domingo, 9 de agosto de 2020


ABRIL DE PORTUGAL. BALANCE DE UNA REVOLUCIÓN Y TRANSICIÓN ESPAÑOLA/BALANÇO DE UMA REVOLUÇÃO E TRANSIÇÃO ESPAÑOLA
Gracias al buen hacer de Javier Figueiredo, puedo poner a disposición pública mi crónica sobre ABRIL DE PORTUGAL: BALANCE DE UNA REVOLUCIÓN Y TRANSICIÓN ESPAÑOLA/BALANÇO DE UMA REVOLUÇÃO E TRANSIÇÃO ESPAÑOLA.
Crónica reflexiva del Seminario celebrado en Cáceres en el año 2000, organizado por el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas de la Junta de Extremadura, sobre la Revolução portuguesa de los Claveles de Abril de 1975, y la Transición española. Participaron relevantes políticos españoles (destacando Santiago Carrillo) y militares españoles de la Unión Militar Democrática, periodistas y estudiosos entre otros, y políticos, periodistas y estudiosos portugueses, así como militares participantes en la Revolução dos Cravos, como Vasco Lourenço, Otelo Saraiva de Carvalho, Pezarat Correia y Rosa Coutinho. Se estudiaron los dos modelos de cambio de la dictadura a la democracia: revolucionario el portugués, y pactado el español, así como su proceso posterior hasta la “normalización democrática”.


miércoles, 5 de agosto de 2020

FRANCISCO LEBRATO FUENTES
Francisco Lebrato, Moisés Cayetano y Santiago Castelo
Francisco Lebrato Fuentes, Moisés Cayetano Rosado y Santiago Castelo
Hace unos días murió un buen hombre, excelente gestor cultural, tertuliano incansable en la organización y la acción, buen articulista, pintor, poeta. Persona templada, de modales palaciegos, irónico y culto.
Lo conocí en Oliva de la Frontera en el verano de 1974, al invitarme a dar una charla-coloquio allí; yo tenía 22 años y desde entonces siempre se mostró incondicional a cualquier iniciativa que le planteara.
¡Cuántos pueblos y ciudades recorrimos en aquellos recitales que abundaron en 1975 y se prolongaron algunos años más! Él bautizó a aquel grupo de poetas que íbamos de un lado para otro con nuestra ilusión y nuestros versos como “Generación del 75”. En un Encuentro que organizamos en Badajoz defendió esa tesis con una ponencia inolvidable, acompañado por Santiago Castelo y por mí, como organizador.
Luego siguieron más intervenciones, que planificó desde el Aula de Cultura de Caja Badajoz, donde trabajaba. Éramos como una “trupe artística ambulante” en que a nadie se vetaba. “El que quiera -decía Lebrato- que se vete a sí mismo”.
En su casa de la calle Santa Lucía asistí a alguna de sus tertulias-recitales. Siempre discreto, acogía a un variado grupo de “espontáneos”, sin escatimar elogios a los esfuerzos literarios de cualquiera.
Guardo algunas cosas escritas de él. Sobre todo, el poema que recitó en mi boda con Rosa María, ¡hace 44 años el 7 de agosto próximo! Y también mantenemos en el salón de nuestra casa el cuadro que nos regaló por entonces, y que fuimos a recoger a Oliva, donde por aquellas fechas vivía.
Me acuerdo que una vez me habló de las dificultades de la postguerra, de las penalidades de los jornaleros. Estábamos paseando por una espléndida dehesa de su pueblo y le surgió esa reflexión espontáneamente: cómo eran perseguidos por coger bellotas para espantar su hambre… Fue la única ocasión en que mostró una idea socio-política de compromiso; siempre era comedido en sus manifestaciones, en tanto depuraba su arte pictórico y literario.
Y ahora se ha ido en silencio, cuando ya los poetas y artistas parece que están más silenciados que nunca, y pareciera que él haya pensado que es el momento de correr el telón.
Moisés Cayetano Rosado


viernes, 17 de julio de 2020


Revista AZAGALA. Nº 114. Junio de 2020

LA MAGIA DE ALBURQUERQUE Y SU CASTILLO
La Revista AZAGALA ha publicado en su número 114, junio de 2020, en sus páginas 44 y 45, el trabajo que va a continuación, lo que le agradezco y me honra. 

