domingo, 10 de marzo de 2013


EL ARTISTA Y LA MODELO
Acabo de ver “El artista y la modelo”, película de Fernando Trueba que definiría como “cine visual”, consciente de la posible redundancia.
No es necesario conocer su breve y sugerente argumento. No es preciso saber francés (idioma en que se expresan los personajes, centrados fundamentalmente en los dos del título) ni leer los subtítulos en español para entender de qué se trata: arte en su pureza; búsqueda de lo sublime por parte de un escultor anciano que está de vuelta de casi todo (menos de la obra artística decisiva); lo iniciático en una joven que tiene toda la vida por delante; los tiempos de espera; de incógnitas del “viaje”, definitivo o de paso hacia un nuevo estado.
Y todo ello con fotografía en blanco y negro que recrea el paisaje, las miradas intensas de los personajes: desalentadas en el artista, pese a una chispa de esperanza; expectantes en la modelo improvisada, casual, sorprendida. Luces, sombras, gestos, silencios, paisajes…
Los “guiños” hacia la escultura en general son una constante. A la clásica greco-romana y sobre todo al gran Auguste Rodin -especialmente “El pensador”- , sin faltar la “Venus del Cuadro” de Velázquez. En ambos referencias se recrea la magnífica labor fotográfica de Daniel Vilar.
Una "Pensadora", en "complicidad " con Rodin
Una "Venus del Cuadro" velazquiana

Film franco-hispano de 2012, con escasa presencia en los cines comerciales, presentada en septiembre de 2012 en la Sección Oficial del Festival Internacional de San Sebastián (Concha de Plata al mejor director) y preseleccionada para los Premios Oscar en la categoría de “Mejor película de habla no inglesa”.
Ciento cuatro minutos serenos, lentos, pero que se nos van sin darnos cuenta, como la vida misma del artista -que ya echa el ancla definitiva- y de la modelo -que va en busca de una nueva tras dejar atrás las penalidades de la Guerra Civil en España y la ocupación alemana de Francia, donde se refugia-.
Moisés Cayetano Rosado

sábado, 9 de marzo de 2013


OLIVENZA Y SU DESVENTURADO ANTIGUO CONVENTO DE LA CONCEPCIÓN

Moisés Cayetano Rosado

Terminé hace poco de leer la monumental obra de Luis Limpo Píriz Ajuda, último puente-fortaleza de Europa, editado a finales de 2012, y ahora retrocedo en el tiempo para embeberme en su Memorial del Antiguo Convento de la Concepción en la Villa de Olivenza, editado con el patrocinio de Caja Badajoz en 1999.
Ha merecido la pena este “buceo en el tiempo”, pues la obra es fresca y oportuna como si se acabara de editar. Sus 126 páginas se cierran en un momento glorioso para el monumento, pues tras años de olvido, destrucción y pillaje, acababa de ser acertadamente rehabilitado y puesto en valor como Escuela de Teatro y Danza de Extremadura. Ahora, clama por una… nueva rehabilitación, tras otro injusto, injustificado e irresponsable abandono, al trasladarse la Escuela de Teatro y Danza y quedar sin uso ni mantenimiento este conjunto conventual, de extraordinaria, grandiosa capilla, envidiable claustro, recias, notables dependencias en sus dos alturas.
Releer el trabajo de Limpo me hace recordar que hace unos meses denuncié los derribos del interior del baluarte en que se ubica, perpetrados bajo el irresponsable argumento de que allí se iba a ubicar una Hospedería, que ni se hizo ni justificaba la ilegítima e ilegal destrucción. Puede  verse aquella salvajada yendo al siguiente enlace de mi blog:
Pero… ¡volvamos al libro! Un trabajo documentado, riguroso, como es costumbre en este prolífico autor. Al tiempo, nos redescubre su vena poética, pues la investigación está plasmada con lenguaje lírico, que alcanza momentos ensoñadores en su último apartado (antes de unas notas finales de desafío a los historiadores para que profundicen en la temática): “Meditación final. Discurso (…y ovillejo)”
En los tres bloques anteriores, hace un recorrido histórico por el monumento, que corresponden a las tres etapas por las que pasó: Como Convento, de 1556 a 1640; como Hospital, de 1645 a 1842; como Cuartel, de 1842 a 1960.
Pero Luis no se limita únicamente a historiar su evolución, sino que lo encaja en los avatares sufridos en el tiempo por la población en que se construye, Olivenza, y de paso por todo el territorio de influencia, en la Raya luso-española. Y así, dice que “la Guerra de Restauración marca el inicio de un segundo ciclo bélico en la historia de Olivenza que no se cerrará hasta la Guerra de las Naranjas de 1801. El primer ciclo abarca los siglos XIV y XV. Le pertenecen las murallas de D. Dinis, el alcázar de D. Afonso IV, la barreira fernandina, el cinturón de atalayas, la cava y torre de D. João II. Incluso las murallas manuelinas y el puente-fortaleza de Ajuda” (pg. 35). Será la Guerra de Restauração precisamente, con su barbarie e incidencia en la zona, la que cambie el signo de Convento a Hospital.
Cuando Olivenza deja de ser plaza fuerte, a mediados del siglo XIX, perdido el sentido de la defensa abaluartada, destruida en parte, también cambia el destino de nuestro monumento, que sigue así las incidencias de los enfrentamientos en la Raia/Raya. Pasa a ser Cuartel para alojamiento de Carabineros y luego Guardia Civil, tan atentos al “contrabando” de la zona, importante como en toda la frontera.
Pero, denuncia Limpo, “cuando las libertades llegan a España y se constituyen en 1979 los primeros Ayuntamientos democráticos, el estado que ofrecía el patrimonio monumental oliventino era de un deplorable abandono y, en casos concretos como el de San Juan de Dios, de ruina completa” (pg. 97).
Va a ser la gestión del Alcalde Ramón Rocha Maqueda (a quien el autor dedica el libro, “a cuya iniciativa y constancia debe Olivenza la recuperación de su patrimonio monumental” -pg. 9-) el que materialice su compra al Ministerio de Defensa y consiga su recuperación, rehabilitación y uso, tras largas gestiones y trabajos, a finales del siglo XX. Con ello, termina -complacido e invitando a profundizar en la investigación- el volumen.
Volumen que ahora necesitaría de un nuevo capítulo con las barbaries cometidas en los primeros años del siglo XXI, pesadilla que el autor no podría entonces ni siquiera imaginar. 

