lunes, 18 de marzo de 2019


RUTA SENDERISTA-CULTURAL POR LOS GLACIS Y FOSOS DE LAS FORTIFICACIONES DE ELVAS
Moisés Cayetano Rosado

Que Elvas tiene uno de los conjuntos de fortificaciones abaluartadas más extensos, íntegros y auténtico del mundo, con un valor universal y una significación histórica y patrimonial que representa una de las etapas más significativas de nuestra historia moderna y contemporánea, está fuera de toda duda. No en bajo fue así reconocido por la UNESCO al darle la calificación de Patrimonio de la Humanidad en 2012, habiendo profundizado aún más en su puesta en valor desde entonces para acá.
Miles de personas de todas partes visitan de continuo su impresionante Forte da Graça, “donde se culminó el genio creativo y constructivo militar del siglo XVIII”. No menos son los que admiran el conjunto patrimonial de las construcciones defensivas de la Plaza, así como se acercan a esa otra joya del siglo XVII: el Forte de Santa Luzia, sin olvidar sus fortines de S. Mameede, S. Pedro y S. Domingos, aparte de su admirable serie de cuarteles, polvorines, cisternas, hospitales y otros edificios militares.
Sin embargo, muy pocos se han dado el gusto de realizar una ruta a pie por buena parte de este conjunto, que es lo que alguna que otra vez he realizado con amigos, grupos asociativos, y ahora con nuestros buenos amigos los “Caminheiros da Casa do Povo de Freixo (Redondo)”. Más de 60 personas que en la maña del 16 de marzo partimos del Forte de Santa Luzia, lo rodeamos por sus glacis (1 kilómetro), pasamos después por su camino cubierto hasta la Porta de Olivença de la Plaça Forte (otro kilómetro), iniciando el recorrido de la misma por sus glacis, para penetrar en los fosos a partir de la Porta de S. Vicente y culminar el recorrido periurbano en el final de los fosos de las naranjas (5 kilómetros más). Antes nos detuvimos, a la altura de la Porta da Esquina, en el actual Mercado Municipal (la antigua Casa das Barcas, levantada entre 1703 y 1705 para construir y almacenar barcas que servían para hacer “pontes de barcas” y atravesar los ríos Caya y Guadiana durante nuestros enfrentamientos), un lugar privilegiado para compras de productos hortofrutícolas, pescados, quesos, aceites, pan, dulces, “farturas” y tomar un buen café.
No está demás, desde ahí, bajar siguiendo la línea del Acueducto de Amoreiras en el valle de San Francisco y acercarnos hasta el fortín de S. Domingos (el más grande de los tres que se conservan, pues se eliminó el de S. Franciso al hacer el cementerio), construido a principios del siglo XIX con la finalidad defenderlo. Ida y vuelta añaden 2 kilómetros más a nuestra caminada, pero merece darse el gusto de deambular bajo las arcadas de 31 metros de alzado y 850 arcos en cuatro órdenes, y ver esa otra perspectiva de todo el conjunto fortificado, tan fotogénico desde allí.
Es de admirar la pulcritud, la limpieza de la pradera verde de los glacis, de las sendas de tierra de los fosos, caminos cubiertos, paseos de ronda, escarpas y contraescarpas. La extraordinaria grandeza de los baluartes y revellines. La belleza de sus tres puertas principales, espectacularmente ornamentadas tanto en las primeras entradas -de los revellines- como de la cortina principal. La perfección geométrica del conjunto. Las siluetas que se nos dan desde los distintos puntos del recorrido de su caserío, en el que se vislumbran las dos cercas musulmanas y algunos vestigios de la fernandina, solapada por la íntegra y de preservada autenticidad que constituye la abaluartada.
Desde allí, tras esos 7 o 9 (si nos acercamos al fortín de S. Domingos) kilómetros, nos desplazamos en vehículo hasta la entrada del Forte da Graça. Las vistas desde allá hacia la Plaza Fuerte, el acueducto en el valle de San Francisco, el Forte de S. Luzia al fondo, los cerros y valles de los alrededores, y al fondo norte Campo Maior, así como al este Badajoz, son magníficas. Y el recorrido de 1’5 kilómetros alrededor de la empinada fortaleza, un pequeño desafío a nuestra destreza al caminar, pues si los tramos anteriores eran relativamente horizontales (excepto el trozo en cuesta entre la Puerta de S. Vicente y la base del castillo medieval), ahora iremos “subiendo y bajando” por veredas y rampas que para salvarlas es aconsejable que nos ayudemos de un bastón o palo consistente.
Esta visión del Forte desde fuera, “como si fuésemos a conquistarlo”, es un privilegio: pasar al lado de las “covas de lobo”, de los inmensos fosos…, salvar terraplenes, asomarnos a las poternas, incluida la que conduce al interior por las escaleras desde donde se subía el agua desde la Fonte do Mariscal, contemplar la inmensidad de los paisajes, compensa el esfuerzo de la caminada.
Y también lo compensa tomar un refuerzo alimentario en los aparcamientos de la entrada, antes de realizar una visita al interior, tan grandioso, tan fabulosamente perfecto como maquinaria defensiva y ofensiva, tan bien acondicionado en las estancias de tropa, oficiales, Casa del Gobernador… ¡Historia, arte, deporte y convivencia unidos en una visita, una ruta senderista-cultural que no se olvidará fácilmente!

