viernes, 8 de julio de 2016

VIDA Y ANDANZAS DEL CASTELO DE CRATO (PORTUGAL)


MOISÉS CAYETANO ROSADO

Según la ficha del SIPA (Sistema de Informação para o Património Arquitectónico, da Direção Geral de Património Cultural de Portugal), en 1160 fue conquistada la zona de Crato a los moros, donándola en 1232 el rey D. Sancho a la Orden del Hospital, e iniciándose la construcción del castillo. Un siglo después se crea el Priorato de Crato, siendo a partir de 1350 cabeza de la Orden de Malta. A partir de 1430 se acomete la reconstrucción del castillo y la construcción de las zonas urbanas, dando en 1512 nueva carta foral el rey D. Manuel. En 1642 se le añaden al castillo plataformas sobre elevadas para la instalación de artillería, convirtiéndolo en fuerte abaluartado, formando parte de la segunda línea defensiva, que completa en 1662 Luis Serrão Pimentel. Pero el 29 de octubre el ejército español comandado por Juan de Austria destruye las fortificaciones, sufriendo nuevos arrasamientos en los conflictos posteriores.
A partir de mediados de la década de 1940, la Direcção-Geral dos Edifícios e Monumentos Nacionais inicia los trabajos de consolidación y restauración, a los que seguirán en las décadas siguientes sucesivas obras de conservación y reconstrucción.
El mismo SIPA indica que en 1991 se presenta propuesta de rehabilitación por parte de los arquitectos António María da Calça y António Teixeira Guerra (hijo de Rui Teixeria Guerra, que había adquirido el monumento en 1939). Según leemos en Wikipedia, Teixeira Guerra transmitió el inmueble a la Câmara Municipal de Crato, que a la vez lo concesionó por 99 años a la Agência de Desenvolvimiento Regional, cuyo gerente era este mismo arquitecto, iniciándose las obras al año siguiente; en 1997, y ya como Fundação do Castelo de Crato, Teixeira Guerra presenta “uma proposta de erigir nova obra, englobando museu (gipsoteca e salas de exposição), sede administrativa da Fundação, salas de conferências, centro audiovisual/multimédia, núcleo de alojamento com capacidade para 15 a 20 pessoas, restaurante e área de lazer” (Wikipedia).
Vista del castelo-forte y la cerca medieval desde el sureste.
 Con esta información, algo -digamos- curiosa, me comunico con la Câmara Municipal de Crato y su Puesto de Turismo, del que recibo la siguiente notificación: “Em resposta ao seu pedido, informo que o Castelo do Crato, não pertence ao Município, neste momento é da Fundação do Castelo Crato, cujo  Presidente era o falecido, Arquiteto António Teixeira Guerra, mentor da sua recuperação e adaptação a pousada com um centro de estudos para jovens arquitetos de todo o Mundo!  As obras que viu foram constantemente embargadas pelo IPPAR (Instituto Português do Património Arquitetónico).  Neste momento, após a sua morte, o Município do Crato já iniciou novamente contactos com a Fundação sobre o mesmo, mas até a data ainda não há resolução para o problema que está ali aos olhos de todos! Existe uma recente proposta, com objecto de deliberação bilateral conjunta, firmada em  reunião ministerial plenária na Cimeira de Zamora a 22 de Janeiro de 2009, pelos governos de Portugal e Espanha, determinando a criação de um ‘Centro Ibérico de Diálogo entre Culturas e Civilizações’ no Alentejo, realizável na sede da Fundação Castelo do Crato” (Alexandrina Capão. Posto de Turismo do Município do Crato Mosteiro de Santa Maria de Flor da Rosa).
Cerca medieval. Paño oeste.
Por último, me dirijo a nuestro buen amigo y especialista en fortificaciones, el profesor Domingos Bucho, del Instituto Politécnico de Portalegre y coordinador del dossier sobre la “Cidade-Quartel Fronteiriça de Elvas e as suas Fortificações” (Declarada Patrimonio de la Humanidad en 2012), que me dice: “Consegui, uma única vez, entrar lá dentro e ser recebido pelo Arq.º Teixeira Guerra, já falecido. Passaram 18 anos! O projecto era absolutamente delirante, quase surrealista, mas como o arquitecto tinha poder pessoal junto da administração pública e como conseguiu obter financiamentos, penso que estrangeiros, foi fazendo obras através de um processo muito suis generis, obras que nunca acabou”.
Vista del castelo-forte desde el oeste.
Y eso es lo que hay: un recorrido histórico lleno de sobresaltos, asaltos y destrucciones, y unos proyectos contemporáneos soñadores, megalómanos, inadecuados por su volumetría, modificaciones, ocupaciones, alteraciones e inexplicables construcciones interiores. De todo ello ha quedado lo que ahora vemos: un castillo fortificado cerrado, abandonado, dentro del cual se alzan pilares y planchas de hormigón y cemento armado, como árboles quemados de un bosque imposible. Un monumento al que no podemos acceder y que clama por un tratamiento digno para disfrute de un testimonio esencial de la historia fronteriza durante la Edad Media y Moderna, y admiración del sistema constructivo abaluartado, que abraza al defensivo medieval, en esta Raia/Raya destinada a ser Patrimonio de la Humanidad por este tipo de construcciones.

El castelo-forte de Crato tiene exteriormente planta poligonal irregular, con cinco puntas y cinco tenazas también irregulares, así como un pequeño revellín hacia el este. Destaca en la punta oeste de esta “estrella” una espectacular garita, y a su este y oeste se conservan sendos lienzos de muralla medieval, más largo el segundo. Interiormente coexistente plataformas para la artillería junto a las ruinas de hormigón armado que claman por su desaparición.

No hay comentarios:

Publicar un comentario