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domingo, 18 de marzo de 2018


FORTIFICACIONES ABALUARTADAS. EL PAPEL DE OLIVENZA EN EL SISTEMA LUSO-ESPAÑOL.

El 17 de marzo celebramos en Olivenza una “Jornada sobre Fortificaciones Abaluartadas y el papel de Olivenza en el sistema luso-español”, en la Capilla del Convento San Juan de Dios, organizada por la Asociación Limbo Cultura, con la colaboración de la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Olivenza y el patrocinio de la Fundación Caja Badajoz, el Ayuntamiento de Olivenza y la Diputación Provincial.
LEGADO HISTÓRICO-PATIMONIAL.
De todos es sabido el protagonismo de las principales poblaciones de la Raia/Raya luso-española en los enfrentamientos que desde la misma creación del Reino de Portugal se han vivido y sufrido, hasta ya entrado el siglo XIX, con las invasiones napoleónicas.
Las incursiones del primer rey portugués Afonso Henriques a principios del siglo XII; los enfrentamientos de D. Dinis con María de Molina -tutora de Fernando IV de Castilla, en su minoría de edad-, que desembocan en el Tratado de Alcañices (1297); las Guerras Fernandinas del siglo XIV (desde 1369 a 1382, con intermitencias, entre tres contiendas básicas); la de Restauração del XVII (1640-1668); la de Sucesión española (1701-1714); la llamada Guerra Fantástica (1762-1763); la de las Naranjas (1801), y las de Invasión francesa (1808-1813)… han ido configurando una frontera fortificada, con sus precedentes en los asentamientos medievales musulmanes y sus consecuentes en el “acorazamiento” de las fortificaciones abaluartadas en la etapa de los asedios napoleónicos.
A pesar de los desmantelamientos y destrucciones desde mediados del siglo XIX hasta fechas recientes (y la desidia actual en muchos casos, cuando no desaciertos), este ambiente bélico nos ha dejado un legado patrimonial fortificado de alto valor universal, significación histórica, excepcionalidad, coherencia en red de actuaciones, que -con mucho acierto- Portugal ha colocado en su Lista Indicativa a Patrimonio Mundial. Algo que partió de los municipios -de extraordinarias fortificaciones- de Valença do Minho, Almeida, Marvão y Elvas, y que en el “XI Seminário Internacional de Arquitectura Militar de Almeida” -celebrado a finales de agosto de 2017- apoyó con entusiasmo el Presidente de la República portuguesa, que allí mismo se comprometió a interceder para que en la parte española también lo respalde el Rey de España.
LA JORNADA DE OLIVENZA.
Municipios portugueses como Vila Viçosa también ha mostrado su intención de unirse a la propuesta. Y españoles, como Alcántara y Olivenza -a quienes ha expresado su voluntad de unirse en la tarea el municipio de Valencia de Alcántara- se están volcando igualmente en la misma tarea. Precisamente por eso, ahora, se ha celebrado esta Jornada significativa en Olivenza, plaza tan especial, por su significado histórico para ambos países.
Jornada que ha contado con la presencia de casi un centenar de interesados, destacando numerosos especialistas de amplia trayectoria en la investigación y divulgación del patrimonio en general y del fortificado en particular, de un lado y otro de la Raia/Raya. Los municipios de Olivenza y Almeida estuvieron representados respectivamente por su alcalde (y varios concejales) y su Presidente da Câmara Municipal respectivamente; también asistió el primer teniente de alcalde de Valencia de Alcántara y representantes de Alcántara, además de la diputada delegada de Cultura de la Diputación de Badajoz y de la Secretaria General de Cultura de la Junta de Extremadura.
Allí  contamos con estudiosos comprometidos desde hace ya mucho tiempo en ese proyecto: Fernando Parcero, militar que coordinó hace dos años el “I Curso de Fortificación y Poliorcética”, organizado por el Aula Militar de Cultura Palacio de Capitanía de Badajoz,  presentó la ponencia Las fortificaciones de Olivenza. Aprendiendo a leer sus piedras. Julián García Blanco, historiador, ponente en diversas Jornadas de Fortificaciones Abaluartadas organizadas por la Revista transfronteriza “O Pelourinho” y uno de los mayores especialistas en fortificaciones de la Raya, disertó sobre La fortificación abaluartada de Olivenza, origen y desarrollo. A Ramón García Gómez, profesor de la Universidad de Salamanca, asiduo en los Seminários Internacionales de Almeida y las Jornadas de “O Pelourinho”, otro especialista de primera línea en la Raya, correspondió introducirnos en El papel de Alcántara en la candidatura a Patrimonio Mundial de la Raya Abaluartada.
Tras  una "pausa para el café", João Campos, doctor arquitecto, consultor de la Praça Forte de Almeida, coordinador de los Seminários de esa población, asiduo en las Jornadas de “O Pelourinho”  y uno de los mayores expertos mundiales en fortificaciones, nos ilustró sobre Fortificações da Raia. Património Mundial (com adenda acerca de uma carta pouco estudada sobre a Raia Central e a Guerra da Sucessão). Juan Manuel Vázquez Ferrera, investigador oliventino, también colaborador de “O Pelourinho” y excelente experto en las fortificaciones de Olivenza, habló de Pasado y presente de la fortificación abaluartada de Olivenza. Y Moisés Cayetano Rosado, doctor en Geografía e Historia, director de la Revista “O Pelourino” y asiduo a los Seminários de Almeida, trató en su ponencia de El papel de Olivenza en la candidatura a Patrimonio Mundial de la Raia/Raya abaluartada.
La Jornada fue inaugurada por Luis Ignacio González Franco (Presidente de la Asociación Limbo Cultura), Cristina Núñez Fernández (diputada provincial del Área de Cultura, Juventud y Bienestar Social), Manuel J. González Andrade (alcalde de Olivenza) y Moisés Cayetano Rosado (director de la Jornada).
Sería clausurada por los ya presentes en la inauguración Presidente de Limbo Cultura, alcalde de Olivenza y director de la Jornada, y la Secretaria General de Cultura de la Junta de Extremadura, Miriam García Cabezas.
EXPOSICIONES COMPLEMENTARIAS.
Como complemento a esta sesión que ocupó toda la mañana los asistentes pudieron disfrutar de dos magníficas exposiciones:
Una muestra cartográfica recogiendo 18 planos que muestran la evolución de Olivenza desde sus inicios a nuestros días, en un lateral del claustro del Convento. Valiosísima colección que no solamente nos sitúan en la evolución de Olivenza sino en el “sistema evolutivo” de las fortificaciones en general y de las raianas/rayanas en particular, desde los modelos neorobalísticos a los pirobalísticos, cada vez con mayor potencia de fuego destructivo y por ello a los que se había de oponer mayor ingenio defensivo.
Y un espacio expositivo en uno de sus amplios salones, con paneles, armamentos y otros objetos complementarios que cuentan la historia del emblemático edificio ubicado en el baluarte de San Juan de Dios, del que declaraba Gemma Álvarez Benítez (de la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Olivenza): Sólo espero que cumpla su misión: informar sobre la historia que encierra un edificio que fue precursado por una mujer, Leonor Velha, hace 462 años, y que aunque no tiene el uso para el que fue concebido, aquí sigue en pié
Trabajo minucioso, como el de atención a participantes e inscritos, distribución de materiales bibliográficos, documentación, revistas, publicaciones, etc., llevado a cabo por las asociaciones para la Defensa del Patrimonio de Olivenza y Limbo Cultura.
De todo ello deberá surgir un renovado impulso a la candidatura a Patrimonio Mundial “de este otro lado de la Raia/Raya”, de España, una vez que Portugal está totalmente volcado en ese objetivo. Queda que se sigan sumando municipios con legado patrimonial fortificado en la Raya, y queda que se continúe apostando por el reacondicionamiento respetuoso de este “tesoro”, fruto de nuestros desencuentros, como muestra de nuestro fructífero encuentro actual, hermanamiento, que debemos seguir cultivando sin cesar.
Ya en la misma clausura se habló de una Segunda Jornada, que el mismo alcalde de Olivenza se ofrece -en nombre del Ayuntamiento- a acoger como sede “fija”, algo que desde los otros municipios españoles presentes también desean, como “modelo rotativo”.
En cualquier caso -que se tratará en su momento-, queda garantizada la continuidad de estos encuentros. El precedente de las Seis Jornadas de Fortificaciones Abaluartadas de la Raia/Raya, organizadas por la Revista “O Pelourinho”, de la Diputación de Badajoz (celebradas en Badajoz, Castelo de Vide, Castro Marim, Chaves, Vila Viçosa y Almeida) y la referencia de los once Seminários Internacionales de Arquitectura Militar desarrollados en Almeida, organizados por su Câmara Municipal, en convocatorias anuales, son un referente en que apoyar este proyecto raiano/rayano unido de futuro.

