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viernes, 13 de julio de 2018


MEMÓRIAS DE UMA FALSIFICADORA, LUCHADORA DE LA LIBERTAD

Moisés Cayetano Rosado

Para el día 15 de mayo se anunciaba la presentación en el Museu do Aljube, de Lisboa, el libro de Margarida Tengarrinha Memórias de Uma Falsificadora, a Luta na Clandestinidade pela Liberdade em Portugal, y desde entonces he sentido la necesidad de leer las reflexiones de esta luchadora de 90 años, que con veinte inició su actividad política en la Escola Superior de Belas Artes de Lisboa; con veinticuatro fue expulsada de la misma y se le prohibió ejercer como profesora y asistir como alumna a cualquier Universidad; con veintisiete años pasó a la militancia comunista clandestina, y ya con treinta y cuatro partió para el exilio, retornando, volviendo a salir, continuando con su militancia política tras el 25 de Abril del 74.
Margarida Tengarrinha ha escrito un libro de una templanza, de una dulzura y de una firmeza comparable al que Helena Pato (tan cruzadas en sus vidas familiares y políticas) acaba de publicar (http://moisescayetanorosado.blogspot.com/2018/07/a-noite-mais-longa-de-todas-as-noites.html), bajo el sello de la misma editorial: Edições Colibri, que con tanta fortuna dirige Fernando Mão de Ferro. En su prólogo, el profesor Manuel Loff indica: O que hoje descrevemos como as conquistas de Abril, conseguidas nas lutas sociais que se desenvolveram durante a Revolução e que mudaram o destino coletivo dos portugueses, não é inteligível sem perceber o que elas devem a décadas de resistência antifascista. Y enseguida: daqueles que, como Margarida Tengarrinha, comprometeram toda a sua vida na opção que ela fez num dia de 1955 (pág. 13).
Y a ese compromiso se refieren estas Memorias, que en 176 emotivas páginas van desgranando los sacrificios, temores, privaciones, ausencias, terrores, que vivieron los resistentes de esa dictadura salazarista, que los ensangrentó en las prisiones, en las mazmorras, en la calle, en el dolor de los exilios y las separaciones.
Tras las luchas estudiantiles vendría en 1954 entrar para as fileiras clandestinas do Partido Comunista (pág. 19), lo que Margarida hará con su cuñada Maria Adelaide y su marido Carlos Aboím Inglez, y con su compañero José Diaz Coelho (intelectual y artista como ella).
Vivir en Lisboa como militantes clandestinos, de una casa a otra, con falsa identidad, sintiendo siempre el aliento de la PIDE -la omnipresente policía política portuguesa-, era ya en sí una tortura, y más aún cuando ya fueron padres de una niña, Teresa, que a partir de su cuarto año, por seguridad de todos, tendrían que dejar -a saber por cuánto tiempo- al cuidado de sus abuelos y tía: Pior do que a prisão, pior do que as torturas, no dizer de todas as camaradas que tiveram esas experiências, muito mais terrivel para todas elas, foi a separação dos filhos, escribe Margarida (pág. 53).
Y su cometido era ése: falsificadores. Hacer documentación falsa, identidades supuestas para los compañeros activistas. Crear un perfecto taller de expedición de todo tipo de documentos que facilitaran la movilidad de los militantes antifascistas, comunistas, dentro y fuera de Portugal. Trabajo burocrático, tedioso, nada “brillante”, pero absolutamente imprescindible para burlar el control de la precisa maquinaria del poder represor.
Linogravura de José Dias Coelho