sábado, 16 de marzo de 2019


II JORNADA SOBRE FORTIFICACIONES ABALUARTADAS
LA FORTIFICACIÓN PORTUGUESA. DE D. DINIS A LA GUERRA DE RESTAURAÇÃO Y SUS INCIDENCIAS EN LA PLAZA FUERTE DE OLIVENZA/FORTIFICAÇÃO PORTUGUESA. DE DOM DINIS Á GUERRA DE RESTAURAÇÃO E SEUS INCIDENTES NA PRAÇA FORTE DE OLIVENÇA

A un año de celebrar la I JORNADA SOBRE FORTIFICACIONES ABALUARTADAS EN OLIVENZA, volvemos a programar una actividad que continúa el estudio e investigación de nuestro patrimonio fortificado de la Raia/Raya en general y del de Olivenza en particular, convencidos de la importancia crucial del mismo, que ha de figurar sin tardanza en la Lista de Patrimonio de la Humanidad de la  UNESCO, y que Olivenza tiene un papel decisivo en dicha Lista en Red.
Así se demostró en las seis Jornadas de Valorización de las Fortificaciones Abaluartadas de la Raya, celebradas en Badajoz, Castelo de Vide, Castro Marim, Chaves, Vila Viçosa y Almeida sucesivamente en los años 2012, 2013, 2014, 2015, 2016 y 2017 respectivamente, publicadas sus ponencias en la Revista O PELOURINHO, de la Diputación de Badajoz. Y así se viene demostrando año tras año en la Revista del Centro de Estudos de Arquitectura Militar de Almeida (CEAMA), así como en sus ya doce Seminários Internacionales al respecto.
Olivenza se suma a estas iniciativas siguiendo el ejemplo pionero de Almeida y el trabajo realizado desde “O Pelourinho”. Y si en su “I Jornada” lo hizo con planteamiento general de la importancia de nuestro patrimonio fortificado en general y abaluartado en particular de la Raia/Raya, con incidencia especial en Olivenza, ahora se trata de profundizar en la importancia de las fortificaciones de esta Plaza desde su primer amurallamiento en tiempos del rey D. Dinis hasta los levantamientos abaluartados de la Guerra de Restauração (1640-1668),sin perder la perspectiva general y ese objetivo primordial del logro de Patrimonio de la Humanidad para todo el conjunto, integrando en el mismo -con todo derecho- a Olivenza. En posteriores Jornadas, se pretende seguir avanzando en el estudio temporal que ahora se plantea.
El programa de esta II JORNADA presenta las aportaciones de siete investigadores de primera línea. Los portugueses João Campos, Rui Loza y Margarita Alçada; los españoles Julián García Blanco, María José Rodríguez Trejo y José Antonio Carnerero, y el holandés Edwin Paar. Tiempo habrá de hablar de sus aportaciones, y -en su momento- del desarrollo de la Jornada. Ahora presentamos el Programa, y llamamos la atención sobre la página creada para potenciar este proyecto en general y las Jornadas en particular: http://abaluartada.es/; en ella tendrán cumplida información los que desee asistir e informarse de nuestra intenciones de futuro.
Moisés Cayetano Rosado
Director de la Jornada