viernes, 1 de septiembre de 2017

EL “PATRIMONIO MUNDIAL” AL ALCANCE DE LA MANO

Moisés Cayetano Rosado
Director de la Revista Transfronteriza “O Pelourinho” 
Asisto regularmente al “Seminário Internacional de Arquitectura Militar” de Almeida, a finales de agosto, invitado generosamente como ponente por su Câmara Municipal y el arquitecto-consultor de la misma João Campos. Este año ha tenido especial significación: porque están ya en marcha los trabajos para confeccionar el dossier de candidatura de las fortificaciones de la Raia/Raya a Patrimonio Mundial (en la Lista Indicativa de Portugal, por iniciativa de Valença do Minho, Almeida, Marvão y Elvas, desde mayo de 2016), y porque clausuraba el Seminario el Presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, que se pronunciaría sobre el tema.
En el debate final de las sesiones de trabajo, el coordinador -doctor João Campos- me instó a que expusiera la situación del Fuerte de San Cristóbal de Badajoz, dentro de una discusión sobre autenticidad e integridad, los dos pilares básicos para estudiar cualquier candidatura por la UNESCO, junto al valor universal de los elementos y/o conjunto histórico-patrimoniales. Describí cómo el interior del Fuerte había sido vaciado de sus construcciones militares de los siglos XIX y XX (etapa final de su “razón de ser”, como elementos defensivos y de acuartelamiento, iniciados a mediados del siglo XVII) por su estado de ruina, que debería haber sido consolidada, como exige el Plan Nacional de Arquitectura Militar y los convenios internacionales emanados de la Carta de Venecia de 1964. Y cómo en ese interior se habían levantado edificaciones de hormigón y cristal, con terrazas-miradores planas, sustituyendo a las arrasadas Casa del Gobernador y los pabellones para oficiales y suboficiales, de ladrillo, cal y canto, y tejado a una o dos vertientes.
Inmediatamente intervino Milagros Flores, la Presidenta Internacional del ICOFORT(Comité Científico Internacional de las Fortificaciones y Patrimonio Militar), organismo consultor de la UNESCO para la calificación de las fortalezas como Patrimonio de la Humanidad, y fue tajante en sus apreciaciones: “Con esas actuaciones no es posible que un Bien patrimonial sea calificado como Patrimonio de la Humanidad”. Y otros expertos presentes indicaron: cuando se presentan una serie de elementos a la calificación, formando un sistema, si uno de ellos con esos condicionantes se incluye en el bloque, resta méritos al conjunto, que puede verse afectado en la prosecución de sus fines.
Fuerte San Cristóbal. Un antes y un después.
O sea, actuaciones como el arrasamiento en el interior del Fuerte de San Cristóbal de Badajoz, o mismamente la recomposición del Baluarte de la Trinidad también de Badajoz, son negativos no solo para la ciudad sino para todo el conjunto. Igual pasa con el vaciado y abertura de ventanales en los redientes fortificados de la ladera del castillo de Alburquerque. Algo parecido con el vaciado y torpe relleno posterior con tierra de revellines del Baluarte de San Juan de Dios, en Olivenza, donde el Caballero (elemento sobrepuesto en el interior del baluarte para una defensa en altura) ha sido igualmente vaciado para en su base “montar” una explanada tipo “terraza de bar”.
¿Tienen remedio estos desaguisados? Al menos hay que intentar minimizar el impacto. Así, el interior del Fuerte de San Cristóbal está llamado “por el sentido común” a prescindir de las ilegítimas construcciones interiores; el Baluarte de la Trinidad, a cambiar sus espectaculares e incomprensibles escalinatas “palaciegas” por rampas más acordes con el uso de subida de artillería pesada al mismo, que para ello se hacían). Los redientes de Alburquerque, a tapar los horribles ventanales, que iban a ser de habitaciones de una Hospedería de la que luego se desistió, al tiempo que se rellene su interior, como corresponde a una plataforma artillera. El Caballero de San Juan de Dios de Olivenza, a ser nuevamente rellenado, olvidándose de los ensueños de una “terraza de verano”.
Y todo ello ha de ser acompañado con una ágil actuación en nuestros conjuntos fortificados de la Edad Moderna (que son los candidatos a clasificarse), subsanando demoras incomprensibles, como la que tiene el Plan Director de las Fortificaciones de Alcántara, que lleva “estudiándose” en la Junta de Extremadura más de un año, sin que se les haya dado ninguna respuesta u observación, como en este Seminario Internacional me indicaban los responsables de su ejecución en Alcántara.
Más aún teniendo en cuenta que nuestros vecinos “rayanos” portugueses están haciendo afanosamente sus deberes, y llevan envidiablemente adelantados sus trabajos de conservación, restauración, documentación y coordinación. Y más todavía si atendemos a las palabras que en la clausura pronunció el Presidente de la República, el Doctor Rebelo de Sousa, que apostó entusiastamente por la candidatura, prometiendo defenderla en todas las instancias por las que ha de pasar, y llegando aún a más: se comprometió a hablar de ello con el Rey de España, Felipe VI, para que también se sume a la iniciativa, como máximo representante del Estado, y juntos colaboren para llegar al buen fin: ser Patrimonio de la Humanidad estas Fortificaciones Abaluartadas de la Raya luso-española.
Quedó bastante claro en el Seminario que en una primera etapa esa calificación deberá recaer en Valença do Minho, Almeida, Marvão y Elvas (que ya lo es, esta última, a título individual), uniéndose inmediatamente otras portuguesas, como Vila Viçosa, que ha solicitado su inclusión. Pero a continuación hay que “saltar” al otro lado de la Raia/Raya, donde las que ofrecen mayores posibilidades de alzarse con el título de esta serie serían Ciudad Rodrigo (bastante adelantada en su puesta en valor), Alcántara (en buen estado y pendiente de intervención sus amplias y potentes murallas) y Olivenza (que en conjunto ofrece un estado esperanzador y tiene al menos cuatro cuarteles militares del siglo XVIII con un “estado de revista” puntero en toda la frontera, y -como dijo el ponente portugués Rui Loza- así no entraríamos en la discusión de “portuguesa/española”, sino “ciudad-patrimonio-universal”).