Un día… A morte saiu à rua num dia assim…, como titula el apartado diecisiete (págs. 81-84) de los treinta y tres que componen el libro: José Dias Coelho, el militante comprometido, artista reconocido, compañero necesario, sería asesinado a quemarropa en la calle por un agente de la PIDE. Fue el 19 de diciembre de 1961.
En el apartado anterior y en el siguiente, Margarida reflexiona también sobre la personalidad de Dias Coelho, apartado tan vilmente del mundo a los treinta y siete años de edad. Pero será en este capítulo, encabezado con el nombre de la canción que le dedicó Zeca Afonso (https://www.youtube.com/watch?v=P3SPkq3hw-c), donde encontremos un testimonio, una denuncia aún más estremecedora ya que traspasa el tiempo de la dictadura y se centra en los de la democracia traída por la Revolução dos Cravos: quando o julgamento (del asesinato)se realizou, em 1977, já a situação política tinha sofrido tais recuos e o Tribunal Militar de Santa Clara mantinha uma composição tão reacionária, que a sentença foi de prisão de três anos e meio para o António Domingues (el asesino) enquanto os outros, entre eles o criminoso chefe de brigada José Gonçalves, que se apresentou como um velhinho que tinha perdido a memoria, saíram todos em liberdade (pág. 83): ¡cuánto sabemos también nosotros de eso en España… aunque aquí no hubo una Revolución progresista armada, sino una Evolución desde la dictadura!
Pero aún así viene ahora lo peor, ya que los familiares interpusieron recurso a la sentencia, logrando siete años de condena… que se cumplió solo en parte: Mas os pides, que o seu amigo Spínola sempre tinha protegido, estavam já nessa altura tão arrogantes e sentiam-se tão impunes, que não só assistiam às sessões do julgamento olhando para os juizes com um desplante ameaçador, como nesse dia da sentença do recurso fizeram alas na escaderia de Santa Clara e insultaram-nos provocatoriamente, com os palavrões mais soezes, a mim e à minha cunhada Maria Adelaide, quando vínhamos a descer (pág. 84): ¡a la compañera y a la hermana del asesinado! ¡Así fue “castigada” en buena parte la PIDE, como la Brigada político-social franquista en España, cuyo ejemplo sangrante en la persona de Antonio González Pacheco “Billy el Niño”, paradigma de integral represor, sigue disfrutando de tres medallas del mérito policial pensionadas, otorgadas ya en democracia!
Casi finalizando este emocionante libro de memorias, tras llevarnos de casa en casa clandestina, de huida en huida, de país en país durante el exilio, dedica un capítulo vibrante: A força ignorada de mães, país e avós, sobre estos familiares de los militantes perseguidos y represaliados (págs. 161-169). Y ahí leemos frases tan desgarradoras como éstas: a casa de Juliana Dias Coelho (su suegra, madre del asesinado José) foi assaltada pela PIDE e a neta, (mina filha) Maria Teresa Tengarrinha Dias Coelho, que estudava nas Belas-Artes, foi levada presa enquanto a irmã, minha filha Guida, então como treze anos, saía para a escola, escondendo na mochila manifestos estudantis de protesto pelo crime que poucos dias antes vitimara Ribeiro dos Santos, para sonegá-los às buscas que os pides estavam a fazer na casa dos avós, onde ambas viviam. A Teresinha foi interrogada e submetida à tortura do sono, impedida de dormir seis dias e seis noites, o que a deixaria desde então com graves perturbações do sono. Negou-se a responder às perguntas da PIDE, tal como aconteceu na segunda prisão, quando estava numa reunião, já perto do 25 de Abril (pág, 166).
Estremecedor, aleccionador relato todo él. Triste constatación de que tampoco en Portugal se ha hecho la Reparación y Justicia necesarias.