martes, 26 de febrero de 2019


ENCUENTRO ASOCIACIONES EMIGRANTES EXTREMEÑOS
24 de agosto -sábado- de 2019
“Asociaciones Extremeñas en la Emigración, labor del pasado, situación actual y perspectivas de futuro”

Con la finalidad de realizar una reflexión sosegada, independiente de los poderes institucionales, pero con vocación de hacerles llegar los debates y conclusiones para una actuación institucional efectiva, se propone un Encuentro de asociaciones de emigrantes extremeños, pasados ya cuarenta años del “I Congreso de Emigrantes Extremeños”, celebrado en Cáceres bajo el impulso de las propias asociaciones. Con el título genérico de “Asociaciones Extremeñas en la Emigración, labor del pasado, situación actual y perspectivas de futuro”, se pretende desarrollar dicho Encuentro, en el que el propio movimiento asociativo presentará las ponencias respectivas a su labor, proyectos y perspectivas, a las que seguirán debates y aportaciones directas.
El momento es muy adecuado, en sí por la necesidad de un debate colectivo que viene siendo demandado por las propias asociaciones, y de otro lado porque al celebrarse elecciones anteriormente al Parlamento Europeo, a las Cortes españolas, Asamblea de Extremadura y Ayuntamientos (con renovación también, por tanto, de Diputaciones provinciales), es conveniente hacerles llegar a los nuevos y/o renovados representantes y gobiernos respectivos las inquietudes de este amplio colectivo de extremeños.
La Fundación Caja Badajoz -entidad de reconocida solvencia en el campo de la acción social, cultural, asociativa, de amplia proyección pública- ha aceptado su patrocinio, reservando 50 plazas en su Residencia Universitaria para alojar a los participantes a servicio de alojamiento y manutención completos desde la noche del viernes 23 de agosto hasta la mañana del domingo, día 25.
Así, estaríamos hablando de una celebración en el Salón de Actos de su sede oficial (Residencia Universitaria Caja Badajoz, Avda. Elvas, de Badajoz), el sábado, 24 de agosto de 2019, en sesiones de mañana y de tarde.
Se procedería después a la publicación del libro de las Actas del Encuentro (a cargo de dicha Fundación), que se presentaría en las diversas asociaciones y se distribuiría tanto en papel como electrónicamente, para lo que se cuenta con diversos blogs, así como redes de divulgación científica.
Con tiempo damos a conocer este proyecto para recibir sugerencias. Y para preparar intervenciones de interés, bajo la responsabilidad de los colectivos de emigrantes en distintos puntos de España y extranjero. Más adelante, se irá perfilando el programa, bajo un borrador que ya tienen en su poder los colectivos inicialmente implicados.
Moisés Cayetano Rosado
De la comisión proponente

lunes, 25 de febrero de 2019


II JORNADA SOBRE FORTIFICACIONES ABALUARTADAS
LA FORTIFICACIÓN PORTUGUESA. DE D. DINIS A LA GUERRA DE RESTAURAÇÃO Y SUS INCIDENCIA EN LA PLAZA FUERTE DE OLIVENZA/FORTIFICAÇÃO PORTUGUESA. DE DOM DINIS Á GUERRA DE RESTAURAÇÃO E SEUS INCIDENTES NA PRAÇA FORTE DE OLIVENÇA