Pero Valencia de Alcántara, Alburquerque y Badajoz (Brozas y Alconchel, después) deben ir ya preparando actuaciones, estudios y documentaciones para no quedar atrás en lo que es un proyecto transfronterizo de incontables beneficios patrimoniales, culturales y turísticos para todos.

lunes, 28 de agosto de 2017

CELEBRADO EL “XI SEMINÁRIO INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA MILITAR” DE ALMEIDA
Acto inaugural
Entre los días 24 y 27 de agosto se ha desarrollado en Almeida (con extensión en Ciudad Rodrigo) el “XI Seminário Internacional de Arquitectura Militar”, bajo el patrocinio de su Câmara Municipal y la coordinación del arquitecto-consultor, doctor João Campos.
Sesiones del 24 de agosto
Abrió las sesiones en la maña del día 24 el Presidente de la Câmara Municipal, António Baptista Ribeiro, que este año cumple por imperativo legal mandato como Presidente, por lo que no podrá continuar al frente de una Câmara que bajo su trabajo, tesón e ilusión, ha creado un Centro de Estudios de Arquitectura Militar (CEAMA), promotora de estos Seminários y de numerosas publicaciones, además de ser impulsor decisivo de la candidatura a Patrimonio de la Humanidad de las Fortificaciones de la Raia/Raya, desde mayo del pasado año en la Lista Indicativa de Portugal, en la que a Almeida acompañan Valença do Minho, Marvão y Elvas.
Margarita Alçada, coordinadora de la candidatura disertó sobre O estatuto de Património Mundial, um catalizador para o desenvolvimento sustentável, mostrando los primeros pasos de esta ilusionada candidatura rayana.
El doctor arquitecto español, Fernando Cobos conferenció sobre Excepcionalidad y Representatividad, Hito y Síntesis tecnológica en la fortificación de frontera, aclarando los conceptos que hacen especialmente admirables y universales nuestro patrimonio abaluartado.
Tras una pausa de media mañana, el profesor belga de Historia de la Arquitectura Philippe Bragard se extendió sobre Tratados técnicos jesuitas e outros nos séculos XVII e XVIII. Cultura nacional ou internacional?, resaltando el interés de los jesuitas por los asuntos militares y la internacionalización de los mismos.
Finalizando la tarde, y antes de hacer una visita técnica por los lugares históricos y patrimoniales del Ponte de Côa, Leomil, Castelo Mendo, Paraisal, Castelo Bom y el Fuerte de la Concepción, presentó su ponencia Atlas militares franceses no início do período Moderno: estado actual da investigação e novas perspectivas las investigadoras francesas Emilie d’Orgeix e Isabelle Warmoes, que han revisado más de 10.000 planos de diferentes atlas franceses en los últimos 20 años, dando lugar a una valiosa documentación que podrá consultarse en un libro de próxima edición.
Espectáculo de fados en el Museu Militar, complementario al Seminário y a
las celebraciones parejas de recreación del "Cerco de Almeida de 1810"
Sesiones del 25 de agosto
Abrió las sesiones del 25 de agosto el arquitecto portugués Rui Loza, que hizo -como dijo João Campos- un “canto a la paz” en su ponencia Esta é a linha que nos liga ao mundo. A raia como territorio de paz, pasando de los lugares de conflicto manifestado en sus fortificaciones a esos espacios que ahora constituyen un patrimonio monumental de concordia peninsular.
La historiadora del arte Paula Sousa nos ilustraría a continuación sobre uno de los “emblemas” de la fortificación de Almeida, el Revelim Doble da Praça-forte, su estructura, mitos y usos, singularidad y valores estratégicos.
Posteriormente, el general portugués Adelino Matos Coelho abordó la Guerra de Sucesión española y sus implicaciones iberoamericanas bajo el título de Identidade portuguesa na Guerra da Sucessão española: Colónia do Sacramento, extrapolando los sucesos peninsulares en la frontera de Brasil con Uruguay y sus procesos de independencia.
La profesora de arquitectura y urbanismo polaca, Danuta Klosek-Kozlowska nos presentó el caso singular de la expléndida Fortaleza de Wisloujscie: a porta para Gdansk, sobre su importancia en el comercio internacional de la ciudad, en la foz del río Vístula, desde la Edad Media hasta la actualidad.
Tras una pausa para el café, del historiador del arte Michael Losse (que no pudo estar presente por razones de salud) se leería su ensayo Pontes fortificados sobre o rio Reno como parte da defesa da frontera da Alemanha contra França e símbolos da identidade nacional (1855-1919), abordando ese “olvidado” instrumento de defensa que son los puentes, como lugares estratégicos, comerciales, económicos y políticos.
El profesor español  y doctor en Derecho Ramón García Gómez expuso su trabajo Virai costas a Castela: Las fortificaciones de la Beira Baixa portuguesa, profusamente documentado con citas archivísticas y cartográficas referentes a un espacio poco estudiado y muy maltratado al perder su uso militar, quedando en algunos casos, como Castelo Branco y Penamacor, apenas ligeros testimonios arqueológicos, aunque sí abundante cartografía.
El profesor de Malta Stephen C Spiteri nos ilustró sobre A Força das Fortificações: os muitos sentidos e significados da arquitectura militar, patrimonio do mundo de hoje, subrayando el interés creciente que existe sobre los castillos históricos y las fortificaciones, extendiéndose sobre su papel esperanzador en el turismo cultural de hoy.
Tras el almuerzo, continuaron las sesiones de este día “maratoniano”, en que intervino en primer lugar Michael Mathias, arqueólogo e historiador alemán, con el trabajo Engenheiros militares e tratadistas da língua alemã, exponiendo los trabajos de Daniel Specklin (1536-1589), Wilhelm Dilich (1600-1657) y Georg Rimpler (1636-1683), resumiendo sus principales tratados militares.