jueves, 12 de julio de 2018


A NOITE MAIS LONGA DE TODAS AS NOITES, MARTILLO DE REALIDADES.

Moisés Cayetano Rosado

Escribía el poeta español Eladio Cabañero en su poemario Recordatorio (1961): “saco a relucir vidas, materiales, historia/ de manera que nadie equivocado piense/ que escribo algún poema misterioso/ sino de alta protesta y de dolor”.
Me vienen estos versos nuevamente a la memoria tras leer el libro de Helena Pato A noite mais longa de todas as noites: 1926-1974, editado pulcramente -como todos los suyos- por la editorial lisboeta Colibrí, que dirige con admirable acierto Fernando Mão de Ferro.
Y es que a lo largo de sus 258 páginas -que vieron la luz el pasado mes de mayo y ahora se va presentando por la geografía portuguesa- salen a relucir vidas (magníficas descripciones de personas llenas de sensibilidad, tan fieramente humanas que parecen sacadas de los poemas del bilbaíno Blas de Otero o del beirense Eugénio de Andrade), materiales (documentos, fotografías, citas precisas), historia (certero recorrido por todo el salazarismo y sus tentáculos represivos)… que no conducen a la exposición de ningún misterio, sino que constituyen, ciertamente, un alegato de alta protesta y de dolor.
Y, como en la obra de Eladio Cabañero, o de Blas de Otero, o de Eugénio de Andrade y tantos grandes de nuestra literatura, todo ello lo hace con la hermosura de una prosa “tocada de la gracia”. No de la manoseada “gracia divina”, sino de la gracia, de la calidad literaria de quien sabe manejar el lenguaje y presentarnos con belleza formal lo que es un mensaje de penares, pesadilla, miedo: “O medo foi o que realmente me ficou com maior nitidez do regime fascista” (pág. 13).
El libro lleva un prólogo de la escritora Maria Teresa Horta, en que resalta su Luta após luta, após luta” (pág. 7), y unas palabras finales del historiador Luís Farinha, que resume magistralmente su contenido, resaltando la idea de la autora de “prestar um testemunho de vida, sempre compartilhada com outras vidas” (pág. 256) y del e que fuera Presidente de la República Jorge Sampaio, testigo y protagonista de buena parte de lo que Helena Pato expone en estas memorias, que “lêem-se de uma assentada” (pág. 257).
Dividido en 60 breves apartados, va haciendo un recorrido lineal por la vida de la autora desde su infancia hasta los años ochenta, con la democracia formal ya asentada en Portugal, tras pasar por los tétricos años de la dictadura salazarista, los cosméticos cambios de Marcelo Caetano, y -ya de pasada- la Revolução dos Cravos.
Pero, efectivamente, como indica Maria Teresa Horta, y la propia Helena Pato remarca, no “se trata de uma autobiografía” (pág. 11), sino de ofrecer una mirada reposada sobre toda esta larga y oscura época amordazadora siguiendo el hilo de una “resistente”; de una luchadora por la justicia, la dignidad y la libertad dentro de su país como anónima, clandestina, presa y torturada, y fuera como exiliada, sin sucumbir al desaliento, tal como tantas otras y tantos otros portugueses que expusieron su comodidad, su seguridad, su vida, ante la crueldad inmisericorde de la tiranía.
Todo el libro se lee -como indica Sampaio- de “una sentada”. Y nos atrapa desde el primer capítulo, donde describe los miedos como seña de identidad de los tiempos vividos.  Y nos encoleriza cuando narra su apresamiento y torturas, especialmente en los capítulos del 28 al 34 (págs. 127-149). Antes nos había enternecido con ilusiones juveniles, luchas estudiantiles compartidas, primer amor… (“O meu coração batia tolamente, baralhando o esforço da subida com a emoção por caminar ao lado dele”, pág. 36). O nos ofrecía una silente denuncia social al mostrarnos la mísera vida de una “criadita” que les ayudaba a sus padres en los años cuarenta y que les contaba como “os país travalhavam de sol a sol -na época das colheitas- mas a comida não chegava para todos” y “no Inverno, estavam condenados a satisfazer a fome com ervas que apanhavam nas valetas” (pág. 26), alcanzando una sublime y emotiva belleza en el capítulo 56: “Ana, una negrinha doce que tapava o riso”, encuadrada ya en el “Verão quente del 75”, en que traza un certero “aguafuerte” de la explotación de los nativos en las colonias, en medio del hambre y los castigos de látigo en mano (págs. 229-231).
En su último capítulo, el 60: “Valeu a pena, sim”, hay una frase final que es un perfecto resumen de todo lo que Helena Pato nos quiere transmitir: “De uma maneira ou de outra, aquí estamos nós, libertados, e libertando-nos de uma gigantesca memoria de violencia -da repressão, da guerra colonial, da brutalidade física e psicológica das prisões, da amargura do exílio, da pobreza e do atraso que grassavam no país-, mas como uma refrescante lembrança dos dias em que, apesar de tudo isso, fomos incomensuravelmente felizes” (pág. 240).
Los días de la ilusión, de la esperanza, de los sueños, de la juventud; del amor y el temor; del miedo y el coraje; del sufrimiento y de la rebeldía, están ahí, en este libro de memorias, delicado, elegante, sosegado, vencedor del horror que ahora sentimos como una pesadilla que hasta parece que nunca haya sido realidad.

