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sábado, 6 de agosto de 2016

TRES MUESTRAS DE ATENTADOS ACTUALES CONTRA EL PATRIMONIO CULTURAL DE BADAJOZ
Moisés Cayetano Rosado 
Las muestras de maltrato contra el Patrimonio Cultural de Badajoz son infinitas. Tal vez no haya muchos casos tan extremos de saña contra el Patrimonio Artístico-Histórico-Monumental como el caso de Badajoz a lo largo de todo el siglo XX. La destrucción de parte importante de su muralla abaluartada, fuertes exteriores, revellines, colmatación de glacis y fosos, eliminación de cuarteles militares, etc. que explican nuestra historia de confrontaciones en la Edad Moderna y el siglo XIX, ha sido brutal.
Son muy conocidas y lamentables las agresiones contra su recinto amurallado durante la II República (pese a las Cartas de Atenas de 1931 y 1933, asumidas por la comunidad internacional civilizada, para proteger, conservar y restaurar el Patrimonio) y los años del “desarrollismo” y expansión urbanística (años sesenta, pese a la contundente Carta de Venecia de 1964, que marca las pautas de todas las declaraciones, convenciones, acuerdos, etc. internacionales en materia de protección, preservación y tratamiento respetuoso de monumentos, sitios, bienes materiales e inmateriales).
Pero los atentados han proseguido en el tiempo, y cuando creíamos que ya habíamos alcanzado la cima del despropósito, el siglo XXI sigue en Badajoz el camino marcado por las actuaciones del precedente.
Entre los múltiples ejemplos que se pueden poner y condenar, elijo tres por su significación y trascendencia.
El primero: la construcción de la Facultad de Biblioteconomía y Documentación en  el interior de la Alcazaba musulmana -nada más empezar el siglo, contraviniendo todas las recomendaciones de las cartas internacionales que se han ido sucediendo en los últimos ochenta y tantos años, y vulnerando las Normas Urbanísticas del Plan Especial de Protección del Casco Histórico de la ciudad, que estableció Protección Integral para este Bien de Interés Cultural, y por tanto prohibía cualquier adición, alteración e imposición, que es lo que a la postre se hizo. Recurrido el atentado por la Asociación de Amigos de Badajoz, sucesivas sentencias del Tribunal Superior de Extremadura y el Tribunal Supremo han fallado a favor del derribo parcial de la obra, que se ejecuta en el verano de 2016… sin que los responsables del allanamiento (técnicos y políticos) asuman responsabilidades personales, profesionales ni económicas.
El segundo: la actuación “rehabilitadora” durante estos últimos años, en el Fuerte de San Cristóbal, obra abaluartada del siglo XVII, con posteriores modificaciones de adaptación a las necesidades de defensa en los siglos XVIII y XIX, y construcciones interiores consistentes en Casa del Gobernador, casas de oficiales y de suboficiales, con uso militar activo y de prisión hasta bien entrado el siglo XX. Si bien se ha respetado en esencia la obra abaluartada, el interior ha sido completamente arrasado, para levantar en él edificaciones hormigonadas y acristaladas con terrazas planas que rompen no solo con la lectura histórica del monumento, su integridad y autenticidad, sino que crea unos espacios con destinos hoteleros o similares absolutamente inadecuados. Y ahí está: con defectos de construcción, que han llevado a derrumbes, y con indefinición de uso y cierre a las visitas para vergüenza de los gestores políticos, que no parecen darse por aludidos.
El tercero: la transformación (en actual ejecución) del interior del Baluarte de la Trinidad, también del siglo XVII, en una especie de dique de contención, de barrera de pantano “sin agua”, a base de hormigón y escalinata “palaciega” lateral, que dan al traste con lo que el interior de un baluarte es: lugar de defensa artillera, con rampas, tierra apelmazada y recubrimiento pétreo. Otra vez tirada por la borda la integridad, la autenticidad y la lectura histórica, para convertirlo en una especie de “muro de las lamentaciones” con terrazas para “paseos cortesanos”.
Habría que colocarles a perpetuidad a los responsable una camiseta –para llevar siempre a la vista- con el apartado sexto de la Carta de Cracovia del año 2000 sobre “Principios para la Conservación y Restauración del Patrimonio Construido”, que “actuando en el espíritu de la Carta de Venecia de 1964” (como reza en su Preámbulo), dice: La intención de la conservación de edificios históricos y monumentos, estén estos en contextos rurales o urbanos, es mantener su autenticidad e integridad, incluyendo los espacios internos, mobiliario y decoración de acuerdo con su conformación original. Semejante conservación requiere un apropiado “proyecto de restauración” que defina los métodos y los objetivos. En muchos casos, esto además requiere un uso apropiado, compatible con el espacio y significado existente. Las obras en edificios históricos deben prestar una atención total a todos los periodos históricos presentes.