Moisés Cayetano (o sea, el que esto escribe) presentó la Corografía de la raia/raya en la línea Madrid-Lisboa durante la Guerra de Sucesión (En plano de Nicolas de Fer de 1709), reflejando la importancia de las fortificaciones de ese espacio extremeño –alentejano durante el siglo XVII y el legado patrimonial que de las mismas subsiste.
Acabó las sesiones del día la arquitecta chipriota Athina Papadopoulou, con su ponencia A cidade muralhada de Nicosia: desafíos para o futuro, resaltando la labor de recuperación de las misma a través del Plan Director de Nicosia, a través de la colaboración de chipriotas griegos y chipriotas turcos, con el reto de una visión común reunificadora.
Clausura de la exposición
Tras las sesiones del día, procederíamos al “cierre” de la exposición Arquitectura y límites, de la Escuela de Arquitectura de Valladolid, instalada en el interior de la “Porta Magistral de Santo António”. El arquitecto organizador, Valeriano Sierra Murillo, explicó el trabajo realizado por los alumnos de tercero de carrera sobre hipotéticas rehabilitaciones y actuaciones en el interior de la fortificación de Almeida, expuesto en cuidados paneles, que seguirán gira en otros lugares de nuestra geografía.
Sesiones del 26 de agosto
Homenaje a los caídos
Tras asistir al “Acto Solene com Homenagem aos Caídos na Guerra Peninsular” en la explanada de la Câmara Municipal y en un lateral del Castelo Manuelino, con figurantes uniformados de los diversos ejércitos contendientes en las batallas, y representación institucional, pasamos a las últimas exposiciones del Seminario.
En primer lugar me correspondió presentar el número 21 de la Revista Transfronteriza “O Pelourinho”, que publica las ponencias presentadas a las “VI Jornadas de Valorización de las Fortificaciones Abaluartadas de la Raia/Raya”, celebradas los días 29 y 30 de abril de este año en el mismo lugar de este Seminario (el CEAMA, en el interior de las Portas exteriores de Santo António), y que culminan una serie que año tras año se han ido desarrollando respectivamente en Badajoz, Castelo de Vide, Castro Marim, Chaves, Vila Viçosa y Almeida, de 2012 a 2017.
Presentación de "O Pelourinho"
A continuación intervino el historiador brasileño Adler Homero Fonseca de Castro, con su Formação de um país de dimensões continentais: o sistema de fortificações portuguesas na América Latina, que desde 2015 están en la Lista Indicativa a Patrimonio de la Humanidad, por Brasil.
Cerró la aportación de ponencias la portorriquense Milagros Flores-Román, Presidenta del ICOFORT, organismo consultor de la UNESCO para la calificación de las fortificaciones como Patrimonio Mundial, con la disertación La interpretación y el papel de las Fortificaciones como identidad nacional, resaltando lo que significan de “mezcla de heroísmo y tragedia que no debe ser olvidada”, resaltando el papel de la interpretación del papel de las Fortificaciones como identidad nacional.
Tras un debate general aclaratorio, donde se resaltó la importancia de preservar la integridad y autenticidad de estos bienes monumentales, artísticos, históricos, patrimoniales universales, se cerraron las sesiones de la mañana, pasando después del almuerzo a la clausura.
Clausura del Seminário y otros actos
En el acto de clausura intervendrían el arquitecto-consultor João Campos, resaltando la importancia del encuentro, así como del patrimonio fortificado de la raia/raya, digno de ser Patrimonio de la Humanidad.
A continuación, el Presidente de la Câmara Municipal de Almeida, António Baptista Ribeiro, abundando en estas valorizaciones y abogando por conseguir este preciado galardón internacional.
Clausura por el Presidente de la República de Portugal
Por último, cerró los actos el Presidente de la República portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, que se comprometió a apoyar esta candidatura a Patrimonio Mundial, con entusiasmo, resaltando sus valores universales, históricos, artísticos y humanos. Además, prometió trasladarle este compromiso al Rey de España, Felipe VI, para que también él apoye la candidatura en todas las instancias oportunas, algo de lo que tomó buena nota Milagros Flores, que como Presidenta del ICOFORT ha de ser la primera instancia exterior en conducir el proyecto ante la UNESCO.
Tras el acto, la comitiva se desplazaría a Vilar Formoso, donde se inauguró el “Memorial Aristides de Sousa Mendes”, por su amparo como cónsul a los refugiados judíos en la Segunda Guerra Mundial.
Acto en Ciudad Rodrigo
En la mañana del día 27 tendría lugar en Ciudad Rodrigo la presentación a cargo del doctor arquitecto Fernando Cobos de los trabajos de redacción de la “Carta de las Fortificaciones”, del ICOFORT/ICOMOS, borrador del documento en discusión para la protección, conservación e interpretación correcta de las fortificaciones, cuya redacción inicial se hizo en Siena el 10 de junio pasado y ha de aprobarse en Asamblea General del ICOMOS en 2020.
En el acto estuvo acompañado por el Presidente de la Câmara Municipal de Almeida y el Alcalde de Ciudad Rodrigo, ciudad “llamada” a incorporarse en un futuro a la lista de Patrimonio Mundial Abaluartado de la Raia/Raya luso-española.
La presencia de presidentes da cámara/alcaldes y concejales/vereadores de Valença do Minho, Almeida, Marvão, Elvas; Ciudad Rodrigo, Alcántara y Olivenza (las poblaciones con más significativo patrimonio abaluartado de la Raia/Raya) da redoblados ánimos para continuar en la tarea.