viernes, 17 de noviembre de 2017

DEL MUSEU DO ALJUBE AL INSTITUTO CERVANTES EN LISBOA
Fernando Rosas, Cristina Clímaco e Fernando Mão de Ferro no Museu do Aljube.
Dulce Simões y José Manuel Corbacho en el Instituto Cervantes.
Moisés Cayetano Rosado

Salas do Museu do Aljube
Voy una vez más al Museu do Aljube de Lisboa. Desde la Baixa lisboeta es un agradable paseo, siguiendo por la acera al lado de los raíles del mítico “Eléctrico 28”, tranvía que viene desde el Cemitério dos Praceres, en Campo de Ourique, y llega hasta Estrela, recorriendo la ciudad de oeste a este por su zona más atractiva. Al lado mismo de la Sé-Catedral está, como ya vengo diciendo (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2017/11/actividades-en-el-museu-do-aljube.htm) esta secular cárcel, sede de torturas de la PIDE.
El historiador Fernando Rosas -quizá el mejor contemporaneísta de Portugal- presentó el día 14 de noviembre en el Museu el libro “Republicanos, Anarquistas e Comunistas no Exílio (1927-1936)”, de Cristina Clímaco, investigadora de la Universidad de París 8, y que es un resumen de la primera parte de su tesis doctoral, desarrollada en más de 4.000 páginas. El libro -editado por “Colibrí”, de referencia obligada en estudios locales y del antifacismo y resistencia portuguesa-, abarca en sus 385 páginas ese primer período del salazarismo, tremendamente duro y siniestro, que llevó a un importante exilio republicano en Francia, especialmente en los primeros cinco años, y después en España -al calor de la instaurada II República- en el lustro siguiente (http://www.edi-colibri.pt/Detalhes.aspx?ItemID=2106).
Extraordinaria disección de su contenido, buceando en la actividad  de estos exiliados portugueses del exterior, en colaboración con los que mantenían dentro la oposición, pese a la feroz represión política, que no ahorraba medios de tortura, hasta el límite de la resistencia humana, y más allá, hasta la muerte.
Y magnífica intervención de Cristina Clímaco, una investigadora incansable, volcada en el estudio del exilio, la emigración y la oposición al Estado Novo. Laborioso y fructífero su trabajo en los más variados archivos, entre los que valoró con especial énfasis los particulares de aquellos opositores y sus familiares, abogando porque estos últimos, sus herederos, pongan tan valioso material a disposición de los estudiosos, pues constituyen parte esencial de la reconstrucción de aquel tiempo tan oscuro y esforzado.
Parte del público asistente en el Museu do Aljube. Luís Farinha fotografiando.
Me gustó mucho saludar -entre otros conocidos de los muchos asistentes al acto- a Fernando Mão de Ferro, tan buen amigo, editor de Colibrí, con el que tanto he coincidido -y espero seguir haciéndolo- por distintas localidades de Alentejo, con las que tiene gran actividad editorial. Y fue un placer intercambiar reflexiones con Luís Farinha, director del Museu -otro gran estudioso de la resistencia al salazarismo, cuyos contactos con el Grupo Extremeño de Historia Contemporánea (GEHCEx) son fluidos-, así como Maria Judite Álvares, psicóloga del Servicio Educativo del Museu, tan amable, como todo el personal del mismo.