El 23 de marzo (a lo largo de la mañana y mediodía) tendrá lugar la II JORNADA SOBRE FORTIFICACIONES ABALUARTADAS en Olivenza. Esta vez, con atención especial al periodo comprendido entre finales del apogeo neurobalístico/comienzos del pirobalístico hasta el término de la Guerra de Restauração (finales del siglo XIII-finales del siglo XVII), época crucial para nuestra Raia/Raya luso-española en general, extremeño-alentejana en particular y para Olivença/Olivenza en especial.
Nos acompañan unos ponentes de lujo, provenientes de Portugal (tres),  España (otros tres) y Holanda (uno). Como en la I JORNADA  -celebrada hace un año-, el desarrollo tendrá lugar en la Capilla del Convento San Juan de Dios, de Olivenza.
A falta de dar a conocer el programa detallado, que se hará próximamente, va a continuación un cartel provisional y el título y autores de las ponencias, para que todos los interesados e interesadas puedan ya hacer un hueco en su agenda y participar en la JORNADA.
También se presentará y ofrecerán a los asistentes las Actas de la I JORNADA.

Moisés Cayetano Rosado. Doctor en Geografía e Historia. Director de la Jornada. Presentación de contenidos
João Campos, doctor-arquitecto: Sobre Olivença – De Dinis de Portugal a Filipe V de Bourbon. Interrogações a propósito da construção da Torre de Menagem e do abandono da Ponte de Nossa Senhora da Ajuda.
José Antonio Carnerero, investigador local: El grafito medieval en la Torre del homenaje, análisis e interpretación.
Rui Loza, arquitecto: O papel de Olivença na candidatura das Fortalezas Abaluartadas da Raia (F.A.R.) de Portugal e Espanha a Património Mundial.
Julián García Blanco, historiador: Nación y fidelidad en la raya. El caso de João Dias de Matos.
María José Rodríguez Trejo, historiadora: El abaluartamiento de la frontera castellano-portuguesa durante la Guerra de Restauración portuguesa (1640-1668)

Edwin Paar, historiador del Arte: As fortificações seiscentistas no Alentejo: o presente e o futuro.

Margarida Alçada, directora de la Candidatura a Patrimonio Mundial FAR: O processo de Candidatura das Fortalezas Abaluartadas da Raia – um catalisador para o desenvolvimento sustentável do território.