Moisés Cayetano Rosado

sábado, 19 de agosto de 2017

Con la habitual e importante presencia portuguesa, y del Presidente de la República.
LOS ALCALDES DE CIUDAD RODRIGO, ALCÁNTARA Y OLIVENZA EN EL XI SEMINÁRIO INTERNACIONAL DE ALMEIDA
También asistirán asociaciones y estudiosos de las fortificaciones de estas tres ciudades españolas
Junto a cuatro portugueses, tres especialistas españoles presentan ponencias en el mismo, más dos alemanes y uno por cada siguiente país: Chipre, Polonia, Malta, Brasil y Puerto Rico
El XI SEMINÁRIO INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA MILITAR DE ALMEIDA, del que hemos ido dando cuenta anteriormente (https://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2017/07/conprograma-y-resumes-de-las-vi.html), a celebrar entre los días 23 y 26 de agosto, en las instalaciones del CEAMA (Centro de Estudos de Arquitectura Militar de Almeida), contará con la presencia de tres alcaldes españoles: los de Ciudad Rodrigo, Alcántara y Olivenza. (Ver programa completo y resúmenes de ponencias y otros documentos en el documento 89 del enlace: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/p/paginaprueba.html)
En mayo del año pasado, las Fortificaciones Abaluartadas de la Raia/Raya luso-española fueron incluidas en la Lista Indicativa de Portugal a Patrimonio de la Humanidad, bajo iniciativa de Valença do Minho, Almeida, Marvão y Elvas. Ahora, cuando se estudia y prepara el dossier para su presentación a la UNESCO, es el momento de que “del otro borde de la Raia/Raya” se vaya pensando en ir preparando su documentación y planes directores de sus fortificaciones.
Por eso es tan importante la asistencia de los máximos representantes en este Seminario -en que estará presente la coordinadora de la candidatura (Margarida Alçada) y la presidenta del ICOFORT (organismo consultor del ICOMOS sobre fortificaciones, para la UNESCO; Milagros Flores), además del Presidente de la República Portuguesa- de las ciudades españolas con mayor y mejor muestra patrimonial abaluartada y artillada, así como de instalaciones militares complementarias de toda la Raia/Raya: Ciudad Rodrigo, Alcántara y Olivenza. Porque han de tomar contacto, establecer criterios y trazar caminos a medio y largo plazo, en cuanto a sus aspiraciones de integrarse en lo que es una “candidatura en serie y por etapas”.
El que diversas asociaciones, entidades culturales y estudiosos de las fortificaciones de dichas poblaciones vayan a estar en dicho Seminário, es igualmente una buena noticia, así como que tres especialistas castellano-leoneses (Fernando Cobos y Ramón García) y extremeño (Moisés Cayetano) presenten ponencias en las sesiones de trabajo.
Sabemos que está entre sus proyectos establecer cauces de contacto y estudio para ir componiendo por su parte bases documentales iniciales; precisamente Olivenza podría organizar unas Jornadas específicas, centradas en el contexto de sus fortificaciones en el espacio luso-español, para el próximo año. Ciudad Rodrigo tiene muy adelantados los trabajos de restauración de sus fortificaciones, y Alcántara ha presentado a aprobación por la Junta de Extremadura su Plan Director de Fortificaciones.
No hay que olvidar que Vila Viçosa -donde se celebraron el pasado año las V Jornadas de Valorização das Fortificações da Raia (las VI Jornadas se hicieron en Almeida en el pasado mes de abril, y en este Seminário se presentan las Actas, publicadas por la revista O PELOURINHO)- también ha mostrado su deseo de integrarse en la candidatura. El “círculo”, por tanto, se abre y la valorización de nuestro patrimonio fortificado abaluartado de la Raia/Raya cobra fuerza y entidad, cara a una futura, tan deseada, proclamación como Patrimonio de la Humanidad, que a título individual ya ostenta Elvas, desde 2012.

(Pueden verse todas las ponencias de las Jornadas de Valorización de las Fortificaciones en los Documentos 42, 47, 56, 64, 73 y 88 del enlace: http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/p/paginaprueba.html, así como en otros documentos debidamente señalados diversas revistas del CEAMA con valiosos estudios de arquitectura militar y ponencias de sus Seminários Internacionales).