viernes, 8 de marzo de 2013


FLORBELA ESPANCA
Moisés Cayetano Rosado
Un día, paseando por las calles del Casco Antiguo de Elvas, oí cantar un fado que unos altavoces colocados en la puerta de una Casa de Música llevaba por todos los alrededores como un mensaje lleno de armonía, de fuerza, de coraje y grito desgarrado en letra, música y voz.
¡Cuántas veces desde entonces lo habré oído en el CD que adquirí, de Teresa Silva Carbalho, una de las fadistas más profundas que he podido escuchar. Hoy, a cualquiera le es posible hacerse con este pequeño e impagable tesoro por medio de internet. Este es un enlace al mismo: http://www.youtube.com/watch?v=WSrY0rJELdM
La letra, impresionante, rotunda, arrolladora, quejumbrosa y tierna, admirable en sus descripciones certeras de la dureza de la planicie alentejana, es un homenaje al árbol-hombre, al sufriente habitante de una tierra sedienta de pan y de justicia, de esa “gota de agua” que no logran aquí e implora vanamente a la divinidad:
Árvores do Alentejo
Ao Prof Guido Battelli 

Horas mortas... Curvada aos pés do Monte 
A planície é um brasido... e, torturadas, 
As árvores sangrentas, revoltadas, 
Gritam a Deus a bênção duma fonte! 

E quando, manhã alta, o sol posponte 
A oiro a giesta, a arder, pelas estradas, 
Esfíngicas, recortam desgrenhadas 
Os trágicos perfis no horizonte! 

Árvores! Corações, almas que choram, 
Almas iguais à minha, almas que imploram 
Em vão remédio para tanta mágoa! 

Árvores! Não choreis! Olhai e vede: 
- Também ando a gritar, morta de sede, 
Pedindo a Deus a minha gota de água!
 