miércoles, 30 de enero de 2019

LA OTRA CARA DE EGIPTO. LA LUCHA POR LA VIDA.
Entradas a los templos de la ruta Luxor-Asuán-Abu Simbel
No voy a detenerme en la descripción turística, ni histórica, ni siquiera artística de Egipto. Es de sobra conocido, y cualquiera puede nutrirse de abundante información recurriendo a cualquier manual al uso o a los medios electrónicos. Ahí reproduzco algunas entradas a monumentos de las más comunes en las visitas de los  miles de turistas que deambulamos por el Nilo, esa franja fértil rodeada de imponente desierto: en el 4% del territorio residen prácticamente toda la población de Egipto, más de 120 millones de habitantes.
Barcos-hoteles turísticos en el Nilo. Ruta Luxor-Asuan
De Luxor a Asuán (Aswan) vamos cómodamente instalados en barcos-hoteles que por dentro son como un otro hotel de lujo cualquiera. Algunos más que otros, entre las decenas y decenas que se agolpan en los distintos puertos del recorrido, en que se desembarca para ver los maravillosos templos conservados. Pero...
Ganándose la vida "a toda velocidad" enganchados a los barcos-hoteles
para ofrecer tejidos y otros objetos turísticos
la imagen de "la lucha por la vida" se nos ofrece enseguida, en esos vendedores que se "enganchan" al barco con cuerdas que arrastran a sus barquichuelas. Ofrecen teles, baratijas, gritando, lanzándolas con suma habilidad a las ventanas de los camarotes a lo largo de la travesía; saben que su "peculiaridad" atrae clientes. Algo sacan; por poco que sea, es suficiente para ir tirando por la vida. No es mucho lo que se gana en Egipto... ¡el que lo gane! Unos 200 euros los abundantísimos policías que nos protegen en el recorrido; no más de 150 euros los maestros y profesores.
Cocheros "faenando" en la búsqueda de turistas
Y en cada recalada de nuestro recorrido fluvial, multitud de vendedores de recuerdos, voceando "¡a un euro!", como en los mercadillos: los visitantes europeos somos mayoría (y dentro de ellos, los españoles), seguidos de los orientales, que nos siguen ganando a la hora de tirar fotos, aunque ya nos lleven poca ventaja.
El inmenso desierto del "todo Egipto", del que únicamente se salvan los
alrededores del Nilo
Y eso, alrededor, el desierto, inmenso desierto de roca calcárea y granítica, de arena fina que vuela y empaña los paisajes. Y en ellos, nada; bueno, policías, ejército, metralletas, mamparas a prueba de balas, en los pasos de turistas, especialmente desde Asuán a Abu Simbel: 280 kilómetros en que abandonamos el barco-hotel para ir en autobús a contemplar la maravilla de los tempos excavados en la roca.
Niño-cochero conduciéndonos por las calles de Asuán
De vuelta a las ciudades, reconfortante paseos en carrozas. Bueno, más que paseos carreras entre motos, coches, autobuses, peatones... Muchos niños-cocheros. Muchos niños conduciendo motos, con tres acompañantes acomodados en ellas; también familias en los mismos aparatos: padre, madre y dos o tres niños colocados de cualquier manera. Eso sí, las furgonetas superan lo increíble: no es posible contar el número de ocupantes.
Mercado de carnes, frutas y verduras en Memphis
Y en los pueblos y ciudades que cruzamos, sus mercados naturales, los autóctonos, con esa generosa abundancia de frutas y verduras, así como reses colgadas por las patas traseras; indiferentes al polvo, al descuido urbano y ambiental. En medio del calor que ya en enero es fuerte de día: no quiero pensar en los más de cincuenta grados del verano.
Maestro en poblado nubio "ganándose la vida enseñando a escribir
árabe a los turistas
Por debajo de Asuán encontramos diversos pueblos nubios: gente desplazada, desterrada por la enorme presa de Asuán, de 500 kilómetros de longitud. Dedicados en buena parte a subsistir gracias al turismo: hasta los maestros se afanan en enseñarnos a escribir nuestros nombres en sus encerados, poniendo después la mano adelantada hacia nuestra propina.
Vivienda y "aperos de cocina" de vigilante de casa-cementerio en
la Ciudad de los Muertos de El Cairo
Habiendo aterrizado en Luxor, hecho el recorrido por el Nilo hasta Asuán, y en autobús hasta Abu Simbel (con vuelta a Asuán), toca volar hacia El Cairo. ¡Maravilla de pirámides, de templos, de museos, de fortalezas, mezquitas, sinagogas, iglesias coptas! Y allí está la inmensa y famosa Ciudad de los Muertos: viven en casas-mausoleos muchos con sus antepasados; otros, más poderosos, tienen vigilantes propios. Visitamos una de esas casas, servida por la mujer sola, viuda, que duerme en un miserable camastro -toda su habitación- y tiene los utensilios de comer al aire libre.
Vista de El Cairo, macro ciudad de 24 millones de habitantes
El Cairo es una ciudad inabarcable. Llena de movimiento, vida diurna y nocturna, vehículos de todo tipo que compiten en rapidez y pitidos de claxon. El Nilo separa a Giza (donde están las pirámides) de El Cairo, a donde se accede por autopista; pero en la autopista cada uno conduce como puede, e incluso deambulan por ella rebaños de ovejas ocupando el carril de la derecha por la mañana y el de adelantamiento por la tarde: son muy disciplinadas, no se desvían de su camino entre los vehículos.
Las abarrotadas calles de zoco cairota
Y aunque parezca imposible, en las estrechísimas calles del bazar puedo uno sentarse a tomar té y fumar una pipa, y queda espacio para que pasen -de lado- las personas. Bullicio noche y día. Alegría y sobrevivencia en la "lucha por la vida" de la que los turistas somos espectadores asombrados.

martes, 15 de enero de 2019


IGNORAR LA HISTORIA. OLVIDAR EL PASADO.