Al día siguiente, me aguarda otro acto de la “Memoria Histórica”, esta vez española, en el Instituto Cervantes de la capital, situado muy cerca de la Praça Marquês de Pombal, y en paralelo con la Avenida da Liberdade (en la Rua de Santa Marta). Allí, el Presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEx), José Manuel Corbacho, y la antropóloga portuguesa Dulce Simões presentan el libro “Extremadura en el espejo de la Memoria” y el documental “Los Yunteros de Extremadura”, editado el pasado año (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2017/05/extremadura-en-el-espejo-de-la-memoria.html), como resultado de una serie de conferencias (que constituyen el material del volumen), celebradas en 2016, conmemorando el 85 aniversario de la proclamación de la II República española y el 80 aniversario del golpe militar del 18 de julio de 1936.
Vista parcial del público asistente en el Instituto Cervantes.
La introducción corrió a cargo del Director del Instituto, Javier Rioyo, auténtica “enciclopedia” cinematográfica y documentalista, que no en vano constituye su especialidad profesional, y que dinamizó sustancialmente el coloquio.
La conferencia de José Manuel, resumiendo los acontecimientos que se conmemoraron y el documental que luego se proyectaría, fue de una amenidad y rigor ejemplares, seguida con expectación por la nutrida asistencia.
En cuanto a la intervención de Dulce, resumiendo el contenido del libro en general y su aportación sobre la frontera en la Guerra Civil, solidaridad en la Raia/Raya y resistencias, sería como ella acostumbra: llena de calidad, amenidad y emotividad.
De izquierda a derecha: Javier Rioyo, José Manuel Corbacho,
Iva Delgado y Frederico Delgado.
Fue también muy agradable saludar, entre otros amigos presentes, a la hija del “General Sem Medo”, Humberto Delgado (la historiadora Iva Delgado, autora, entre otros libros de una biografía de su padre y del admirable “Portugal e a Guerra Civil de Espanha”) y al nieto del General e hijo de Iva, Frederico Delgado, también autor de una monumental biografía de su abuelo, con el que tuve el honor de participar en unas Jornadas sobre el militar candidato a Presidente de la República en 1958 (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2015/03/congreso-internacional-humbertodelgado.html, http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2017/01/publicado-el-libro-el-portugal.html.
Actos como estos, uno y otro, le reconcilian a uno con el mundo. Y especialmente con este mundo de los investigadores, de los divulgadores, de los seres inquietos que pueblan el territorio dificultoso y sacrificado del análisis, interpretación y enjuiciamiento de documentos, a veces tan ásperos y luego -“volcados” por quien tiene la maestría de hacerlo con brillante, cual son los libros que comento-, tan clarificadores.