lunes, 27 de enero de 2014

Alonso de Monroy, maestre de Alcántara y señor de la guerra


El joven investigador Carlos Jesús Rodríguez Casillas (1982), ha realizado una interesante labor de estudio en base a la crónica de Alonso de Maldonado “Vida e historia del maestre de Alcántara don Alonso de Monroy”, bajo la dirección del profesor Francisco García Fitz (que la prologa), editada en su Colección Historia por el Departamento de Publicaciones de la Diputación de Badajoz.
El autor recurre a diversas crónicas y memoriales del siglo XVI y posteriores, fuentes literarias, didácticas, documentación publicada y documentación original de la Real Academia de la Historia, Archivo General de Simancas y Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, además de abundante bibliografía, para desentrañar la vida y obra de este apasionante maestre de Alcántara, que disputó título y posesiones con otros rivales antes y después de su propio nombramiento por los Reyes Católicos. El maestre mantuvo hasta el final de su vida un grupo de mercenarios a su servicio, lo que lo hicieron un auténtico “guerrero de fortuna”, al estilo de los condotieros italianos de la época, o como nuestro “rayano” Geraldo Sem Pavor del siglo XII, que también guerreó por la frontera luso-extremeña a favor de su rey (Afonso Henriques) o en su contra.
D. Alonso de Monroy (1436-1511) -como nos detalla Carlos Jesús Rodríguez Casillas-, clavero de Alcántara, guerreó contra su antecesor, D. Gomes de Solís y -aunque nombrado maestre tras la muerte de éste en 1473- tuvo que seguir combatiendo contra sus rivales en el reconocimiento del maestrazgo, especialmente Juan de Stúñiga, al que nombran los Reyes Católicos en 1476, a cambio de la reconciliación de la familia Stúñiga con los monarcas castellanos.
Esto último hizo que D. Alonso de Monroy tomara partido en la guerra de los Reyes Católicos contra Juana la Beltraneja y su marido Alfonso V de Portugal por estos últimos, y aunque tras ser vencidos logra el perdón en 1479, las desavenencias con los reyes castellanos continuarán hasta su muerte, materializadas en sus razias, saqueos, pillajes desde su fortaleza de Azagala.
La presente investigación, tras el prólogo y una introducción general, se estructura en cuatro apartados, además de otro breve de conclusiones, más fuentes y bibliografía.
Ya en la introducción quedan definidos los “señores de guerra”, indicando que “más allá de sus cambiantes lealtades políticas, convirtieron la participación en los conflictos armados, la violencia, la destrucción, el pillaje y la extorsión en un auténtico modo de vida”, siendo Alonso de Monroy “un paradigma de este modelo social”.
El siguiente apartado trata de la crónica de D. Alonso de Monroy y su autor, en la que da cuenta del cronista y obra, destacando su carácter propagandista y justificatoria de las andanzas del maestre.
A continuación: Vida e historia de D. Alonso de Monroy, en que detalla el linaje del mismo, así como las etapas de su vida, que divide en “infancia y juventud (1436-1457)”, “Plena madurez: la lucha por el maestrazgo de Alcántara (1457-1480)”, “El declive (1480-1511)”, terminando con su descendencia y un balance final. Narra, así, la apasionante vida guerrera de este hombre cambiante y ambicioso, gran estratega, rodeado de fieles mercenarios, cuyos desmanes ampara, asegurándose una incondicional  mesnada, garantía de su control territorial, fuerza política y social.
Los otros dos capítulos se detendrán precisamente en la representación de la guerra, siguiendo la crónica que da pie al estudio. En el primero de ellos, explica la composición y organización de las tropas (base de operaciones, componentes, organización y actuación en campaña). En el segundo, desentraña las operaciones militares y el impacto de la guerra en las estructuras socio-económicas, así como el papel de sus soldados en tiempos de paz (no menos duros para la población que los sufre).
En las conclusiones, vuelve a recalcar el papel de “hombre de la guerra” de D. Alonso de Monroy; su apuesta por los Reyes Católicos primero (tras antes haberlo hecho por Enrique IV) y luego por Alfonso V de Portugal; su capacidad estratégica y táctica “dentro de un universo militar lleno de herencias y transformaciones”, más la conformación de “sus huestes, muchos de ellos malhechores… que tenían como fin el saqueo del territorio”.
En definitiva, estamos ante una monografía de indudable interés, extrapolable en cuanto a las actitudes del personaje estudiado y su “pequeña unidad militar” a tantos “señores de la guerra” que la Edad Media propició en nuestra región y la Raya hispano-lusa.

MOISÉS CAYETANO ROSADO

martes, 19 de noviembre de 2013

ALCÁNTARA, CIUDAD DE FRONTERA
Moisés Cayetano Rosado
Al igual que Valencia, la ciudad de Alcántara está a un paso de Portugal, a donde nos invita a penetrar a través del puente romano más bello y monumental que existe, escasos metros más abajo de la espectacular presa, en la confluencia de los ríos Tajo y Alagón.
De 194 metros de longitud, 8 de anchura y 61 de altura, se sustenta sobre seis extraordinarios arcos de medio punto, de sillares graníticos perfectos. En el centro, sobre pretiles, se eleva el arco de triunfo, con inscripciones referidas a Trajano y los 11 pueblos indígenas que sufragaron su construcción, y con lápidas conmemorativas de Isabel I y Carlos V, en cuya época se le añadieron las almenas.
Al tomarlo, para encaminarnos al país vecino, dejamos atrás un templete en honor al emperador Trajano -de cuya época es el monumento- y los dioses Romúleos; en el otro extremo, se levanta la torre defensiva de la fortificación, del siglo XVIII.
Y de este modo, entre un siglo y otro, del II al XIX, la ciudad extiende al visitante sus tesoros, que nos obligan a una placentera visita reposada. Romanos, árabes, caballeros de la Orden Militar de San Julián del Pereiro (cambiando al nombre “de Alcántara”, al instalarse aquí en 1218), así como religiosos y militares de la Edad Moderna, nos han proporcionado un legado singular.
De los primeros, el magnífico puente y su templete. De los segundos, la traza urbana, el típico encalado de fachadas, las cilíndricas chimeneas cupuladas. De los terceros, señoriales palacetes, iglesias tardorrománicas y góticas, ermitas y especialmente el Conventual de San Benito, levantado por la Orden de Alcántara.
El Conventual, Casa prioral de la Orden –convento, hospedería e iglesia- se construyó en el siglo XVI, siendo en su exterior de estilo renacentista, con atractivo claustro gótico interior y templo de tres naves, de ornamentación plateresca. Allí, tras su acertada restauración, se celebran frecuentes actividades culturales, sobresaliendo el Festival de Teatro Clásico, de periodicidad anual, lo que hace de Alcántara una ciudad imprescindible en la ruta de los espectáculos culturales del oeste de la Península.
Ya en la plena Edad Moderna, además de culminarse el Conventual, destacan los palacios de los Topete Escobar, de los Barcos y de Torreorgaz, así como la ermita de los Remedios y la iglesia de San Pedro de Alcántara, en cuya entrada -en la plaza- encontramos una magnífica escultura del santo natural de la villa. De esta época son los importantes restos de muralla abaluartada que reforzaron la medieval y defendieron la ciudad en las continuadas guerras con los vecinos portugueses.
A causa de ello, la ciudad fue fortificada “a la moderna”, con un recinto abaluartado, del que se conserva buena parte de su lienzos de murallas y baluartes, que necesitan de una actuación restauradora para ponerlo en valor, pues es un patrimonio monumental e imprescindible para conocer la historia de nuestra Raya.
Pero con ser toda la ciudad un puro monumento, no lo es menos el arte de su cocina, expoliando las propias tropas napoleónicas el recetario de los frailes del convento de San Benito, con lo que después se alzaría en buena parte la refinada y famosa “cocina francesa”. Todos aquellos platos que hablen “de Alcántara” -si no hay fraude- han de ser de garantía. ¡Qué bacalao... a la moda de Alcántara, frito con aceite de oliva, patatas, espinacas y ajo! ¡Qué perdiz... a la moda de Alcántara, con su brandy, vino de Oporto, mantequilla, almendras, pimienta negra y sal! ¡Qué delicia de faisán!