Moisés Cayetano Rosado
Doctor en Geografía e Historia

En la celebración del “I Congreso Mundial de la Ciudadanía Extremeña en el Exterior”, desde el público nos increpó airadamente un asistente, diciendo que se sentía ofendido por llamar emigrantes a los extremeños en Cataluña, pues él era un “ciudadano extremeño que se había desplazado dentro de España”, no que había emigrado.
Fue la primera vez que oí semejante argumento en los más de 45 años que llevo hablando de este tema dentro y fuera de nuestra región. Sin embargo, he vuelto a toparme con el mismo argumento en las redes sociales en distintas ocasiones desde entonces. ¡Madre mía! -pienso- cientos de trabajos universitarios, tesinas y tesis doctorales sobre movimientos migratorios interiores tendrán que ser revisadas, y ya veremos si no nos quitan a más de uno la titulación obtenida con esas investigaciones. Entonces, ¿ya no hablamos de 48% de saldo migratorio extremeño entre 1951 y 1975, sino del 6% de emigrantes: lo que marchó legalmente a Europa?
Por otra parte, cuando en algunos foros he mencionado expulsiones habidas en los años cincuenta de trabajadores con origen extremeño, andaluz, castellano… en Cataluña y Madrid, directamente se me ha dicho que es mentira. Y cuando he publicado la Disposición de 4 de octubre de 1952 del Gobernador de Barcelona ordenando la expulsión de los que allí no acreditaran vivienda y trabajo, internándolos en tanto duraba la tramitación en un Pabellón habilitado a tal fin, aún han seguido algunos negando la evidencia. Evidencia también para la provincia de Madrid que también he mostrado en el Decreto de 23 de agosto de 1975, publicado en el Boletín Oficial de la Provincia el 24 de septiembre (tres días después de que lo hiciera el Boletín Oficial del Estado).
En ese mismo Congreso, un ponente atestiguó que él había sido víctima del proceso en Barcelona, y parece que tampoco se le creyó lo suficiente. ¡Cuántos trabajadores hacían la última parte del trayecto a pie, para evitar la detención por parte de la entonces Policía Armada!
Pero como parece que lo de “negar tres veces” es una especie de maldición bíblica, también asisto últimamente a la aseveración contundente de que jamás hubo emigración ilegal a Europa. Nosotros -aseguran los convencidos de la verdad universal a través de su experiencia personal- siempre fuimos con contrato en regla, asistidos por las autoridades españolas, controlados en frontera y destino.
No vale que incluso el propio Instituto Español de Emigración (entonces encargado de la “emigración asistida”, legalizada) reconozca que entre 1961 y 1975 (los años en que hubo convenios bilaterales generalizados de prestación laboral) más del 35% de nuestra emigración fue irregular, contrastando las fuentes de padrones municipales de los lugares de recepción. No sirve que se explique que era práctica generalizada en esos años de “desarrollismo” acelerado, con premura continua por mano de obra en la industria y los servicios, que acudía desde Turquía (fundamentalmente a Alemania), España (Alemania, Francia, Suiza), Marruecos, Argelia y Portugal (estos tres esencialmente a Francia).
Precisamente el caso portugués podría servirles de reflexión: un millón y medio de emigrantes en esos quince años para una población de menos de nueve millones de habitantes, que entre 1961 y 1975 precisamente se vio envuelta en guerras coloniales con Angola (desde 1961), Guinea (desde 1963) y Mozambique (desde 1964), con masivo reclutamiento militar de población civil, dificultando extraordinariamente la salida al extranjero de los comprendidos entre 16 y 35 años de edad (los más demandados en Europa). ¿Cómo fueron casi el 40% de ellos? Pues cruzando ilegalmente las fronteras de España y Francia, en un periplo digno de novelas de aventuras en muchos de los casos.
¿Por qué hay quien se niega a aceptar que la movilidad interregional es movilidad migratoria? ¿Por qué califican de mentira las expulsiones que están acreditadas con disposiciones y decretos oficiales, aparte de testimonios personales? ¿Y por qué cerrarse en banda ante la aceptación de que nosotros también nos vimos envueltos en emigración exterior irregular (no olvidemos que la oferta laboral exterior establecía cupos inferiores a la demanda), cuando a los testimonios de los protagonistas se suman los razonamientos históricos, cual es el caso portugués y los padrones municipales de los lugares de recepción?