Moisés Cayetano Rosado
(Texto y fotos)
De Badajoz hasta Alburquerque hay 44 kms. de deliciosa campiña, en un principio regada por el río Zapatón que va paralelo y cercano a la carretera hasta Bótoa; luego, se espesa un encinar-alcornocal que asciende por cerros y sierras que, a partir del Puerto de los Conejeros, nos dejan ver al fondo la imagen majestuosa del castillo de Luna, como un enorme cirio levantado en la roca gigantesca en que se alza Alburquerque.
Esta espectacular fortificación roquera sería levantada fundamentalmente en el siglo XV, tras haber sido disputado el lugar por cristianos y musulmanes en la Edad Media, pasando a la Orden de Santiago, cuyo Maestre -don Álvaro de Luna- lo reformó, amplió y mandó construir la enorme Torre del Homenaje en 1445, visible a varias decenas de kilómetros a la redonda.
Su sucesor, don Beltrán de la Cueva, continuó la adecuación de las instalaciones, que se completan entre 1465 y 1472, dotándola de unas espléndidas murallas exteriores, con altura media de 10 metros. Hoy día, recorrer su adarve es todo un espectáculo, que nos regala la visión extraordinaria de la Sierra de San Pedro al medio y los extensos valles del norte y sur, de Extremadura y Alentejo.
Paseo de ronda de la muralla.
Iglesias exteriores e interior del castillo.
Además de la belleza de la Torre del Homenaje, con sus cinco pisos, es una grata experiencia el propio acceso a través de la Torre de las Cinco Puntas y el puente que las comunica, así como el recorrido perimetral por la Plaza de Armas y la Iglesia románica tardía de Santa María del Castillo, que allí se encuentra.
Desde lo alto de los paseos de ronda, mirando hacia la población, las vistas al caserío nos permiten contemplar la belleza del estilo constructivo rural medieval y sus expansiones posteriores, con las cubiertas de teja roja y el encalado de fachadas. También se observa desde allí la línea de defensa en forma de “redientes” levantada por los portugueses durante su ocupación en la Guerra de Sucesión española, a principios del siglo XVIII: el único vestigio de “fortificación abaluartada” efectuado en Alburquerque, y que aquel “sueño” de Hospedería alteró abriendo ventanales que simulan aspilleras y puertas en muros cuyo sentido histórico es de defensa cerrada.
Vista a los redientes de los portugueses y a la población
Inmediatamente que salimos del castillo, nos encontramos con la Iglesia de Santa María del Mercado, gótica, de los siglos XIII y XIV, con añadidos barrocos del siglo XVIII. Monumento muy digno de visitar con detención. En uno de sus laterales, hacia el Barrio de Villa Adentro, se conservan varias tumbas antropomorfas en roca viva.
Y ya en este barrio medieval, también llamado “de la Teta Negra”, disfrutamos de un callejero quebrado, adaptado a las curvas de nivel del montículo del castillo, con buen número de casas que conservan sus puertas de entrada ojivales, de granito. Barrio Judío hasta su expulsión a finales del siglo XV, que protege en buena parte la muralla medieval recogiéndolo, con dos magníficas puertas de entrada: la de Valencia, flanqueada por dos torreones cilíndricos de 13 metros de altura, y la Puerta de la Villa, por donde salimos a la plaza principal de la población.
Fachada de la antigua Ermita de Nuestra Señora de la Soledad
En esta plaza podemos tomar -de entre las múltiples ofertas de bares y restaurantes de la zona- alguna copa y tapa en la antigua Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, construcción barroca del siglo XVIII, convertida en discreta, agradable cafetería.
A un lado y otro, como guardianes del entorno, la Sierra del Puerto del Centinela y la Sierra del Castaño, nos muestran los efectos caprichosos de la erosión diferencial sobre el granito y la pizarra de distinta consistencia: es una de las vistas más bellas que nos sean dado contemplar.
La población, declarada Conjunto Histórico-Artístico, no sólo atesora el castillo roquero de Luna, construido a partir del s. XIV, junto a la mayor parte de lienzos, torres y puertas del recinto fortificado que envolvía a la antigua villa, sino también los salientes abaluartados del s. XVII, levantados a causa de los continuos conflictos con Portugal. Pero, sobre todo, hemos de añadir el ya nombrado delicioso barrio medieval de puertas y ventanas ojivales y adinteladas en recia piedra de granito: afortunadamente se encuentra en continuo proceso de restauración, tras anteriores actuaciones “modernizadoras” desafortunadas. Ello se completa con el sinuoso y estrecho callejero, sus vueltas, revueltas, plazoletas, cuestas, terraplenes...
Barrio medieval
Uniremos a todo esto la notable iglesia de Santa María del Castillo, dentro del mismo, románica del s. XII; la ya nombrada de Santa María del Mercado, del s. XIV, de buena estampa gótica, en la explanada occidental de las fortificaciones, y la parroquial de San Mateo, herreriana, del s. XVI, al lado del restaurado y revalorizado Ayuntamiento, que da a su vez a una espaciosa plaza rectangular en dos niveles donde siempre podremos hilvanar una charla sustanciosa con los acogedores habitantes de la ciudad... y tapear en sus bares.
Desde el castillo, las vistas a la villa y al amplísimo entorno son inigualables. Queda a sus pies la auténtica dehesa mediterránea occidental satisfactoriamente conservada, y prolongándose al norte sucesivas cadenas montañosas que forman la Sierre de San Pedro, sucedida en Portugal por las Serras de Marvão y de San Mamede, inigualables tesoros ecológicos, todo ello declarado Reserva Natural, que invitan a las excursiones a pie, en bicicleta de montaña o a lomos de caballo.
Hacia las Sierras de Marvão y S. Mamede
Indicación de las pinturas rupestres esquemáticas
Alburquerque da, desde luego, para mucho más, pero en este breve recorrido motivado por la visita al castillo, no estará demás acercarnos  a unos abrigos rupestres que hay lindantes con las piscinas municipales, donde podremos contemplar diversas pinturas esquemáticas en la roca, que fueron declaradas Monumento Nacional en 1942, y que datan de la Edad de Bronce. Lugar, por cierto, desde donde las vistas del castillo y sus altivas torres son fantásticas, y nos confirman lo que ya sabíamos: que el de Alburquerque es uno de los castillos roqueros más grandiosos y admirables que podemos contemplar.