Para postre, mormenteras -¡también!- de Alcántara, extraordinario dulce de origen árabe. Todo ello en sus múltiples y asequibles restaurantes, que alegrarán el camino de todo visitante.

domingo, 2 de diciembre de 2012


FORTIFICACIONES ABALUARTADAS Y GUERRA DE RESTAURAÇÃO
Olivença. Proyecto de Nicolau de Langres, donde anteriormente
trabajo Cosmander, que luego murió en su asedio.

Por Moisés Cayetano Rosado

USO DE LA PÓLVORA Y AMURALLAMIENTO ABALUARTADO.
Cuando en 1453 los turcos conquistan Constantinopla, se confirma el convencimiento de que el uso de la pólvora y la posesión de un buen armamento artillero trastocan el modelo de fortificaciones defensivas. La triple muralla de alzado vertical de la capital del Imperio Bizantino no fue suficiente freno para la ofensiva de los grandes cañones otomanos.
Se iniciaba así una nueva forma de construir las cercas defensivas, que en los siglos posteriores se irán perfeccionando y llenando de complejidad. A poco de comenzado el siglo XVI, los Reyes Católicos introducirán en sus reinos el modelo de muralla abaluartada, con paredes inclinadas, de gran anchura, profundos fosos, escasa altura de cortinas, flanqueadas por salientes poligonales para fuego cruzado (baluartes), obstáculos exteriores (revellines, medias lunas…), todo ello terraplenado y con extensos glacis, exponiéndose mínimamente al fuego enemigo.
En el Reino de Nápoles, Sicilia, Malta y Cerdeña se construirán los primeros modelos, que antes de la mitad del siglo XVI se extenderán a Barcelona, Tarragona, Rosas, Valencia, Cartagena, Ibiza, Mahón, Palma de Mallorca, Ceuta, Melilla y otras posesiones del Norte de África: o sea, toda esa “zona caliente mediterránea” que amenazan los turcos, con su potente maquinaria pirobalística.
Otra zona que será protegida por el nuevo modelo de fortificación será la de los Países Bajos, confrontado a Francia, en donde la rivalidad entre el emperador Carlos I y el rey francés Francisco I, se manifiesta en continuos conflictos.

Turín
Amberes

Pamplona
Un siglo después de la gran victoria de los turcos otomanos, tendremos ya en Europa innumerables fortificaciones abaluartadas protegiendo ciudades tan significativas como Turín, Pavía, Milán y Verona en Italia, o Amberes y Utrecht en Países Bajos, que servirán de modelo (“modelo italiano”, pues de allí proceden los grandes ingenieros proyectistas: en Pamplona tendríamos un magnífico ejemplo, inspirado en los diseños de Turín, Amberes…; un precedente importante sería el castillo artillado de Salses, al norte de Cataluña -territorio francés ahora-, de 1497, y un consecuente hoy afortunadamente íntegro, la ciudadela de Jaca). Modelo durante ese siglo y el siguiente, perfeccionado en defensas exteriores e inundación de fosos por los holandeses en el siglo XVII, y con una complejidad extraordinaria por los franceses en el siglo XVIII, sobresaliendo el genio del Marqués de Vauban.

FORTIFICACIÓN ABALUARTADA Y RAYA LUSO-ESPAÑOLA.
Sin embargo, cien años después de que el Mediterráneo esté implantando el nuevo modelo, nada se ha cambiado en la Raya luso-española. Desde 1580 ceñía ambas coronas el mismo rey de la Casa de Austria -tras una política de alianzas matrimoniales que lo propició-, lo que hacía innecesarias las precauciones de defensa entre ambos reinos. Así, las fortalezas de frontera no son otras que los castillos medievales que se alzaron durante la lucha entre cristianos y musulmanes, tan poco útiles si se daba una ofensiva bilateral.
¿Qué ocurre cuando Portugal se alza contra la dominación filipina en 1640? Pues que ante el ataque de los ejércitos artillados de Felipe IV de España tiene que organizar urgentemente la defensa de la frontera, construyendo extensas fortificaciones abaluartadas que protejan sus principales núcleos poblacionales y rutas de penetración territorial (en la costa ya sí existían fuertes modernos, casi a la par que los de las colonias americanas) para enfrentarse a la piratería.
Los años de la Guerra de Restauração (1640-1668) van a ser de gran actividad constructiva desde el norte fronterizo con Galicia hasta el sur rayano con Andalucía, sobresaliendo en el primero las fortificaciones de Valença do Minho y Monção,  completadas al oeste por los refuerzos y modificaciones en castillos como los de Vila Nova de Cerveira (con “réplica” española enfrente: fortaleza de San Lorenzo, de Tomiño) y Caminha; al este, los de Melgaço, Lindoso y Chaves (por encima, el español castillo de Monterrei también se artilló), o más al sureste el de Miranda do Douro.

En el Algarve destaca la fortificación de Castro Marim, que completaría la defensa del castillo medieval, al que se unió mediante cortina de muralla abaluartada. Y se adapta a la artillería el castillo de Alcoutim más arriba, frente a la andaluza Sanlúcar de Guadiana, que abaluartó el suyo de San Marcos. Andalucía, casi al límite con Extremadura, cuenta con otra fortaleza importante de la época: la de Paimogo, muy cerca del fronterizo río Chanza, afluente del Guadiana.