domingo, 6 de enero de 2019


DE TOLEDO A CUENCA, CON DESPEDIDA EN UCLÉS
Catedral de Toledo. Campanario Iglesia S. Pedro de Cuenca.
Medallón artesonado Monasterio de Uclés.
Moisés Cayetano Rosado

Termino un año de múltiples viajes con una provechosa visita a la Sierra de Cazorla, todo verdor, agua, cascadas, pueblos encantadores y castillos, entre los que me deja sin palabras ese “nido de águilas” que es el templario, con raíces musulmanas, de Iruela: pocas visitas para las muchas que merece, aunque -egoístamente- mejor es así: sobrecogedor en su grandeza silenciosa.
Y pasamos después a Porto, donde su Casco Antiguo -Patrimonio de la Humanidad- tiene desde el río una espléndida vista que es difícil olvidar; aquí sí, demasiados visitantes. Entre uno y otro, y antes y después, ese rosario de pueblos como parados en el tiempo que siembran el Alentejo, por otra parte cada vez más alarmantemente despoblado.
Pero ahora toca, inaugurado el año, un viaje relámpago que nos lleva a pasar el día en Toledo, para recalar con algo más de calma en Cuenca y su Serranía, con una vuelta admirativa al monasterio de Uclés.
Toledo -ciudad Patrimonio de la Humanidad- es cada vez más una ciudad de visita complicada. El turismo lo acapara, abarrota todo, y pienso que en la calle es difícil encontrar algún nativo; desde luego, hay menos que visitantes orientales, que en grandes grupos invaden iglesias, museos, comercios y el Alcázar, tan difícil, imposible, contemplar desde dentro de la ciudad, dados los abusivos anexos que se le han adosado para instalar el Museo Militar que, junto a la Biblioteca Pública, lo ocupa por completo.
El Alcázar ya “no es lo que era”. Aquella exhibición de heroísmo y orgullo nacionalista, enfrentado a las hordas rojas asediadoras y crueles, con un valor que nos mostraban en ruinas el asedio, la desgarradora conversación del coronel Moscardó con su hijo apresado y sacrificado por el honor patrio… Ahora, mucho armamento, trajes militares, medallas, escuderías, etc. bien seriados y explicados, pero cuidando la “corrección política”, tras tantos años de ardor guerrero en el bastión que no se rindió a la barbarie y esas cosas que tanto se exhibían con todo lujo de detalles.
Me gusta la estación de ferrocarril de Toledo. Al ir hacia Cuenca es la última vista que nos ofrece la ciudad. De un neomudéjar hecho a conciencia, con fachada llena de arcos y ventanas polilobulados; mucho adorno geométrico y ladrillo de buen porte. Además, de eficaces líneas de enlace, que para el que procede de una tierra maltratada de trenes del siglo XIX (Extremadura), constituyen un tesoro lejos de nuestro alcance.
Y cuando llegas a Cuenca y asciendes serpenteando monte arriba hasta el Casco Antiguo, ¿qué es lo que sorprenden en especial? Las hoces de sus dos ríos, el Huécar y el Júcar -del que el primero es afluente-, que lo abrazan, lo levantan increíblemente a considerable altura, casi en el vacío, formando sendos cañones de más de cien metros de profundidad.
Pasear en la noche, por las callejuelas que dan a ambas gargantas, asomarse al precipicio por el cercado que en algunos lugares casi cuelga en el vacío, resulta sobrecogedor. Pero en la mañana del invierno, con heladas nocturnas de -6º, nos ofrece una visión casi irreal. ¡No en vano también esta ciudad es Patrimonio de la Humanidad! A esta belleza natural, que el agua ha excavado en la piedra calcárea y en los bancales arcillosos, se une la armonía de sus palacios, palacetes, caserones, iglesias, conventos, plazoletas, y esa hermosa catedral donde el gótico anglo y franconormando adquiere una belleza que en su doble girola se hace sublime.