miércoles, 24 de junio de 2020


FORTIFICACIONES DE LA RAYA A PATRIMONIO MUNDIAL

La Câmara Municipal de Almeida sigue con firmeza en su empeño de conseguir para las fortificaciones abaluartadas de la Raya luso-española la clasificación de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, pese a los múltiples tropiezos, a las dificultades de todo género y las desilusiones.
De ello se volverá a hablar en el XIV SEMINÁRIO INTERNACIONAL DEL CENTRO DE ESTUDOS DE ARQUITECTURA MILITAR DE ALMEIDA, que se celebrará (si las circunstancias de la pandemia u otros graves inconvenientes no lo trastocan) los días 28 y 29 de agosto de este año. Y se volverá a resaltar el valor universal excepcional de este Patrimonio histórico-artístico-monumental en serie, de carácter unitario, propiamente concebido desde su origen estratégico como tal, claro ejemplo de un largo período de nuestra historia (que abarca gran parte de la Edad Moderna), de extraordinaria singularidad, constituyendo un legado con altos valores de autenticidad, integridad y ejemplaridad de alcance universal. Y una vez más estaremos allí para admirar la grandeza de las fortificaciones de Almeida, que junto a las de Elvas y Valença do Minho constituyen el conjunto más completo, rico, variado, grandioso, bien tratado y conservado de la extensa serie rayana.
Nos cabe desde aquí, desde Extremadura, la satisfacción de haber contribuido (y seguir haciéndolo) a resaltar estos valores indiscutibles de la serie fortificada que en tantos lugares se corresponden como botón y ojal a la hora de construir y enfrentarse en un lado y otro de la extensa frontera ibérica. Eso hemos hecho con las Seis Jornadas de Valorización de las Fortificaciones Abaluartadas, desarrolladas itinerantemente en Badajoz, Castelo de Vide, Castro Marim, Chaves, Vila Viçosa y Almeida, reuniendo a los mejores especialistas en la materia, entre 2012 y 2017, publicándose las ponencias en nuestra revista O PELOURINO. Y ello hemos continuado haciéndolo en las Jornadas sobre Fortificaciones Abaluartadas de Olivenza en 2018 y 2019, estando pendientes las de 2020, que deberían haberse celebrado en el pasado mes de marzo y fueron aplazadas a causa de la pandemia.
El coordinador de todos los Seminarios de Almeida, doctor arquitecto João Campos, puede estar orgulloso de su labor, siempre respaldada por los Presidentes da Câmara del municipio (primero António Baptista Ribeiro y ahora António José Monteiro Machado), y respaldada por los estudios de especialistas de varias decenas de países, que han estado presentes, y cuyas ponencias se han publicado en la Revista del CEAMA.
¡En Almeida nos vemos!

Moisés Cayetano Rosado
Director de O PELOURINHO.
Coordinador de las Jornadas de Valoricación, y de Olivenza.


sábado, 20 de junio de 2020

PowerPoint presentando MEMORIAL DE MI PASO POR LA PUPILERÍA
El paso día 16 de junio presentamos en el salón de actos de la Residencia Universitaria de la Fundación Caja Badajoz mi libro de narraciones editado por dicha Fundación MEMORIAL DE MI PASO POR LA PUPILERÍA.
Hizo la introducción el director de la Fundación, Emilio Jiménez, con su amabilidad acostumbrada, haciendo un recorrido por mi trayectoria literaria y ensayística, así como mis publicaciones en dicha Fundación, de las que destacó TESOROS DE LA RAYA HISPANO LUSO y RAYA IBÉRICA (disponibles en PDF completo en los Documentos números 66 y 101 respectivamente del enlace http://moisescayetanorosado.blogspot.com/p/paginaprueba.html.
Después me correspondió hacer un recorrido por esta nueva obra, escrita en una primera versión hace más de treinta años, corregida hace más de diez años, y reelaborada hace apenas unos meses, para su publicación.
En el Documento 114 del anterior enlace esta en PDF la obra completa a entera disposición de todo el que lo desee.
Ahora, incluyo en en citado enlace el PowerPoint expuesto en la Presentación para que los que no pudieron asistir lo tengan "a mano" para su libre uso, impresión, pudiendo compartirlo con quien lo desee. Dicho PowerPoint está en el Documento 115 del enlace nombrado: http://moisescayetanorosado.blogspot.com/p/paginaprueba.html
¡Que lo disfruten!

miércoles, 10 de junio de 2020


TIEMPOS CONVULSOS


Autora: Ana María Castillo Moreno.
Edita: Ediciones HOAC. Madrid, 2020. 501 páginas.