Florbela Espanca, in "Charneca em Flor"

Tumba de Florbela Espanca en el cementerio de Vila Viçosa
Ni la obtuvieron los torturados “árboles sangrantes” ni la obtuvo ella, la autora del soneto, de tantos sonetos rotundos, poemas de grandes simas, de insondables profundidades e intimidades: Florbela Espanca -nacida en Vila Viçosa-, que el mismo día de su nacimiento -36 años después-, el 8 de diciembre de 1930, acabaría suicidándose.
Precursora del feminismo en Portugal, matriculada en Derecho en la Universidad de Lisboa donde las mujeres eran una exigua minoría, casada tres veces, con dos divorcios por medio (el primero a instancia suya con 26 años, tras estar viviendo ya con otro hombre, provocando el escándalo de una sociedad hermética y oscura), es una de las escritoras más profundas de principios del siglo XX, romántica y comprometida, tierna y firme, sensible y despierta, cálida y de enorme calidad.

jueves, 7 de marzo de 2013


“PASEMOS AL PLAN B”, UN “CORTO” GENIAL
Frecuentemente veces solemos minusvalorar a los cortometrajes, como ocurre con los cuentos literarios. Los primeros se vienen a considerar “hermanos menores” de los largometrajes; a los segundos, igual  respecto a las novelas.
Sin embargo, pasa muchas veces como con la colonia y el perfume. El frasco de la primera viene a ser grande, dura mucho; el de la segunda, pequeño, pero también nos dura en nuestra pituitaria, e incluso con más intensidad, perdurando en el recuerdo por un tiempo mayor.
¡Cómo olvidar los cuentos magistrales del argentino Jorge Luis Borges! O los del portugués Miguel Torga. O el español Ignacio Aldecoa. Por no hablar de Anton Chejov, Edgar Allan Poe, Mark Twain, Julio Cortázar… Pero estaba hablando de cine, de esas perlas pequeñas pero que tienen tras de sí tanta elaboración, tanto trabajo, tanto acierto y tan buen resultado, como son los “cortos” realizados con acierto.
Viene esto a cuento (¡vaya!, casual relación) porque en estos días estoy repasando algunos cortometrajes, que desde luego cumplen los requisitos como para poder ponerlos en la estantería comparativa de las mejores obras de sus “hermanos mayores”, de los que tantas muestras he reseñado con entusiasmo.
Y como muestra, dejo constancia del divertido e instructivo “Pasemos al Plan B”, escrito y dirigido por la realizadora granadina Paz Piñar en 2007, y producido por Jaleo Films.
  Ha sido distinguido con el premio a  “Mejor Cortometraje” de la VII muestra Cortos en Femenino. Fue Mejor Cortometraje Andaluz en el Festival Internacional de Jóvenes Realizadores de Granada. Consiguió el Premio RTVA en el V Certamen de Cortometrajes Ciudad de Dos Hermanas. Ganó el Premio del Público y Mención especial del Jurado en el I Certamen Farben de Cortometrajes de Sanlúcar La Mayor, "Un mundo de colores".
Ha recibido otras distinciones como el Tercer Premio en el VIII Festival de Cine de Humor de Navalcarnero, o el Premio del Jurado en el Festival de Cortometrajes de Humor "Ciudad De Alfaro" (La Rioja). También consiguió el Premio a la Mejor idea original en la XIV edición del Festival Corto Ciudad Real 2007. Logró el galardón al Mejor Guión en el XIX Festival de Aguilar de Campoo (Palencia), y el Premio del Público Cinella 2008 (Tres Cantos).
Narra, en clave de humor y puestas teatrales en escena, las peripecias de una familia que trata de evitar la deportación de una "sin papeles", con la colaboración de los vecinos, pasando por situaciones de lo más rocambolescas, angustiosas pero a la vez divertidas, dejándonos en sus 12 minutos de duración un buen recuerdo y un mensaje tierno, sencillo, de solidaridad.
Pueden verlo recurriendo a este enlace:
Ahí encontrarán muchos más. Y si van a este blog:
http://cortosclasicos.blogspot.com.es/ verán una selección muy lograda de cortos que confirman lo que mantengo en estas notas.
Moisés Cayetano Rosado