Hacer senderismo por el borde limitador del Casco Antiguo, bajar la pendiente hasta los ríos, contemplar el paisaje urbano interior, de sabor medieval, y el paisaje exterior, de fuerte componente kárstico, modelado, torneado, estratificado a lo largo de casi un centenar de millones de años, es una experiencia altamente recomendable.
Y a continuación, lo es la visita a la “inevitable” y cercana Ciudad Encantada, iniciando por el sur la Serranía de Cuenca, donde nos esperan gratas sorpresas, como es esa propia Ciudad al sur y el nacimiento del río Cuervo al norte.
La Ciudad Encantada, fondo del mar de Thetis hace 90 millones de años, acumuló a lo largo de más de 50 millones de años los depósitos de esqueletos de corales, algas, crustáceos y mariscos, así como sales marinas carbonatadas, que con la orogenia alpina ascendieron y se elevador hasta más de 1.000 metros sobre el nivel del mar, plegándose los estratos, que luego serían erosionados por los agentes atmosféricos: agua de lluvia, hielo, viento, corrientes fluviales, acción invasora de la vegetación rastrera y arbórea (en especial pinos), así como la propia actuación de la fauna que lo habitaba, de la que quedan jabalíes y ciervos por la Serranía.
Muchas películas de aventuras se han filmado en este espacio encantado, sobresaliendo la de “Conan el Bárbaro”, con la imponente interpretación de Arnold Schwarzenegguer deambulando por las caprichosas formaciones rocosas.
Toda la Serranía, Parque Natural, es un espacio de verdor, de pinos de gran porte, de pueblecitos disimulados en los valles, de riachuelos con aguas heladas en este mes de enero, llegando a la culminación de la explosión de vida vegetal y saltos acuáticos en el nacimiento del río Júcar y, sobre todo, del río Cuervo, que alcanza una soberbia belleza, precipitándose los chorros semihelados monte abajo en diversas cascadas que han merecido la declaración de Monumento Nacional en 1999. La abundancia de carbonato cálcico disuelto hace que se superpongan estalactitas y estalagmitas en las múltiples cavidades del corte de montaña, recubiertas de musgo y, ahora, de hielo, como cristales transparentes.
Bien merece tanta belleza acompañarla con un receso para tomar un ajo arriero (patatas, huevo, ajo y aceite, en frío), seguido de morteruelo (carne e hígado de cerdo, pollo, conejo, volatería y otra carne de caza, desmenuzadas y fritas) y zarajos (intestinos de cordero lechal enrollados en sarmientos, asados al horno), para terminar con un poco de alajú (almendra y miel). Y si hace falta, para reforzar, un asado completo de churrasco, embutidos y panceta
Volvemos a nuestra tierra pasando por Uclés, cuyo monasterio sería casa matriz de la Orden de Santiago, bajo cesión del rey Alfonso VIII, quedando solamente de la primera época tres torres y restos de muralla. En la actualidad, nos ofrece un extraordinario repaso a la historia del arte fundamentalmente plateresco, herreriano, barroco y churrigueresco (en su sorprendente fachada principal), yendo sus sucesivas aportaciones desde el reinado de Carlos I (1529) hasta el de Felipe V (1735). Entre 1939 y 1943 fue prisión política, pasando en 1949 a seminario menor.
Escapada ésta, primera del año, que ha de ser seguida por otras más cortas y más lejanas, dentro y fuera de nuestros límites, y espero que al alcance de nuestras limitaciones.