Ana María Castillo, escritora nacida en Berlanga (Badajoz), ya nos había proporcionado anteriormente diversas aportaciones literarias apreciables, como algunos libros de poesía y la obra narrativa La maestra cuentacuentos, pero ahora nos sorprende con una obra de notable valía, que pese a su extensión (más de quinientas apretadas páginas) se lee con sostenido interés, tensión y emoción: Tiempos convulsos.
Con esta obra, la editorial de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), una “superviviente” de los tiempos de publicaciones “comprometidas” antes y durante la transición política española, retoma la vertiente “creativa”, tras una dedición especialmente volcada al ensayo socio-político. Y lo hace precisamente con esta novela de corte realista, de claro afán testimonial, apostando por la intrahistoria y la microhistoria, sin perder por ello la calidad artística exigible a una obra de creación, lo que supera con creces.
Tiempos convulsos es un relato que se desenvuelve narrativamente en tierras de Euskadi, pero que envuelve principalmente a personajes autóctonos y emigrantes, siendo estos últimos procedentes de diversos rincones de Andalucía y Extremadura. Abarca temporalmente el periodo comprendido entre 1959 y 1980, y refleja lo que en esas dos décadas de los años sesenta y los setenta constituyó una seña de identidad de los pueblos de España: la emigración-inmigración, entrelazada con esa otra problemática tan señalada en Euskadi: la lucha por la identidad nacional, reivindicada por amplios sectores no solamente de los allí nacidos sino también de los descendientes de los que hasta esta zona se vieron obligados a emigrar.
Lo novedoso de la obra que comentamos es el trasfondo que nutre todo la obra. Algo muy poco tratado no ya por otros narradores sino por ensayistas e investigadores  de los fenómenos migratorios y nacionalistas: el papel de los movimientos obreros y de estudiantes cristianos en estos lugares conflictivos y de recepción demográfico-laboral: HOAC, JOC y JEC, que aquí adquieren un protagonismo esencial.
Los que hemos vivido en estos lugares de “aluvión migratorio”, o conocido de cerca el proceso, en Madrid, Cataluña, Euskadi… e incluso en lugares de recepción migratoria de Alemania, Francia, Suiza…, enseguida podemos entender que la apuesta  narrativa de Ana María Castillo Moreno es muy oportuna y acertada, pues en esos años del tardofranquismo, con la enorme problemática social, laboral, educativa, cultural, urbanística, de choque de mentalidades, etc., estos movimientos fueron cruciales para organizar los distintos colectivos (obreros, jóvenes, estudiantes…) dando cauce, voz y amparo a sus reivindicaciones, y siendo germen creativo de partidos y sindicatos.
Estando localizada la acción fundamentalmente en el País Vasco, la narración adquiere una mayor riqueza de circunstancias y problemáticas, pues a los naturales enfrentamientos de comunidades nativas y de llegada se unirán las reivindicaciones identitarias, nacionalistas e independentistas, entrecruzadas con el problema de la violencia y surgimiento de fuerzas con alto contenido rupturista, cual el caso de ETA. Y así, los desencuentros en la convivencia vendrán incrementados precisamente por la postura de los distintos personajes ante la actuación de la misma.
Página tras página, la obra se va engrandeciendo y creciendo en intensidad narrativa, en construcción de personajes y situaciones, en exposición histórica de hechos, dándole protagonismo no a los grandes personajes históricos del momento (que no aparecen en ningún momento, salvo el caso especial de contactos y posiciones del Papa, sin proporcionarnos el nombre del mismo) sino a los cotidianos: los trabajadores y trabajadoras; los jóvenes de los pueblos, barrios y caseríos; los militantes de las organizaciones cristianas y grupos independentistas; los guardias civiles (y sus familias) y policías.
Hay en la narración, y cada vez más, resaltando en las últimas páginas, momentos de intensa emoción, de un magistral relato en la forma de presentar el enfrentamiento de los personajes; en sus propias contradicciones y su difícil convivencia; en las penalidades de la vida cotidiana y los desencuentros por la visión política de las reivindicaciones; en la violencia explícita, en las muertes; en las ilusiones iniciales y los consiguientes desengaños; en las ganas de vivir y convivir.
Tras mucho penar, mucho perder, el mensaje de fondo y final de la obra no nos conducen al pesimismo, sino que se abren a la esperanza en la comprensión mutua, en el arrepentimiento y el perdón… tras los “tiempos convulsos” que en los años finales parecen irse superando, tras la agitación violenta de los años centrales.
Ana María Castillo lo simboliza en una frase hermosa con la que acaba la novela, donde proclama la libertad, al contestar uno de los personajes a la pregunta de por qué un muro de mariposas no es un muro de verdad: “Porque cuando lo tocas o te acercas, desaparece. ¡Todas las mariposas se van volando!”. Todas las personas se abren al futuro esperanzado, donde parecía que hubiera  una muralla de incomprensiones y dolor.
MOISÉS CAYETANO ROSADO