martes, 5 de marzo de 2013


JORGE AMADO EN ESPAÑOL Y EN PORTUGUÉS
Moisés Cayetano Rosado
Nada más inaugurar mi blog, recomendé a varios autores de literatura brasileña del siglo XX, muchos de ellos traducidos al español:
 A veces hay que recurrir a “librerías de viejo” para encontrar algunos títulos, pero también están disponibles otros muchos por internet, incluso gratis, como es el caso de los enormes fondos de:
Algunos títulos han sido llevados al cine  y buen número de ellos pueden encontrarse también por internet, recurriendo a YouTuve. Ese es el caso del que recientemente recomendaba: A morte de Quincas, berro d’Agua:
Varios amigos españoles se lamentan de no poder acceder a esta breve novela de Jorge Amado ni a la adaptación cinematográficas (de ambas adjunté enlace), por no entender el idioma portugués (y menos la versión llevada al cine en brasileiro).
¡Hay que subsanar este problema a base de tesón, pues nada mejor que leer a los novelistas en su propia lengua y ver cine en versión original! Sobre todo si resulta tan grato al tiempo que fácil si se insiste (lo digo yo que soy bastante negado para los idiomas), porque es un goce inenarrable leer en un idioma tan rico, entrañable, lleno de recursos como el portugués, así como oír hablar a los brasileños con sus acentos cantarines y vivaces.
Pero, en tanto, voy a adjuntar enlace a otro libro de Jorge Amado, quizás uno de los más celebrados, Dona Flor e Seus Dois Maridos (1966), en idioma original:

y en su traducción al castellano: http://www.mediafire.com/?vscjdwz0xuu8xw2

al tiempo que pongo el enlace a la adaptación cinematográfica de Bruno Barreto (1976), en versión original, pero con subtítulos en castellano:


Se trata de una novela encantadora, desenfadada y que al tiempo nos hace reflexionar sobre las posturas personales en la vida íntima y social, dejándonos libres de elegir modelos, sin condicionar el autor en la elección.
Como tantas veces en sus obras, Jorge Amado contrapone los ambientes desenfadados, frívolos, volubles, desenfrenados, desinhibidos y marginales, a los circunspectos, regulados, serios, contenidos y controlados. Y en medio, un personaje, doña Flor, que se debate entre la atracción irrefrenable del primero y su esfuerzo moral por mantenerse en el segundo: ahí se presentan sus dos maridos sucesivos, el pícaro, truhan, jugador, parrandero, prostibulario, vicioso, incansable amante Vadinho, que muere joven a causa de sus excesos, y el pacato, pusilánime, pudoroso, cortés y ordenado Teodoro.
Mucho le gusta la vida apacible que el segundo le da, pero echa de menos el desenfreno del primero, con el que termina soñando e incluso “corporeizándolo”, lo que le plantea problemas de conciencia… que al final acaba descartando y “beneficiándose” de esa nueva situación de dos maridos, tan antagónicos y complementarios. En medio, una sociedad cerrada, chismorrera, al tiempo que unos ligeros toques afrobrasileños, y … unas deliciosas recetas culinarias, pues no en vano Flor es una reputada profesora de cocina, lo que completa la sensualidad de la novela, llevada a la pantalla con acierto por Bruno Barreto.
Lean y vean. Disfrútenla en portugués, y el que no pueda que recurra a la traducción, comparándola con el idioma original. Así irá aprendiendo de manera amena, sencilla y realmente eficaz.

domingo, 3 de marzo de 2013


JORGE AMADO, BREVEMENTE, PARA UNA TARDE DE INVIERNO

En el magnífico blog portugués http://aviagemdosargonautas.net/ -en que me honro colaborar-, hicimos en agosto un homenaje al escritor brasileño Jorge Amado, al cumplirse el centenario de su nacimiento. Aún siguen publicándose allí referencias a sus libros y a la adaptación al cine de los mismos, lo que nos incita a seguir “frecuentando” a este autor lleno de encanto, gracia, ironía, capacidad de enredo y al mismo tiempo de compromiso. Todo ello muy necesario en los tiempos que vivimos.
Mi aportación en aquel homenaje puede verse en el siguiente enlace: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2012/08/cien-anos-de-jorge-amado-por-moises.html. Ahí recomiendo libros para mí imprescindibles de Jorge Amado.
Pero ahora, para estas tardes melancólicas y estos tiempos cada vez más difíciles que vivimos, quiero hacer a todos partícipes de una novelita corta, que se lee en menos de un par de horas. Nos sitúa en el centro del ingenio de su autor, su desenfado, al tiempo que su crítica velada a la sociedad “bienpensante” de la que el personaje central se desliga por propia voluntad, introduciéndose de lleno en los ambientes de “mala nota” que le dan la “buena nota de una vida vivida a su aire”.
Desenfadadas como pocas y lacerantes como las mejores, las páginas de A morte e a morte de Quincas Berro d'Água, romance (1961) nos presentan al mejor Jorge Amado, en dosis comprimidas, como un buen café portugués en una pequeña “bica”.
Dejo un enlace para poder bajar la obra en PDF de internet: http://martinus.com.br/centro/informativo/pdf/2010/AMorteEAMorteDeQuincasBerroDAgua_2010.pdf Si queréis ver la versión cinematográfica, de 100 minutos, ahí va el enlace: https://www.youtube.com/watch?v=XZlVHbNP61Y
Moisés Cayetano Rosado

