoz le tocó ser ejemplo y aviso contundente para todos.
En este acto se trata de eso: recordarlo con dolor y con respeto, homenajeando a soñadores y víctimas de una “matanza” que algunos todavía se atreven a negar e incluso, solapadamente, a justificar.