lunes, 8 de junio de 2020


¿TAO CERCA?
En la Cadena SER de Extremadura hay un programa radiofónico semanal que pretende proporcionar un acercamiento a la cultura, la gastronomía y el idioma portugués, según anuncian a lo largo de toda la semana y en la introducción y despedida del mismo.
Y el enunciado lo conforman dos palabras, pretendidamente una (la primera) en portugués y otra en castellano. Como se trata de una emisión de radio, lo que nos llega del mismo es a través del oído. Y el presentador y anunciantes dicen, con todo su vozarrón: TAO CERCA. O sea, lo que en portugués podría ser TÃO PERTO y en castellano TAN CERCA. Alternando ambos idiomas se diría: TÃO CERCA.
Pero ocurre que en ese programa que pretende mostrarnos y enseñarnos el idioma portugués pronuncian claramente esta palabra TAO. Así, al desnudo, sin nasalización ninguna, lo que la hace ininteligible, y lejos de enseñar el idioma lo destroza, como arrastrado a la cola de un caballo.
Yo comprendo que para nosotros, los españoles, es muy difícil nasalizar, y por ello nos resulta harto complicado pronunciar TÃO, con la “A” nasalizada. Se lo he dicho a uno de los profesores portugueses que participa frecuentemente en las emisiones, para que les dé unas clases al respecto, pero se resiste. En fin…
Al menos propongo una solución a las dificultades: Pongan la primera palabra en castellano y la segunda en portugués, que entonces resultará la mar de fácil acertar. Así: TAN PERTO, que se pronuncia como se lee. Algo menos chocante.
¡Ah!, por cierto, cuando digan palabras tan comunes en portugués como aquellas que llevan LL (en castellano), sepan que se escribe LH, pero no se pronuncian como “L”. Así, no digan COELO al leer COELHO (conejo), sino pura y simplemente COELLO (o mejor, casi casi: CUELLO).
De esta forma tan sencilla contribuirán con más eficacia a eso que pretenden: dar a conocer con una mínima corrección el idioma portugués.
                                                     
Otro día debería hablar de los abusos indebidos de esdrújulas, refiriéndome estrictamente esta vez al castellano, pues me choca escuchar de continuo ÉXTREMADURA, CÓNSIGUIENTEMENTE, RACOLES, por las llanas EXTREMADURA, CONSIGUIENTEMENTE, CARACOLES, etc. Pero eso es otra guerra más…
Moisés Cayetano Rosado

martes, 2 de junio de 2020


MENTALIDADES Y ACTITUDES DE LOS “CAPITÃES DE ABRIL”