A ver si a partir de ahora -con este cartelito a la pechera, o al cuello como en la “escuela antigua” cuando te colocaban por torpe el cartel de “soy un burro”-, se piensan un poco más estas actuaciones “vanguardistas” que tienen de vanguardia lo que la primera línea de una estampida de elefantes. ¡Ah!, y que asumieran las responsabilidades personales, profesionales, políticas y económicas de los desaguisados.

miércoles, 28 de mayo de 2014

LA REAL ACADEMIA DE SAN FERNANDO Y LOS DESTROZOS EN OLIVENZA
 
Ya hace más de dos años, denuncié aquí mismo el atentado cometido contra el Baluarte de San Juan de Dios de Olivenza (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2012/04/atentados-institucionales-contra-el.html).
En las II Jornadas sobre Valorización del Patrimonio Abaluartado de la Raya, celebrado el año pasado en Castelo de Vide, volvimos a presentar el caso, e incluso una ponencia relativa al mismo que hizo pronunciarse a los asistentes, aprobando una resolución de condena (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2013/05/celebradaslas-ii-jornadas-sobre.html).
En el Documento 47 de este enlace: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/p/paginaprueba.html, puede consultarse (bajarse y reproducirse) la publicación íntegra de las ponencias de esas Jornadas, donde Juan Manuel Vázquez Ferrera y Luis Alfonso Limpo Píriz analizan todo lo referente al atentado.
Ahora, la Comisión de Monumentos y Patrimonio Histórico de la Real Academia de San Fernando se ha interesado por el expediente de los destrozos en el Baluarte. Se ha dirigido a la Fiscalía Provincial de Badajoz y a la Consejería de Cultura del Gobierno de Extremadura el día 20 de este mes de mayo, pues desde que el fiscal instructor D. Agustín Manzano González remitió el caso al Juzgado de Instrucción de Olivenza el 4 de mayo de 2012 no han vuelto a saber más del proceso, sabiendo que en los dos años transcurridos la degradación del patrimonio cultural extremeño ha seguido en aumento.
Es importante, necesario, que este atropello no quede impune política y penalmente. Y que las cargas económicas que se derivan de su acción, así como las que han de producirse por la restauración en lo posible del patrimonio arrasado sean costeadas por los responsables del desaguisado.

Quede aquí nuevamente constancia de los hechos y del seguimiento que de los mismos hacemos.

domingo, 18 de mayo de 2014

LA POUSADA “COLUMNADA Y VIDRIADA” DE MONSANTO
Moisés Cayetano Rosado
Resulta un poco fatigante tener que estar continuamente denunciando las anomalías y atentados que se cometen en el patrimonio histórico-artístico-monumental de nuestros mejores enclaves. Una muestra de esa recurrente llamada de atención puede ser vista en los siguientes enlaces:
Ahora vuelvo de un viaje más a esa joya del legado arquitectónico y natural extraordinario que es Monsanto, a aldeia mais portuguesa de Portugal, de la que ya he tratado con admiración en este mismo blog (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2013/12/de-monsanto-castelo-novodiamantes-en.html).
Contemplo de nuevo el armónico conjunto de casas de granito (donde a veces los cimientos son una parte de ese mismo inselberg en que se asienta), subiendo ladera arriba hasta casi el picacho en que está su castillo. Gran cantidad de paredes del caserío son esa misma roca erosionado del morro original. Y hasta algunas viviendas tienen como techo enormes pedruscos del mismo material, e incluso a una la llaman a casa de uma só telha, pues está coronada y protegida por un enorme bolo granítico, tan grande como ella.
El callejero es sinuoso, siguiendo las curvas de nivel y obligado por la disposición de rocas gigantescas. Mirado desde arriba, todo es granito natural o tallado en sillares, sillarejos; cubiertas de teja árabe a dos aguas y portalones de madera…
Pero ahí tenemos la nota disonante: el Hotel Pousada, con su fachada pétrea a juego, remarcados los bordes de cada pieza, que dan la sensación de pulidas a conciencia para que podamos pasar por ellas la lengua; muchos ventanales acristalados, un piso saliente aterrazado, con columnas pintadas de amarillo, cornisa de blanco e interior de enormes cristaleras. Sobresale en un “tercer escalón” el cuerpo cúbico -todo cristal encintado- del ascensor, dispuesto al exterior supongo que para que el cliente al subir y bajar admire el valle extenso, proterozoico, de los alrededores, vibrante de verdor, “sembrado” de pueblecitos apacibles y con la Serra da Estrela al noroeste.
¿Cómo es posible concebir, diseñar, aprobar, construir, e incluso puede que enorgullecerse de esta disposición de un elemento hostil, tan disonante en el paisaje urbano de uno de los pueblos más armónicos y preservados de toda la Península? ¿Por qué un borrón tan destacado en medio de una “escritura” tan bien rotulada, armonizada, por la naturaleza y por el hombre a lo largo de los siglos?

Ya sé: en tantos lugares existe esta desarmonía -y muchos la celebran y jalean-, que… ¡no podemos quedarnos atrás, sin arrimarnos a la corriente del progreso! Pero, ¿por qué no han dejado a Monsanto, aldea inmaculada, mais portuguesa que ninguna, al margen de esta escisión, que rompe y corrompe la integridad, excepcionalidad y autenticidad atesorada durante tanto tiempo?