Ambos recorridos por la resistencia antifascista, la lucha por conseguir el pan, la libertad y la seguridad para todos, en los tiempos terribles del salazarismo, y de la Guerra Civil y franquismo, con un protagonismo extraordinario de personas sencillas, convertidas por los avatares del momento en héroes de la acción, nos ofrecen el mejor ejemplo de los extraordinarios hombres y mujeres que han dado nuestros países ibéricos en uno de los períodos más tristes de nuestra historia contemporánea peninsular.

miércoles, 14 de junio de 2017

ABRIL PARA SOÑAR EN VERANO

Moisés Cayetano Rosado
Fernando Mão de Ferro, el incansable editor de Edições Colibri, que tiene en su catálogo las principales publicaciones salidas de y sobre Alentejo, me acaba de proporcionar un libro extraordinario, recién sacado de la imprenta, sobre lo que conocemos como Revolução dos Cravos, preparativos y espectacular desarrollo en los días finales de abril de 1974: Operação Viragem Histórica. 25 de Abril de 1974.
¿Un libro más sobre aquel “Abril para soñar”, que encaja tan extraordinariamente con la canción de Carlos Cano, esos versos: Abril para vivir, Abril para cantar./ Abril flor de la vida al corazón./ Abril para sentir, Abril para soñar./ Abril, la primavera amaneció?
No, un libro que complementa toda la inmensa bibliografía sobre el Movimento das Forças Armadas Portuguesas, que se levantó contra la cruel dictadura salazarista y de sus sucesores, dando un golpe incruento el 25 de abril de 1974, cayendo el fascismo en Portugal como un castillo de naipes que finalmente pareció no estar por nadie defendido.
En el prefacio, el coronel (entonces comandante/mayor) Otelo Saraiva de Carvalho; en el posfacio, el también coronel (entonces capitán) Vasco Lorenço, y en el estudio introductorio, el capitán de Mar y Guerra (entonces teniente) Carlos Almada Contreiras -que coordina la obra de 760 páginas-, llaman la atención sobre esta circunstancia de “oportunistas” que buscan la manera de aprovechar las ocasiones para colocarse en posición de ventaja, hayan estado donde estuvieran anteriormente. El general Spínola y sus oficiales incondicionales no salen en ello precisamente bien parados… ¡pese al mucho provecho personal que sacarían de lo que otros consiguieron jugándose la vida!
Tras un primer capítulo sobre el Programa do Movimento das Forças Armadas (con sus tres “D”: Democracia, Desenvolvimento y Descolonização) y un segundo relativo a la Operação Viragem Histórica (el Plan de Acción del Golpe de Estado), sigue el grueso del libro: dar cuenta puntual de las actuaciones respecto a esta acción de derrocamiento de la dictadura por parte de los militares, región a región, con Relatorio de los regimientos del Ejército, batallones, comandos, escuelas prácticas; unidades, fuerzas, compañías, escuadrillas, escuelas de la Marina; Fuerza Aérea…, con otro capítulo más sobre el desenvolvimiento político y militar de los días siguientes, así como la emotiva liberación de los presos políticos. En Anexos van 100 páginas de importantes documentos, la mayoría Secretos y Confidenciales, desclasificados.
Marcelo Rebelo de Sousa (segundo por la izquierda), na Associação 25 de Abril em Lisboa,
para o lançamento do livro. Otelo a izquierda; Vasco Lourenço al medio y Almada
Contreiras a la derecha.
Ya sabemos lo que luego seguiría: el entusiasmo popular; las dificultades de entendimiento político y militar interno; las ansias del pueblo por lograr, junto a la Democratización, el Desenvolvimiento (desarrollo económico para un país hundido en la pobreza, donde las nacionalizaciones y la reforma agraria aparecieron a continuación como medidas de “salvación”) y abordar rápidamente la Descolonización de los pueblos sojuzgados, donde se llevaban trece años de sangrientas guerras.
A la bocanada de aire fresco de esa primavera, siguió por tanto el calor de un verano, de dos veranos (1974 y 1975) llenos de convulsiones. Y al final, en noviembre de 1975, una reconducción a cauces formales, que para muchos resultaría (cual la canción de Carlos Cano) como una golondrina:/ por el mar se perdió./ como una golondrina: el amor se llevó,/ y me dejó el dolor para cantar,/ la Luna de Abril para olvidar.
Sí que hubo Democratización, por vía revolucionaria, participando hermanadamente militares y pueblo. Quedó ahí, varado, el Desenvolvimiento, cortada la vía revolucionaria de los primeros tiempos. Y fue problemática la Descolonización, con muchos traumas para los colonos portugueses que huyeron en masa, y para los colonizados, divididos en facciones en lucha.
Pero esa es otra historia, en la que habrá que insistir, como ahora se hace, en este libro emotivo, documentado, brillante y vibrante, dando cuenta de quienes, cómo, cuándo, jugándose tanto, participaron desde las distintas unidades militares en los preparativos y la acción del 25 de Abril. Detalladísimo en los pormenores, escrito por los propios protagonistas de los sucesos (algunos ya fallecidos, y por tanto, tomando sus relatos de exposiciones anteriores), críticos con algunos compañeros, nada dispuestos a intervenir (aunque sí a recolocarse como nadie), y ensalzando a otros que alcanzan sin duda la altura de héroes. Vivos la mayoría para seguir contando hechos y consecuencias, que cuando lleguemos al 2024 (medio siglo de los hechos) deberá ser relato  y balance, poniendo a cada uno: militares, políticos, sindicalistas, capas sociales, territorios…, en el lugar histórico que merecen.