Hace muchos años que vengo estudiando las mentalidades dentro de la oficialidad joven del ejército portugués de los años setenta, la que dio el "Golpe dos Capitães" el 25 de Abril de 1974, contra la dictadura salazarista-caetanista de más de cuarenta años de duración. En estos meses de "confinamiento" estoy investigando en ello con intensidad y con... comparaciones. Conozco a muchos de esos "capitães"; algunos son amigos míos desde hace años. Pero me queda mucho por reflexionar para entender con mínima profundidad el tema antes de ponerme a escribir el libro que me ha encargado la Fundación Caja Badajoz sobre el "Capitão de Abril Salgueiro Maia". ¡Todo se andará! Si alguien puede ayudarme a "buscar luz", se lo agradeceré profundamente.
Uno de los análisis más lúcidos que he escuchado sobre las mentalidades de los "Capitães de Abril" y su evolución a lo largo de las guerras coloniales (1961-1974) es el del "Capitão de Abril", y buen amigo desde hace muchos años, coronel Manuel Duran Clemente (que ha tenido la amabilidad de intervenir en estas reflexiones a través de facebook, como más adelante se refleja).
Manuel Duran Clemente interviene con esta lúcida aportación:
Há militares que já tinham uma certa cultura vinda do ensino secundário e superior. A partir de 1960 dá-se uma democratização dos cadetes que vão para os tres ramos das FFAA. Com a guerra colonial deixam de ir para as Academias Militares os filhos da classe média alta,de oficiais generais e passam a ir filhos do Povo....(no ramo exercito) de 80 cadetes filhos da burguesia passam a entrar 400 filhos de extractos sociais mais baixos, do Minho a Timor,para satisfazer as necessidades da guerra. Sobre isso ler Maria Carrilho a socióloga que escreveu um livro sobre a "sociologia das FFAA nos anos 80”. Esses jovens oficiais com os jovens da Armada e da Força Aérea têm uma compreensão diferente do que se passa na guerra quando chegam a ela em 1961 e há toda uma dialéctica que se desenvolve nos anos sangrentos.São esses que são capitães,em 1974. entrados nas Academias em 1960 e seguintes .Também é facto bastante importante a companhia de militares milicianos, ex-universitáriose das lutas académicas e alguns com uma cultura politica assaz esclarecida.
"Capitão de Abril" Durán Clemente
Durante dois anos ou mais nasce (tempo de cada comissão expedicionária) um caldo de cultura muito estreito que se produz entre os militares de carreira e os militares milicianos. E nos oficiais do quadro (capitães) se repetiu duas três ou mesmo quatro vezes. A realidade da guerra desmente a propaganda da ditadura e ainda mais quando essa guerra se supunha de 4 a 5 anos e chegam aos 13 anos nas tres colonias Guiné, Angola e Moçambique sem uma solução politica esperada à partida. Estamos nos anos 60. Grandes acontecimentos se passam pelo mundo com lutas de protesto pela liberdade, igualdade e direitos humanos. O ano de 1968, é por exemplo, um ano proficuo de lutas na Europa e noutros continentes : Lutther King, Black Power e mortes de estudantes no México, Maio de 68, lutas académicas, descolonizações, Woodstck/69, os Beatles de 1960 etc,etc.......................
Nos anos de guerra os capitães no mato desempenham um papel essencial  (ler Pezarat Correia-"questionar Abril") que reflecte exactamente sobre três aspectos: o que se passa no mundo, o efeito boomerang da "acção psicolólica" e porquê "capitães”. O que se passa no mundo tem a ver com o pos-guerra, com as descolonizações e com as guerras perdidas na Indochina (França) e Vietnam (EUA-quase no fim) para além do que já referi sobre os anos 60. O efeito da acção psicolõgica que nós militares aprendemos teve um efeito "boomerang". O que ía na cabeça feita dos militares (oficiais) é que íamos por bem, com a teoria hipócrita duma "evangelização cultural, religiosa e desenvenvolmentista" o que no contacto com as realidades e com os africanos se revelava com efeito contrário. Não raras vezes eles nos diziam "vocês estão enganados". Vejam! E tivemos mais duma década para ver. Por ultimo porquê capitães ,como diz Pezarat, porque os capitães no mato eram os comandantes ,os pais, os médicos, os enfermeiros,etc... daquela gente à volta dos aquartelamentos. A consciência dos militares foi se desenvolvendo e alargando e bastaram uns quantos mais ousados e mais cultos pliticamente para aglutinar o descontentamento geral. Começa na Guiné por ser mais pequeno o terrirório, mais fácil o contacto dos capitães e a acção aparentemente revolucionária de Spínola! De lá sai em Agosto/73 o primeiro protesto de capitães e já tinha saído, meses antes, o protesto de 400 militares contra um "célebre" "Congresso dos Combatentes no Porto" de aparência ilusória e fabricado pelo Poder na base de milicianos adeptos do regime. Em Setembro aos 50 capitães da Guiné se juntam perto de Évora mais 136 militares (95 capitães, 39 tenentes e 2 alferes)...e o Movimento dito de capitães passa a contar com praticamente mais de duas centenas de militares porque também entram alguns oficiais superiores e os capitães aderentes de Angola e de Moçambique ..........................................
Já contei aqui no FB, noutra ocasião, que conheci, em Setembro de 1973, Salgueiro Maia (vindo do final duma missão no mato) numa reunião, das autorizadas, no meu batalhão onde estava situada a Biblioteca do QG. Foi clarividente a demonstração da sua vontade em derrubar o regime. "Temos homem" exclamámos alguns. A História viria a confirmã-lo. MDC 1.06.2020
Lo que vieron, vivieron, sintieron, en Guinea, Angola y Mozambique les hizo ir apartándose del colonialismo y la dictadura, adquiriendo una mentalidad de compromiso social definitiva. Cuando pase el confinamiento, espero volver a hablar con él de este tema (y muchos más) en nuestra añorada Lisboa.
¿No es revelador esto?: “Salgueiro Maia foi um jovem militar que, como tantos, foi para África com a certeza que ia defender Portugal, de Minho a Timor, defendendo uma causa justa. Antes de embarcar, Salgueiro Maia tinha uma crença: ‘mas que importa isso se ter a noção da guerra era também possibilidade de combater pela dignidade de uma sociedade multirracial e multicontinental em que eu acreditava?’. Rapidamente se convence que tudo o que tinha aprendido, sobre Portugal uno e pluricontinental, era propaganda do regime e nada mais”. (DUARTE, António de Sousa. “Salgueiro Maia um homem de liberdade”. Porto: ASA, 1995, p. 32.)
O esto: “Salgueiro Maia é mais um, dos muitos militares, que, quando chega a Moçambique, logo no primeiro dia, é confrontado com o racismo presente no tratamento entre colonos e nativos. Este militar assiste à indignação de um colono ao saber que o seu filho tinha sido chamado para cumprir o serviço militar e, tal como outros milhares de jovens, ir para a guerra. Este colono pergunta se na metrópole não existem homens para a guerra, que o filho dele é necessário para tomar conta dos pretos. A este colono outras vozes se juntam, concordando e dizendo que Portugal tem que arranjar uma maneira de controlar os pretos, para que estes possam viver como se vive na vizinha África do Sul, um modelo a seguir”. (MAIA, Fernando José Salgueiro. “Capitão de Abril: história da guerra do ultramar e do 25 de Abril, depoimentos”. Lisboa: Notícias, 1994, p. 77).
Otro tanto le ocurre a "capitães" tan significativos como Vasco Lourenço, Melo Antúnes, Otelo Saraiva de Cavalho (“o contacto permanente com as populações do interior, os exemplos viris de dignidade dos nativos e da indignidade de muitos brancos /.../ transformaram aqueles jovens inexpertes”, escribe en “Alvorada em Abril”. Lisboa. Livraria Bertrand, 1977, p. 34), Aniceto Afonso, Pires Veloso..., de los que igualmente tengo interesantes testimonios.
El planteamiento de las tres “D”: Democratizar, Desenvolver y Descolonizar, surge firme de una experiencia directa y chocante en las guerras coloniales.
Nos queda mucho por debatir y mostrar... Tiempo habrá.
Moisés Cayetano Rosado