Otra línea de penetración de atención especial iba a ser la de Salamanca-Guarda, fortificándose fundamentalmente Almeida, con una obra exagonal portentosa, en una zona de importantes castillos roqueros, algunos de los cuales se adaptan a la artillería, como los de Sabugal, Sortelha y Belmonte, o más abajo Penamacor.
En el lado español será en momentos tardíos del enfrentamiento, al firmar Felipe IV la Paz de los Pirineos con Francia en 1959. La Guerra de los Treinta Años, unida a la sublevación de Cataluña, no le ha permitido atender suficientemente el problema de la separación de Portugal; al superar estos conflictos, podrá acometer el refuerzo de las defensas urbanas, fundamentalmente iniciando el complemento abaluartado en murallas medievales o nuevos enclaves de tierra, fajinas y cestones.
Castelo de Vide. Proyecto de N. de Langres, donde antes trabajó Cosmander.
ESPACIO EXTREMEÑO-ALENTEJANO.
Ahora bien, los conjuntos defensivos se van a desarrollar de manera espectacular en el espacio alentejano-extremeño, que constituye la principal línea de fricción, en la comunicación Madrid-Lisboa. Téngase en cuenta que de las seis batallas fundamentales del conflicto cinco tendrán lugar en este territorio; a saber:
“Batalla de Montijo”, de 26 de mayo de 1644, en que el portugués Matías de Alburquerque, con 7.000 soldados, se alza con la victoria frente a los 9.000 españoles comandados por el Marqués de Torrescuso.
“Batalla de Arronches”, del 8 de noviembre de 1653, en que André de Alburquerque, con un millar de soldados, vence a los mil trescientos de Bustamante.
“Batalla de Linhas de Elvas”, del 14 de enero de 1659, en que António Luis de Meneses, al mando de 11.000 hombres, derrota a los 19.000 de Luis de Haro, en una de las batallas más memorables de Portugal.
“Batalla de Ameixial”, en Estremoz, el 8 de junio de 1663, donde las tropas del Conde de Vila Flor y el Conde de Schomberg, en número de 22.000, vencen a los 26.000 españoles de Juan José de Austria.
“Batalla de Montes Claros”, entre Borba y Vila Viçosa, el 17 de junio de 1664, definitiva para la finalización del conflicto y la independencia de Portugal. Una pérdida más española, a manos de las tropas del Marqués de Marialva, con 20.500 soldados, frente a los 22.600 españoles del Marqués de Caracena.
La otra a resaltar es la “Batalla de Castelo Rodrigo”, del 7 de julio de 1664, en que Pedro Jacques de Magalhães con 3.000 hombres derrotó a los 5.000 del Duque de Osuna.
Batallas todas muy sangrientas, precedidas de saqueos, cercos y asedios a pueblos y ciudades, como los españoles de 1644 y 1659 a Elvas; de 1650 a Juromenha; de1664 a Almeida y Castelo Rodrigo, y de 1665 a Vila Viçosa, todos sin lograr la toma de las plazas. Sí lo consiguen con Évora el 22 de mayo de 1663, aunque capitulan el 24 de junio, tras la derrota de Ameixial.
Igualmente fracasan los portugueses en Alcántara (1648), o en Badajoz (1658), teniendo en todo ello mucho que ver la importancia de sus defensas fortificadas y abaluartadas, aunque sí -tras  diversos asedios- lo logran con Valencia de Alcántara en 1664, que capituló a causa del prolongado cerco y la imposibilidad de recibir los sitiados ayuda exterior.
Dos ingenieros de alta capacidad serán los principales responsables de los proyectos y realización de fortificaciones portuguesas, así como planes de asedio: primero, el jesuita oriundo de los Países Bajos Joannes Pascácio Cosmander y -a su muerte en el cerco de Olivença de1648- el francés Nicolau de Langres, que fallecerá en la ofensiva española contra Vila Viçosa (1665): ambos habían acabado “pasándose” al enemigo.
Elvas. Proyecto de Langres.
Traza del Forte de S. Luzia de Cosmander.
Uno, otro o ambos, proyectan, diseñan, perfeccionan sucesivamente, las fortalezas abaluartadas de lugares clave como Marvão, Castelo de Vide, Portalegre, Crato, Arronches, Ouguela, Campo Maior, Elvas, Barbacena, Estremoz, Vila Viçosa, Juromenha, Olivença, Évora,­­­ Monsaraz, Mourão, Moura, Beja, Serpa... Los portugueses, incluso intervendrán, tras su toma, en españolas como la gallega Salvatierra de Miño, la castellana San Felices de los Gallegos y las extremeñas Valencia de Alcántara y Villanueva del Fresno.
Vila Viçosa. Proyecto de Langres, que murió en su asedio.
OTRAS FORTIFICACIONES.
Por el lado español, aparte de éstas últimas nombradas, apenas si podemos destacar a Moraleja, Alcántara y Badajoz. También el castillo-palacio de Brozas, más un primitivo Fuerte de la Concepción en Aldea del Obispo demolido sin llegar a cumplir un año, y otras intervenciones menores, como el acondicionamiento de algunos lienzos de la muralla medieval para defensa y colocación de piezas de artillería en Ciudad Rodrigo. Todas ellas de deficientes defensas, a pesar de su vulnerabilidad. Alburquerque -de impresionante castillo roquero-, repetidamente asediado, no llegó a fortificarse “a la moderna”, como tampoco Alconchel -también de imponente castillo-, al sur de Olivenza, que sufrió frecuentes razias y estuvo en manos portuguesas de 1642 a 1661.
Asedio de Badajoz, de 1658, proyectado por Langres. Dibujo de João Nunes Tinoco.
Lo cierto es que en esta guerra Portugal pretende libertar y defender su territorio, no el “conquistar” al vecino -aunque castiga la frontera y la saquea-, por lo que ha de fortificarse; España atacaría para recuperar la unión peninsular, no “fijar frontera”, por lo que no vería tan prioritario fortificar, aparte de que sus recursos estaban agotados, por las guerras en Europa y la sublevación de Cataluña.
Así, cuando acaban los enfrentamientos en 1668, reconociéndose la independencia de Portugal, la serie de fortificaciones abaluartadas en la frontera, especialmente en Alentejo, será considerable. Fortificaciones que se irán perfeccionando y tendrán un destacado papel en las guerras posteriores de Sucesión española (1701-1712) y de Invasión francesa (1808-1814), y que hoy constituyen un patrimonio histórico-artístico monumental de primer orden, candidato a ser Patrimonio de la Humanidad, algo que ya consiguió en junio de 2012 el conjunto fortificado de la ciudad de Elvas.