Mostrando entradas con la etiqueta pintura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pintura. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de agosto de 2023

 CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE LUIS ÁLVAREZ LENCERO

Moisés Cayetano Rosado


Conmemoramos ahora el nacimiento hace cien años -el 9 de agosto- de Luis Álvarez Lencero, poeta volcánico, artista contundente con la tinta, el martillo, el cincel y la brillante soldadura; personalidad arrolladora, apasionada y laberíntica.

Pocos artistas vivían y viven su vida tan pegada a la creación, a la chispa que les inspira y les hace revolverse contra todo, vivir a contrapelo. Saltar de un lado a otro, con la vitalidad del hombre fuerte que fue, con el tormento de dar forma a lo que bulle en su interior y le recome hasta que es capaz de sacarlo a la luz y compartirlo.

Luis Álvarez Lencero forma parte de ese “trío” que hemos dado en llamar “el triángulo poético”. Los tres creadores que en la segunda mitad del siglo XX iluminaron una Extremadura que se debatía entre el atraso económico, las múltiples necesidades de una sociedad anclada en el pasado y proyectada a una emigración sangrante que nos vaciaba de juventud y de futuro. Jesús Delgado Valhondo, Manuel Pacheco y él, eran un faro de innovaciones y contacto con un mundo creativo, en el que sus nombres eran respetados y queridos dentro y fuera de nuestras fronteras regionales y también nacionales.

Se nos fue muy joven todavía, con 59 años bastante trabajados y dañados por su propia actividad, en que la labor del taller de soldadura fue minando sus pulmones. Por ello, apenas pudo disfrutar del muy digno espacio de trabajo que el Ayuntamiento de Mérida le ofreció, ya casi al final de su vida, y donde esperaba seguir con su empeño escultórico, con su lucha manual y mental para convertir el hierro y el latón en expresiones de belleza y de denuncia ante un mundo de injusticias, de represiones y de guerras.

Era un apasionado de la poesía y el ejemplo de sencillez y dignidad de Miguel Hernández, y le homenajeó en su obra escrita y en sus esculturas, principalmente en un memorable toro brioso, dispuesto a la arrancada contra la adversidad.

Su libro de poemas “Juan Pueblo” es un auténtico emblema de la defensa del más débil, de la denuncia contundente por cualquier atropello contra el hombre. Le “valió” un amenazador expediente por parte de los censores del último franquismo, cuando se publicó en 1972: se salvó de consecuencias ¡a saber cuánto de graves! porque no se había distribuido y estaban todos los ejemplares depositados en la propia Delegación de Información y Turismo de Badajoz. Algunas copias no declaradas correrían de mano en mano como un catecismo laico, venerado, y después el Ayuntamiento de Mérida lo reeditaría en 1982, poco antes de morir el poeta.

Como homenaje a tan soberbio artista, la Fundación CB publica este año un libro coral, con la participación de dieciséis estudiosos, críticos y amigos, de 490 páginas, analizando y glosando su figura y su obra. Está a disposición de todos, libremente, en formato PDF dentro de su colección de publicaciones https://fundacioncb.es/wp-content/uploads/2023/05/libro-luis-alvarez-lencero-personajes-singulares_baja.pdf. Iniciativa similar a la que se tomó hace tres años con el centenario del nacimiento de Manuel Pacheco, y se proyecta hacer con Jesús Delgado Valhondo, aunque éste sobrepase en quince años el centenario.

Que estos homenajes y recuerdos nos sirvan para resaltar las figuras señeras de nuestra cultura contemporánea y la humanidad de unos artistas entrañable y fieramente humanos.

miércoles, 28 de junio de 2023

 EL LIBRO HOMENAJE A LUIS ÁLVAREZ LENCERO EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO, A DISPOSICIÓN DE TODOS EN DIVERSOS BUSCADORES


Luis Álvarez Lencero, centenario de un recio forjador de la poesía, volumen de 490 páginas editado por la Fundación CB, está disponible para leer, copiar, imprimir, compartir, etc. libremente en al menos cuatro buscadores distintos, por lo que nadie quedará privado de su disfrute.

El que fuera gran poeta, dibujante, pintor, escultor y vitalista ciudadano comprometido con la Justicia, la Verdad, la Libertad y el Arte sin cortapisas, nos viene de nuevo al recuerdo en estos tiempos convulsos para darnos fuerza, energía y ganas de luchar por un mundo mejor, desde la armonía de su Obra sin fronteras.

https://fundacioncb.es/wp-content/uploads/2023/05/libro-luis-alvarez-lencero-personajes-singulares_baja.pdf

https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=932095

https://www.academia.edu/102169193/Luis_%C3%81lvarez_Lencero_Centenario_de_un_recio_forjador_de_la_poes%C3%ADa_PDF

http://moisescayetanorosado.blogspot.com/p/paginaprueba.html. Documento 131.

miércoles, 5 de agosto de 2020

FRANCISCO LEBRATO FUENTES
Francisco Lebrato, Moisés Cayetano y Santiago Castelo
Francisco Lebrato Fuentes, Moisés Cayetano Rosado y Santiago Castelo
Hace unos días murió un buen hombre, excelente gestor cultural, tertuliano incansable en la organización y la acción, buen articulista, pintor, poeta. Persona templada, de modales palaciegos, irónico y culto.
Lo conocí en Oliva de la Frontera en el verano de 1974, al invitarme a dar una charla-coloquio allí; yo tenía 22 años y desde entonces siempre se mostró incondicional a cualquier iniciativa que le planteara.
¡Cuántos pueblos y ciudades recorrimos en aquellos recitales que abundaron en 1975 y se prolongaron algunos años más! Él bautizó a aquel grupo de poetas que íbamos de un lado para otro con nuestra ilusión y nuestros versos como “Generación del 75”. En un Encuentro que organizamos en Badajoz defendió esa tesis con una ponencia inolvidable, acompañado por Santiago Castelo y por mí, como organizador.
Luego siguieron más intervenciones, que planificó desde el Aula de Cultura de Caja Badajoz, donde trabajaba. Éramos como una “trupe artística ambulante” en que a nadie se vetaba. “El que quiera -decía Lebrato- que se vete a sí mismo”.
En su casa de la calle Santa Lucía asistí a alguna de sus tertulias-recitales. Siempre discreto, acogía a un variado grupo de “espontáneos”, sin escatimar elogios a los esfuerzos literarios de cualquiera.
Guardo algunas cosas escritas de él. Sobre todo, el poema que recitó en mi boda con Rosa María, ¡hace 44 años el 7 de agosto próximo! Y también mantenemos en el salón de nuestra casa el cuadro que nos regaló por entonces, y que fuimos a recoger a Oliva, donde por aquellas fechas vivía.
Me acuerdo que una vez me habló de las dificultades de la postguerra, de las penalidades de los jornaleros. Estábamos paseando por una espléndida dehesa de su pueblo y le surgió esa reflexión espontáneamente: cómo eran perseguidos por coger bellotas para espantar su hambre… Fue la única ocasión en que mostró una idea socio-política de compromiso; siempre era comedido en sus manifestaciones, en tanto depuraba su arte pictórico y literario.
Y ahora se ha ido en silencio, cuando ya los poetas y artistas parece que están más silenciados que nunca, y pareciera que él haya pensado que es el momento de correr el telón.
Moisés Cayetano Rosado