sábado, 2 de mayo de 2020


DE LA DENUNCIA ESTRICTA A LA DENUNCIA IRÓNICA
UNA NIÑEZ HUNDIDA EN LA TORTURA fue escrito a mediados de los años setenta e inmediatamente publicado por la editorial madrileña HOAC. En los años ochenta escribiría MEMORIAL DE MI PASO POR LA PUPILERÍA, pero no sería publicado hasta ahora, en 2020 (tras diversos retoques y actualizaciones), a cargo de la Fundación Caja Badajoz.
Ambos son libros de experiencias docentes. De “enfrentamiento” ante los hechos cotidianos de un profesor de niños y jóvenes más o menos vulnerables, más o menos zarandeados por la vida y el entorno, más o menos sobrevivientes.
El primero, escrito con un mensaje duro que apenas deja respiro. El segundo, con un lenguaje irónico, que mueve a la relajación. Ambos con un mensaje explícito de denuncia social ante unos hechos lamentables, tan actuales siempre que parecen no tener remedio.
Ahí están los dos, completos para descargar, leer, imprimir, compartir, etc. libremente. Va un enlace específico para cada uno, y otro enlace más en que -entre otros documentos- pueden encontrarse fácilmente.

domingo, 26 de abril de 2020


83 AÑOS DEL BOMBARDEO DE GUERNICA
Mucho agradezco a mi caro amigo João Silveirinha el envío hoy de unos conmovedores textos, fotos y documentos sonoros sobre el “Bombardeo de Guernica”, obtenidos del “muro de facebook” de su confrade de formação no Instituto dos Pupilos do Exército, Rui Manuel Coutinho.
Rui Manuel Coutinho le ha indicado su agrado por que sean compartidos. Este es el enlace: https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2839875012793949&id=100003144357585?sfnsn=mo
El bombardeo de Guernica (Operación Rügen) fue un ataque aéreo realizado sobre población civil de esta población vasca el 26 de abril de 1937, hace hoy 83 años. Fue realizado en el transcurso de la Guerra Civil española, por parte de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, que combatían en favor del bando sublevado contra el gobierno de la Segunda República Española, en tanto las democracias occidentales (bajo el empeño de “no intervención” de Francia, Reino Unido y EE.UU.), abandonaban a su suerte al Gobierno Republicano, aunque asistido por la URSS y las Brigadas Internacionales.
He realizado, inspirado en todo ello, una composición que ahora ofrezco. Se trata de uno de los poemas más conmovedores de Antonio Machado, que ahonda en el dolor por la pérdida de vidas inocentes, en la impotencia y el amor. Con una fuerte carga narrativa, secuenciada, donde el delirio, la fiebre que devora, el siniestro ambiente y el frío de la serena muerte provocada por la furia indiscriminada, quedan resaltados bajo la imagen metafórica de la flor: flor de fuego, flor de sangre…
La magia de Picasso (envolvente en azul expectante, y aterradora en el grito constatando la muerte) viene muy a tono con el poema de Machado. (Moisés Cayetano Rosado)

sábado, 25 de abril de 2020


SALGUEIRO MAIA Y LA REVOLUÇÃO DOS CRAVOS
Moisés Cayetano Rosado
Doctor en Geografía e Historia