El ejemplo de este libro “ejemplar” ha de servir de modelo para detallar lo que aquel “Sueño domesticado” significó y cómo unos y otros se significaron en el mismo desde el principio (comienzos de los años setenta) hasta que en la Revisión Constitucional de 1982 el proceso revolucionario (decaído a partir del 25 de noviembre de 1975, a pesar de la “atrevida” Constitución de 1976) terminó.

sábado, 5 de noviembre de 2016

PRESENTACIÓN DE ELVAS DAS INVASÕES FRANCESAS ÀS GUERRAS LIBERAIS, DE TERESA FONSECA

Asistimos en la tarde del 4 de noviembre a la presentación en la Biblioteca Pública de Elvas del libro de Teresa Fonseca Elvas das Invasões Francesas às Guerras Liberais. Una contribución más para el esclarecimiento y la comprensión de nuestro pasado de esta investigadora rigurosa y sensible, que nos ha dado obras de extraordinaria valía como A Memória das Mulheres. Montemor-o-Novo em tempo de ditadura o Custódio Gingão, um percurso de cidadanía, aparte de numerosos artículos en que los conflictos de frontera han estado frecuentemente presentes (http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2012/03/tribuna-extremena.htmlhttp://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2015/03/asi-en-latierra-de-las-dictaduras.html; html;http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es/2016/01/custodio-gingao-umpercurso-de-cidadania.html).
Una vez más, como en otras ocasiones, nos ilustra sobre el protagonismo de Elvas en tiempos de conflictos. Momento habrá de hacer una reseña adecuada del libro, pero aprovecho este momento para dejar constancia de lo que es un análisis pormenorizado de esa época convulsa, que va desde la retirada de los franceses en 1808 hasta la proclamación de la victoria liberal en 1834.
Decir, primero, que el libro está editado con ese cuidado delicado, atractivo, meticuloso, a que nos tiene acostumbrados Edições Colibri y el editor Fernando Mão de Ferro, una referencia ineludible en los estudios locales y regionales, especialmente de Alentejo. Y decir, a continuación, que la Câmara Municipal de Elvas ha sido una vez más impulsora de una publicación que, con el patrocinio de la Direção Regional de Cultura de Alentejo, nos muestra el duro transcurrir de una ciudad de frontera, llave del Reino, golpeada como pocas por los reveses de los desencuentros.
Viendo hoy este magnífico Patrimonio de la Humanidad que, desde 2012 ostenta este preciado galardón de la UNESCO, no puede uno más que redoblar la admiración por los habitantes de Elvas, sus vecinos de hoy y del pasado, que en medio de las dificultades, los enormes padeceres, los sufrimientos, privaciones, atropellos, humillaciones sin cuento, supieron sobrevivir con dignidad, al tiempo que defendían la independencia y la unión nacional con una entrega digna de resaltar como ejemplo para todos los pueblos y naciones.
Un pueblo, el elvense, invadido por amigos y enemigos, saqueado por rivales y defensores, que tras las invasiones francesas dejaba atrás una historia repleta de esfuerzos y lucha por la vida y la sobrevivencia. Que fue conformando su futuro, transmitiéndonos un legado militar, civil y religioso fuera de lo común, donde “reinan” sus cercas medievales, la fortificación abaluartada, el grandioso acueducto, sus múltiples iglesias, palacios, cuarteles, hospitales, etc.
Teresa Fonseca nos ha recreado diversos avatares históricos de Elvas en distintas épocas de la Edad Moderna y el siglo XIX. Ahora “redondea” su aportación con el estudio de esos veintiséis años apasionantes (1808-1834), “num dos períodos mais agitados, mas também dos mais ricos em acontecimentos, da sua longa história”, como dice la autora en sus reflexiones finales (pág. 135), con una frontera especialmente agitada: “Refugiados políticos, desertores, contrabandistas, criminosos, bandidos e espiões, cruzaran-na intensamente em ambos os sentidos” (pág. 136).
Hemos de agradecer esta nueva aportación tan esencial para conocer y profundizar en nuestra admiración a un pueblo lleno de coraje y de vitalidad, que -como  la propia Teresa Fonseca concluye- “ao longo da sua histórica sofreu, lutou, rejubilou e morreu em defesa de todo um reino”.
Me enorgullece que la autora haya querido ilustrar la portada de esta “joya” con una foto mía de la población y alrededores, obtenida hace unos años desde globo aerostático, en actividad promovida por la Câmara Municipal, celebrando la clasificación de Patrimonio de la Humanidad.

Moisés Cayetano Rosado