viernes, 1 de marzo de 2013


IGNORAR LAS FORTIFICACIONES ABALUARTADAS
Moisés Cayetano Rosado
Es curioso el poco valor que se le da a las fortificaciones abaluartadas. En los libros de arte priman en especial el estudio de las producciones religiosas, seguidas de las palaciegas, tras las que va la arquitectura militar, sobre todo de la Edad Antigua y del Medievo. Cuando llegamos a la Edad Moderna, parece que haya de pasar de puntillas por las fortificaciones artilladas y abaluartadas, como si fueran una creación menor, sin importancia.
Y ello, a pesar de la belleza, la variedad, el desarrollo extenso que tuvo por todo el mundo, el alarde técnico que suponen, su armonía, complejidad y portentoso conjunto de elementos perfectamente conjugados.
Creadas a partir de la irrupción de la pirobalística, desde principios del siglo XVI, logran desarrollo imparable en el XVII, perfección en el XVIII y primera mitad del XIX. Después, independizadas las colonias americanas, pacificada Europa, hechas las paces en la Península ibérica (en cuya Raya adquieren la más densa presencia), constituyen un “estorbo” que los planes urbanísticos de las poblaciones quieren quitarse del medio para desarrollar sus modelos expansivos.
A finales del siglo XIX y a lo largo del XX, pierden sentido estratégico y van siendo arrasadas de manera inmisericorde, sin reparar en el legado histórico-artístico que constituyen. Incluso se decretan demoliciones generales y se consienten arrasamientos particulares con todo desparpajo.
En España, una Real Orden de 1859 permite abandonos y derribos por todo el territorio nacional, habiendo comenzado previamente en ello Barcelona (la demolición de sus murallas fue autorizada en 1854), y llegándose al arrasamiento en lugares como Valencia de Alcántara, de extraordinario patrimonio abaluartado desaparecido. El caso de Badajoz es sangrante, pues se llevan a cabo importantes destrucciones cuando ya la Carta de Atenas de 1931 había sentado las bases en los principios de conservación, mantenimiento y restauración; no solo durante la II República sino en los años sesenta, eliminándose extensos lienzos de murallas, un baluarte, fuertes exteriores, lunetas y la práctica totalidad de los cuarteles militares.
En Portugal, la desaparición de recintos abaluartados es menos sangrante, si bien durante el salazarismo se lleva a cabo una labor de “escenificación medievalista” que prima unas reconstrucciones imaginarias, arrasando con las construcciones artilleras y abaluartadas que “obstaculizan” el “sueño romántico” de la vuelta al Medievo. Vila Viçosa ofrece en ello un caso singular, con la ensoñación de puertas medievales y eliminación de lienzos de su abaluartado.
Tampoco Francia (y menciono así a los tres países con mayor patrimonio de este tipo) se salva del gusto transformista, aunque en menor medida, siendo Carcassonne un ejemplo curioso de reinterpretación, pese a su titulación de Patrimonio de la Humanidad.
Fortificación de Évora, siglo XVII. Proyecto de Nicolau de Langres.
Évora norte
Y Patrimonio de la Humanidad es Évora, tan magnífica en el tratamiento del caserío del Casco Antiguo; tan extraordinaria en su legado palaciego y eclesiástico; tan acertada en el tratamiento de su cerca medieval y de los elementos que conserva de la romano-goda. Pero, ¡qué escasa atención a lo que resta de lo abaluartado!, pues con gran dificultad podrá ver el visitante lo que resta de sus siete baluartes. Y mal le informarán (como a mí me ha ocurrido) del portentoso Forte de Santo António -en manos privadas- atravesado por su bellísimo acueducto, oculto por vegetación innecesaria (como buena parte de los baluartes).
Évora sur
¿Llegará pronto el día en que se valoricen estas fortificaciones tan importantes en su función defensiva, tan cruciales en nuestra de la Edad Moderna, tan meritorias en su desarrollo técnico, y magníficas por su belleza, complejidad y majestuosidad?