Este año las conmemoraciones de la Revolução dos Cravos no podrán contar en Portugal con la habitual alegría desbordante en las calles de pueblos y ciudades, desde que en aquella madrugada del 25 de abril de 1974 el Movimento das Forças Armadas (MFA) derrumbara la larga dictadura de casi medio siglo y acabara con las sangrientas guerras coloniales de 13 años de duración.
Pero eso no es inconveniente para que podamos recordarla con admiración un año más, reflexionar sobre ella y apuntar algún detalle dentro de lo mucho que ya, pasados 46 años, se ha ido divulgando.
Así, quisiera llamar la atención sobre uno de los protagonistas fundamentales de aquel día de triunfo para las aspiraciones de paz y libertad para el pueblo portugués: el Capitão Fernando Salgueiro Maia, que junto a otros nombres como Otelo Saraiva de Carvalho o António de Spínola será uno de los protagonistas triunfales de lo que en ese día no era en principio más que un “Golpe militar”, que evolucionó a Revolución en los días y meses siguientes.
Si el mayor (comandante) Otelo fue el “cerebro” del Plan de Operaciones que llevarían a cabo las principales unidades  militares, y coordinador hasta el total triunfo en la tarde del día 25, y si el general Spínola obtuvo la “transmisión de poderes” del Presidente del Gobierno, Marcelo Caetano, pasando seguidamente a  presidir la “Junta de Salvación Nacional” y luego la Presidencia de la República, el capitán de caballería Salgueiro Maia iría a ser el protagonista de los sucesos más decisivos en la Operação Viragem Histórica, como se llamó al conjunto de operaciones que en menos de un día cambió radicalmente el sistema político de Portugal.
Salgueiro Maia, alentejano, nacido en Castelo de Vide a mediados de 1944, había participado en las terribles guerras coloniales, combatiendo en Mozambique y en Guinea entre 1968 y 1973 -primero como alférez, después teniente y luego capitán, cuando tenía entre 23 y 28 años-, pasando a continuación a la Escuela Práctica de Caballería de Santarém.
En la madrugada del 25 de abril de 1974 dirige desde allí la columna que marcha hacia Lisboa para llegar al Terreiro do Paço (Praça do Comercio, a orillas del Tajo), donde tenía encomendado prender al Ministro del Ejército, que en la confusión logra huir por una zona trasera del Ministerio. Salguero Maia se juega la vida enfrentándose a los tanques gubernamentales que aparecen para neutralizar su acción, especialmente cuando el brigadeiro (general de brigada) Junqueira dos Reis ordena fuego artillero contra él, al acercase solo, a pecho descubierto, con una granada en el bolsillo como última alternativa para una muerte junto a sus oponentes. Lo libran de ello la negativa del alférez Fernando Sottomayor  y el cabo apuntador José Alves Costa, que estaban a los mandos del carro de combate. El brigadeiro se retira; tropas y armamento quedan bajo las órdenes de Salgueiro Maia.
Terminada su misión con éxito en este lugar, se le es ordenado subir al Largo do Carmo, sede de la GNR (Guardia Nacional Republicana) para prende al Presidente del Gobierno, que se había refugiado allí, al constituir la GNR la fuerza militar más confiables para el régimen.
Su larga, tensa, arriesgada negociación, llena de templanza ante la urgencia de acabar con la situación de enorme peligro, que aconsejaba disparos de artillería mayor y que él supo contener, fue decisiva para que no hubiera víctimas, para que el levantamiento militar no se convirtiera en una más que posible masacre: el espacio circundante estaba lleno de personas que asistían en directo a la caída del Régimen dictatorial, subidos a los árboles, a las ventanas y balcones de los edificios circundantes, a los tejados e incluso a las piezas de artillería que cercaban el cuartel, en una “comunión” pueblo-fuerzas militares sin precedentes.
Una vez llegado Spínola a hacerse cargo del poder, escolta a Marcelo Caetano en su salida del cuartel, consiguiendo que el triunfo discurra sin derramamiento de sangre.
Salgueiro Maia supone imponerse a las circunstancias más adversas de la guerra colonial y acometer en pocas horas las acciones más arriesgadas con templanza y dignidad, desde una juventud muy experimentada en las contrariedades. Después, hasta su muerte por cáncer en 1992, vendrían tiempos oscuros, desconsiderados para con una figura de su talla humana y militar que no es momento ahora de rememorar, pero que espero detallar en una publicación en que estoy trabajando para su publicación por la Fundación Caja Badajoz.
El proceso posrevolucionario tuvo sus sombras sobre las que hay que proyectar luz para entenderlo en su conjunto por completo. Pero el 25 de abril de 1974 quedará para siempre como una fecha sin igual en la resolución de los máximos conflictos, con la intervención de jóvenes militares dispuestos a colaborar incondicionalmente con el pueblo en la conquista de la libertad.